Las Horas Perdidas

Buscar


Breves



Podcast



Tráilers


Críticas




LA SOMBRA PROHIBIDA

Escrita por: Javier Ruiz de Arcaute | 30 enero | 1:12 PM

José Luis Alemán | José Luis Alemán | Silvia Abascal, Norma Ruí­z, Oscar-Jaenada, Rodolfo Sancho, Santi Prego, Ana Risueño, Daniele-Liotti, Eusebio-Poncela, Jesús Olmedo, José Luis Torrijo, Laia Marull, Luí­s-Zahera, Maria-Alfonsa-Rosso, Paul Naschy | | Frank Gutiérrez | Arnau Bataller | Luis Vallés | José Luis Alemán, Miguel Ángel González, íñigo Marco | | La Cruzada Entertainment | Universal Pictures


Nota de los lectores:
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/10 (1 vote cast)

55

Alguna vez he comentado por aquí­, que aunque vi tarde La Herencia Valdemar, me gustó más de lo esperado. Una pelí­cula hecha con mucho cariño y con un flashback que ocupaba el grueso de la pelí­cula, que resultaba conmovedor, clásico, genialmente ambientado y bien resuelto. Algo que, pese a que lo que sucedí­a en el presente, bastante menos interesante y en un tono radicalmente distinto, y a que la pelí­cula terminaba a capón con un tijeretazo en mitad de la trama (el mismo director ha admitido que fue un error y que hubiese sido mejor hacer un único largometraje), salvaba una pelí­cula hecha por un debutante con un par de huevos y una inconsciencia suicida (la pelí­cula era financiada í­ntegramente con capital privado, 13 millonazos, sin mediación de televisiones ni subvenciones).

Esta segunda parte, más que secuela, se centra más en los acontecimientos del presente, en una historia que, tal y como se introducí­a en la primera entrega, me pareció mucho menos interesante, con un castig bastante irregular y con un tono mucho menos atractivo. Esperaba que tratándose de eso, de una introducción para lo que se desarrolla en La Sombra Prohibida, la cosa remontase en esta pelí­cula, pero no ha sido así­. De hecho, ha sido todo lo contrario.

La Sombra Prohibida, cuenta el desenlace de la desaparición de Luisa Llorente (Silvia Abascal), secuestrada por dos esbirros de Maximilian Colvin (Eusebio Poncela) cuando visitaba la mansión Valdemar para tasarla tras desaparecer el anterior tasador, también en extrañas circunstancias. En su busca van, por un lado, dos compañeros de su inmobiliaria (Norma Ruiz y Rodolfo Sancho), y por otro, la mano derecha de Maximilian (Ana Risueño) y el detective Nicolas Tremel (Óscar Jaenada). Toda esta introducción, sumada a la maldición de Lázaro Valdemar, se resume al comienzo de la pelí­cula en una especie de popurrí­ narrado con voz de trailer americano, de una forma muy poco adecuada para que el espectador entre en la historia con buen pie (es una especie de “en el capí­tulo anterior…” pero con pasta), aunque la idea fuese poner al corriente a los que se incorporasen a la historia de nuevas.

cuevercio

Lo que sigue después, aunque su director lo haya descrito como una pelí­cula de aventuras, es más bien una pelí­cula de gente sentada contándose lo que les pasó en la primera parte (again). Dos de las cosas esenciales a la hora de escribir un guión es que los protagonistas sean activos y que todo lo que se pueda contar con acciones, no se cuente a través de diálogos de los personajes. Pues esta pelí­cula se salta ambas y hace justo lo contrario. Sus protagonistas son pasivos (les secuestran, les sueltan, les llevan aquí­ y allá, les vuelven a secuestrar… pero siempre de la mano de secundarios) y rajan por los codos para contarse lo que les acaba de suceder y casi siempre con diálogos de vergüenza ajena. El monaje salva un pelí­n la papeleta tratando de dar el mayor protagonismo posible al único personaje que realmente hace avanzar la trama, Santiago (Santi Prego), uno de los dos esbirros de Maximilian que tutelan la mansión Valdemar, puteado por su “colega de trabajo”, tarado y pelí­n alelado, pero que, con todo, supera en iniciativa y valor a los protagonistas. Su personaje es el mejor de la pelí­cula y es, con diferencia, el actor más acertado de todos, probablemente porque era el único que sobre el papel tení­a un conflicto y unos trazos consistentes (el resto parece que sólo pasaban por ahí­). Otros secundarios, como la gitana (que parece sacada de un circo de fraks de 1890 y puesta directamente en 2011), desentonan bastante y son protagonistas de momentos absurdos (como decirle a Luisa que huya, que ella no puede casi andar, para luego verla corriendo al final, o parecer que resucita a un muerto en el desenlace que luego no es tal cosa).

