Críticas

Prometheus

A lo largo de los últimos dos años, el hecho de saber que Ridley Scott volvía a un universo y una mitología venerados por todos los amantes del terror y la ciencia ficción, ha supuesto el despertar del ansia de muchos seguidores ante la inminente culminación de un deseo profundo y en ocasiones muy visceral. Dos años de expectativas crecientes, alimentadas al principio por el hermetismo de un rodaje que nadie terminaba de confirmar o negar si, efectivamente, giraba en torno al universo de Alien, y después, por la confirmación de que así era, y de que se pretendía dar respuesta a preguntas que durante todas las secuelas previas habían quedado incluso olvidadas. ¿De dónde venían realmente los aliens? ¿Quién era el misterioso space jockey de la primera entrega? Esperanzas y promesas que derivaron en el ya habitual hype de la red, una fe desmedida en una película que, tras su estreno en medio mundo (aquí somos el último mono), se vio en muchos casos frustrada porque las esperanzas iban más allá de lo posible, y porque al final, durante estos dos años, buena parte del público se había hecho una idea de la que sería su película ideal, no de la que Scott iba a contarles relamente. De ese hype y esa frustración es de lo que habla, en esencia, Prometheus.

En todos los tráilers que hemos visto en los últimos meses ya pudimos conocer el argumento básico. Una pareja de arqueólogos hallan pruebas que relacionan numerosas civilizaciones separadas por miles de kilómetros y años. Esa relación se reduce a un patrón común en varias de sus representaciones pictóricas y jeroglíficos, lo que parece ser un mapa estelar, que podría dar respuesta a las preguntas más básicas del ser humano: ¿de dónde venimos y quiénes fueron nuestros creadores? La más que emocionante idea de encontrar a lo que podríamos considerar como nuestros dioses, en una idea más próxima al monolito de 2001 que a la figura del Dios todopoderoso, se plasma en un viaje espacial hacia el lugar indicado por esos mapas. Hype y fe se apoderan de los dos arqueólogos y de la empresa que financia su expedición, Weyland Industries. Lo que encuentran, para su desgracia, dista mucho de parecerse a la idealizada imagen de sus creadores. La frustración.

Ridley Scott ha tenido la gran inteligencia de no buscar la satisfacción del público más creyente en su precuela de Alien. Si lo hubiese hecho, su película hubiera sido seguramente un refrito de todo lo visto antes, un Alien renovado y que, como en la reciente precuela de La Cosa, se hubiese limitado a explicar lo ocurrido poco antes de los hechos que iniciaron la saga y cuyo final fuese el eslabón perdido entre ambas películas. Por suerte no es así. A Scott no le motivaba homenajearse a sí mismo, sino dar respuesta a preguntas que el mismo dejó en el aire en su primera película. Preguntas que ninguna de las secuelas abordó en torno al space jockey, una de las imágenes más poderosas de la ciencia ficción cinematográfica que, quizás por el poder del enigma que entrañaban, nadie quiso responder después. Scott, sin embargo, se lanza de cabeza no sólo a responder esas preguntas, sino a crear una mitología paralela y donde los conceptos de religión y fe, históricamante entremezclados y enfrentados con la ciencia puramente empírica, toman un peso esencial.

Pero también Scott juega constantemente con el concepto del propio Prometeo, el titán que se rebeló contra los dioses del olimpo dando a los hombres habilidades propias de los dioses. La expedición, en cierta manera, es ya una ofensa a los dioses. Los humanos, sin permiso (interpretando, en boca de la protagonista, los antiguos mapas como una invitación), se atreven a buscar a sus creadores, incluso con la intención de hablar con ellos de tú a tú. Pero a otro nivel, el otro gran acierto de la película, el androide David, también se hace esas mismas preguntas y desarrolla esa osadía contra los humanos que le han creado. Una especie de rebeldía paternofilial que se perpetúa en la historia y que, de alguna manera, va en la naturaleza de todos los seres inteligentes.

Scott nos lleva de la mano de su protagonista, la arqueóloga Elizabeth Shaw (Noomi Rapace), una mujer profundamente cristiana, pero con la pasión y la apertura de miras de un científico. Nuestro viaje emocional básico es el de ella, su pasión por el gran descubrimiento está presente durante el primer tercio de la película, una pasión que no tarda en convertirse en ligera decepción, cuando lo que encuentra empieza a desligarse de sus espectativas, y culmina en fiasco monumental cuando la osadía de buscar a sus creadores es castigada, y su instinto de supervivencia se antepone a todo lo demás.

