Reportajes

DOS DIAS DE PHENOMENA EXPERIENCE

Los cines Palafox de Madrid fueron escenario los pasados 17, 18, 19 y 20 de este mes de la serie de proyecciones de films clásicos de nuestra infancia –“nuestra”, es decir, treintañeros– conocida como Phenomena Experience, de gran calado en Barcelona y que la semana pasada hacían su debut en Madrid. Aquí un servidor, acompañado de sus compañeros de web y respectivas churris tuvieron la oportunidad de acudir a los pases del sábado y domingo, un espectacular combo formado por Parque Jurásico, Terminator 2, Los Cazafantasmas y (ya voy adelantando), una de las experiencias cinematográficas más increíbles de mi vida: el revisionado de Regreso al Futuro. A continuación procedo a opinar humildemente sobre los (muchos) más y los (poquísimos) menos que conformaron dos días de Phenomena, que en términos generales ha sido una total y auténtica triunfada.

Para empezar por esto:

El cine no va a morir. Jamás.

Es una afirmación un poco tajante, pero si algo tiene el Phenomena es la capacidad de amplificar exponencialmente todas las virtudes del medio, en particular dos: la sensación de espectacularidad y el sentimiento de comunión. Ni el mejor de los sistemas domésticos es capaz siquiera de acercarse al impacto de una pantalla que abarca la totalidad de tu campo de visión. El nivel de “asalto sensorial oigs” que se consigue en una sala de cine convierten a este medio en algo único, diferenciado de sus competidores y extremadamente satisfactorio, y durante dos días fui testigo de films destinados a exprimir hasta la última gota de estas virtudes, en particular los presentados en el formato 2.35:1 (Terminator 2 y Los Cazafantasmas). A todo ello hay que añadir la descomunal empatía –iniciada en buena medida por la nostalgia– generada entre el público, y que contribuye a incrementar aún mas si cabe la sensación de espectáculo multitudinario compartido. Total, un chute.

Los tiempos pasados REALMENTE parecían mejores

Mala idea preguntar por Tintín a los espectadores recién salidos de Parque Jurásico. “Sí, Tintín es muy chula, pero es que esto es Parque Jurásico”. Imaginaos si llego a hacer esta misma pregunta tras la proyección de Tiburón. Las cuatro películas se mueven en tiempos distintos al del blockbuster actual: en términos de ritmo, se puede apreciar una mayor sensación de pausa. A nivel técnico, la ausencia del CGI o la limitación clara del uso de la tecnología por ordenador –caso de Jurásico y el film de Cameron– proporcionan un empaque físico a las pelis que rara vez se ve en la actualidad. La imposibilidad de contar con una cámara virtual convierte a estas películas en verdaderas clases magistrales de planificación y composición, así como del uso correcto de una steady (la brillante secuencia inicial que abre Cazafantasmas). Pero lo más gracioso es que este párrafo entero es muy poco de fiar, ya que está enteramente condicionado no solo por los recuerdos de mi infancia, sino por mi aprendizaje, como espectador, del lenguaje cinematográfico. Los blockbusters contemporáneos son más libres en su narrativa, y “van” mucho más rápido.  Si discutiéramos esta situación en términos objetivos, quizás terminaríamos acordando que esto no tiene que ser bueno o malo, o sentenciando que los tiempos han cambiado. Si aplico no obstante mi experiencia de juventud, está claro que por lo menos un servidor se está volviendo muy viejo para esta mierda. Y el Phenomena Experience no ha hecho sino recordármelo.

Los trailers

Cada film iba precedido de un grupo de trailers –originales y de la época–, para meter al espectador aún más en el ajo. Destaco en particular dos: Un Hombre Americano en Londres y Willow, que eran jodidamente modélicos. Sugiriendo antes que mostrando y dedicados a proporcionar al espectador una mera idea de la sensación que pretende transmitir el film a través de breves imágenes, en lugar de descuajaringar la trama –como sí hizo el avance de Howard el Pato, recibido por aplausos de los espectadores aunque, a mí no me engañan: todo el mundo estaba pensando hacia sus adentros que esa peli es una verdadera mierda trash pero no tenían los cojones de gritarlo en alto. Yo el primero, que soy un lilas–.

