Críticas

INFIERNO BLANCO (THE GREY)

NOTA IMPORTANTE: Hay escena adicional después de los créditos.

The Grey a veces es brillante, y a veces es pueril, a veces es machacona, es fragmentada, y en sus mejores momentos, es inesperadamente conmovedora. Es todo esto a la vez porque Carnahan está manejando una historia que se mueve a varios niveles distintos y contiene GRANDES TEMAS. Es una película de aventuras y machos, de sudor y cerveza, sí, pero también es una película sobre el comportamiento emocional y mental de un grupo de hombres amenazados, y en el escalón superior, sobre la forma en la que el ser humano encuentra cierto confort en el momento en el que decide enfrentarse a su propio destino. Y lo hace sin amago alguno de sutileza: es una película que mete a Dios de por medio. Y le considera irrelevante.

Liam Neeson es el protagonista del film. Protagonista hasta tal punto que llega un momento en el que no te puedes imaginar a nadie más haciendo este papel (Russell Crowe a principios del 2000, quizás). El es Ottway, un cazador de lobos que protege a los currantes de una instalación petrolera en Alaska. Gente muy dura, con mucha mala hostia. Durante uno de los transportes, el avión se estrella y Ottway y un grupo de supervivientes quedan a merced de la tundra ártica y, sobre todo, de una manada de lobos hambrientos que desde el primer momento son presentados como un enemigo prácticamente insuperable. Si no consiguen llegar a la civilización, su muerte es segura.

Es un viaje físico y es un viaje emocional donde nuestros protagonistas, presentados al principio como cachos de carne con ojos, comienzan a revelarse como los seres humanos que son a la vista del peligro mortal al que se enfrentan. Es un viaje salpicado de pequeños flashbacks evocadores y de conversaciones a la luz de la hoguera donde se enseñan fotos de los hijos guardadas en las carteras, viejos recuerdos, deseos no cumplidos, grandes éxitos y expectativas equivocadas. Si bien ninguna de estas escenas pasará a la historia por sus diálogos, no solo se tratan de momentos absolutamente vacíos de cinismo e interpretados por un reparto de hombres con pelos en los huevos (actores con recorrido, creíbles, con una media de edad de cuarenta/cincuenta palos, de estos que ficharían para dar por el culo a Channing Tatum en el drama carcelario de turno), sino que de sus conversaciones comienza a emerger un mensaje fascinante y que se opone diametralmente a la habitual representación del ser humano como un cabrón y una rata cuando la situación se pone peligrosa (ver: cientos de películas previas).

Justo al contrario. Conforme pasan los minutos y aumentan las bajas, aumentan en el grupo los deseos más nobles, desde apaciguar los últimos momentos de vida de un compañero hasta redimirse de todos sus pecados, en una celebración del espíritu comunal. No. Los malos, de verdad, son los lobos. Ellos son los que mandan a los miembros más débiles de la manada a morir primero, los que debilitan, acojonan, fatigan y finalmente devoran a presas cansadas. The Grey te dice que el hombre, bajo presión, es mejor hombre. Este mensaje me cala de forma tan eficaz porque en ningún momento se transmite a través del personaje de Neeson, quien ejerce de mero espectador  de las revelaciones que atraviesan estos currelas, particularmente el secundario con más peso del film, interpretado tan bien por Frank Grillo (Warrior) que este tío tiene ya dos películas enfiladas (Lay the Favorite y, sobre todo, Gangster Squad). No sé si el propio cine, ente místico, esta reaccionando a la corriente de nihilismo tan oigs que me lleva torturando los ojos desde hace años –porque la línea entre nihilista y jodido vago, como recordaban los Coen, es muuuuuy fina– pero lo que se agradece:  The Grey es prueba fehaciente de que “noble” no equivale a “blando” y ni mucho menos a “ingenuo”, sino que dota a los films de orientación, foco y propósito, en la más pura tradición del mito heroico, y ahora lo sé porque a cualquiera que diga otra cosa vendrá Frank Grillo, le cortará sus pelotitas y se las hará comer.

The Grey habría sido redonda si se circunscribiera a esta sencilla pero contundente propuesta, pero hete aquí que Joe Carnahan es un tipo con ambiciones cuya capacidad para deslizar mensajes en el público funciona en este caso una vez (y creo que por pura potra), porque cuando decide explicarte directamente los grandes temas del film, lo hace con guantes de boxeo y una motosierra. O, en este caso, un poema del padre de Liam Neeson se repite ciento treinta veces a lo largo de la película y parece escrito por Robert De Niro en Los Padres de Ella.  Hay momentos así desparramados por la película, y lo ves, ves que el tío te está cogiendo del cuello y “Te Lo Va a Explicar”. Por cada cosa que hace bien a la hora de describir la fantástica mecánica de grupo, se pasa de rosca cuando se pone trascendental, y te cuenta el mismo mensaje pero ahora sin vaselina. Si a Terrence Malick (repito: Malick) se le cayó la casa encima en El Árbol de la Vida, imaginaos lo que os podéis esperar de un tío que en El Equipo A te asegura que es posible controlar un tanque en vuelo disparando su propio cañón. Son géneros distintos, posturas distintas, pero la misma sensibilidad cacharrera.

