Reportajes

CIA PRODUCTIONS PRESENTA:

El próximo 12 de octubre se estrena en EEUU Argo, el nuevo film de Ben Affleck, sobre la liberación de seis estadounidenses atrapados en la Embajada canadiense durante la Revolución de 1979 en Irán. La película describe la operación encubierta desarrollada por la CIA para extraer a los norteamericanos, empleando como tapadera el rodaje de una película, basada en el libro Lord of Light, el clásico de la ciencia ficción escrito en 1967 por Roger Zelazny. Este artículo describe los esfuerzos realizados por el agente Tony Mendez para llevar a buen término esta ilusión, en la que participaron de manera involuntaria artistas como Jack Kirby y, de forma aún más indirecta, Steven Spielberg

La columna vertebral de este artículo es una extraordinaria pieza publicada en 2007 por Wired, junto con cosas que hemos encontrado en los Internets. Que lo disfrutéis.

AMERICANOS A LA HUIDA

En noviembre de 1979, los matrimonios formados por Mark y Cora Lijek, junto a Joseph y Kathleen Stafford se refugiaron en la Embajada canadiense en Teherán huyendo de la Revolución de los Ayatolás que acabaría derribando al Sha de Irán e implantando una república islámica que se mantiene hasta nuestros días. Les acompañaban Robert Anders y Henry Lee Schatz. Todos ellos ostentaban diversos cargos en la legación diplomática estadounidense, la misma que había sido asaltada horas antes por una multitud que tomó como rehenes a 52 personas que habían quedado atrapadas en su interior, en el inicio una de las mayores crisis internacionales de Estados Unidos, y que se prolongó durante 444 días.

Pocas semanas después de la toma de la Embajada, el agente Tony Mendez recibió el encargo de sacar al grupo de evadidos del país ante una situación que se tornaba cada vez más asfixiante. Los milicianos habían conseguido acceder a los documentos secretos de la Embajada, entre ellos el recuento exacto del personal. Mendez, de 38 años, era el hombre indicado para el proyecto: un maestro consumado del disfraz y experto falsificador que gestionó identidades nuevas para miles de agentes a lo largo de su estancia en la agencia –una vez transformó a un compañero agente de raza negra y a un empresario chino en Victor Mature y Rex Harrison–. Mendez solo necesitaba una excusa para entrar en Irán sin ser detectado.

EL DÍA EN QUE LA CIA SECUESTRÓ UNA SUPERPRODUCCIÓN

¿Por qué una película?. “Porque la industria del cine es un negocio inusual y a nadie le sorprendió que una productora viajara alrededor del mundo para encontrar la calle correcta para rodar una escena”, relata el propio Mendez en el informe sobre la operación que vio la luz años después, y que podéis encontrar aquí, en la web de la CIA. La idea se le había ocurrido en su casa de Maryland, un día antes de poner en marcha el proyecto. “La tapadera debe ser lo suficientemente estúpida como para que no atraiga una atención indebida, pero en este caso tenía que ser exótica, tan extraña que nadie pudiera imaginarse que la estábamos empleando con intereses operativos”, escribió. El nuevo régimen de los Ayatolás necesitaba imperiosamente el dinero para asentar su mandato. Era ideal.

Iba a ser una película, pero no iba a ser una película cualquiera. Iba a ser una superproducción.

Mendez se entera por esas fechas del megaproyecto que se está desarrollando en Denver, Colorado: la construcción del parque temático ScienceFictionLand, con dinero procedente de compañías integrantes de la lista Fortune, que serviría como piedra de toque a la financiación de Lord of Light, la épica de ciencia ficción del mismo título escrita por Roger Zelazny. El libro nos lleva a un mundo futuro influenciado por la religión hindú que enfrenta a dos bandos: el liderado por Sam –Buda, en realidad– que persigue la liberación de la Humanidad de las garras de un grupo de autoproclamados dioses que han robado al pueblo del progreso tecnológico. La narración de Zelazny involucra misterio, acción, aventuras y duelos épicos entre deidades.

El productor Barry Geller, una de las mentes pensantes del proyecto, se estaba frotando las manos: el monumental parque temático contaba con la colaboración del tristemente fallecido Ray Bradbury, y el diseño del film estaba siendo supervisado por Jack Kirby, responsable de Marvel y una de las figuras más importantes de la historia de los tebeos. La estructura iba a contar con, entre otras diversiones, una noria de 150 metros de altura. El recinto entero estaría cubierto por una cúpula el doble de alta que el Empire State Building.

Lo que no sabía Geller es que el artista de maquillaje del film, John Chambers (ganador de un Oscar en 1969 por El Planeta de los Simios) era uno de los principales colaboradores de Mendez en la CIA. En el momento en que Chambers advirtió a Mendez de que los escenarios del film podían ser fácilmente reproducidos en Teherán, el proyecto comenzó a verse afectado por una serie de extrañas coincidencias que terminaron por cancelarlo completamente.

