Críticas

MARGIN CALL

Que un debutante en el largo al que no conocía ni el tato escriba y dirija una de las mejores películas sobre la crisis económica que se han hecho hasta la fecha no sé si es bueno o malo. Me refiero a que, salvo los rotundos documentales como Inside Job o Vamos a Hacer Dinero, pocos en Hollywood han tenido los huevos y menos aún el acierto en dar en la diana de por qué ha pasado lo que ha pasado, y peor aún, por qué va a repetirse. The Company Men (también de otro debutante, John Wells) y Up in the Air (de Jason Reitman, era su tercera peli) puede que sean las únicas dos películas que abordan con tino y cierta entereza un tema en el que grandes nombres como Oliver Stone han pinchado o directamente no se interesan por él.

Pero da igual quien cuente esas cosas mientras haya alguien que lo haga bien, y J.C. Chandor es ese tipo. Rodeado de un elenco de bestias pardas a los que muchos colocábamos en un retiro artísitico preocupante, Chandor reconstruye la hora cero del estallido de la crisis, el momento en el que la primera empresa que ha hecho dinero con humo se da cuenta de que tienen una bomba en las manos de la que conviene deshacerse. Así que antes de que la mecha se consuma somos testigos de cómo las hienas, que han sostenido nuestro mundo de fantasía a base de vendernos sueños, se comen la carroña antes de que sólo quede un cadáver sin tuétano. Como decía mi abuelo, nadie se hace rico (o al menos asquerosamente rico) trabajando. La crísis no sólo no fue un accidente, sino que fue un ejercicio de avaricia e irresponsabilidad cuyas consecuencias se conocían mucho antes de que se produjeran. Y esas consecuencias, en el fondo, no importaban, porque habría, y de hecho vemos cada día, que hay forma de seguir sacando cantidades insultantes de dinero.

Aunque la acción transcurra en apenas 24 horas cruciales dentro de una compañía, Chandor también se las apaña para darnos un poco de candela a los de a pie. Ahora que tenemos fresco el caso de la SGAE, cuyo microcosmos es casi un modelo a escala de lo que ha pasado a nivel global, nos hacemos una idea de por dónde van los tiros. Que ignoremos o miremos para otro lado cuando algo huele raro no es más que otro ejercicio más de irresponsabilidad. Jode ver ese reflejo en el espejo, pero es lo que hay. No es que se nos eche la culpa, pero quejarse sólo cuando te cae la mierda encima cuando llevas años oliéndola e incluso beneficiándote de que caiga fuera de tu casa, es un ejercicio considerable de hipocresía.

Lo peor de todo, y lo más clarividente de la película, es esa certeza constante de que este marrón no será el último que nos comamos. Y de que en el mismo momento en que las cosas se van a la mierda, los primeros responsables del desastre estarán deseosos de sacar aún más dinero de la miseria generada. Lo que nosotros llamamos crisis, paro y desahucios ellos lo llaman oportunidad. Qué bonito es el lenguaje.

Todos estos discursos se van vertebrando gracias a un reparto de lujo en el que viejos actores de primera línea dan vida a los viejos tiburones y los jóvenes actores a los aspirantes a serlo. En ese reparto coral hay espacio para toda clase de personas: honradas, ingénuas, cínicas y, cómo no, hijos de puta. En este último caso es una gozada ver a Jeremy Irons. Un actor que lleva haciendo de “soy un penas” toda su vida y que, de hecho, en los últimos años, su carrera iba también camino de convertirse en una cosa más triste que un plato de judías verdes pasadas por agua, vuelve a convertirse en un actor de carácter, un tipo que se come la pantalla y que, pese a lo mal que te caiga su personaje, te hace entender perfectamente por qué es él y no otro quien ocupa ese lugar. Lo mismo podría decirse de los impresionantes trabajos del resto del reparto. El grueso de personajes está tan cuidado que da total verosimilitud a un retrato que le debería parecer intachable hasta a Román Cendoya. A muchos les recordara a películas del calibre de Glengarry Glen Ross, ahí es nada.

Como único pero es cierto que de cara al final el ritmo se resiente un poco con un epílogo que resulta pelín agónico para poder dar un cierre medianamente digno a los personajes centrales de la película y subrayar, cosa que a esas alturas no es necesaria, el desapego emocional del mundo bursátil hacia sus empleados y clientes, y cómo hasta el más honrado arrastra el culo por dinero.