Pero no todas nuestras emociones van de la mano de Shaw. A un nivel más básico y profundo, casi infantil, David da salida a otros deseos y emociones basados sobre todo en la curiosidad. Como un crío va tanteando los límites de su conducta con una constante intención de ver “qué pasaría si…” y como el Hal 9000 de 2001: Una Odisea del Espacio, su conciencia de sí mismo como indivíduo, y el hecho de que los humanos le recuerden constantemente que es una cosa y no una persona, no hacen sino provocar una mayor impertinencia en sus actos. Un personajazo de tomo y lomo.

Scott trata de dotar de gran densidad de contenido a su película sin que eso suponga un halo de pretenciosidad que aleje al público de ella. Los temas que trata son los mencionados, pero la forma de abordarlos es tremendamente lógica, natural y humana, y eso hace que toda la película se mueva a un nivel, en apariencia, más terrenal, que la hace muchísimo más digerible, y no por ello más superficial que otras películas como la propia 2001. El inevitable giro hacia el género de terror que toma la película, igual que en la primera entrega de Alien, ayuda a que la metafísica se compense con el instinto y la supervivencia y que el regustillo final sea el de un estupendo entretenimiento con más miga de la que aparenta su primer visionado.

Por si todo eso fuese poco, a nivel visual, la película es lo más grande que ha dado el cine en lo que va de año. El cómo Scott planifica desde las imágenes del viaje espacial y el aterrizaje, hasta los decorados de la nave y el templo, con numerosos guiños a la saga,hacen de la película una auténtica delicia. Todo ello con un 3D, quizás no indispensable, pero muchísimo más logrado que en la mayoría de películas, que siguen dando la sensación de ser personajes recortados sobre un fondo relativamente plano.

En el ámbito de los secundarios es donde quizás las intenciones de Scott y sus guionistas quedan más traicionadas. No hay tiempo, en las dos horas que dura la película, de dar más desarrollo a unos personajes que prometen cierta complejidad, pero cuyo carácter no siempre termina de explicarse. Eso, y sobre todo la subtrama de la compañía Weyland, con un giro innecesario en el último tercio, es lo que aleja la película ligeramente de una primera y mejor impresión. Ahora bien, nos podríamos poner igual de tiquismiquis con el primer Alien, eso seguro, y nadie duda ya de su valor cinematográfico.

Yo tengo en Alien, probablemente, mi saga y universo cinematográfico favorito, y no puedo sino agradecer profundamente que Scott haya tomado este camino. Ya hemos visto cuatro películas basadas en la idea del bicho, cada una de ellas, mejores o peores, con variantes bastante interesantes dentro de la mitología del mismo. Era hora de explorar nuevos horizontes que en el fondo, lejos de traicionar aquella película mítica, lo que hacen es complementarla y enriquecerla en lo que promete ser otra rama más que  interesante y con una vocación más humanista. Ridley Scott nunca ha sido complaciente con el público, mejores o peores, rara vez sus películas se han dedicado, en primera instancia, a dar al público lo que quiere, sino a construir universos que le resultaban estimulantes, como bien recordaba Rafa en su reciente artículo en GQ sobre Blade Runner. Que siga así muchos años.


Ridley Scott | John Spaihts, Damon Lindelof | Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Idris Elba, Guy Pierce, Logan Marshall-Green, Sean Harris, Rafe Spall, Emun Elliott, Benedict Wong, Kate Dickie, Patrick Wilson, Lucy Hutchinson | David Giler, Walter Hill, Ridley Scott, Tony Scott | Michael Costigan, Michael Ellenberg, Mark Huffam, Damon Lindelof | Arthur Max | Marc Streitenfeld | Dariusz Wolski | Dariusz Wolski | Pietro Scalia | Brandywine Productions, Dune Entertainment, Scott Free Productions | Hispano Foxfilm |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • http://www.facebook.com/jorge.lopezpastor Jorge López Pastor

    ¡Me ha encantado la reseña! Estoy muy de acuerdo con ella…¡¡Y deseando ver su segunda parte!!