Los anuncios

Descontando la mítica cortinilla de Movierecord –joven lector de Las Horas Perdidas criado con Cinecito, dale al play en el video de abajo–… demasiado antiguos para mi gusto. No se me entienda mal: ver a Gracita Morales haciendo de chacha prehistórica es una gosada, pero a mi entender fue el único momento en el que el Phenomena adoptó un aire descaradamente retro, lindando peligrosamente con el mondosonorismo. Un servidor habría metido publis más contemporáneas de restaurantes y salones de boda –un verdadero MUST– en las proyecciones del cine Parquesur de Leganés durante la década de los 90. Sin embargo, es muy probable que las causas de esta decisión sean meramente técnicas: lo mejor era anunciar marcas ya desaparecidas, para no complicar el asunto. Es una verdadera tontería de queja, pero en mis tiempos me sabía de memoria las promos de los míticos restaurantes La Giralda. Me llegan a poner esa publicidad y diez minutos después se me está llevando el SAMUR, presa de un ataque de histeria. Just sayin.

Superpúblico / No es necesario aplaudir  TODO. EL. PUÑETERO. RATO.

El Phenomena Experience es el público y el público es el Phenomena Experience. Individuos de todas las edades y condiciones se entremezclaron por unos cuantos días como hermanos, como herma-aaaa-nooos para revivir los mejores momentos de su infancia, independientes pero homogéneos en su pasión, hasta tal punto que Nacho Cerdá (director de Los Abandonados y anfritrión del evento) parecía el Cyrus de los Warriors, maravillado ante su labor de paz. Vemos a jebifrikis medievaleros con nerds Lucasianos. A princesas del cosplay con hijas no reconocidas de Zapatero. Incluso pérfidos quintacolumnistas con camisetas de superhéroes Fuencarral Fashion entraron sin incidentes al Palafox, en demostración de que el buen cine no sabe de clases ni “tendencias”, cojones ya. Ya en faena, una aparición especial de Santiago Segura contribuyó a poner al público en situación, animando a los espectadores a corear los films. Hay que reconocer que su mensaje caló. Ninguno de los grandes momentos de las películas –el pulgar hacia arriba de Chuache– quedó sin sus berridos de éxtasis. Pero parte de la gracia es que los tiempos cambian, y cada día aparecen nuevos motivos para aplaudir: ejemplo de ello tuvo lugar en Jurásico, con el público entregado a cada aparición del entonces prácticamente desconocido Samuel L. Jackson.  Por no mencionar las palmadas al ritmo de la banda sonora de Brad Fiedel en Terminator 2.  A un servidor le gustaría, no obstante y a riesgo de cometer herejía, que todos nos cortáramos más un pelo la próxima vez: no es necesario aplaudir cada vez que el logotipo de Parque Jurásico o cada vez que aparece un nombre en los títulos de crédito. Mi artosis sufre. Ah. y putos móviles. PUTOS. MÓVILES.

LAS PELÍCULAS

AVISO: Lo que sigue a continuación no es una reseña de la película en sí, así que guardad los cuchillos. Simplemente se trata de una impresión absolutamente personal del revisionado de las mismas o, dicho de otra forma, como veo que han aguantado el paso de mi (MI) tiempo.

Parque Jurásico

Parece que voy al revés que todo el mundo: antes me gustaba más que ahora. Enormemente parecida a Tintín: la primera hora se salva por el Tito Steven (memorable la explicación de la clonación de los dinosaurios) y el clímax final con el tiranosaurio me sigue pareciendo una chuminada. Peeero. Los dinosaurios CGI aguantan. La secuencia de acción del ataque del T-Rex (y posterior bajada del árbol) sigue siendo absolutamente perfecta. Los efectos prácticos –ese triceratops enfermo– dan el pego y la habilidad de Spielberg con una cámara de cine sigue sin conocer rival. Me doy cuenta de que me sigue sobrando la escena del circo de pulgas, que a Richard Attenborough le tiraba a un pozo de tigres dientes de sable y que si hoy en día vemos a un tío vestido como Robert Muldoon (Bob Peck), con los calcetines hasta la rodilla y pantalones cortos hiperpetados, nos creemos que estamos en carnaval. Personaje favorito del público: Jeff Goldblum.

