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CABALLO DE BATALLA

Escrita por: Rafa Martí­n | 10 febrero | 2:24 AM

Steven Spielberg | Richard Curtis y Lee Hall, basado en la novela de Michael Morpurgo | Jeremy Irvine, Emily Watson, Niels Arestrup, Peter Mullan, David Thewlis, Benedict Cumberbacht, Tom Hiddlestone pero vamos, en realidad, el Caballo. | Janusz Kaminski | Michael Kahn | John Williams | Rick Carter | Steven Spielberg, Kathleen Kennedy, Tracey Seaward, Adam Somner | Frank Marshall, Revel Guest | DreamWorks SKG, Amblin Entertainment | Paramount Pictures


Nota de los lectores:
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Caballo de Batalla es el esfuerzo cinematográfico más inspirado de su director desde Inteligencia Artificial. Si bien el film nunca alcanza picos de gloria vistos en obras anteriores como Minority o Múnich, ni cuenta con los elementos para justificar la altura emocional a la que quiere llevarlo su máximo responsable–que distingue a sus mejores clásicos–, es constantemente un ejercicio de puesta en escena de un calibre superior desarrollado con fluidez y coherencia a pesar del carácter episódico del film (que por contra es inmensamente rico en situaciones) gracias a la conjuntada labor de su equipo técnico, un excepcional reparto de secundarios y sobre todo la equilibrada aproximación de su encargado. Distendida, pero nunca juguetona; relevante, sin ser grave o afectada, manejada con una sorprendente convicción que salva sus momentos más puramente pasteleros gracias a un factor esencial tanto tiempo escondido que casi me había olvidado de que existía.

Que el director de este film es Steven Spielberg. Es así de sencillo.

Si os hace falta más que un nombre, seguid leyendo: conscientemente sentimental, cimentado en la pasión, y con energía sin una chispa de autocomplacencia, el film es llevado por Spielberg a un terreno que no visitaba desde la colaboración póstuma con Kubrick y donde es amo y señor. Me váis a perdonar el palabro: el del “sense of wonder”, un término que emerge de la ciencia ficción, donde el espectador se enfrenta a un mundo en  el que, aun sin perder el concepto estricto de la realidad, está plagado de elementos pertenecientes a un universo fantástico y asombroso. Y es aquí donde viven el film y su protagonista, Joey, un purasangre que a lo largo de la película tiene la oportunidad de pasar a manos de todos los implicados en el escenario francés de la I Guerra Mundial, quien exhibe tal cantidad de habilidades superequinas que solo le falta lanzar rayos de protones con los ojos. Y me lo trago. Y sería awesome.

Porque  Caballo de Batalla es un cuento para adultos, en el que los principios más nobles pueden cambiar el destino de los hombres incluso en el más horrendo de los escenarios. Schindler, el capitán Miller y Joey son diferentes facetas de un mismo concepto, que Spielberg retoma por primera vez desde 1998, un 11-S y casi una decena de conflictos internacionales después. Pero para la ocasión ha eliminado las dosis de crueldad, ha inyectado idealismo, y ha reducido prácticamente al mínimo el terrible, terrible componente de arbitrariedad que caracterizaba a sus films en este género –lo que hace años se podía interpretar como síntoma de madurez, algo de lo que no estoy muy seguro–. La Lista de Schindler y Ryan son dos films plagados de balas que esperan a la cabeza adecuada. En Caballo de Batalla cabe la posibilidad de sobrevir si crees en cosas buenas, porque quienes combaten contigo (o contra ti) harán el resto.

Es un concepto evidentemente ultramoñas y perjudicado por el gran problema de la película: a veces, es demasiado melosa y le falta proporcionar momentos verdaderamente jebis que acentúen por contraste sus aspectos más entrañables. Muy complicado de gestionar cuando su director ha decidido que ni un solo minuto del metraje va a amargar la vida al público, pero nuevamente: Spielberg aborda estas escenas desde la más absoluta confianza. En mi opinión, si el precio que hay que pagar para volver a ver a Spielberg en este modo es cierta pérdida de trascendencia o complejidad, así sea. Pero nada, absolutamente nada de esta película me da a entender que esta pueda ser una más de las que rodado entre hoyos de golf –mejores, peores, pero despachadas*–.

