Críticas

LOS IDUS DE MARZO

Los Idus de Marzo es una buena película de George Clooney. Mejor dicho, es otra buena película más de George Clooney. ¿Hasta qué punto lo es? Bien, ¿véis al extra ese que se encuentra al fondo del plano sujetando un café, desenfocado y con la cara cortada por el encuadre? Pues hasta ese tío es guai. Los que están enfocados son Ryan Gosling, Phillip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood y un fantástico Jeffrey Wright, bajo la luz de Phedon Papamichael (The Descendants) . El montador es Stephen Mirrione (Babel, Biutiful) y la banda sonora la pone Alexandre Desplat. Es un equipo plagado de colaboradores habituales de Clooney, como Grant Heslov, con algunas caras nuevas como Beau Willimon, el responsable de la obra que da origen al film y que aquí actúa como guionista junto con el anteriormente mencionado y el propio director. Entre todos ellos tienen nominaciones al Oscar como para sepultar un piano de cola.

El resultado es un impecable thriller dialogado: siempre interesante, enamorado de los mil y un giros de su trama, espléndidamente rodado y centrado en un tema tan potente como moralmente ambiguo –cómo racionalizamos el compromiso de nuestros valores éticos, y el precio casi inconsciente que pagamos por ello en las altas esferas del poder, donde no hay segundas oportunidades– definido a la perfección por sus maravillosos actores. Pelín teatrera, de acuerdo: el 90 por ciento de las escenas involucran a dos personajes en un escenario y a veces esa falta de dinamismo termina pesando un poco, pero lo que le falta en ese aspecto lo compensa con el control absoluto sobre diálogos en los que importa hasta la última coma. Así que estamos empatados.

En resumidas cuentas: a veces hay pelis buenas por cojones que ves venir desde el minuto uno y esta es una de ellas.

¿Por qué noto que algo no marcha bien?

No es por Gosling. Este chaval está a un paso de la gloria. Es el protagonista total y absoluto del film en el papel de Stephen Meyers (“Mi religión es la Constitución de los Estados Unidos de América”. Esa es su primera frase), la idealista mano derecha de un inmaculado candidato a la Presidencia, su amigo y gobernador Mike Morris, tan guai que los carteles se los hace Shepard Fairey (pinchad en link y mirad la foto de abajo). Ambos se van a enfrentar a la campaña política más turbulenta de sus vidas y van a descubrir de primera mano hasta qué punto están dispuestos a arremangarse para llegar al poder, y que en el caso de Meyers supone una transformación dramática.  Este es el segundo pelotazo consecutivo que pega Gosling después de Drive o el tercero, si te gusta Crazy, Stupid, Love (el enésimo, si eres fan declarado de este chaval, que realmente te lo pone muy fácil). Pero a diferencia del film de Winding Refn, Meyers no es ni mucho menos un icono, sino una persona de verdad con miedos, sus deseos y principios que evolucionan, lo que es mucho más duro, porque el actor no solo debe conseguir que te tragues su transición: es necesario que te des cuenta de que esa persona que emerge al final siempre ha estado ahí dentro. Hard. Nipples hard.

Y si bien Gosling en algunos momentos peca, bien, de ser Gosling (tiene cierrrrta tendencia a desactivarse del film, a perder la mirada como si sufriera déficit de atención, y hay algunas escenas en las que el actor llama innecesariamente la atención sobre su personaje, con gestitos o el uso de su gran recurso: la “Mirada GosLánguida” TM), por lo general el chaval realizada una interpretación increíblemente ajustada y bastante impropia de un chaval de sus años, comprendiendo instantáneamente qué matiz debe dar a su personaje para que nos traguemos los numerosos cambios que atraviesa de escena a escena, y sin preocuparse ni por un solo momento de que él esta llevando el peso frente a dos de los secundarios más peligrosos del mundo. Hoffman y Giamatti se distinguen por notar las debilidades del actor principal como si olieran sangre y aquí están completamente comedidos y dentro de la valla. Por si esto no os convence, el plano final que cierra el film es la absoluta polla y debería dejar bien claro de qué lado estoy.

El problema, veo yo, es la increíble falta de garra que tiene el film. Ojo, ni mucho menos lo lleva al traste (el director es guai, el guión es guai, el actor principal es guai. Ya está, te has pasado el juego), pero es lo que separa a Los Idus de Marzo del panteón del Gran Cine Político-Social Estadounidense. Llegados a este punto, iba referirme a  Todos los Hombres del Presidente, pero por qué no elegir posiblemente al mejor ejemplo desde JFK –codo con codo con Bulworth–: la criminalmente infravalorada Primary Colors, un ejemplo de película que te enseña que todo es mierda, pero además se revuelca en la mierda y se refocila en la mierda. El film de Nichols no solo es una de las más salvajes embestidas acometidas contra una administración estadounidense, sino que lo hace destilando semejante cantidad de mala hostia que parece que hasta el último actor que interviene en ese film está ardiendo por dentro (mirad a Kathy Bates, por Dios), sin dejar de ser endemoniadamente divertido.