Terminator 2

Experiencia tan bestial como agotadora. Este no es el Cameron de “Oooohhh! Aaaaaa bicho azul como el mar azul”. No. Terminator 2 te coge y te da de hostias hasta que se te caen los ojos al suelo. El combo de entretenimiento más brutal de los años 90 y apoteósis de la carrera de Arnold Schwarzenegger. Me sorprendieron dos cosas de la película: en cine, las secuencias en el desierto no me parecen tan largas, y redescubro que el clímax del film en la fundición dura sus buenos 20 minutos. En pantalla grande, este escenario revela los planos más espectaculares jamás rodados por Cameron, en particular un general donde Linda Hamilton y Edward Furlong suben por una escalera hasta encontrarse delante de una inacabable fila de descomunales calderas de acero fundido. De todas formas, lo que queda es la sensación de presión y urgencia constantes. Los momentos de respiro son falsamente engañosos. Especialmente interesante fue la reacción del público al momento más extraño de la filmografía de su director: el lametón en la mejilla de Sarah Connor que le da el guardia del psiquiátrico. Tan perturbador como lo recordaba e impensable en la figura actual del Rey del Mundo.


Los Cazafantasmas

Demasiado Bill Murray, para lo bueno y para lo malo. En retrospectiva, especialmente condicionada por el actual estatus del actor. Me sigue pareciendo increíble que Dan Aykroyd hiciera carrera en el cine más alla de Entre Pillos Anda el Juego. Y, como me suele pasar incluso con mis películas favoritas de Ivan Reitman (Dave, por ejemplo): se le va la mano con el azúcar y siempre pienso “podría haber sido mejor”. Creo que la secuela tiene las cosas más claras y que su humor es agradecidamente más absurdo, pero eso no quita para que el público se riera a carcajadas con el brillante plantel de secundarios del film (Weaver, Moranis y Atherton) y sobre todo con el clímax final y la aparición –todavía mítica del muñeco del Stay Puff–. Quizás soy un poco injusto porque era la última proyección del día, hacía un calor de cojones y, sinceramente, nada, nada, NADA, podía superar a lo que venía antes.

Regreso al Futuro

Un once sobre diez. Eleva su calificación de Obra Maestra a Clásico Imperecedero del Séptimo Arte porque ni un solo fotograma, ni un solo chiste, ni una sola referencia ha quedado pasada de moda. Público absolutamente entregado de principio a fin. El cociente de aplausos merecidos/escena más elevado de todas las películas proyectadas en esos dos días. Éxtasis colectivo rozando la orgía vudú en la secuencia del Baile del Encantamiento Bajo el Mar. Si Christopher Lloyd llega a estar presente, el público le lleva a hombros hasta el Vaticano para su canonización inmediata. El Phenomena podría haber presentado esta, y solo esta película, y la experiencia ya hubiera valido la pena: es increíble el espectro de emociones que este film te obliga a recorrer y la clase y el buen humor con los que alivia fases del guión prácticamente imposibles de coger (Marty y su madre). Película que ejemplifica todo lo que recordamos y amamos del cine de nuestra infancia: nos gustan porque eran viejas, pero sobre todo nos gustan porque eran LA HOSTIA.

Y esto es todo y perdón por la chapa. Muy posiblemente, a falta de ratificación oficial en lo que se refiere al tiempo y al lugar, un próxima edición podría contar con Alien y Desafío Total, según anticipó el propio Cerdá antes de la conclusión del certamen. Desde aquí, recomendamos encarecidamente la presencia de cuantos más mejor, hasta obligar a los responsables a levantar andamios para incrementar el aforo. Una reeducación, una lección magistral, una experiencia social y un recordatorio de por qué estamos metidos en esto del cine hasta las cejas.

  • http://www.facebook.com/javi.metral Javi Metral

    Rafa,definitivamente,eres un grande.

  • J 2gs

    Rafa,definitivamente,eres un grande.