Creo que este Spielberg tan revitalizado tiene que ver un poco con el contexto: la I Guerra Mundial no toca al director tan de cerca y al abordar este conflicto de manera más distanciada, es capaz de aflojar un poco sin perder de vista ni por un instante la importancia de un escenario tan sensible como es un enfrentamiento armado, y eso al film le viene de maravilla, amparado en el (exagerado, pero útil a los efectos) tópico de que el conflicto que comenzó en 1914 fue marginalmente más honorable que el que tendría lugar 25 años después. Es prácticamente imposible encontrar un solo personaje que actúe por motivos esencialmente malignos y se trata del primero de sus films bélicos en el que se atreve a asumir completamente el punto de vista del enemigo. Independientemente de la calidad de sus películas, Spielberg es un director que se ha visto obligado a cambiar su modo de trabajar a la hora de abordar temas que le afectan personalmente (el Holocausto, el conflicto israelopalestino). El que aquí nos ocupa, vagamente, es la tensa relación con la figura del padre. Y hete aquí por contra que el conflicto en particular nunca es grave, y su resolución –sin dar muchos detalles, es uno de los asombrosos últimos planos que cierran el film– es liberadora.

Como Spielberg decide colocar al caballo de marras en el centro de la escena, suceden cosas un poco extrañas que hay que salvar: para empezar, que el reparto humano no tiene relevancia especial. Spielberg salva esta situación explicando tranquilamente a los actores que no le toquen los cojones que el caballo es el protagonista, y que actúen en consecuencia con papeles circunstanciales. Es un poco a la gornú lo de los intérpretes y esta peli: algunos  ponen el piloto automático (Mullan, pelín desconcertado en un papel de las dimensiones de “¡Papá El Borracho!”), otros como Irvine, Cumberbacht o Hiddlestone, algunos más recién llegados lo abordan con una entrega encomiable, y en el escalafón superior Watson y, sobre todo, Arestrup inyectan al film con verdadera pasión, porque son ellos quienes mejor entienden la clase de película que quiere hacer su director, una en la que los adultos pueden soñar y no les importa exagerar las características más distintivas de sus personajes para conseguirlo, a costa de profundidad o matices.

Y creo que es por la forma en la que Spielberg aborda el material que hacía mucho tiempo que no me sentía tan cómodo viendo uno de sus films, ni tan inmerso en su historia. Desde luego, hay multitud de ocasiones en los que Spielberg te recuerda que es él quien está dirigiendo el film, pero ninguno de sus estilismos resulta gratuito –no nos vamos a encontrar un plano de 360 grados en torno a una camioneta porque al señor le sale de las narices– ni se limitan a aspectos puramente visuales (fijáos en el uso del montaje del que hace gala en la secuencia de la carga de caballería) ya que es una película extraordinariamente cohesionada. Todos sus elementos son destacables sin que ninguno resalte en particular, y la primera y gran evidencia es la fotografía de Kaminski, que se integra completamente con el escenario y elimina ese “aura” tan irreal (ver Minority Report) que tanto afectaba al ambiente de la película.

