Reportajes

EL FIN DE LA REVOLUCIÓN

Este es un reportaje es un intento de recopilar los últimos avances tecnológicos que se han puesto en funcionamiento tras la explosión del 3D de cara a nuestra experiencia como espectadores en una sala de cine. Es decir, hemos intentado llegar un poco más allá de Avatar, y con todo intentar asomarnos al futuro inmediato de la experiencia cinematográfica. El resultado es un poco descorazonador, si os digo la verdad. No hay una nueva revolución a la vuelta de la esquina. Pero no tiene por qué ser malo: los últimos meses constituyen, si acaso, un proceso de refinamiento para distinguir la experiencia del cine frente a sus rivales, afectan directamente al factor humano, o bien han sido rescatados de tiempos pasados, y evolucionados para su comercialización masiva.

El cine, ¿así? Todavía no.

MODERN TIMES from BC2010 on Vimeo.

Imax. 3D. Aumento de las imágenes por segundo. Ese es el camino más cercano. Es hora de recordar por qué la gente va al cine”, afirma el gurú de los efectos especiales e innovador de la tecnología cinematográfica, Douglas Trumbull, quien asegura que tiene entre manos, todavía en secreto, el siguiente “paso adelante”. Pero antes de sentarse en la sala…

Cine Automatizado

Este avance está relacionado con el modelo de gestión de los cines comerciales, y consiste en la automatización prácticamente total del proceso, reduciendo al mínimo el elemento humano. Se suele conocer por Theatre Management System (TMS) y camina cogido de la mano con la llamada Iniciativa Digital Cinematográfica: la gran asociación de los principales estudios de Hollywood para consolidar la implantación de la proyección digital. La idea culmina en el cine autosuficiente, una instalación completamente mecanizada donde todo funciona pulsando un botón… hasta que hay que llamar al técnico.

Tal y como explicaba el proyeccionista Zeek Slider a mediados de 2010, “solo necesitarás un técnico, pero quien ocupe ese puesto no tendrá que trabajar en el cine, le llamas y punto”. “Con el TMS, todo lo que hay que hacer es pulsar un botón. El sistema se pondrá en marcha automáticamente las veces que el film esté programado para esa semana. Algunos sistemas están conectados con la taquilla. Si el film en particular no ha vendido entradas, las luces se apagan para ahorrar energía y carga de trabajo a los discos duros que almacenan el film.

Compañías como Sony, G·D·C o Neusoft son las responsables de la creación de este tipo de sistemas, como por ejemplo el  TMS-1000 (.pdf, aquí), que permite a los usuarios, entre otras cosas, “comprobar el estado inmediato de todos los servidores del multicine y controlar remotamente los proyectores de todas las salas”.

Introducción de los 48/60 fps

La nueva panacea del cine. Actualmente, el director de fotografía Andrew Lesnie está rodando El Hobbit, de Peter Jackson, con cámaras capaces de captar 48 imágenes (frames) por segundo, frente a las 24 habituales, lo que permite imágenes más fluidas, sin efecto borrón, cercanas al video pero sin desembocar en el efecto “culebrón”.  Esta “nueva tecnología” es tan vieja como el propio cine. El Kinetoscopio de William Kennedy Dickson (1891) iba a 48fps, pero se redujo a 24 porque era imposible ajustar el sonido, explica el vicepresidente del departamento de Imagen Digital Avanzada de Panavisión, John Galt a Magazine Cow.

Pero lo que tenemos aquí se trata del primer intento en firme de explotar esta técnica a gran escala, más allá de las precedentes que han intentado simular el efecto de los 48fps mediante técnicas de interpolación (el “motion-flow” del video de abajo). Aquí, el objetivo es conseguir imágenes fluidas sin efecto “borrón” desde la propia fuente, la cámara.

A pesar de que el resultado final no supone un cambio tan drástico en el visionado como el de la proyección en 3D, los 48fps están destinados a convertirse en la nueva gran moda de Hollywood, pero se trata todavía de un sistema en ciernes, dado que si bien existen cámaras más que capacitadas para captar 48 o 60 imágenes por segundo (una de las más rápidas, diseñada por Aron Shkula, capta 200 millones/seg.), no todos los proyectores son capaces de emitirlas a estas velocidades.