  • http://www.facebook.com/manuel.pineiromolina Manuel Piñeiro

    Lo más gracioso es que en los comentarios hay gente teorizando sobre el origen del “mago” jajajaja.

  • http://www.facebook.com/manuel.pineiromolina Manuel Piñeiro

    El único y gravísimo problema de Prometheus es que se vendió como la película que no es. Prometheus es una película de terror de medio pelo al estilo de Km. 666 o la enésima versión de Viernes 13, NADA MÁS. Qué la gente quiere hacerse gayolas mentales con teorías sobre tal o cual cosa? Perfecto, también te las podías hacer con Alien vs Predator, pero eso no añade nada a la película. Prometheus debería ser un prólogo de 5 minutos al principio de Alien pero al alargarla hasta las 2 horas (?) la han convertido en terror de serie B en la que los personajes actúan de la manera más estúpida posible para justificar su muerte. 

  • http://profile.yahoo.com/R5CFVREQXPGZYDCLMK7PHRFGUE rodrigo

    Sinceramente, creo que ésto es un ejemplo de no haber visto una película. Es mala, mala, mala y el guión de Lindelof es para ejecutarle. Incoherente, pretenciosa, fallona.

  • Ellen_Ripley

    Segun la info de esta web, no forman parte de un montaje, sino que se mostraran como extras. El BR de UK desde luego tampoco es un director’s cut, así que lo mas probable es que así sea. Al menos, de momento.

  • Leto83

     Ellen, se sabe si esas secuencias formarán parte de un nuevo montaje o serán simples extras de la edición??

  • Carlos Delgado

    Esta película es:

    – una sucesion de despropósitos sin conexión entre ellos.

    – Los personajes se comportan como si sus antepasados llevaran casándose entre primos 400 generaciones.

    – No tiene atmósfera de terror … ni lo intenta.

    – No tiene buena acción … ni lo intenta

    – Intenta tener un trasfondo filosófico y fracasa

    Al final en realidad ni siquiera sufres por que algún personaje vaya a diñarla, de hecho en el cine pensaba “cargate ya a ese imbécil”