No, la historia es lo importante. Y la historia de Curtis y Hall es muy sencillita: Joey persevera, Joey gana habilidades (+1 en salto, +2 en fuerza) y cada vez que alguien toca su morro experimenta una maravillosa y cálida sensación humana. Es el monolito de 2001 pero con arco iris y devorador de alfalfa. Llegados a este momento podéis o no podéis creer que en ocasiones exhibe un comportamiento descaradamente humanizado –dicho esto desde la perspectiva de alguien que desconfía por naturaleza de cualquier animal más grande que él y no tiene ni idea del tema–, pero el caso es que nuestro protagonista no hace sino despertar lo mejor de la especie humana en medio del Horror, un tema lo suficientemente importante como para que Spielberg reaccione en consecuencia.  El resultado es un recordatorio de lo absolutamente temible que es este tío incluso al 75 por ciento de sus posibilidades, y aún mejor, de que sus virtudes esenciales siguen intactas, sin necesidad de “reconversiones Scorsese” ni leches pipas. Si esto es un mero ensayo de lo que nos espera con Lincoln –lo que sería comprensible, dado que ahí va a dirigir a una bestia parda que, salvo hecatombe, le va a exigir absolutamente todo– servidor va a comenzar a contener la respiración hasta el próximo mes de diciembre. Yo, pendiente de Spielberg. Joder, cómo echaba eso de menos.

* La Guerra de los Mundos, La Terminal, Indiana Jones 4 y, por un pelo, Atrápame si Puedes. Insisto: independientemente de su calidad, despachadas. Perdón a los aficionados.


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  • George Kaplan

    Llego tarde para decirle a Raider Logan que ha hecho uno de los mejores comentarios que jamás ha leido en esta sacrosanta página que frecuento desde sus inicios.

    Y que además no puedo estar más de acuerdo.

  • sergio garcia

    Esta película es el certificado de lo acabado que está Spielberg. Mal resuelta, lenta y apresurada a partes iguales y exagerada hasta la saciedad en los momentos emotivos.

    spoiler:

    Esa colecta para comprar un caballo! por Dios…. cuanta ñoñería en tipos heridos y mutilados volviendo de una guerra que fue para el soldado de a pie muchísimo peor que la segunda guerra mundial…

    El personaje principal (no el caballo), no tiene carisma, repito, no tiene ni la mitad de carisma que la niña, que los dos hermanos alemanes o incluso que el oficial de caballería. El desarrollo de la historia bajo cualquiera de las tres elecciones habría aportado al relato muchísimo más que lo aportado finalmente por el soso granjero. Estos personajes piden a gritos más minutos de metraje. La película no explica el trauma del padre, ni lo profundiza. Es un esperpento paseando por un huerto como un fantasma.

    Un completo despropósito de película totalmente desaprovechada, aunque si soportas sus soporíferos momentos lentos entretiene.

  • Anónimo

    Después de haber visto la película sólo puedo decir una cosa: MARAVILLA DE PELÍCULA!!!!

    No ha podido ser mejor. Ni tan almibarada como muchos piensan ni tan cruda como otras del tito Spielberg (La lista o Salvar al soldado Ryan), consigue el equilibrio perfecto.

    Un 10 para todos los aspectos técnicos de la película. La banda sonora de Williams es lo mejor que he escuchado en mucho tiempo, consigue ponerte la piel de gallina y un nudo en la garganta!
    Los actores todos muy bien, pero me quedo con ese pedazo de actor que es Joey!

    Nunca pensé que lo pudiera pasar tan mal y a la vez tan bien viendo una película de un caballo, pero esta no es una película cualquiera, es una OBRA MAESTRA con mayúsculas!!!

    Spielberg es un genio.

    Si de verdad hubiera justicia en el reparto de premios, “Caballo de batalla” ya se habría llevado un buen puñado.
    Para mí es muy muy muy superior a “The artist” y “Los descendientes”. 10 minutos del caballo ya me habían aportado más que estas dos películas juntas!!!

  • http://www.facebook.com/people/Manuel-Domingo-Perez-Navales/100001863320709 Manuel Domingo Perez Navales

    Perfecta tu lista de “despachadas”, pero que bien despachadas.Esta crítica te ha salido finísima chato.Y me encanta lo que dices al principio de Inteligencia Artificial porque siempre la critican como si fuese una chorrada de film, a mí me parece una maravilla, y su final, que casi nadie entiende, uno de los mejores del cine.

