Dirección:Guillaume Canet | Guión: Guillaume Canet | Reparto: Franí§ois Cluzet, Marion Cotillard, Benoí®t Magimel, Gilles Lellouche, Jean Dujardin, Laurent Lafitte, Valérie Bonneton, Pascale Arbillot, Joí«l Dupuch, Anne Marivin, Louise Monot, Hocine Mérabet, Mathieu Chedid, Maxim Nucci, Néo Broca, Marc Mairé, Jeanne Dupuch, Mado Mérabet | Fotografía: | Montaje: Hervé de Luze | Música: | Arte: Philippe Chiffre | Productores: Alain Attal | Productores ejecutivos: | Productora: Les Productions du Trésor, Europa Corp., Caneo Films, M6 Films | Distribución: A Contracorriente Films
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¡Qué bonitas son las pelis sobre la amistad! Guillaume Canet, al que muchos recordaréis como el coleguita francés de Leonardo DiCaprio en La Playa, lleva ya varios años destacando en su faceta de director con una carrera tras la cámara más que digna, y su última contribución a la misma es esta película sobre las vacaciones de un grupo de amigos de toda la vida cuando uno de ellos sufre un grave accidente de tráfico.
Al igual que películas estupendas como Reencuentro o Los Amigos de Peter, la peli de Canet se centra, como indica el título, en una reunión de amigos forzada por un grave suceso, y en esa tendencia del ser humano a contar o contarse pequeñas (y no tan pequeñas) mentiras que le sirven para aliviarle el día a día ocultando vergüenzas, traumas o comentarios hirientes que a veces son tan ciertos como dolorosos entre amigos. Aquí el grupo de amigos se hacen unas vacaciones en grupo anuales que no cancelan a pesar de que uno de ellos, el más veleta y alocado, sufre un accidente que le deja en un hospital hecho una ñapa. La primera mentira que se cuentan a si mismos, de forma consensuada, es que a pesar del accidente pueden irse juntos aunque sea un par de semanas. Es decir, a pesar de la gravedad del accidente (plano secuencia brutal, por cierto), ellos se niegan a admitir que sus vidas sí se han visto afectadas, igual que se verán afectadas por los conflictos que irán surgiendo durante ese viaje catártico que pondrá a cada uno en su sitio y que pondrá a prueba la fidelidad de la amistad que todos comparten.
Canet se curra así una sólida trama de historias cruzadas (algo vistas, eso sí) donde vuelca toda su atención sobre un amplio grupo de personajes excepcionales, reconocibles e interpretados de maravilla por un reparto en el que resulta complicado destacar a nadie en concreto porque todos lo clavan, aunque me quedaría con el gran trabajo de Franí§ois Cluzet y Benoí®t Magimel. Puede que los personajes respondan a tópicos mil veces vistos (el fiestero, la hippie, el que escuchaproblemas, la macrobiótica, el responsable…), pero Canet se las arregla para que esa primera ipresión no sea más que la primera capa de un personaje complejo y con aristas. Se ven afectados por circunstancias reconocibles que nos crean una doble sensación de ternura y desasosiego al ver que hasta en la amistad, que se supone que esa especie de amor fraternal incondicional, no somos perfectos y que incluso puede ocultarse mucho rencor e incomprensión.
Quizás es por ese cariño, y ese cuidado por contar con detalle la olla a presión que se forma en torno al accidente, por lo que la película se va a dos horas y media de duración, algo inusual en una comedia, que sin embargo no se hace nada pesada y a la que, de sobrarle algo, pueden ser esos minutos musicales pelín rutinarios con secuencias de montaje que se convierten en videoclips de transición, pero cuyo tono, sin embargo, casa muy bien con las sensaciones que evoca la película, amén de una excelente selección de canciones de toda la vida, reconocibles por todos, y que por eso mismo ayudan a sentir como propias muchas de las emociones que se ponen sobre la mesa a lo largo del metraje.
La película, aunque en muchos momentos mete el dedo en la llaga hasta el borde de lo irreconciliable y pone en evidencia que es inevitable que las relaciones cambien y evolucionen, apuesta por el triunfo de la amistad. Una amistad que, eso sí, pasa por reconocer y superar los defectos propios y ajenos. Es algo muy trillado y quizás el mayor tópico de todos los que toca la película (que no son pocos), más por el tipo de secuencia que decide utilizar para cerrarla que porque no sea una realidad. En cualquier caso, un trabajo el de Canet muy digno, emotivo y buenroller que no pasará a la historia pero sí servirá para echar un buen rato en el cine y aliviar tensiones emocionales (es peli de lágrima fácil).
bueeeno, la película es agradable, se deja ver, tienes la sensación de haberla visto mil veces (como mencionan en la crítica Los Amigos de Peter, también Cuatro Bodas y un Funeral), lo cual no está mal, si te gustan ese tipo de películas, pero le falta algo para mi gusto.
Quizá que en general todos los conflictos tratados en la peli resultan bastante aburridos; y las cosas supuestamente graciosas (como lo de los botes de arroz), pues vaya…en el club de la comedia hacen mejores chistes. También hay algunos buenos, todo hay que decirlo.
La mejor historia sin duda, es la de Francoise Cluzot y la de Benoit Magimel, yo creo que por lo absurda resulta creible.
Marion Cotillard hace un personaje un poco pedante, algo así como tía guapa, bohemia y sensible, su marido le da un par de escenas para que llore como una magdalena y veamos lo buena actriz que es. Me la puedo imaginar luego en los extras del DVD diciendo que Guillaume Canet, con su sensibilidad, la arropaba con la cámara. también me puedo imaginar a todo el grupo diciendo que las emociones fluían, y que se creó un ambiente muy especial en el equipo, y que en la escena…
SPOILER…
SPOILER
SPOILER
del funeral, todos lloraban de verdad.
Honestamente, a little boring.
Y los montajes con cancioncillas, pa cortarse las venas.
Jgarciam4
Un grupo de amigos se reúne todos los veranos en una casa en la costa, la cual pertenece a uno de ellos, Max, un triunfador en lo que a negocios se refiere. Pero esta vez lo harán todos a excepción de uno, que permanece ingresado en un hospital por un grave accidente.
Con este argumento, el director Guillaume Canet, profundiza en la fragilidad humana, tratando los sentimientos reprimidos que todos llevamos dentro y que tanto nos cuesta sacar al exterior, esas pequeñas mentiras, pero que en situaciones de alta tensión emocional acaban por salir, provocando una reacción en cadena en los demás individuos que nos rodean. Lo cual crea algún roce entre los amigos, enfrentamientos en las parejas y la reflexión individual sobre sí mismo de cada personaje. Con unos toques de humor para no hacer muy densa la trama.
Estupenda Marion Cotillard, que interpreta el papel de la perfecta amiga que todos tenemos o quisiéramos tener, enamorando a la cámara al mismo tiempo. El resto del reparto bastante correcto. Una muy bien escogida banda sonora y una agradable fotografía, sobre todo en las escenas de la costa.
Recomendable largometraje para un público adulto, absténganse de ir a verla, los aficionados a las películas de acción, y efectos especiales.