“Curiosamente, los problemas en el film comenzaron justo en los días en los que Mendez empezó a desarrollar su tapadera”, recuerda Geller, cuya productora fue objeto de una redada del FBI en sus oficinas. Geller fue posteriormente acusado de estafa inmobiliaria. Durante el tiempo que se desarrolló el proceso, Mendez se quedó con los derechos del film, que en ese momento ya contaba con la participación garantizada de una major de Hollywood para su distribución, y “un actor ganador de un Oscar” cuyo nombre jamás se supo. Geller fue exculpado por falta de pruebas, y el propio Mendez reconocería posteriormente a Errol Morris el robo del material, en una entrevista en el 2000.

Con el material en la mano, el agente se dedico a reescribirlo y a completar su tapadera: en cuatro días, creó la productora fantasma Studio Six Productions, y modificó el título del proyecto, llamado a partir de ese momento Argo –en homenaje a la odisea clásica de los Argonautas–. Mendez llegó incluso a publicar un artículo de presentación en Variety y THR el 25 de enero de 1980, en el que anunciaba la creación de la empresa con “dos importantes artistas de maquillaje convertidos en productores” para rodar el film, “cuya producción comenzará en el sur de Francia y en Oriente Próximo, dependiendo del clima político”, a partir de “una historia de Teresa Harris”.

Teresa Harris nunca existió. Era uno de los seis alias que iban a ser empleados por los evadidos para escapar del país. El plan de Mendez era conseguir que atravesaran las aduanas con nombres falsos, bajo el cargo de “consultores de guión”. Y el 25 de enero de 1980, el mismo día en que se publicó la noticia, Mendez entró en Teherán para liberar a los rehenes, en un plazo máximo de tres días, bajo la excusa de buscar localizaciónes para el film.

LA TAPADERA Y EL RESCATE

Lo paradójico de todo este asunto es que Studio Six operaba como cualquier productora mientras se realizaba el rescate. Tenían tres números de teléfono, uno de los cuales solo conocía la CIA. Los otros dos eran contestados con normalidad por Bob Sidell y su esposa Andi. Todas las llamadas procedían de medios, guionistas o representantes interesados en participar en el film o en presentar proyectos alternativos a esta tapadera de la agencia.

Llegaban guiones y guiones a la productora. Muchos de ellos decentes. Sidell llegó incluso a reunirse con algunos de los peticionarios, para mantener la ilusión de normalidad siguiendo el habitual proceso de Hollywood. “Todavía no vamos a rodar”, “Hablemos de nuevo en unas semanas”, eran las respuestas por defecto de Sidell. Y entre los guiones recibidos, uno de tito Steven. “Para cuando cerramos el estudio, habíamos recibido 26 guiones, uno de ellos de Steven Spielberg”, declaró posteriormente Mendez en comentarios al L.A. Times.

Mendez tardó tres días en preparar a los estadounidenses refugiados. Todos ellos iban armados con un póster del film (ver arriba), y los diseños de Kirby. Todos ellos iban maquillados y preparados para un posible interrogatorio. Salieron de madrugada al aeropuerto de Mehrabad, para evitar la presencia de las Guardias Revolucionarias –el ala ideológica del Ejército Iraní–. No hubo ningún tipo de problema en la aduana. El avión, de la aerolínea Swissair con destino al país alpino, partió con solo un breve retraso.

Nada más tocar tierra en Suiza. Studio Six recibió una llamada por el único teléfono a disposición de la CIA. “Están a salvo, todo ha terminado”, rezó una voz. En Zurich, los seis estadounidenses estaban extasiados. “Algunos de ellos besaron el asfalto”, declaró posteriormente Mendes. El 12 de julio, Mendes fue invitado al Despacho Oval, donde estrechó la mano de un inseguro Jimmy Carter –“no parecía entender del todo cuál había sido mi labor y yo todavía era un agent encubierto”, indicó el espía–. Finalmente, Mendes recibió la Estrella de Inteligencia de la CIA en reconocimiento a su trabajo.

Aquí os dejamos los bocetos de Jack Kirby (en alta resolución en Caps’n’Comics)

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  • juan_mas

    Cojonudo. Esto me ha recordado a algo que leí en la revista Fotogramas cuando entrevistaron al responsable de los efectos especiales de Matrix Reloaded y Revolutions. Dijo que en Matrix (la primera), los efectos especiales estaban “divididos” en dos equipos y que uno de esos equipos se fue a trabajar con el gobierno. POM!

  • Subcdte_Nachete

    Esta historia le pega una comedia surrealista. Lo de la tapadera recibiendo llamadas de un tal Spielberg debe ser como poco gracioso.

    Hasta luego.

  • Christopher_Nandez

    ¿Me lo parece a mi o este artículo es un Spoiler como una casa respecto a la peli de Afleck?

  • http://www.facebook.com/people/Antonio-Jarreta-Blasco/100001692218005 Antonio Jarreta Blasco

     http://instantrimshot.com/classic/

  • http://twitter.com/mundoalreves Mundo al Revés

    ¿Podría Spielberg rodar la película? Sería una autorreferencia muy WTF… jojo.

    Ahora historia familiar perdida. Un familiar lejano, ya fallecido, le pilló la revolución islámica allí, que estaba por negocios, y por lo visto se fue en uno de los últimos aviones de los EE.UU. que pudieron salir. Poco más y acaba encerrado allí, como los de esta historia.

Críticas

predator

Pintaba muy bien.

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

mi6

Pillad palomítas.

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