Críticas

LA MUJER DE NEGRO

Estaba yo sentado en la fila 3 del pase de prensa preparando una diatriba sobre la evolución de la factoría Hammer, desde Quatermass hasta  curiosidades recientes (Wake Woods) y zurullos aún más recientes, como la inenarrable La Víctima Perfecta, pasando por cada puñetero clásico que me viene a la mente y un favorito mío: Don Sharpe (quien falleció a finales del pasado año y maldita sea me entero ahora) para profundizar, desde ahí, en cómo el terror se distingue por contener a ciertos directores capaces de manejar más de un único sistema estético Y ENTONCES APARECE UNA PUTA VIEJA DE NEGRO. QUE VIENE A COMERME. O ALGO.

Contextos aparte. Es el film de terror más entretenido que me he echado a la cara en meses y tengo miedo de recordarlo mal: su segundo tercio, en el que nuestro protagonista (el abogado Arthur Kipps) experimenta con todas las letras lo que es estar en el epicentro de una casa encantada, es tan potente que corro el peligro de reducir la peli a un conjunto de susteques y golpes de efecto, lo que sería enormemente inexacto. El carácter humilde y sencillo que desprende el film casi te hace olvidar que, en 95 minutos, no sobra ni una escena, su sentido de la tensión es constante y lo que en principio parece una peli montada para demostrarte que Daniel Radcliffe sigue vivo después de asomarse al abismo de las drojas duras durante su experiencia en Harry Potter es, en realidad, un entretenimiento profesional de categoría.

En este sentido, os canto la alineación un momento. Es importante. La Mujer de Negro es la adaptación de una novela de 1983 escrita por Susan Hill que ha sido trasladada a la gran pantalla en manos de un verdadero equipazo: comenzando por el dire de foto habitual de Ritchie, Tim Maurice-Jones, el montador Jon Harris (de nuevo, las de Ritchie, Stardust y 127 Horas) y Kave Quinn (Trainspotting, Layer Cake y Harry Brown) como diseñador de producción, trabajando en una adaptación de Jane Goldman, compañera habitual de Matthew Vaughn.  Si esas son las armas de James Watkins, director, Daniel Radcliffe aborda su primer papel tras el final de Harry Potter flanqueado por Janet McTeer (doble nominada al Oscar, la última vez este mismo año) y, sobre todo Ciaran Hinds, uno de los secundarios actuales por excelencia (y merecido) en el cine de las islas, casi casi coprotagonista del film y aun así, sin la más mínima intención de devorar la película; siempre ayudando a Radcliffe con su imponente presencia.

Todos ellos están contribuyendo al bien común. Me recuerda a una cosa que leí en un libro de Sidney Lumet: todos están haciendo la misma película, una que respeta todos los códigos del terror clásico y añade otros más contemporáneos, como el particular ritmo infernal que adquiere a partir de su segunda mitad, cuando los CHA-CHAAAAANG!!!! se acumulan sin parar. Referentes más clasicistas del género no muestran tanto como este film, ni a semejante velocidad y sin embargo, jamás recurre a la violencia física, los litros de sangre están contados (pero no son baratos), y ningún golpe de efecto me resulta gratuito, porque todos ellos inspiran verdadera sensación de peligro. Tras unos cuantos minutos iniciales de mera inquietud, soprende agradablemente esta subida de marchas, que por cierto nunca cesa desde ese momento, por lo que no hay un bajón sensible de interés. La película sube, peta, y se mantiene ahí, recogiendo los frutos del pausado primer acto, en el que se establece la atmósfera, nos revela paulatinamente la tragedia personal que afecta a nuestro protagonista y descubrimos con él el misterio central de la narración.

Es un film cuyas virtudes corren el peligro de pasar desapercibidas. Por ejemplo, la comodidad con la que se mueve en el terreno sobrenatural: La Mujer de Negro es una historia de fantasmas que aparecen desde el dolor de sus protagonistas. Sus temas son la pérdida inesperada y la desolación, pero incluso en esos momentos existen personajes que la emplean como herramienta (el personaje de McTeer) para hacer avanzar la historia y concederla matices nuevos. La dama de negro afecta a nuestros personajes en más de un sentido, enriqueciendo el contenido de la peli y expandiendo por todo el metraje su amenazadora presencia a través de las consecuencias de sus actos. Pero para toda la tristeza que contiene, la película nunca es opresiva ni deprimente. La Mujer de Negro no te “angustia”. Es simplemente un film que tiene muy claro lo que quiere ser (adrenalina con elegancia) pero no por ello va a centrarse exclusivamente en esta prioridad. La clase de película que no deja lagunas flagrantes, ni vacíos, seria y responsable.