  • http://twitter.com/Marveler Manuel C.

    Yo fui el domingo, que la cosa no daba para más. Como apuntaba alguien en los comentarios, fue una mezcla de disponibilidad de tiempo y selección ante un programa de 8 películas. Por muy míticas que sean todas, lo cierto es que no me podía ventilar 40 euros y 4 noches de la misma semana así como así. Creo que habría ido a todos los pases (especialmente al del viernes) si hubieran sido en semanas distintas.

    Pero vamos, que despues de tener un puto nerdgasm viendo regreso al futuro (y mira que a priori la que más quería ver es cazafantasmas, pero es que regreso al futuro es per-fec-ta) ya pueden ir contandome como fijo, empezando por total recall + alien y siguiendo con lo que tengan a bien traernos por aquí!!

  • http://twitter.com/ultramuerte isaac möra

    Rafa pues sube a Barcelona el fin de semana que va a ser LA OSTIA.

  • Anónimo

    Walter, te entiendo perfectamente. Aunque por lo que cuentas dudo que hubieses disfrutado en la sala, esto no llegó a los extremos que llega algunas veces la ‘Muestra de Cine Fantástico’ con ‘personajes’ intentando lucirse porque se aburren. Fue más bien algo más respetuoso y educado, sin individualidades y graciosetes, con gente aplaudiendo y riéndose al únisono porque eran momentos y películas que todos conocían al dedillo.

  • Anónimo

    Domingo 20: ‘Regreso Al Futuro’ + ‘Los Cazafantasmas’

    Con un programa doble que parecía hacer referencia, con mucha sorna, al día de elecciones generales que estabamos viviendo, se cerró la fiesta y la comunión colectiva de todas las personas, tan diferentes, pero con una ilusión en común, que habíamos asisitido a ‘Phenomena’.

    Sorteo previo del excelente poster que ha servido como promoción del evento (http://www.tumbaabierta.com/wp-content/uploads/2011/11/tumbaabierta_phenomena_on_tour_madrid.jpg) y presencia de dos o tres personas vestidas a lo Marty Mcfly, con reparto de algunas octavillas del ‘Save The Clock Tower’, hechas para la ocasión, incluido (http://twitter.com/?photo_id=1#!/marah_v/status/138312257221312513/photo/1).

    Como ya he señalado, la copia de ‘Regreso Al Futuro’ era EXCELENTE, a lo que se le unió el hecho de que todo el mundo esperaba con ansias el film. Una vez más, como Rafa ha señalado, se pudo comprobar que a la película no le falta ni le sobra nada: es entretenida, divertida, tiene magia y las casi dos horas pasan volando, como un tiro. La gente aplaudió, río, cantó TODAS las canciones de la película y vitoreó con más criterio que en ‘Parque Jurásico’. Simplemente irrepetible.

    Ante tal faena, a ‘Los Cazafantasmas’ sólo se le pedía pedir que pusiera un bonito broche final, donde Bill Murray era la estrella absoluta a aplaudir y Rick Moranis, la mascota graciosa. Como siempre, la gente atenta a todos los detalles: si en ‘Parque Jurásico’ era la aparición de Samuel L. Jackson, aquí era la breve aparición del encasillado Carl Winslow liberando a ‘Los Cazafantasmas’ de la carcel. Yo me quedo con los simpáticos efectos especiales y la imponente presencia de una magnética Sigourney Weaver. Punto negativo: los subtítulos eran demasiado esquemáticos y obviaban algunas coñas y frases, lo cual puede espantar a algún espectador poco habituado al cine en versión original.

    Con respecto a esto último, tengo que volver a señalar que, por mucho que hayamos crecido con las versiones dobladas y con grandes voces como la de Ramón Langa, Constantino Romero, etc., la experiencia de este tipo de eventos demuestra que las versiones originales son imprescindibles para apreciar todos los matices y ver lo grande que es una película. Eso por no hablar de lo maravillados que se quedaron algunos con las voces originales de ‘El Resplandor’ o lo sorprendidos que se quedaron otros al escuchar el “Hasta la vista, baby” en vez del “Sayonara, baby” o al ver como la coña/confusión de ‘Regreso Al Futuro’ adquiría pleno sentido con el ‘Calvin Klein’ de la original y no con el  ‘Levi Strauss’ de la versión doblada.

