Críticas

The Amazing Spider-Man

Es complicado disociar The Amazing Spider-Man de sus precedentes. En los últimos meses, la sombra de los films de Raimi ha planeado sobre cada clip, cada entrevista, e incluso sobre la fecha de estreno, inusualmente cercana al fin de la trilogía original, completada hace cinco años. Viendo la película, es aún más difícil, porque todo parece indicar que ha sido concebida como una “reacción”: centra sus fuerzas en tener lo que las tres primeras no tenían; en particular, menos ingenuidad, y modifica algunas partes de su historia (introduciendo nuevas tramas, alterando algunas escenas canónicas) para que no la señalemos con el dedo y la acusemos de copiota. Gana pocas cosas haciéndolo, y sus pérdidas son graves: la primera y fundamental, parece que tiene miedo a ser divertida. Pero la renovación también va acompañada de decisiones correctas: un director competente, más profesional que talentoso y, sobre todo, un protagonista absolutamente comprometido con el proyecto. Y solo por eso –que en realidad, no es poco– el film se salva con lo justísimo y se convierte, como otras tantas, en la promesa de una vida mejor, en forma de secuela.

Ya conocéis el percal: el amable y decente Peter Parker (Andrew Garfield) no está destinado a ser nada más que un chico normal, pero la mordedura de una araña radiactiva le confiere habilidades similares a las del animal, punto de inicio de un viaje emocional que terminará convirtiéndole en un héroe, a costa de grandes pérdidas que definirán su carácter. La picadura, además, pone en marcha una cadena de acontecimientos directamente relacionados con la misteriosa muerte de sus padres, que pretende esclarecer a través de la información que posee el doctor Curt Connors (Rhys Ifans), en última instancia villano del film: El Pato Donald El Lagarto. Esta es la versión simplificada de una extraña cadena de oportunismos que aproximan a los personajes de forma un poco chocante: el interés amoroso de Peter, Gwen Stacy (Emma Stone), es a la vez su compañera de instituto, ayudante de Connors e hija del capitán de Policía (Denis Leary) encargado de perseguir al Trepamuros. El mundo es un pañuelo. No voy matando viejas por la calle por encontrarme cosas como estas, pero me joden las conveniencias porque generalmente son sinónimo de pereza y suelen esconder defectos mucho más graves. Algunos están relacionados con el hecho de que la parte superheroica la han escrito con una plantilla –lo que podría ser admisible, dependiendo de vuestra tolerancia– pero los fallos más importantes están relacionados con el alma del film: en lo que a Peter se refiere la película se pasa de rosca. Completamente.

En la personalidad de Spiderman se ha sustituido ingenuidad por crueldad, y el film jamás se sobrepone porque, al hacerlo, mata a lo que hace especial a nuestro héroe: el perdón. En este film, Peter Parker jamás es absuelto del trágico suceso que marca su existencia y se transforma movido por la venganza, un factor muchísimo más complejo, generalmente asociado a personajes de turbia moral y no a un chavalín de 17 años, estudiante aplicado y sobrino amado. Evidentemente, se desarrollará en la secuela pero como película en sí misma, este mero detalle arruina a un superhéroe distinguido porque sus valores morales (entre ellos su capacidad para perdonarse a sí mismo) emergen de las personas que le quieren y porque ahí reside el sentido de la diversión de este héroe –y por extensión, de la peli–. Cuando un film comete el error tan absolutamente bestia de intentar siquiera convertir a un tío llamado “tu amigo y vecino” en una copia de The Punisher –y además sin gore–, da un poco igual enumerar el resto de problemas que tengo con el guión de la peli. Este es el que hay que señalar. Todo lo demás –situaciones rocambolescas, villano mal desarrollado, dónde está Sally Field, me quieres cerrar una puta trama, falta de escenas de acción memorables, etc…– me parece discriminable. Si esta es la esencia de este reboot, es un fracaso.