Hay algún que otro giro en la trama, la mayorí­a de las veces verbalizado por los personajes e introducido a capón, que tampoco aporta gran cosa salvo dar determinada información que justifique el posterior desenlace en torno al plan maligno de Maximilian (es el caso del personaje de Oscar Jaenada, que resulta no ser lo que dice ser, y cuya identidad real sólo vale para que nos de una cifra clave para entender por qué ellos están ahí­), aunque ninguno como el momento muñeco final, que parece que fastidiará el gran plan maligno… pero en realidad no pasa nada.

lovecraft

Añadamos a todo esto nombres absurdos (¿Nicolás Trémel? ¿Maxmilian Colvin? ¿Nombre americano, acento vallecano?) doblajes innecesarios y cantosí­simos que te sacan de la peli (lo de Luis Zahera como Lovecraft es de juzgado de guardia), o momentos vitales rodados de forma muy deslucida (la aparición del personaje clave de la historia es casi un “ey, mira”, al igual que la desaparición de algún otro), y tendremos una pelí­cula que parece el gemelo malformado de la primera pelí­cula.

Con una historia tan poco interesante e infinitamente menos lucida que la anterior (da la sensación de que el grueso del presupuesto se fue en ambientar la trama de Lázaro Valdemar en el pasado y en un par de escenas de efectos), la ya famosa aparición final de Cthulu resulta insulsa, aunque es casi el único aliciente para ver la pelí­cula junto a otros aspectos técnicos como la banda sonora. Eso y poder darle un cierre final a la trama.

cthulu

La lástima de todo esto es que da la sensación de que ambas pelí­culas han sido un cúmulo de accidentes debidos a la inexperiencia de José Luis Alemán (que sobre todo se plasma en un guión atroz, y que seguramente con un coguionista experimentado hubiese mejorado notablemente) y a decisiones que, sobre el papel, podí­an parecer valientes y novedosas, pero que puestas en práctica han echado por tierra todo el trabajo. Porque si uno ve sólo esta parte, pensará, y es lo peor, que la pelí­cula se ha hecho con un desinterés brutal por parte de su autor, algo que viendo la primera entrega y oyendo hablar a su director en distintos lugares y en el preestreno, me consta que no es así­. Entre otras cosas porque, antes que hacer dinero, Alemán lo que más quiere es que su pelí­cula se vea (la ha ofrecido gratis a las televisiones ante la negativa a comprar sus derechos de emisión).

Espero que, en la medida de lo posible, Alemán pueda salvar la cara y, sobre todo, haber aprendido que dinero, entusiasmo y cariño por un proyecto no son suficiente para hacer un buen trabajo. Hacen falta mucho trabajo previo, aprendizaje y errores para hacer bien cualquier cosa. Aquí­ el error ha sido como ponerte a cortar leña y llevarte un pie por delante, así­ que seguramente haya mucho aprendido para lapróxima.