    Conclusiones
    Sólo queda esperar que la experiencia dure mucho y que se vuelva a repetir en Madrid. Estad atentos a ese posible programa doble ‘Alien’ + ‘Desafio Total’ y no lo dudéis si se confirma.Sólo queda esperar que la experiencia dure mucho y que se vuelva a repetir en Madrid. Estad atentos a ese posible programa doble ‘Alien’ + ‘Desafio Total’ y no lo dudéis si se confirma.No es nostalgia, no es frikismo, no es simplemente ver una película antigua en un cine… es mucho más. Es algo intangible. Es compartir con cientos de personas distintas una experiencia respetuosa, festiva y de veneración por un arte, unas sensaciones y unas películas que a todos nos marcaron de forma similar y que regresan para marcarnos de nuevo. Es, como en ‘Phenomena’ señalan, volver a recuperar la experiencia de despertar del letargo para ver y disfrutar del cine en pantalla grande, volviendo a soñar y recuperando un espacio de magia del que nos echaron (productores, exhibidores, directores, ejecutivos…) y del que también, por qué no decirlo, nosotros también huimos en su día. Gracias a Nacho, el calvo de ‘Phenomena’, al que asalté dos veces en el Palafox para agradecerle la iniciativa y desearle suerte, y a su equipo. Larga a vida a ‘Phenomena’.

  • Anónimo

    Sábado 19: ‘Parque Jurásico’ + ‘Terminator 2. El Juicio Final’

    La apoteosis. Si en días anteriores se podía entrar y coger sitio sin muchos problemas, el sábado marco el inicio de largas colas que daban la vuelta a la manzana más de una hora antes de entrar, lo cual era un buen índice de que nos disponíamos a ver (míticas y buenas) películas palomiteras. Si bien el público que ha asisitido a ‘Phenomena’ ha sido mayoritariamente treintañero, con su punto de frikismo y cinefilia, ese día pude ver a gente mayor e incluso padres que habían llevado a sus hijos a ver ‘Jurassic Park’ en pantalla grande (no sé si luego se quedarían para ver al violento Cameron ‘balls of steel’… esperemos que sí… sería señal de que aún queda esperanza en este mundo XD).

    Nacho Cerdá estaba algo más animado que en la presentación del jueves y, como Rafa ha apuntado, Santiago Segura hizo un guest starring y arengó al público para que animara, vitoreara, riera y aplaudiera los momentos más míticos de las películas. Afortunadamente, la gente supo interpretarlo bien (más allá del exceso de aplausos en ‘Parque Jurásico’ que señala Rafa) y no se lo tomaron como un ‘Club De La Comedia’ donde la gente lanza comentarios sin gracia para ‘presumir’ delante de los colegas (como si ocurre en alguna sesión de la Muestra Syfy).

    Ya mezclo en mi memoria los tráilers que se pudieron ver el sábado y el domingo, pero, como Rafa ha anunciado, se proyectaron los de ‘Willlow’, ‘Howard The Duck’ (yo también la defiendo XD), ‘Un Hombre Lobo Americano En Londres’, ‘Rocketeer’, ‘La Fuga De Logan’ y ‘The Abyss’ entre otros.

    ’Parque Jurásico’ es, junto con la reposición de ‘El Exorcista’, la única película del cartel que había visto en cines. Quizás por eso, y a pesar de estar ante un Spielberg más soft, ansiaba revivir la magia de la película, sus grandes efectos especiales y ciertas escenas de puro espectáculo y acción, así como el rugido del T-Rex por toda la sala, lo que me impactó en su día. Definición de gran espectáculo palomitero, en el mejor sentido de la palabra, y comunión total con el público.