J.C. Chandor | J.C. Chandor | Kevin Spacey, Paul Bettany, Zachary Quinto, Penn Badgley, Jeremy Irons, Stanley Tucci, Simon Baker, Demi Moore, Mary McDonell, Aasif Mandvi, Ashley Williams, Susan Blackwell | Robert Ogden Barnum, Michael Benaroya, Neal Dodson, Joe Jenckes, Corey Moosa, Zachary Quinto | Joshua Blum, Michael Corso, Kirk D'Amicco, Cassian Elwes, Anthony Gudas, Rose Ganguzza, Randy Manis, Laura Rister | Frank G. DeMarco | Frank G. DeMarco | Pete Beaudreau | John Paino | Nathan Larson | Before the Door Pictures, Benaroya Pictures, Washington Square Films, Margin Call, Sakonnet Capital Partners | Wanda Films |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • def leppard

    Excelente crítica. Me han entrado ganas de ver la película.
    Gracias.

  • grijaldo

    Para entender la crisis en España recomiendo un video que circula por la red titulado “Vivimos en Españistán”,muy aclarador a la par que bien explicado,incluso para que un gañán como yo se entere.

    La peli? Seguro que es genial pero paso de auto-amargarme viéndola,bastante tengo con ponerme el telediario todos los dias.

    A toda la gentuza que nos ha metido en este pozo habria que matarles a patadas como a Mussolini.

  • John Constantine

    A cada episodio que pasa, viendo “El Mentalista” me da la impresión de que están desaprovechando la ostia a Simon Baker. Y cada vez más.

    Hay escenas como la de la pasada temporada con el “té” que comparte con el forense o una de ayer en que miraba con dureza a su interlocutor en la que demuestra que ha ganado mucho, mucho empaque.

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Muchas gracias por el dato charlyboy88, muy aclarador y que legitima aún más lo que cuenta la película.

    Y Car, obviamente lo que decía mi abuelo es una generalización que no vale para todos los casos, pero sí para la gran mayoría. Uno puede hacerse gigamillonario si le toca la lotería, roba un banco o es un especulador sin escrúpulos. No digo que todos esos no curren, pero no llegarían a dicho nivel de ingresos si no es por azar, saltarse la ley o pisar al resto.

    Quizás debería decir “nadie se hace rico sólo trabajando”.

  • charlyboy88

    Por cierto, Chandor conoce de cerca el mundo de wall street ya que su padre trabajo cerca de 40 anos en Merrill Lynch.

    Salu2

  • Leto

    Vi el tráiler la semana pasada antes de “contagio” y me pareció interesante a más no poder. Si además, como dices Javi, trata el tema de la crisis y sus responsabilidades sin edulcoramientos ni manipulaciones, entonces ya tengo cita para este fin de semana en los cines. Además, tiene pinta de tener un ritmo endiablado.

  • president mao

    Yo todavía estoy esperando a que llegue LA CRISIS con mayúsculas, cuando no haya dinero de Papá Estado para rescatar a los bancos y a las agencias de ráting porque estaremos todos en el paro. La Revolución Francesa se va a quedar en una merienda campestre comparado con la que se va a organizar entonces. Ya lo decía Richard Channing en aquel capítulo de ‘Falcon Crest’, cuando delataba a sus colegas financieros al FBI: “Dejarás de pensar que estoy loco cuando veas a tus hijos peleándose en la calle por un trozo de pan, pero entonces ya será tarde”.

  • Bagauda

    Hay una farse maravillosa en la Wall Street buena de Oliver Stone: “¿Tu trabajas duro? mi padre trabajo como un animal toda su vida y cayo muerto a los 50 años de un ataque al corazón y sin un centavo, ¡despierta de una vez!”. A parte de esto, os dejo un enlace con los verdaderos orígenes de la crisis. Aterrador. Como decia una pancarta: No es crisis, es capitalismo:
    http://www.youtube.com/watch?v=5oxw_VtVlbg

  • Car

    Me interesa la película pero discrepo profundamente con una de tus frases, es muy triste oir estas cosas:” Como decía mi abuelo, nadie se hace rico (o al menos asquerosamente rico) trabajando.”

  • http://www.lashorasperdidas.com Rafa Martí­n

    Ojitow a Zachary Quinto, Irons y Moore recuperados para el combate, Paul Bettany al 100 por 100, Spacey en su línea habitual de asombrosidad. Suspense bien llevado. Nada de virguerías porque J.C. Candor sabe que no es Mamet ni lo intenta, afortunadamente. Tono apocalíptico que le viene de perlas. Película que emuestra que en EEUU sigue habiendo huequecito para cosas pequeñitas y muy bien hechas que ni van de oscarizables, ni de indies ni pollas in vinegar. Cine comercial inteligente cuyo consumo está destinado a personas adultas, ni más ni menos. Para lo que es, es redonda.

    Buena rajada, Javi. Ahí, dándolo todo. Un saludete.

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