Este problema nos lleva a la dificultad de conciliar a las dos niñas bonitas de la tecnología de Hollywood: los 48fps y el 3D. El sistema de proyección 3D actual combina dos planos, cada uno de los cuales se mueve a 24 frames por segundo –la velocidad habitual de las películas–. Teóricamente, con que el proyector emitiera 48 imágenes por segundo, 24 para cada plano de visión, debería bastar, pero esa velocidad en 3D es insuficiente, se perciben imágenes entrecortadas. Así, un proyector 3D emite la misma imagen TRES veces: proyectando un film 24 fps a 144 fps.

El problema es que 144 es un número correcto para films que se ruedan a 24fps, pero se queda corto para los que se ruedan a 48. En este sentido, Cameron y la compañía Christie están desarrollando (.pdf, aquí)un nuevo modelo de proyector capaz de “disparar” 196 imágenes por segundo, lo que eliminaría en gran parte la necesidad de repetir imágenes para dar fluidez a la película. Ese es el objetivo final…

…Si Trumbull no nos vuelve el culo del revés con su proyecto secreto. En los años 90 intentó sacar adelante un sistema enormemente parecido (y amplificado) conocido como ShowScan que contemplaba la proyección de films en un superformato de 65mm a una velocidad de 60 fps, superior a la que trabajan Cameron y Jackson. El proyecto casi le arruina.

Ahora, como uno de los nuevos receptores del Oscar de este año al mérito técnico, Trumbull –quien tiene preparada una evolución digital del ShowScan sustituyendo el 65mm por imágenes digitales de alta resolución– ha anunciado que está desarrollando un nuevo proyecto “que va mucho más allá” que lo que están haciendo Cameron o Jackson, con una película a juego, “una épica de ciencia ficción ambientada 200 años en el futuro, con grandes temas, como el lugar del hombre en el universo”.

Aquí os dejo una hora de Trumbull y nada más que Trumbull, en el SID 2011, hablando del pasado, presente y futuro del “cine inmersivo”

Imax. Con Lásers.

“El futuro”, apunta Galt, “irá a 60 fps en formato Imax”, un formato que no necesariamente está asociado con el 3D, como recuerda ocasionalmente su presidente, Robert Gelfond. A grandes rasgos, la cosa pinta bien. El éxito de films como Misión: Imposible – Protocolo Fantasma mantiene intacta la confianza de los inversores en el formato, que a su vez estará sujeto a una evolución palpable en los próximos años gracias al uso de un nuevo sistema revolucionario de proyección con rayos láser.

Este sistema es una patente de Kodak, declarada recientemente en bancarrota pero con capacidad para aguantar gracias a un reciente crédito concedido por Citibank, y su casi inagotable archivo de patentes, entre las cuales se encuentra esta: la KODAK Laser Projection Technology (.pdf). La compañía promete solventar de una tacada todos los problemas derivados de la escasa luz que requiere la proyección cinematográfica. Demasiada luminosidad, y las imágenes proyectadas –sobre todo en 3D– se verían entrecortadas. Esta, si recordáis, es la queja que tienen realizadores como Nolan o Bay, sobre el formato: todo queda “demasiado oscuro”.

La tecnología láser de Kodak, por contra, permite un elevado rango dinámico de luminancia (10,000:1 con capacidad demostrada para 20.000:1) que permite imágenes el doble de brillantes que las que actualmente se proyectan, sin necesidad de modificar la luz ambiente. Es además un sistema más eficiente en lo que a consumo de energía se refiere. El sistema, además, elimina el habitual “grano” que acompaña al rayo láser y que se puede apreciar en la tele cuando le enchufan con un puntero al futbolista de turno.

El sistema está capacitado para soportar proyección 2D y 3D, algo que va a hacer mucha falta a este último sistema, sobre el que es harto complicado realizar predicciones a medio plazo. La moneda sigue en el aire desde que el año pasado se estrenara el film que ha estado a punto de llevarlo a la tumba: Marte Necesita Madres, el fracaso más grande de 2011. El respaldo de cineastas como Cameron, Jackson, y recientemente Martin Scorsese choca diametralmente con la significativa bajada del precio de las acciones de Imax cada vez que alguna de las películas en 3D estrenadas se da el hostiazo. El gran fracaso del sistema, no obstante, ha tenido lugar en los salones de nuestros hogares, donde no ha calado lo suficiente como para alcanzar la diseminación necesaria para mantener un sistema tan costoso, y frente al que existen alternativas cada vez más vigorosas.

Sonido: En la Cima de la Revolución

El sonido cinematográfico conoció su último gran avance en 2010, con la llegada del último sistema Dolby: el 7.1, empleado por primera vez en Toy Story 3, y que debutó en el cine europeo de la mano de Los Ojos de Julia– : “ocho canales discretos de audio que establecen cuatro zonas de surround en el cine, lo que mejora la localización del sonido, mejora la definición y extiende el llamado punto dulce”, el lugar donde la banda sonora y los efectos nos llegan a la perfección.