    No os cuento como ansiaba ver ’Terminator 2’ en pantalla grande… solamente con el comienzo y el ver los caballitos ardiendo colmó cualquier expectativa. El público levitaba de tal forma y se sabía tan bien la película, que no le importó siquiera el ligero problema con los subtítulos que hubo durante la proyección. Es más, incluso rio y aplaudió cuando, durante la escena en la que el T-1000 interrogaba por primera vez a los padres adoptivos de John Connor, éste les decía en los subtítulos que “no se pensaba tomar la pastilla” (por ahí apuntan a que los subtítulos correspondían a la versión extendida y de ahí que el encargado del proyector de los subtítulos tuviese que hacer malabares buscando los que correspondían a la escena sobre la marcha). Eso os da una idea de lo a gusto que estaba el público y de la experiencia y la fiesta respetuosa que se estaba viviendo en ‘Phenomena’, llegándose a palmear el tema principal durante los títulos de crédito. Toda una gozada.

    De la película poco que decir que no se haya dicho ya. Como podéis imaginar, la escena de la pesadilla, el asalto a Cyberdine o las persecuciones motorizadas lucieron imponentes. Una reflexión: ¿cómo es posible que, habiendo avanzado tanto los efectos generados por ordenador desde principio de los 90, sigan luciendo mejor y estén mejor integrados en la película los de ‘Parque Jurásico’ y ‘Terminator 2’ que los de la mayoría de producciones anodinas que nos llegan hoy en día (no miro a nadie, ‘cielos digitales perezosos’)? Yo tengo mi teoría de la producción de ‘big-macs’ insípidos donde no importa mucho el resultado final si la gente pasa por caja igualmente, pero suscribo esta teoría de Nacho Cerdá al 100% (es la tercera parte de una entrevista muy interesante a proposito de ‘Phenomena’): http://www.youtube.com/watch?v=mnD-_GvM9VE

  • Anónimo

    Viernes 18: ‘Harry El Sucio’ + ‘El Resplandor (Versión Extendida USA)’

    Más Moooooooovierecord, ración de anuncios absurdos (incluido uno de unas alfombras y una fiesta setentera con estilismos imposibles hoy en día) y tráilers (incluido ‘Vestida Para Matar’ y ‘Coma’) para dar paso al tito Clint.

    Tuve la ‘desgracia’ de ver ‘Harry El Sucio’ por primera vez hace poco en La Sexta 3 (shame on me), pero aún así la experiencia fue igual de sorprendente y entretenida. Cada una de las frases y contestaciones de Harry eran aplaudidas y celebradas (incluida la más mítica) y a mí se me quedó en la retina la imponente imagen de Harry sobre el puente, a punto de saltar sobre el autobus escolar, y la escena de Scorpio asustando y pegando a los niños del autobus, totalmente desquiciado, en un momento políticamente incorrecto imposible de ver hoy en día (una vez más, imprescindible y acojonante escucharlo en versión original). Por cierto, la Magnum sonaba como un cañón.

    Si bien todas las copias que se han proyectado en ‘Phenomena’ han sido excelentes, la de ‘El Resplandor’ ha sido la más nítida y la de mejor calidad, quizás junto con la de ‘Regreso al Futuro’ y ‘Los Cazafantasmas’. Para un gran aficionado al cine de terror como yo, fue un auténtico placer recorrer el hotel Overlook con la steadycam del maestro Stanley Kubrick y el triciclo de Danny y redescubrir esos enormes decorados (imponentes las escenas del salón de baile lleno). Las imágenes desde el helicoptero y las escenas finales del laberinto también nos cortaron el aliento a los asistentes (con las últimas, sentí el frío y la angustia de los personajes…). Para aquellos que no han visto esta versión, nunca exhibida en cines españoles, decir que las escenas añadidas y extendidas, sin hacer mucho spoiler, se dedican a rellenar algunos huecos (el pasado de Johnny, el don de Danny…) o a explicar cómo aparece X personaje aquí o los momentos previos a tal aparición en X sitio. A destacar un par de escenas curiosas que añaden más terror a la huída final del personaje de Shelley Duvall por el hotel. Si ver ‘El Resplandor’ es una experiencia visual y claustrofóbica impresionante, imaginaros lo que fue en una sala oscura, en una gran pantalla y con gran calidad de imagen y sonido. Grande Kubrick.