No obstante, hay que levantar un poco la mano, porque hay al menos dos personas que se están partiendo el pecho para convencerte de que este no es un producto de “pasa por caja y jódete, que ya la has visto antes”: Marc Webb y Andrew Garfield. El primero, director de 500 Días Juntos, fue fichado para dar importancia a los personajes, pero triunfa realmente por su insistencia en dar a The Amazing Spider-Man un constante empaque de película, comenzando por la sen-sa-cio-nal fotografía de John Schwartzman (La Roca), que concede tanta importancia a las sombras como a los colores y da verdadero carácter distintivo a muchas escenas míticas de nuestro personaje (comenzando por la de la picadura, donde los tonos azules adquieren protagonismo total). Amazing está rodada con clase y elegancia, aprovechando el encuadre y la luz, que varían desde oscuros callejones a la penumbra de la casa de nuestro héroe, pasando por la limpieza de los laboratorios, lo que da a la peli mucha presencia física –ayudada por el diseño del fallecido J. Michael Riva, que da lo mejor de sí en el edificio de OsCorp y en el domicilio de nuestro prota, repleto de viejos afiches– y por lo tanto, el realismo que persigue. La acción es medianamente limpia y clara, pero le falta la capacidad visual para impulsar secuencias de combate bastante pedestres y carentes de importancia real en la trama (la del puente de Brooklyn…otra vez) o ideas poderosas (salvo momentos aislados como un innovador uso de las telarañas similar a, ojo, El Cabo del Miedo).

Lo de Garfield merecería un comentario aparte: sin conocer sus precedentes, se trata de un descubrimiento. Ojo. No es perfecto, porque su personaje no lo es, pero el chaval se está dejando la piel en cada escena, siempre intensificando las emociones de su personaje sin caer en la sobreactuación. Es a la vez un adolescente aislado y un chaval extasiado con sus nuevas habilidades. Es quizás un poco mayor (28 años) para el momento en el que transcurre el film –y dejemos de hablar del cabeçao– pero su figura escurridiza, menos atlética, sienta mejor a los modos y maneras del personaje. Siente dolor, es humano y está perdido. No me gusta verle así y me parece contraproducente por los motivos explicados, pero ahí está. Y cuando está solo es bueno, pero cuando está acompañado, mejor. Destila química con el resto del reparto, ganada o no, y cuando se junta con el extraordinario Martin Sheen, que es la nobleza encarnada, llegan las mejores partes de la película: te crees que estos dos son familia. Con Stone, la relación funciona más por lo que se dicen con la mirada que por lo que sale de su boca. Esta es la especialidad de Webb y aquí sí que no pongo pegas: hay una conexión entre ambos porque los dos son buenos actores y el director se los trabaja como si fuera un drama. Toda la película se ha construido desde ahí. Equivocadamente, en mi opinión personal. Pero es difícil, y hay que tenerlo en cuenta.

Su director, su actor, el sentido cinematográfico… son factores positivos importantes. Con lo de la diversión, estoy en mitad de la balanza. Es movida, sí. Pero no es alegre. Incluso los ejemplos más brutos del género se lo pasan bien con ellos mismos. A Amazing parece que le da vergüenza. Vamos a poner a Peter haciendo parkour a contraluz, no sea que veamos lo bien que se lo está pasando el muchacho. Manda cojones que vaya a dar un aprobadete a una peli que desdeña flagrantemente a su protagonista y atraviesa tantas dificultades para cumplir lo mínimo que me esperaba de ella como entretenimiento, pero son quejas que parten de un elevado nivel de exigencia y, en el fondo, lo podéis ver como una especie de mérito: siempre he creído que era mucho más complicado construir películas a partir del hombre, y no del “súper”. Pero esto son palabras mayores. De ellas, solo puedo recordar un ejemplo prácticamente perfecto. Apareció en 2000. Salió una vez. Y creo que no se repetirá jamás.

*Hay cutrescene durante los créditos. No pasa nada si os la perdéis, porque es una soberana tontería.


