Críticas

BRUC: EL DESAFíO

Cuando hace cosa de uno o dos años empezamos a saber de este proyecto, es decir, llevar al cine la leyenda del tamborilero de Bruc, un tipo que haciendo resonar su tambor en las montañas de Montserrat consiguió la espantada del ejército Francés en plena guerra de la independencia en 1808, me vino inmediatamente a la cabeza Rambo. A fin de cuentas la historia se iba a centrar en un personaje haciendo uso del entorno natural que le rodeaba y dominaba para vencer a unos enemigos mayores en número y que no le darí­an cuartel. La pelí­cula, efectivamente, ha tirado por esos derroteros aunque siendo la famosa leyenda sólo el punto de partida de la pelí­cula, es decir, una vez que Bruc humilla a los franceses, éstos deciden enviar a un pequeño convoy de expertos asesinos dispuestos a darle caza, más al estilo de un western que de una pelí­cula de acción pura y dura tal y como nos comentó su guionista Jordi Gasull.

Daniel Benmayor ha tenido con esta pelí­cula la oportunidad de dar un paso adelante y desquitarse de Paintball, su ópera prima, un proyecto de bajo presupuesto que pese a tener elementos interesantes (cuenta en tiempo real la historia de un grupo de jugadores de paintball acechados por un extraño con munición real) patinó bastante y pasó totalmente desapercibida más allá del runrun inicial en la red. Pero hay que tener en cuenta que aquello era un primer trabajo con un planteamiento bastante arriesgado, y ahora ha podido rodar un proyecto mucho más ambicioso con un reparto internacional y con Juan José Ballesta al frente del mismo. El resultado, sin ser redondo, tiene elementos muy destacables.

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La pelí­cula arranca con un plano en el que se ve a decenas de soldados franceses muertos y heridos, una escena contemplada con una considerable frialdad por Maraval, un francés inteligente, calculador, despiadado y tenaz. Acto seguido vemos la llegada de un imberbe veinteañero a su hogar, Bruc, responsable de semejante masacre, y ya recibido como un héroe en su pequeño pueblo. Ese contraste es por un lado el punto fuerte y el problema de la pelí­cula. Supone la gran humillación para el imperio de Napoleón, pero a su vez, da un punto de inverosimilitud a la pelí­cula que se plasma en el personaje de Ballesta, un actor que en esta pelí­cula, al menos así­ me lo pareció, está muy por debajo en presencia y carisma que sus enemigos.

La historia no tarda mucho en dejar a solas, en las montañas catalanas, a Bruc y su grupo de captores liderados por Maraval (un gran Vincent Pérez), con un soldado de origen árabe especializado en seguir sigilosamente al enemigo, un tarugo musculoso de los que dan miedo, un joven soldado francés más idealista y un español traidor y casi más cruel que el resto interpretado sorprendentemente bien por Santi Millán (sí­, ese Santi Millán, el amiguete de Buenafuente, el de 7 Vidas y el de los Donuts). Un juego de search & destroy en el que casi acabamos yendo con los “malos” porque el protagonista no termina de cuajar, y porque tras perder a su familia, no llegamos a tener una sensación real de tragedia. Sufrimos más las humillaciones de Maraval que la pérdida de Bruc, por un lado por el acierto de no retratar a los franceses como simples esbirros sin escrúpulos, y por el error, creo que sobre todo de casting, de un Juanjo Ballesta que no encaja en la historia, y también por la leve impronta de la familia de Bruc. Están, pero no perduran en la memoria del espectador, falta algo, algún detalle que nos apegue a él, a su tragedia, y también algo que nos haga creernos que realmente es un tipo especialmente astuto y un superviviente. Porque si bien es un joven buenazo, también es un tipo que ya ha vivido la experiencia de la batalla y apenas se incide en ello. El hecho de que la trama central arranque rápido deja poco espacio a presentar bien al protagonista.

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Pero aún nos queda la parte positiva. La de un enfrentamiento en el que la naturaleza es un miembro más de la batalla, un duelo entre la astucia del protagonista y la devoción a unos valores y principios de sus perseguidores que acaban haciendo de la misión algo personal. Una persecución que tiene ritmo, no el ritmo brutal del cine de acción, sino el ritmo de tensa calma de esos westerns en los que sabemos que tarde o temprano llegará el momento en el que sólo queden uno contra uno y sólo el más fuerte saldrá adelante. Un duelo que va ganando en intensidad a medida que Bruc va eliminando enemigos y que tiene su mejor gancho en el carisma de los mismos que hacen más creible y destacable la sensación de peligro y de que eso nuna podrá terminar en tablas.

Entre tanto se nos va desgranando a través de fragmentos de un flashback el momento en el que Bruc se gana su leyenda, un flashback visualmente turbio, deforme, convulso y rí­tmico, igual que un mal recuerdo y a la vez tan atronador como el tambor amplificado mil veces en el valle de las montañas. Sin duda la imagen más espectacular de la pelí­cula, aunque no la única, ya que si algo ha conseguido también Benmayor aquí­ es poner sobre la mesa sus cartas como realizador puro y duro. Un tipo con ideas visuales espectaculares y originales que sin embargo no deja que apabullen la pelí­cula abusando de las mismas. Alguien que ha sabido darle a la pelí­cula un halo de gran producción que poco tiene que ver con su presupuesto, más bien modesto, gracias a su habiliad tras la cámara.

Me queda la sensación de que podrí­a haberse sacado más de esta historia y de la figura del protagonista. Pero merece la pena verla por el hecho de ver una propuesta española diferente, divertida y tensa al estilo de un western, con una banda sonora excelente e ideas visuales muy potentes, en la que por primera vez tengo la sensación de que se trata de construir la figura épica de un héroe.


Daniel Benmayor | Patxi Amezcua, Jordi Gasull | Juan José Ballesta, Vincent Pérez, Astrid Berges-Frisbey, Moussa Maaskri, Santi Millán, Nicolas Giraud, Justin Blanckaert, Jérí´me Le Banner, Marcel Borrás, Francesc Albiol, Blai Llopis, Albert Vidal | Juan Miguel Azpiroz | Marc Soria de Torre | Xavier Capellas | Antxón Gómez | Victoria Borrás, Jordi Gasull, Edmon Roch | Ikiru Films, El Toro Pictures | Universal Pictures | 6 |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • http://www.mortal-kombat.org Shinomune

    Al final hoy la he visto, pero ha tenido que ser en castellano, así­ que no puedo juzgar el catalán de Ballesta (algo más de curiosidad que de pilar básico).

    Y la verdad, creo que prácticamente podrí­a firmar esta crí­tica. Alguno podrí­a decir que podrí­a haber quedado “influenciado”, pero es que no, es lo que se comenta aquí­. Aun así­, quizás la nota la elevarí­a un poquito, pero porque vengo del sector de los videojuegos, mucho más elevado (e irracional) en este aspecto.

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