  • Anónimo

    La experiencia fue una pasada, tan solo tiene un par de peros. El tema de los subtítulos especialmente en Terminator 2 donde se descoordinaron y por momentos desaparecieron. Además para mi los subtítulos impresos con la película resultan más cómodos, pero eso ya es una cuestión de gustos. Eso junto con el calor del cine y las butacas que eran muy incomodas, también numeraría la sala, la sesión no numerada fue un follón sobre todo por la cola del domingo.
    De todas formas fue realmente increíble y cuando vuelvan repetiré seguro :) 

  • Anónimo

    Jueves 17: ‘Tiburón’ + ‘El Exorcista (Montaje Del Director)’

    Descojone absoluto con los anuncios antiguos (incluido el de Chaparrita y uno de un banco donde un pipiolo acababa de cobrar su primera nómina e iba a ingresarla a una entidad donde daban al cliente “un servicio completo”, mientras se tomaba unas cañas con los empleados) y curiosidad con tráilers como el de ‘Un Puente Lejano’.

    Más allá de la asistencia y de lo que Santiago Segura dijo el sábado (aquello de que la gente había estado muy fría durante el jueves y el viernes y no aplaudía los momentos míticos, etc.), la gente si aplaudió, se rio y vitoreó los momentos más míticos de las películas. Es cierto que al principio se hizo de forma tímida (el comienzo de esa reeducación de la que hablaba Rafa) y que, obviamente, no podemos compararlo con la sala llena del sábado y del domingo, pero se hizo. También es verdad que quizás ‘Parque Jurásico’, ‘Regreso Al Futuro’, ‘Terminator 2’ y ‘Los Cazafantasmas’ se presten más a ello que ‘El Resplandor’ o ‘Harry El Sucio’.

    Fue toda una experiencia y una gozada redescubrir ‘Tiburón’ en pantalla grande. La había visto varias veces en la pequeña pantalla (tengo 30 años), pero huelga decir que esta película, como casi todas, es una bestia muy diferente vista en un gran cine. Un amigo mío así me lo señaló, sorprendido y maravillado, como si saliese de un letargo o un proceso de zombificación profundo en el que vemos películas de cualquier manera en la pantalla del ordenador, el móvil, etc. Tuve el privilegio de asistir a una verdadera lección de cine por parte de un Steven Spileberg en plena forma, con planos antológicos, movimientos de cámara magistrales, planificaciones milimétricas del suspense, apuntes sutiles, etc., que no había apreciado de forma tan clara en otros visionados. Actores en estado de gracia (el trío Roy Scheider, Richard Dreyfuss y Robert Shaw, sobre todo) y la música de John Williams retumbando por la sala con una intensidad mágica hicieron el resto. La película ha envejecido de puta madre (para mi relativa sorpresa, los efectos no cantan nada) y me sorprendió muy gratamente. El momento Robert Shaw + la historia del USS Indianapolis, que se destacó en esta página no hace mucho, nos sobrecogió a todos y los momentos “you’re gonna need a bigger boat” y la muerte del tiburón se vitorearon y aplaudieron como verdaderos momentos catárticos.

    De ‘El Exorcista’ poco más que decir también (y más si se asistió al reestreno de 2003): puede que hoy en día a la gente le dé la risa floja con los vómitos y las frases cañeras de la Regan poseída, pero a la hora de la verdad, todo el mundo callado como putas y agarrados a los asientos durante el exorcismo. Y eso pasa porque, al igual que ‘Tiburón’, antes hemos asistido a una presentación de personajes (relación padre Karras-madre, personaje del detective…), a un desarrollo y a una construcción de situaciones modélica, lógica, sin prisa pero sin pausa, que hace que al final todo te importe y te puedas creer casi cualquier cosa. Y eso sin citar lo que influye el ambiente de la ciudad de Georgetown (¡sin cielos digitales! XD) y, una vez más, los actores, la labor tras las cámaras de William Friedkin y la conocida melodía, entre otros aspectos. Escuchar las voces originales, como en el resto de las películas, también es un gran plus imprescindible. Para mí no es la película más terrorífica ever, como señalan muchos por ahí, pero es muy, muy grande. Enorme.

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