  • http://www.facebook.com/people/Miguel-De-Haro/1550644629 Miguel De Haro

    estooo… es aquí donde se habla de War Horse?

  • Anónimo

    Muy muy poquitas veces. Pero lo cierto es que más pienso en la película y más me gusta. Un crimen que no esté nominado a mejor director por esta peli.

  • Anónimo

       Lo que me  jode es que la gente está tan obsesionada con ponerle la etiqueta de “moñas” a Spielberg y su cine(será por lo moñas que es “Munich” o “Salvar El Soldado Ryan”) que no se fija en detalles como este que como bien decis, jamás aparecería en una cinta almibarada.

  • javiKnight

    Me alegra mucho que te gustara, y ojo,  valoras con un 9,  eso es algo que no has visto mucho este año.
    Spielberg seguramente es el director que MAS 9s tiene en los ultimos, no se, 30 años?

  • http://www.facebook.com/raider.logan Raider Logan

    Si el plano es magistral y frio a más no poder. Pero la historia de los hermanos es muy corta  y no me llegue a meter dentro de su historia. Aunque Leto83 tiene razón, y en esta escena rompe con el topico de que los chavales sigan vivos algo que si pasaría en una cinta moñas, que no tiene nada que ver con esta cinta que la considero mucha más adulta de lo que la gente cree

  • Anónimo

    Básicamente, sí. Es como si en los últimos 7 años Spielberg haya estado un poco con el piloto automático, y con esta “War Horse” haya despertado. He vuelto a ver a ese titán en la puesta en escena, la perfección en la conjunción de música e imágenes (Williams, lloraremos todos cuando este hombre nos deje), una fotografía acojonante de Kaminski, y una historia sensiblera que me ha llegado. Porque además no es un happy end  impostado como en otras ocasiones, si no que la propia historia pide un final feliz. Como digo, ese abrazo entre padre e hijo con una banderita de por medio me tocó la fibra.

    Esta película, con este argumento, en otras manos sería carne de telefilm de antena3 para sábado por la tarde. En manos de Spielberg se convierte en toda una lección de cine. Un maravilloso cuento. Y adoro la estructura de la peli a modo de episodios. Y un último apunte. A mí no me pareció una película lacrimógena para nada, sí emotiva, por los cuatro costados, pero en ningún momento busca la lágrima fácil del espectador. Básicamente, porque para eso se habría cargado al caballo, o al chaval.

  • javiKnight

    Entonces me das la razón, o que?

  • Anónimo

    Gran película. Genial crítica de Rafa, así que poquito más que añadir. Seguramente sea lo mejor que Spielberg nos haya regalado desde “Munich”, y estoy bastante seguro de que con el tiempo esta “War horse” va a crecer como película pequeña dentro de la filmografía de su director a grandísimo cuento en el contexto de la I Guerra Mundial.

    Durante todo el metraje estuve con los ojos como platos, maravillado además por una factura técnica y una realización impecables. Cómo dirige este hombre. Ya sólo la carga de caballería merece el pago de la entrada. Y aún a pesar de que hay algunas cosillas que se pasan de moñas (SPOILER cuando están a punto de sacrificar al caballo y está todo el maldito ejército pendiente) hay otras que son una auténtica delicia por lo maravilloso de la situación (dicha escena tiene que ver con una alambrada de espino y dos soldados).

    Le casco un 9 más feliz que el pipa, y un apunte. ¿Soy el único que le parece que el plano del final en el abrazo del hijo y el padre es lo más antibelicista que ha hecho este hombre en su vida, o me estoy columpiando? Preciosidad de película, y tremendamente necesaria en esta época en la que vivimos.