Esto es todo lo que tengo que decir de malo de Joe Carnahan en su labor aquí: ha vuelto a las bases, recuperando el arrojo y el naturalismo de su ópera prima, Narc, pero lastrado por los mencionados rasgos de mentalidad Bruckheimer. Eso sí, pediría a los productores un poco más de dinero para su siguiente peli: hay momentos aquí en que los lobos CGI son peores que los de Crepúsculo y una escena de acción en un abismo parece de episodio de Power Rangers. Sin embargo, a nivel de efectos prácticos es inmaculada y muchos planos cercanos de los bichos (el lobo alfa, sin ir más lejos) aguantan muy bien. Son detallitos que en realidad no tienen menor importancia porque la fotografía natural es la estrella, cortesía de Masanobu Takayanagi (Warrior). Es un film con una enorme sensación física en el que sus actores se ven obligados a capear verdaderos temporales y es austero, con grano, tangible, lo que proporciona un agradecido contraste en sus momentos más emotivos, puntuados por las sencillísimas notas de la banda sonora ambiental de Marc Streitenfeld (al que escucharemos en Prometheus).

Y si hay que hay que acompañar a un moribundo, hombre o lobo, ahí está Neeson. Y si hay que liderar a un grupo de cabrones, ahí está Neeson. Y si hay que jurar a Dios, ahí está Neeson. Es que, simplemente, te crees que este pavo es un líder de hombres. ¿Le habéis escuchado en versión original? Eso es gruñir, cojones. Y además, es capaz de poner ojos como cordero degollado cuando la situación conviene para recordar a su chica, a la que escribe cartas como un romántico incurable. Hace todo esto y más, pero hablar de la circunstancia más potente de su personaje me obligaría a remitirme a la experiencia personal de este actor, y no quiero que suméis dos y dos. En cualquier caso, qué grande es este tío, y me sigue pareciendo increíble que hayamos tenido que esperar a que tuviera sesenta años para demostrar que ya nunca más puede volver a ser un secundario, porque te va a comer la película. The Grey es pueril, brillante, machacona y conmovedora, pero como su protagonista y el hombre que le encarna, tiene el valor de seguir sus principios hasta el final. Y ese es el gran triunfo de la peli. Cuando la véais, sabréis lo que quiero decir con ambas cosas.


Joe Carnahan | Joe Carnahan & Ian Mackenzie Jeffers (basado en la historia corta de Ian Mackenzie Jeffers, Ghost Walker) | Masanobu Takayanagi | Roger Barton, Jason Hellmann | John Willett | Liam Neeson, Frank Grillo, Dermot Mulroney, Dallas Roberts, Joe Anderson, Nonso Anozie, Ben Bray, James Badge Dale, Anne Openshaw | Joe Carnahan, Jules Daly, Mickey Liddell, Ridley Scott, Tony Scott | Bill Johnson, Ross Fanger, Jennifer Hilton Monroe, Jim Seibel | Scott Free Productions, Liddell Entertainment, 1984 Private Defense Contractors | DeA Planeta Home Entertainment |
  • http://www.facebook.com/people/Josue-Ortiz/750589701 Josue Ortiz

    HOLA A TODOS UNA PREGUNTA EN LA PARTE INICIAL DE LA PELI HAY UNA ESCENA EN LA QUE LIAM ENTRA AL BAR EN DONDE ESTAN PELEANDO ?CUAL ES EL TEMA DE METAL QUE SALE DE FONDO PREGUNTO PORQUE NADIE ME AYUDA…. PORFA QUIZA ALGUNO DE USTEDES ME PUEDA AYUDAR.

  • http://www.facebook.com/people/Carlos-Roberto-Sando/100002519794688 Carlos Roberto Sando

    grijaldo sos el tipico ser humano q antepone los intereses economicos de los seres humanos por sobre los animales. das pena. no te mereces este mundo.

Críticas

Captura1

Malas personas. Grandes soldados.

tu hijo

Vivas recupera el espíritu de ‘Secuestrados’ para contar una historia de venganza que no es tal cosa.

buster

Todos pasamos al otro lado con las manos vacías.

animales2

El precalentamiento (segunda parte).

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

Twitter

Podcast