Críticas

UN GOLPE DE ALTURA

Brett Ratner amigos. Si hay alguien que se ha forjado una reputación de mediocre y mercenario en Hollywood ha sido él. El director que sigue teniendo como mayor hito su trilogía Hora Punta se ha caracterizado por realizar producciones de más o menos alto presupuesto, de forma eficiente, pero totalmente funcionales, sin alma y con la dudosa habilidad de dejar al público siempre la sensación de que determinados momentos en sus películas deberían haber sido mucho más memorables. Y es que pese a haberse forjado en películas como la citada trilogía de Jackie Chan y Chris Tucker, Ratner también ha lidiado con caballos ganadores como Dragón RojoX-Men: La Decisión Final, en ambos casos cagándola sin cagarla, haciendo películas dignas y eficaces pero que en los momentos importantes se desinflan como la gran burbuja en que el propio director se ha convertido. Pero el tipo hace pasta, y por tanto, para los mandamases de los estudios, es como ese buen hijo que quizás no sea una lumbrera, pero se ha convertido en el favorito por hacer siempre lo que se le pide.

Así llegamos a la película que nos toca, una especie de Ocean’s Eleven para tiempos de crisis (hasta cuentan con Ted Griffin, guionista de la peli de Soderbergh) en el que los empleados de un simpático magnate de las finanzas deciden vengarse del mismo cuando se dan cuenta de que éste les ha sisado el dinero de sus pensiones. Construida como una especie de reunión de cómicos con gente como Ben Stiller, Eddie Murphy o Matthew Broderick además del propio malo, el siempre gran Alan Alda, la película promete contarnos la historia de uno de esos golpes maestros constantemente interrumpidos por la baja cualificación de quienes lo organizan, y de ahí, cómo no, situaciones cómicas para dar y tomar.

Pero no. Como casi siempre con Ratner, la cosa queda en pura apariencia y a medio gas. Teniendo sólo a Stiller y Murphy uno ya espera cierto duelo de cómicos y algo de lucimiento para dos tipos que, cada uno en su estilo, se han tirado muchos años arrancando carcajadas (vale, y otros tantos haciendo mierda alimenticia), pero no es así. El personaje de Stiller es el del concienciado jefe de equipo que se siente responsable del problema. Cara de perro apaleado y la gran meta de conseguir devolver a su gente lo que le corresponde y dejar al jefazo con el culo al aire. No comedy. Eddie Murphy prometía salir como el negrata chorizo de barrio que ayuda al equipo a cruzar al lado oscuro, entre otras cosas, a base de buenas dosis de sus míticos diálogos sobreactuados, pero sólo da un par de muestras gratuitas del producto y se limita a hacer de soso Obi Wan. No comedy. Matthew Broderick, como en la vida real, tenía que dar vida a un pobre hombre y lo hace, pero lo más gracioso que le vemos hacer es poner esa cara de tipo al que le han desaparecido sus cojones que le caracteriza. No comedy. Casey Affleck, que en este tipo de pelis suele hacer de nerd pusilánime, hace de mejor amigo de Stiller, un joven que va a ser padre y se enfada con la cagada de las pensiones. Vamos, que risas, risas, pocas.

Llegados a este punto, o me han vendido que la película es lo que no es, o yo me he hecho una idea equivocada de la misma. Toca resetear el cerebro. Está claro que estamos en una película de un GRAN GOLPE… espera, quizás no tan grande. Como en la saga de Soderbergh, una trilogía que para muchos va de sobradamente cool, el grueso de la película gira en torno a la preparación del robo para, en el tercer acto, ejecutarlo con la correspondiente gama de imprevistos, cambios de planes, etc. El problema es que nunca tenemos la sensación de que el robo sea tan épico, y mira que nos plantan una agente del FBI/love interest y todo… pero como que no. No es que la cosa sea como robarle una billetera a un viejo, de acuerdo, pero en ningún momento tenemos la sensación, pese al grupo de presuntamente torpes que organizan el robo, de que el objetivo sea realmente inalcanzable. Si en Ocean’s Eleven la trama funciona no es sólo porque los protas sean los mejores y tengan personalidades suficientemente llamativas como para contrastarlas entre sí, sino porque el objetivo siempre parece imposible, incluso para ellos.