  • Anónimo

    De hecho, lo realmente grande de la historia de los hermanos alemanes es que Spielberg se carga sin piedad el cliché de la promesa dle hermano mayor a su madre sobre llevar de vuelta al hijo pequeño tan manido en historias de este tipo. Debido a sus esfuerzos, no sólo no vuelve el hermano pequeño, es que no vuelve ninguno. Spielberg da una lección maestra sobre cómo pasarse por el forro los clichés del género a lo largo de toda la cinta.

  • Anónimo

       A los que acusan a Spielberg de pasteloso(supongo que para no perder la costumbre) OJO SPOILER, ¿Habeis visto muchos filmes pastelosos en que menores de 14 años son fusilados a sangre fría?. Vale que es mostrado de forma muy sutil, pero ojo, ahí está. FIN SPOILER.

  • Anónimo

       Raider, has reproducido punto por punto todo lo que yo he experimentado al ver la película, salvo en el tema de los dos niños alemanes, en mi opinión el magistral plano que cierra su historia le da validez a ese segmento.

  • Anónimo

    A ver javiknight. No opino de la presente War horse, esta noche iré a verla seguramente, pero el hecho de que no puedan gustar demasiado las últimas películas de Spielberg no tiene porqué significar que se le tache de mediocre o desmerecer la aportación de este hombre al mundo del cine.

    A mí no me gustó demasiado Tintín. Técnicamente me pareció una pasada, pero para de contar. Personalmente me parece que está impregnada del síndrome aventurero de los últimos años, en el que si no metes chorrocientos gags un tanto estúpidos (de hecho, tanto gag absurdo, a mí, me arruinó la persecución en moto) en casi cada escena no molas. Pero eso no quita para que me parezca, como bien dices, uno de los más grandes de la jodida historia. Y vaya si lo es. Este tío sabe manejar la cámara, el suspense, la narración, los recursos tecnológicos de que dispone… como nadie. Y las joyas que tiene no nos las quita nadie, por muy pesadete que se ponga cualquiera. Pero también es cierto que IA data de 2001 y Munich de 2005. Simplemente hay ansias de este Spielberg. Muchísimas.

    P.D.:repito, este comentario lo hago sin ver “War Horse”. Esta noche espero ir. Un saludo.

  • muten roy

    Me huelo el final lacrimógeno sólo por el trailer.

  • Naxeteeee

    Te necesito a tí…

  • http://www.facebook.com/manuel.pineiromolina Manuel Piñeiro

    Respondiendo a tu PD con todos los respetos que la gente está a la que salta. Es que no tienes porque entenderlo, otra cosa es que te haga más o menos gracia. Seguramente a Spielberg ese tema le ha afectado directa o indirectamente en su vida y lo refleja en sus obras. Es casi una constante universal del arte, no ese tema en concreto (se sobreentiende) sino reflejar cosas que te hayan marcado. 

  • Pierre V. Wilson

     
    Necesitas urgente conseguirte una vida.

  • Anónimo Máximo

      Jajaja, qué huevos, ¿no?

      Podrían haber puesto que lo remolcaba un delfín anti-nazis, hubiera molado más.

  • Anónimo Máximo

    Papá Jones murió porque Sean Connery (Dios nos lo conserve muchos años) leyó atentamente (y con un ojo sagaz) el guión de la cuarta parte…

    xD

  • javiKnight

    Ya, pero yo a esos que nombras los veo, me puede gustar mas o menos ( o nada ), pero no me transmiten nada parecido.
    Scott se acerco un pelin con blade Runner, pero no es lo mismo.
     Si tienes oportunidad de verla sabrás a lo que me refiero.

  • http://www.facebook.com/people/Eduardo-Estévez-Valiñas/1353016709 Eduardo Estévez Valiñas

    Respecto al Submarino del Arca Perdida, al parecer Indy se ataba con el látigo al periscopio y asi hacía todo el trayecto. Obviamente fue algo que quitaron de la peli, aunque si aparece en la adaptación al cómic de la misma.

