Las Horas Perdidas

Buscar


Breves



Podcast



Tráilers


Reportajes


Viejos guerreros

'Mañana podría estar muerto', un homenaje a los primeros especialistas españoles. Una bonita previa, clips y poster.

Escrita por: Rafa Martí­n | 29 noviembre | 11:54 AM


8


El documental Mañana podría estar muerto, dirigido por Juako Escaso y producido por Daniel Méndez, nos relata la historia de Juan Maján, Miguel Pedregosa y un variopinto grupo surgido a mediados de los años 50, cuya trepidante carrera cinematográfica los llevó a los ‘peplum’, las producciones Bronston, el spaguetti western y más tarde las producciones internacionales de los años 70 y 80.

Aquí os dejamos un avance de cinco minutos de duración, preparado hace un año, antes de postproducción. Lleno de viejos recuerdos.

Mañana podría estar muerto es, al mismo tiempo, un homenaje a una época del cine en la que España fue el plató de grandes superproducciones internacionales (Lawrence de Arabia, Espartaco, El Cid, etc.), cuna polvorienta de los más famosos spaghetti-western (Trilogía del Dólar de Leone, Django, Keoma, etc.) y finalmente, y antes del ocaso, localización de espectaculares producciones de aventuras y acción (El viento y el León, Patton, Conan, Indiana Jones y La Última Cruzada, etc…)”, nos explica el productor Daniel Méndez.

LA HISTORIA

Extraído de la nota de prensa:

Principios de los años 40. Tras la guerra, una nueva época comienza en España. Son tiempos de escasez; el racionamiento y el estraperlo componen un dramático panorama en el que cada cual se gana la vida como puede.

El deporte de contacto se convierte en el pasatiempo mayor de los españoles y en válvula de escape para una sociedad que aún sufre tensión y violencia dentro y fuera de sus fronteras. El boxeo y la lucha libre retoman su actividad gracias a las veladas organizadas en el Circo Price y en el Frontón Fiesta Alegre. A finales de los años 40, el boxeo se encuentra de capa caída y muchos boxeadores se cambian a la disciplina de lucha, ahora en auge gracias a la influencia del catch americano. El circo Price es el gran escenario del nuevo boom deportivo que atrae a la capital a empresarios y luchadores llegados de todos los rincones de España dispuestos a hacer carrera.

Uno de esos hombres se llama Juan Maján, un manchego enorme, robusto y bravo. Lo que comenzó siendo una apuesta entre compañeros —la típica pelea de gallos por ver quién es más fuerte— acabó llevándole a las lonas de la capital, donde derrota a todos sus contrincantes y se alza vencedor en el campeonato de España. Dotado de cualidades físicas imponentes, Maján resulta un rival imbatible. Durante un tiempo gira por Europa con su agente, quien lo presenta como el “Tarzán español”, taparrabos y chimpancé incluidos. Pero los buenos tiempos de la lucha pasan pronto debido al empuje del nuevo deporte nacional: el fútbol.

© Manonegra Films

Harto de sentirse como un mono de feria y viendo la decadencia del negocio, Maján decide buscar alternativas, y así, afortunadamente, el destino le lleva al cine. Atraído por las películas de temática romana —las peplum— que comienzan a rodarse, pone rumbo a Italia consciente de que puede encontrar trabajo gracias a su físico y su experiencia en la lucha libre.

La suerte le reúne entonces con quien pronto se convierte en su mentor, Yakima Canutt, un indio americano que ha hecho carrera en la época dorada del western por su conocimiento de los caballos. Canutt, que ha trabajado a las órdenes del mismo John Ford y es el creador de los primeros trucos de acción, apadrina a Maján y le enseña el oficio.

En la misma época, otro aventurero español de constitución y personalidad similares a las de Maján hace su entrada en la escena cinematográfica. Se trata de Manuel Santamaría, alias ‘Ray Pololo’. Dotado de una gran condición física, Pololo ha hecho de todo para buscarse la vida: estraperlista, boxeador, acróbata, torero, ladrón… lo que fuera con tal de ganarse unos duros. Hombre bravucón y arrojado, es capaz de comerse dieciséis bocadillos, medio kilo de morcillas y siete platos de callos en una misma tarde sólo por ganar una apuesta. Al igual que le sucedió a Maján, el azar conduce a Pololo hasta el cine, donde rápidamente entra como especialista gracias a su condición física, su temeridad y sus habilidades: es el único hombre capaz de saltar sobre una motocicleta en marcha o sobre un toro en embestida y salir indemne.

Tanto Maján como Pololo y el resto de especialistas protagonizan numerosas escenas de riesgo, algunas de las cuales harán historia y pasarán a formar parte del mito del cine. Es el caso de la caída de carroza en “El fabuloso mundo del circo”, coordinada por Maján; o la escena de “Ursus” en la que Pololo se enfrenta cara a cara con un toro de lidia y le abate con sus propias manos; o aquella de “El coloso de Rodas” en la que Chinchilla se lanza al mar desde lo alto del coloso, a una altura de 30 metros. Junto a ellos, todo un rosario de hombres de gran valor reclaman una oportunidad en este arriesgado oficio, nombres imprescindibles como Román Ariznavarreta, Eduardo García “El gitano”, Álvaro de Luna, José Luis “el Mortales”, Pablo “el Cacharra”, “El Generalito”, Joaquín Olías “la Trini”, etc…

A finales de los años cincuenta, el productor Samuel Bronston llega a España con la idea de levantar en Madrid un studio system a semejanza de Hollywood. Las condiciones son excelentes: bajo coste de la producción, inexistencia de huelgas y sindicación, salarios mínimos y un clima inmejorable para el rodaje en exteriores, además de la disponibilidad de poblaciones enteras para trabajar como figuración. Es el caso de Hoyo de Manzanares, Daganzo, Manzanares El Real, Colmenar Viejo y otros tantos pueblos madrileños.