Ni siquiera tiene un interés especial en convertir a Radcliffe en el centro de la acción: su personaje está muy bien delimitado y no desaparece en el momento en el que deja de ser Arthur Kipps para convertirse en una extensión de la audiencia que se traga todos los sustos. Dicho esto y siguiendo la metáfora digestiva, menos mal que Radcliffe no intenta comer más de lo que puede tragar, porque este chico tiene serios, serios problemas, y con frialdad, creo que justificados. Sí, será rico y famoso, pero en términos profesionales, hablamos de un icono infantil que lleva media vida bajo una presión extraordinaria repitiendo un papel para el que fue elegido solo por su aspecto físico: en diez años, nadie le ha corregido un ápice… porque no era importante–. En 2012, lo que tenemos es a un chaval de 22 años que no mueve los brazos ni para rascarse (en serio, fijaos al principio, con los antebrazos pegados a la cintura como si le oliera el sobaco a mierda) y cuyo rango interpretativo se distingue por los grados en los que se abren sus párpados. Ahora bien: ni por un solo instante parece que se esté esforzando por debajo de sus posibilidades y nunca, nunca, nunca se convirtió en un obstáculo para el desarrollo del film.

Hay un poco para todos: primero, para pasar un rato en el cine como está mandado (muy recomendable, si sois afortunados, verla en compañía de un público respetuoso pero entregado, puede ser una experiencia), y segundo, y ya a título más personal, para analizar los recursos técnicos empleados cuando el film entra en faena, unos buenos veinte minutos en los que la peli, con dos cojones, prescinde del diálogo para sustentarse en efectos, foto, diseño de producción (esos juguetes…) y montaje, con una nítida economía geográfica –la acción se limita a dos habitaciones, una escalera y un misterio tras una puerta cerrada, clásico–: el resultado está a la altura de todas estas grandes pelis de terror que siempre contienen “la escena por la que serán recordadas”. Un gesto de gracia para el aficionado. Watkins, cuya primera peli, Eden Lake, es un horror bastante bestia, va al otro palo sin sufrir un ápice y se revela como un director de terror muy versátil. Y La Mujer de Negro, como una película excepcionalmente conseguida.


James Watkins | Jane Goldman, basada en la novela homónima de Susan Hill | Daniel Radcliffe, Ciaran Hinds, Janet McTeer, Liz White, Sophie Stuckey, Roger Allam | Jon Harris | Kave Quinn | Tim Maurice-Jones | Marco Beltrami | Richard Jackson, Simon Oakes, Brian Oliver | Nigel Sinclair, Neil Dunn, Guy East, Tyler Thompson | Hammer Films | Aurum |
  • fanny2

    Una de mis favoritas , la película tiene un excelente trama y es muy buena para disfrutar en la noche .

  • Dulce

    A mí también me pareció muy entretenida, como que un aire nuevo en las películas de terror, yo apenas vi La dama de negro en la televisión, la pasan en HBO, y me agradó que tiene toques diferentes a las típicas de terror que siempre nos pasan,está buena.

  • SILVIA3105

    Lo que me dió mas miedo de la pelicula fue Daniel Radcliffe y su pesima actuacion toda la pelicula con los brazos pegados al cuerpo y su cara de sorpresa constante.Movilidad y expresividad cero este chico.
    Por otro lado la pelicula me gustó y la ambientacion muy buena.Los secundarios hacen un gran trabajo(mejor que el protagonista) y la atmosfera en que esta sumergida me encanta,hacian falta este tipo de peliculas en que la atmosfera da mas miedo que el fantasma en si.

  • http://www.facebook.com/people/Manuel-Domingo-Perez-Navales/100001863320709 Manuel Domingo Perez Navales

    ¿Los profesionales? Yo más bien diría “los Copia y pega” del terror.

  • Anónimo

    Vuelvo de verla.
    Buen terror old school. Las apariciones de la mujer de negro son muy inquietantes y la película se sustenta en la atmófera y en el misterio en torno a la historia. Acojona con sutilezas, pero es cierto que tiene algún que otro susto efectista de esos en los que suben el volumen para que pegues un respingo en el asiento. Radcliffe bastante eficiente y liberado de Potter y Ciaran Hinds de secundario de moda. La fotografía preciosa.
    El prestigio de la Hammer no se emborrona con esta acertado regreso al terror clásico.
    Nota:7/10

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