  • Naxeteeee

    Es lógico, lo que se lleva es ser de Michael Bay, Tony Scott, Gaspar Noé, Darren Gafapastanosky y saber que Ridley dirigió “Gladiator”, “Black Hawk Derribado” o “El reino de los cielos”. Spielberg ha pasado de moda tío.

  • Gunn

     Pshe… tengo mis momentos XD

  • http://www.facebook.com/raider.logan Raider Logan

    Por
    fin tengo un momento. Ahora viene la critica.

    La
    película es obsoleta. Si se hubiese estrenado en los años 40. Hoy,
    los críticos de medio mundo la aclamarían
    en reclinatorio como peliculón. Pero ahora se esta llevando una
    cantidad de palos infinita. Tal vez porque la forma de como esta
    hecha y de lo que habla, no cabe en un mundo cínico e incrédulo
    como el nuestro. ¿Pero de verdad es así?

    Fui
    al cine con miedo, y con un limón para eliminar la inmensas
    dosis de azúcar que preveía tener,
    pero…..Joder, que lección de cine.

    Aviso
    hay muchos SPOYLERS.

    Kaminski
    me enseña la campiña inglesa en cinemascope y Willians le da a la
    batuta con las primeras notas, la pelí transcurre con un guión
    tópico pero sin apenas palabras y a los 5 minutos ya estoy metido
    dentro del pueblo también pujando por el
    puñetero equino. Sin asperezas ya vivo en 1912, con sutilidad.

    Pero
    hay problemas y la tontería hecha por el padre, dará
    muchos problemas. El malo es malisimo, como arquetipo, pero no me
    molesta, pero pese algunas “gansadas”. Llegamos a la
    primera gran escena.

    Un
    crío, un caballo, lluvia y un terreno a
    labrar. Antes ya me ha dicho Spielberg que el chaval y el caballo se
    llevan bien, pero aquí me demuestra que con algo tan sencillo como
    un arado, se puede hacer épica en estado
    puro. Nervio, fuerza y coraje en una sola
    escena. Cuando llueve y la azada surca el barro, me duele hasta a mi
    y Willians convierte en epopeya algo heroico. ( Da igual lo real que
    sea, lo disfruto, de la misma forma que las epopeyas griegas, se
    viven no se discuten su veracidad).

    La
    película avanza, me hace reír la carrera
    con el coche, joder, me gusta este equino. Pero se lo llevan, cierto
    dramatismo, comienzan los episodios.

    Vuelve
    el sentido de maravilla, sin ordenadores, sin tonterías, 300 jinetes
    y sus caballos en su gloriosa e inútil
    carga. Troto con ellos como todo el cine, con el sonido de los
    cascos. Eso es filmar una carga de caballería, desde campanadas de
    medianoche no he visto nada igual. Los caballos llegan solos, que
    magnifica metáfora para no enseñar sangre
    (trato al espectador de hombre no de tonto).

    Me
    sobran los hermanos, pese a la genial escena del molino, un ejemplo
    de planificar una imagen. (hay alguien detrás
    que piensa y me lo demuestra).

    La
    niña y el abuelo, parece que no pegan y retrasan el ritmo, pero me
    equivoco, dan entidad a la historia, ternura e interpretaciones
    geniales.

    Ya
    estoy dentro de la historia hace tiempo y cuando veo los cañones me
    cago vivo. Cuando se dispara, al equino que revienta en la subida a
    la montaña, el disparo asusta a “todos” los demás
    caballos. Genial, soberbio, me estas diciendo que “ellos”
    sufren y temen igual. Los estoy humanizando, por supuesto, pero ya
    todo me da igual estoy disfrutando cada fotograma.

    La
    presentación de “Albert” en la trinchera entre
    los destellos de las bombas, es un reflejo más que hay pensamiento
    en mostrar cada puta escena. Solo David Lean sabía incluir personaje
    de esta forma.

    Llegamos
    a lo más duro, una de las escenas más geniales y reveladoras, la
    muerte y el enfrentamiento contra el tanque. Una metáfora cojonuda.