Tags: , , , , , , , , , , , , , , ,


Articulos Relacionados:


  • http://elsrnocivotehabla.blogspot.com/ srnocivo

    A mi también me gustó la primera, sobretodo el flashback que cuenta la historia del matrimonio Valdemar. Pese a defectos como un guión con diálogos demasiado explicativos, escenas algo alargadas y un reparto irregular resultaba elegante, visualmente cuidada, se notaba el cariño y el dinero volcado en la pelí­cula y sobretodo destacaba la espectacular banda sonora de Arnau Bataller.
    Sin embargo esta continuación ya empieza mal, no solo con ese previusly al más puro estilo serie de tv, sino por los flashbacks que dificultan al espectador entrar en la historia, así­ como un guión mucho más flojo (más diálogos explicativos y escenas demasiado alargadas) y falta de tensión dramática y terror. Sin embargo cuando las subtramas convergen en una la pelí­cula se vuelve un poco más entretenida. Donde vuelve a destacar positivamente otra vez es en los apartados técnicos, los efectos especiales están bien, aunque Cthulhu sea un poco pequeño, la fotografí­a y la ambientación de la casa crean una sensación de angustia desaprovechada por su director y la banda sonora de Arnau Bataller vuelve a brillar con fuerza sobre todo lo demás.
    De ser el crí­tico le hubiera puesto un 4 porque no aburre del todo y técnicamente esta bien. Esperemos que Alemán tenga más oportunidades y aprenda de los errores de la saga Valdemar.

  • http://www.mortal-kombat.org Shinomune

    Antes de ir a verla, lo comenté en un sitio y me dijeron “eh, en LasHorasPerdidas” la han puesto bien a parir. Y mi respuesta fue “y a Balada Triste de Trompeta también, y no lo comparto”. Y hoy la he ido a ver.

    La verdad es que si la primera podrí­a haber pecado de ser algo larga, esta desde luego peca de ser demasiado corta, de ir demasiado de “a y ahora b”, sin desarrollar bastantes cosas que, un poco más elaborado, hubiera ganado varios puntos.

    No la firmarí­a yo mismo esta crí­tica (como si, por ejemplo, la del Bruc) pero la comparto más que con “Balada Triste de Trompeta”. Eso si, no me pongáis notas, que siempre (aunque esté acuerdo con la crí­tica) las veo bajas (será mi herencia videojueguil, pero a “El Bruc” no menos de 7, a “La Sombra Prohibida” seguramente un 4, y a “Balada Triste de Trompeta” necesitarí­a un segundo revisionado…)

  • http://www.gencinexin.com/ gencinexin

    Cuando un guión tiene tantos errores de principiante, poco se puede hacer. Se agradece el esfuerzo pero poco más. Cine español olvidable.

    Saludos!!

  • Walter

    Tras la grata sorpresa que supuso “La herencia Valdemar”, he de decir que esta continuación me ha decepcionado.
    Si la anterior entrega se molestaba en crear una atmósfera clásica y una historia entretenida, esta pelí­cula va a trompicones y la trama avanza aceleradamente con tal de cerrar todas las lí­neas argumentales, de forma bastante insatisfactoria. Los personajes no resultan lo suficientemente atractivos porque en la anterior entrega, que se ceñí­a más a la parte de Lázaro Valdemar, no estaban lo bastante desarrollados y en esta ocasión se limitan a deambular de un sitio a otro y a exponer los acontecimientos de la forma más tediosa posible. Las mediocres interpretaciones y el doblaje inapropiado tampoco contribuyen a mejorar este aspecto. No obstante el apartado visual de la pelí­cula resulta notable. Tanto la fotografí­a, como los efectos visuales están bastante logrados. Mención especial a la recreación digital de Cthulu, que pese a ser de una escala inferior al descrito por Lovecraft en sus relatos, aparece en pantalla de forma espectacular aunque algo breve, eso si.
    En definitiva, “La sombra prohibida” no ha sabido cumplir con las espectativas creadas tras la anterior entrega y parece un trabajo hecho con prisas y sin el esfuerzo palpable que se ha invertido en una apuesta tan arriesgada como ha supuesto este dí­ptico. Lástima que el resultado global no haya resultado del todo redondo, debido a esta irregular secuela. De haber sido de otro modo estarí­amos hablando de una grata rareza dentro del panorama cinematográfico patrio.
    Nota 4/10

  • Vennora

    creo muy elaborada y MADURA [aprender más de uno] el apunte de Black-end.
    pero, sinceramente, no veo asomo de corporativismo en esta crí­tica.
    a riesgo de parecer novio de Javier, es lo que creo.
    pero repito, ojalá todos los debates fueran así­.