En esta época Juan Maján se convierte en Maestro de armas y pone en práctica sus conocimientos coincidiendo con el auge del peplum o “cine de sandalias” y la llegada de Samuel Bronston — Lawrence de Arabia, El Cid, 55 días en Pekín, La caída del imperio romano.

Entre los especialistas que trabajan en ellas destaca otro gran nombre: Miguel Pedregosa, cuya vertiginosa carrera le lleva en diez años a convertirse en uno de los tres Maestros de armas españoles más importantes de la época —junto a Maján y Chinchilla—, coordinando las escenas de riesgo en títulos tan importantes como El viento y el león, superproducción de los años 70 dirigida por John Millius y protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen.

Como todos los imperios, el de Bronston también toca a su fin. Perdida la confianza de su socio, se ve obligado a echar el cierre a mediados de los años sesenta. Pero la vida sigue y el show debe continuar. Ha llegado el momento de un nuevo estilo de cine y una nueva meca: Almería.

El spaguetti western se impone tras el éxito de “Por un puñado de dólares”(1964), por obra y gracia de Sergio Leone. Es el pistoletazo de salida para una larga lista de coproducciones hispano-italianas que atraen al paraíso almeriense a una retahíla de directores y productores de segunda fila dispuestos a hacer negocio. Las producciones se cuentan por decenas y el desértico relieve de Tabernas se transforma en réplica polvorienta y sucia del lejano oeste americano.

A mediados de los años 60, los especialistas cobran alrededor de 250 pesetas diarias mientras el salario mínimo en España ronda las 84 pesetas. El dinero y la gran cantidad de producciones convierten Almería en el nuevo centro neurálgico, el lugar “donde hay que estar”. Abanderados por Maján y Pedregosa llegan los especialistas para hacer posible lo imposible en un día a día de caídas, saltos, disparos, peleas y muchos huesos rotos.

Mediados los años setenta, Almería inicia su declive debido al descenso de calidad en las producciones. Ni siquiera el repunte de producción cosechado con la trilogía Trinidad y su revisión paródica del subgénero sirve para evitar lo inevitable. El polvo y las plantas rodadoras vuelven a adueñarse de la tierra almeriense y sus poblados se vacían hasta convertirse en sombras de su pasado esplendor.

A partir de este momento, los especialistas se dispersan en busca de trabajo. Muchos participan en películas de aventuras a nivel internacional, como Conan el bárbaro, El viento y el león, Fuga suicida, Indiana Jones y La Última Cruzada… Siguiendo la estela de los pioneros, llega también el relevo generacional, nombres nuevos que buscan un hueco en el oficio de especialista. Entre ellos destaca la figura imprescindible de un hombre: Ricardo Cruz.

El tiempo no pasa en balde. Los huesos se resienten de tantos golpes y el cine, siempre a la búsqueda de mejores condiciones de producción, se aleja de la península ibérica. A falta de organización y apoyo, la vieja escuela de especialistas inicia su declive, y la tragedia —siempre al acecho en la vida de los especialistas— consigue al fin su trofeo: Chinchilla fallece tras arrojarse desde un balcón; “el Mortalitos” muere tratando de auxiliar a las víctimas de un incendio en Madrid; y algunos años después los achaques de la edad nos arrebatan también a Pololo y a Maján, cuyos últimos trabajos están ligados al nombre de Álex de la Iglesia y sus filmes Acción mutante, El Día de la Bestia y 800 balas.

Aquí os dejo el poster:

© Manonegra Films

Y los títulos de crédito:

Mañana podría estar muerto se exhibe este jueves, a las 16h. en la sede de la Academia del Cine (calle Zurbano nº 3, Madrid).


Tags:


Articulos Relacionados:

  • No hay artículos relacionados


  • Pingback: Mañana podría estar muerto, documental español sobre "especialistas" del cine español | PARAVER.com.uy - Cine, Noticias, Críticas, Uruguay

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100000815193469 Agustin Lara

    El trabajo de esta gente es de quitarse el sombrero, como dicen auténticos aventureros.

  • http://www.facebook.com/fasensio2 Fernando Asensio

    Existe un documental centrado en la figura de Pololo llamado ‘Salta, Pololo’, dirigido por Raquel Sáenz de Buruaga. Y aunque humilde en recursos y medios, es un testimonio impagable de la vida de este míticoespecialista.

  • http://twitter.com/spunkmayer spunkmayer

    Por favor, cuando esta joya llegue a Barcelona no dejéis de avisar.

  • Grijaldo

    Estos tios eran unos viva la virgen y unos balas perdidas en su mayoria pero tenían unos cojones como cabezas de gorila.
    Espero que os dejen colgar el documental íntegro porque promete mucho,y desde luego me quito la boina ante usted caballero por semejante artículo.

  • http://www.facebook.com/people/Nietermind-Cruchinsky-Barish/637824769 Nietermind Cruchinsky Barish

    Fenomenal artículo Rafa. La vida del especialista en muchas ocasiones es bastante mas interesante que la de las supuestas “estrellas”

  • rafaelgg

    Fijó que ninguno de estos ha ttrabajado nunca con Garci

  • New_Rodro

    Grande Popolo. Inolvidable como el “abuelo en pelotas” de Santiago Segura en “El dia de la bestia”.