    Yo
    como historiador especializado en historia militar, me obliga a
    quitarme el sombrero. En la primera guerra mundial el caballo fue
    substituido por el tanque. Aquí Joe, se ve
    arrinconado por la maquina fría y dura de
    la tecnología, la guerra se convierte en
    algo antinatural. Soberbio.

    A
    partir de aquí, la gloria: el ataque de la infantería( solo él
    puede hacer un travelling lateral con 500 extras a través
    de tierra de nadie y 200000 explosiones).

    La
    huida del caballo, debería ser estudiada
    en las academias de cine. Si yo fuese otro director de cine me
    moriría de envidia de lo que puede hacer este hombre con una cámara.
    Sobrenatural.

    Sufro
    con las alambradas, como si me doliesen a mi, por una vez creo que
    esto dejará de ser un cuento, pero no, tal vez
    la mejor secuencia, que ha hecho este hombre en su historia la tengo
    delante de mis ojos, parece ridícula, pero
    es mucho más real de lo que podemos suponer.

    Llegamos
    al final, ese final grandioso, ocre, superlativo, lacrimogeno. No
    puedo soportar más el dolor y suelto lagrimas como un espesor
    de jardín, cuando Albert le devuelve el banderín a su padre. Veo a
    Ford, a Wyler, a Lean, a la magia en estado puro. La familia se
    abraza, y el último plano del equino, que
    los mira. Fin.

    La
    historia es un cuento de hadas, que se tiene que ver de esta forma.
    Busca revivir a ese puto crío que veía
    las películas con inocencia, cuando todo era posible, sin cinismos,
    sin desesperanza, como los grandes.

    Me
    lo creo y me descubro llorando, y me alegro de que aún a mis años
    dentro de mi haya un niño con capacidad de soñar y de maravillarme
    por las cosas, me importa muy poco que sea real.

    Gracias
    señor Spielberg.

    PD-Pronto
    seguirá la critica tumbando los “pero” que se le ponen al film.
    Pero por hoy ya esta bien perdon por el tocho.

  • Naxeteeee

    Pon en mayúsculas y bien grande lo de “La gente común y corriente” así todo cobra sentido…

  • Naxeteeee

    Yo creo que la explicación es mucho más sencilla que todo eso y es que seguro que hasta para pedir una puta hamburguesa necesita llamar la atención. Típico síndrome de chalado al que no le hacían caso cuado era un crío.

  • Pierre V. Wilson

    La gente común y corriente suele interpretar un 7.5 como un 8 y “War Horse” no se merece un 8/10 de nota. Pero como me gustado tanto si le puedo poner el máximo(7.4/10) que le puedo colocar para que no llegue a 8 pero si alcanze un gran nota.

  • Grijaldo

    A ver si los de Honda me regalan un par de entradas y voy a verla,si no,cuando la echen por la tele.

  • Grijaldo

     Se dice hijo de puta,hablemos con propiedad Doc,que ya hay confianza.

  • Grijaldo

     Lo que me he reido con tú primer párrafo,que puto crack jejejeje….

  • Anónimo

       Quise escribir “que podría parecer una producción Disney”, pero me equivoqué. De hecho en tono es la más similar a “The Rocketeer”(aunque la dirección de Spielberg tiene muchisima más garra que la de Joe Johnston).

  • Peter Banning

    “… una de las mejores elípsis de la historia del cine.”

    Ya era hora de que alguien lo dijese. Y cuidado, que War Horse tiene otro par de elipsis que son de lo mejorcito del año. 

  • Naxeteeee

    Blando y familiar pero la actuación de Connery y Ford lo justifican todo. Y del prólogo ni te cuento. Con la imagen final suelto ríos de semen. Y entre medias persecuciones, altas dosis de comedia, aventuras, acción, ciencia ficción, arqueología, persecuciones…todo lo que se le pide a una peli de este estilo vamos.