Marc Webb | Andrew Garfield, Emma Stone, Rhys Ifans, Martin Sheen, Sally Field, Denis Leary, Irrfan Khan, Campbell Scott, Embeth Davidtz | James Vanderbilt, Alvin Sargent, Steve Kloves | James Horner | John Schwartzman | J. Michael Riva | Alan Edward Bell, Michael McCusker, Pietro Scalia | Laura Ziskin, Matthew Tolmach, Avi Arad | Stan Lee, Michael Grillo | Columbia Pictures, Marvel Studios | Sony Pictures |
  • Ulpi de Diego

    Viendo Spiderman uno recuerda que más allá de Raimis y Reboots, el lanzaredes ha sido, es y siempre será materia prima para entretenimiento de primera, hay que currárselo mucho para convertirlo en algo aburrido, cuando incluso sus cortos ‘Fanmade’ tienen gracia, la sustancia del personaje está ahí, sus poderes siguen siendo la debilidad de muchos y a todos nos sabe a poco andar por la calle después de pasar un rato con él, incluso a Parker.

    http://labombaatonita.blogspot.com.es/

  • Ismil_Mordor

    Me gustó mucho. A favor: Un Spider-man más orgánico y creíble. En contra: La primera hora de peli, contándome otra vez la jodida misma cosa.

  • Van_Helsing_hp

     ¿Creíble? En un tebeo de super heroes? Anda ya hombre. Lo que queda realmente desfasado es querer modernizar las cosas que son atemporales.

  • http://twitter.com/Carlosdino88 Carlos de Miguel

    Sí, sí, pero no era comparando ambas películas, ya que cada una de ellas ocupa un lugar concreto en su saga correspondiente. Me refería, de forma concreta, a cómo está llevada la poca presencia de Spider-Man en ambas pelis, y me parece que Spider-Man 2 ahí gana por goleada a The Amazing Spider-Man.

    Yo creo, y sinceramente espero, que al continuar con esta saga el conjunte mejore mucho, pero como película individual, esta me ha fallado en muchas cosas, y me ha molestado, aunque no crea que necesariamente eso significa que es una mala peli.

  • Naxeteeee

    “Cobra” se puede ver de dos formas distintas: como una broma al cine policiaco-fascista de la era Reagan o, si de verdad Stallone la hizo en serio, como un encefalograma que muestra el coeficiente intelectual de este sujeto. En ambas dos versiones es aconsejable acompañar la película en abundante compañía que favorezca las carcajadas y, por su puesto, de altas dosis de alcohol y sustancias opiáceas. Una sesión doble con “La fiebre continúa” remataría la fiesta.

  • rafaelgg

       Si claro, es que ya se sabe que las bocas son como las huellas dactilares, no existen dos iguales, y a diferencia de estas no hace falta microscopio para ver las diferencias, adema´s es tan propio de los millonarios jugarse la vida por las noches jugandose la vida luchando contra cirminales y protegiendo al ciudadano de a pie, que la gente deduciría la verdad al instante(Modo irónico “on”).

  • Sir Didymus

    Tú mismo te respondes en un punto al decir “… pero en la segunda de Raimi…”. Para ser justos hay que comparar ésta con la primera de Raimi, no con la segunda o tercera, ya que se libran del lastre de contar el origen del personaje.

    Yo creo que se nota demasiado que en esta ocasión han pensado desde el principio de su concepción en hacer trilogía (o saga) y han tomado esto como una parte de una historia más grande en conjunto, tal y como sucede con el Batman de Nolan, donde Begins se quedaba también un tanto apresurada en muchas partes (las transiciones entre secuencias hacen que la película parezca un trailer de más de 2 horas), pero cuando la ves con TDK ya hecha (y a tenor de los trailers de la 3ª), te das cuenta de que es una parte muy importante de un arco argumental que dibuja al personaje en 3 grandes actos en forma de película, aunque parezcan algo independientes entre sí.

    Espero que con la segunda parte del arácnico la cosa mejore en los mismos puntos que has mencionado y no repitan ciertas chorradas propias de Raimi que han hecho en este reinicio (por suerte, pocas).

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