    Una decepción total

  • Ellen_Ripley
  • Soleadores

    Teorizando un poco sobre el cine en general os diré la misma obviedad de siempre: ya está todo inventado, ese es el gran problema. Para ser originales realmente hay que currarselo mucho, pero mucho. Y tampoco se inventa nada, solo se recicla o se transforma. Por eso hay una vuelta a la sencillez por parte de algunos autores. En los ultimos años tan solo Avatar nos ha dado una dosis de originalidad suficiente, aunque bien mirada la historia era la tipica de la integración de un colonizador en otra cultura pretendidamente más basica pero con unos valores que acaban siendo mucho mejores.
     En Prometheus, quizá el fallo ha estado ahi: la grandilocuencia. Escojamos temas transcendentales, vistamoslos con grandes efectos y espectaculo, y sobre todo creemos espectación hacia una gran cantidad de seguidores que necesariamente buscan como minimo una nueva dosis, y si hay respuestas mucho mejor, sabiendo que millones de ojos nos observan con lupa.
      Ese gran reto debía haberse trabajado muy bien, con un trabajo en equipo buscando evitar fallos, vacios, contradicciones. Integrando el espiritu de la saga con nuevos matices, esa filosofia con nuevas aportaciones. Más es menos.
       Desgraciadamente, y visto lo visto, no es así. Hay grandes temas (solo apuntados), hay espectaculo (para publico adolescente mainstrem), y hay mucha pero que muchisima espectación que ha sido en parte defraudada y en parte grandemente desconcertada.
      Sin embargo no todo es malo, si así fuera no habría duda. Pero la trayectoria de un director con gran bagaje a sus espaldas no puede traicionarnos completamente.
       Yo me quedo con lo que más me ha gustado, obviando flaquezas y debilidades. En aras de hacer pausible una pelicula que esperaba con ganas y emoción.
       Por ejemplo:
       Ese prólogo tan comentado, tan estudiado en foros mundiales. Raro, raro, raro, primordialmete básico y criptico. Lanzado al espectador como una bomba a su entendimiento. Y sin embargo tan claro y conciso, tan absolutamente revelador, que marca el resto del metraje y nos anuncia muy claramete por donde van los tiros de todo lo que vamos a ver despues.
       Yo, que a pesar de ser catolico por nacimiento, nos soy especialmente creyente, sobre todo en las liturgias, ni seguidor de los credos y parafernalias, he visto en esa escena con claridad una metáfora de la Comunión. Que a su vez es en sí misma un paradigma de la asimilación del otro como parte integrante del yo propio: lease a efectos claros desde las terapias géneticas, la procreación (por medios naturales o mediante terapias médicas), la transgenesis de alimentos, la clonación, etc etc. Y si me apurais, algo que está empezando a verse y que sin duda va a marcar el futuro inmediato y significar un gran cambio en la Humanidad, como es la Energia y la Espiritualidad común en un motor integrador del Ser Humano.
      Todo eso está representado en esa escena como simil de la Creación. (Para crear hay que destruir). Y el autosacrificio ( que no es el unico que se cita en la pelicula) está lleno de amor y entrega. Recordemos que otro Sacrificio por la Humanidad desencadena una reacción 2.000 años antes de que la acción transcurra.
      A partir de ahi las referencias biblicas son constantes, es más yo casi las ciscuncribiria a referencias Cristianas, algo casi casi muy ”PaulVerhoniano”, otro autor muy dado a ellas.
      Angeles y demonios, dioses y monstruos, todos juntos en una paridad indivisible. Pero quien es quien a lo mejor no lo tenemos tan claro. Ahí está ese mural para despistarnos.
      Imagenes tan impactantes como ese crucifijo encerrado en un frasco de laboratorio por estar presuntamente infectado. Ciencia y religión. Pregmatismo y fé.
      En fin que aciertos haylos. Tambien decisiones erroneas que desdibujan un tanto el resultado. Otro ejemplo: en tiempos de sequia como estos, es bueno para un director abrirse de nuevo a un mundo de posoibilades prefesionales. Abrir la saga, y darle continuidad puede representar un filón para él y sobre todo para los que pagan y hacen negocio, como no. Eso se ve muy claramente al dejar un final tan abierto e impreciso. Pero voy mas allá: necesitamos una nueva heroina, una nueva Rippley con la que identificarnos, y aqui está la originalidad de la propuesta pero a la vez el fallo porque se les ve mucho el plumero. Quizás el publico en general piensa que Noomi va a encarnarla, pero eso va a estar supeditado a estudios y mas estudios. Y aqui es donde Scott se guarda un as en la manga como un prestidigitador de cumpleaños infantil: lo vé quien lo busca. El personaje de Charlize puede dar aun mucho juego si interesa, redundando en la posibilidad ya discutida de si se trata de un robot o humano, su muerte no ha sido certificada. Y la actriz tiene un carisma enorme que no ha sido una elección casual. Es una puerta abierta para Scott y veremos si decide aprovecharla.
       Ahi os dejo todo eso como chispa de discusión, si es que no ha habido ya bastante.

  • BLADERUNNER77

     Scott si lo ha confirmado no hay que negar lo evidente. Lo ha hecho en entrevistas pero si eso no te vale  y debe hacerlo a traves de la pelicula perfecto porque en mi caso lo ha hecho tambien.  Pero recoznoco que iba con ventaja  pues ya sabia los temas que tocaba del primer guion de Alien.

    Porque como dije sali con esas ideas del cine . ( Lo del Diacono como ser que adoran , lo de jesus y el prologo) y resulta que Scott dice que es asi  esos 3 detalles . 

    Pero lo dicho depende de cada uno  y me refiero en exclusiva  a esos tres detalles.El resto son teorias basadas en esos hechos.

    Si tu no quieres aceptarlos porque dices que Scott no lo ha confirmado es como dije ponerse una venda proque si lo ha hecho.Y si te refieres que eso no vale y tiene que hacerlo en su pelicula ya es subjetivo, dependera de cada uno ( y repito hablo solo de esos tres temas)

    Volvemos a lo mismo blanco o negro pues me quedo con el gris. Hay cosas confirmadas por Scott en entrevistas y en la pelicula. La respeesta es si . Hay otras que es imposible saber viendola y Scott no ha dicho nada en entrevistas por lo que solo nos queda la secuela, tambien.

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

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