Nichols es un maníaco pegando tiros en mitad de una sala para que alguien le escuche, pero Clooney decide ejecutar una Aproximación Obama año 2009: una denuncia segura, calculada, nunca abiertamente hostil, y con peligrosos dejes de complacencia. Y es así porque la película va más allá de un contexto determinado. Los Idus de Marzo no se circunscribe a Estados Unidos, sino que pretende convertirse en un ejemplo de que crisis de poderes como vemos aquí pueden suceder en cualquier parte. Es un film hecho en Estados Unidos, de estadounidenses, para el hogar de los valientes y sin embargo la película nunca termina de entroncar los males de sus personajes dentro de una realidad política concreta: la suya propia. El cine político y el cine social funcionan al máximo de sus posibilidades cuando te proporcionan un marco de referencia (el Gobierno, el Sistema, the Man), cuanto más exacto mejor, que altera irremediablemente las vidas de sus protagonistas. No sucede aquí –una imagen icónica, espléndida, no basta. Los Idus de Marzo habla de las personas que viven en el Sistema mientras disocia, casi sin darse cuenta, a las personas y al Sistema, en un film que Clooney ha realizado después de dirigir Buenas Noches y Buena Suerte, mejor o peor película, pero desde luego más precisa, más inmersiva y con un cierto mayor grado de pegada.

¿Por qué Clooney no lo hace aquí? Conjeturas, siendo la más probable la primera: que simplemente es un realizador frío y distanciado –no cabe dar más explicaciones–. O quizás porque desde la llegada de Obama al poder, la cultura estadounidense está en un momento de estupor, indecisa sobre a quién atacar que no sea a las Grandes Corporaciones y todavía mantiene una postura indulgente para con la Casa Blanca. O quizás –y esta es la más curiosa– porque Clooney está demasiado cómodo con su propia figura. Ahora mismo en Estados Unidos nadie está describiendo la realidad social norteamericana al semejante nivel de llegada popular del que goza (Redford es otro ejemplo que me viene a la mente, si bien a muchísima distancia) y deberíamos contentarnos con que alguien de su categoría lo haga bien, y lo haga con inteligencia. Reconozcamos sus méritos, por favor: es un hombre que ha galvanizado a una generación entera de talentos (desde Brad Pitt a Matt Damon) a través de una filmografía asociada a calidad impecable (decidme dos films en los que haya participado desde Batman & Robin que sean considerados fácilmente un truño. Digo “dos” porque Ocean’s 12). Pero en este caso concreto, y aún habiendo proporcionado una vez más material de primera categoría hasta tal punto que no me hubiera importado una estatuilla, si hay algo de lo que se puede acusar a Clooney es de quedarse corto a la hora de cumplir los dos requisitos que pido a los films de este tipo para garantizar que me los lleve a casa en DVD: méteme una buena hostia, y no dejes supervivientes.

Por lo demás, cremita.


George Clooney | George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon, basados en la obra de teatro de Beau Willimon, Farragut North | Phedon Papamichael | Alexandre Desplat | Stephen Mirrione | Sharon Seymour | Leonardo DiCaprio, Barbara A. Hall, Jennifer Davisson Killoran, Stephen Pevner, Nigel Sinclair, Todd Thompson, Nina Wolarsky | George Clooney, Grant Heslov, Brian Oliver, Tyler Thompson | Crystal City Entertainment, Smoke House | Wide Pictures, Universal Pictures | Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle, Gregory Itzin, Michael Mantell |
  • http://www.facebook.com/people/Jose-Garcia-Martinez/1720373871 Jose Garcia Martinez

     Estupendo largometraje sobre lo que es capaz el hombre para llegar al poder, sin decantarse por ningún lado, y demostrando que todos sin excepción tenemos trapos sucios para lavar. Donde siempre habrá uno más listo que tu, y donde no se sabe quién es el que ríe el ultimo, ni quien ríe mejor. Siguiendo un argumento lineal clásico, vamos descubriendo como son los entresijos de unas primarias en los USA, y como a veces los papeles de marioneta y de quien maneja los hilos van alternando.
    Habla sobre la pérdida de la inocencia, de la pérdida del idealismo, donde lo importante no es para quien trabajes, sino conseguir el éxito, ser el ganador para asegurarte el futuro. El mensaje y los ideales dan lo mismo, lo importante es haber triunfado aún a pesar de haber apostado por un candidato ajeno a nuestras convicciones.
    Magnifico elenco de actores en general y en especial Ryan Gosling que no deja de asombrarme desde que lo descubrí en Drive. Un actor al que hay que tener en cuenta.

  • Anónimo

    Yo añadiría, por los pelos ya que no son enormes pelis pero a mí me parecen más que dignas: El Buen Alemán, Confesiones de una mente peligrosa, Solaris y El Americano

    Ala, ya podéis lapidarme

  • Anónimo

    Pues “El Pacificador”, vista ahora se parece sospechosamente a 24……sobretodo en su última media hora.
    Cosas de la vida.

    Se llevan 4 años, ¿no? Eso si, la kidman está fuera de sitio

  • Anónimo

    Muy buena crítica Rafa. Totalmente de acuerdo. El ultimo plano es BRUTAL. Pero a la peli le falta “algo”.

  • M Sastre

    Es muy muy buena señores. Jamón Serrano del bueno, del que se deshace in your mouth.

  • GoldenEye21091987

    que no te guste no significa que no valga la pena su discurso critico.

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100003120802402 Javier Sanchez del Valle

    “Uno Rojo División de Choque”. Cuando Luke acabó con el Imperio se fe a darles cera a los Nazis.

Críticas

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

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