Ratner, por suerte, se guarda un as en la manga de cara a ese tercer acto, ese siempre inevitable gran imprevisto que vuelve a dotar de interés al robo, y por momentos parece que por fin nos dará lo que promete, aunque en el tramo final de ese “cambio de planes” nos quieren colar que los protas son muy listos, extremadamente listos, más listos que el público, al que se acaba tomando por un poco TONTO. Y es que digamos, sin desvelar detalles, que nunca se llega a saber cómo el botin sale de su caja fuerte particular, básicamente porque no saben cómo contarlo de forma creíble, por tanto, se obvia esperando que el público SE LO CREA.

En el fondo la película, desde esa gran nube en la que Ratner vive, trata de ser una especie de pomada para la clase trabajadora que ve en ella cómo los más cabrones de esta crisis, los ricos que se salvan el culo jodiendo a los que menos tienen, reciben su merecido. Pero todo lo que arma para contarlo, sin ser una película a la que se la pueda señalar como mala, está lleno de promesas cumplidas sólo a medias, donde la comedia no lo es tanto, el gran golpe tampoco, y el desenlace promete un gran cambio de planes cerrado con una cortina negra porque no sabían como concluirlo de forma coherente. Es entretenidilla y no molesta, como el cine de Ratner en general, que parece cortado siempre con el patrón por el que se seleccionan las películas que ponen en los autobuses de ALSA, pero un espectador algo exigente se quedará con la sensación de que se ha comprado un deportivo con un motor de utilitario de gama baja, algo que con Soderbergh, pedanterías aparte, no sucedía.


Brett Ratner | Ted Griffin, Jeff Nathanson | Ben Stiller, Eddie Murphy, Casey Affleck, Alan Alda, Matthew Broderick, Stephen Henderson, Judd Hirsch, Tea Leoni, Michael Peña, Gabourey Sidibe, Nina Arianda, Marcia Jean Kurtz, Juan Carlos Hernández | Brian Grazer, Eddier Murphy | Bill Carraro, Karen Kehela, Kim Roth | Christophe Beck | Dante Spinotti | Dante Spinotti | Mark Helfrich | Kristi Zea | Universal Pictures, Imagine Entertainment, Relativity Media, Rat Entertainment | Universal Pictures |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • http://pulse.yahoo.com/_BSNLXQA24ZABRGIXCLS6RSRO5A Ramón

    Yo creo que es mejor de lo que se cuenta. Vale que tampoco es la leche, pero cumple para el caso bastante bien.

  • http://www.lashorasperdidas.com/ Ángel Vidal

    J.Edgar dicen que flaquea como película, pero a nivel de interpretaciones es de lo mejor del año. DiCaprio está de Oscar.

  • Palahniuk

    Pues como sera J.Edgar, a la que esta pelicula supera en puntuacion (77-75% frente a 50%)

  • efialtes76

    Jim Carrey ha salido despues de Murphy,y le pega un millón de vueltas!.

    Ojo,me encanta el Murphy ochentero,pero Carrey es mucho mejor actor que él,sea en comedia o en drama.

  • http://www.mortal-kombat.org Shinomune

    No aprovechar a Ben Stiller y Eddie Murphy en una comedia debería ser motivo de decapitación.

  • http://www.nochedecine.com JoeHickey

    Rattner es ese tío que llamas de una franquicia, para cuando el director principal se ha bajado del carro. “queremos hacer más dinero sin arriesgarnos lo más minimo” “llamemos a Rattner!!”

    Y así vieron la luz X3 (cuya eliminación de mutantes es increiblemente alarmante segun aumenta el metraje) y El Dragón Rojo (con un enorme cast desaprovechadísimo). Y con todo me gustan

    De este hombre recuerdo una de Brosnan con Salam Hayek muy muy normalucha

  • http://snoweasel.tumblr.com/ corgan

    Yo me parto con Bowfinger.

    “Mis gonadaaaaas, quieren mis gonaaadaaas!”

  • Rodro

    Y Bowfinger, claro esta 😉

Críticas

animales2

El precalentamiento (segunda parte).

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Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

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El amor nos salvará a todos.

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Caída en picado en el pozo de la corrupción.

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Camelot termina.

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