Pero el año pasado, THX anunciaba lo que en opinión de la compañía se trataba el avance más revolucionario de las últimas décadas en el ámbito del sonido. Ellos lo llaman Steerable Line Array: centenares de pequeños altavoces orientables, que permiten manipular la posición espacial del sonido. En realidad, no es tan revolucionario como afirma THX pero sí es la primera incorporación de esta tecnología, habitualmente empleada en conciertos para solventar los problemas que ofrecen locales de horrenda acústica, al mundo del cine.

Sus ventajas son varias: para empezar, ya no tenemos que estar colocados en un punto exacto de la sala para dfisfrutar de la banda sonora y los efectos en toda su gloria. El SLA permite la creación de “puntos dulces múltiples o más grandes con la máxima calidad de sonido para todos los oyentes, incluso en los entornos acústicos más difíciles”.

De Fiutur

Y esto es lo que hay. Pero el resto llegará: las experiencias en cine interactivo con respuesta emocional —en el que un ordenador decide el contenido a ver dependiendo de nuestras emociones–…

Biosuite Promo – Filmtrip from Filmtrip on Vimeo.

…la posible consolidación de la holografía en 2020, basada en polímeros fotorrefractantes, que Japón tiene previsto introducir en el Mundial de 2022…

…con la televisión holográfica, viva Japón…

…la creación del sonido polidimensional, en el que el espectador queda liberado de la percepción de los altavoces, con centenares de canales de audio funcionando de manera independiente, como ya anticipara Edgard Varese en 1958 con su Poeme Électronique (via)

…o la introducción de displays retinales, la explosión de la Transmedia o narración multiplataforma (el hijo no declarado del cine, internet, la literatura y los videojuegos), la fusión definitiva de realidad y realidad virtual (para 2033). Todo esto llegará. Pero no hoy.

  • Anónimo

    El futuro del cine y la única posibilidad de que las salas se vuelvan a llenar hasta la bandera son las proyecciones como si vieramos un teatro con fondo real, es decir holoproyección pero con un fondo de 6-7 metros. Puede sonar a ida de olla, pero es el siguiente paso despues del 3D sin gafas.

    Ademas no lo veo tan tan tan complicado (entendedme :)), “simplemente” se trataría de que el espacio donde se proyecta se pudiera texturizar

  • Anónimo

    Por cierto, compro ese proyecto en el que trabaja Trumball. Ya sea como director (Naves Misteriosas, Proyecto brainstorm) o como tecnico (2001, Blade Runner, Encuentros en la tercera fase…) este tio es la pera.

  • Anónimo

    Pedazo articulo, si señor.

    Por cierto ¿De que sirve tanto avance si…?

    A) …el cine está tan caro que pronto habrá que pedir un credito o vender un organo para acudir de manera regular.

    B) …el equipo de proyección se toca las pelotas y no atiende a las indicaciones para ver la pelicula tal y como está pensada (y eso pasa ya en el formato tradicional)

    C) … los guiones y y las interpretaciones son una mierda ¿Importa que salgan de la pantalla?

  • http://www.facebook.com/people/David-Del-Barrio-Moran/1416603650 David Del Barrio Moran

    Y las entradas costaran 20€, ira menos gente al cine y diran que es culpa de un gordo aleman.

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=1409910548 Fernando Polanco Muñoz

    Mil gracias por la info, Rafa, te lo curras tela marinera.

  • Grijaldo

     “y que el gobierno de los Estados Unidos deje de perseguir a ET para que
    este pueda vivir con Elliot en la tierra en régimen de pareja de hecho”

    Dios mio de mi vida que imagen me ha venido a la mente.

  • Anónimo

       “Cine interactivo con respuesta emocional”, el colmo o sea la película a la medida de la mentalidad del público. O sea peor que los “screen test”.
       O sea que en el futuro no se podrá hacer algo como “Casablanca” porque el ordenador decidirá en función de la respuesta emocional del público, que Bogart y Bergman tienen que acabar juntos, y por tanto confeccionara un final feliz.
       También hará que Maximo no muera en el circo y que el gobierno de los Estados Unidos deje de perseguir a ET para que este pueda vivir con Elliot en la tierra en régimen de pareja de hecho.

  • Pierre V. Wilson

     
    Obviamente. Por eso me quejo. Pero la ví gratis.

Críticas

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

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