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¡Mamá, quiero un Oscar!

Escrita por: Mary Carmen Rodrí­guez | 30 noviembre | 9:13 PM


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Noche de los Oscars de una edición cualquiera. Se disputa la estatuilla a la mejor actriz. Entre las candidatas vemos a una desconocida salida de una producción independiente, una joven que no se dedicaba a la interpretación hasta que fue descubierta por una directora de casting en la cafetería en la que trabajaba, y que deslumbró al jurado y a los espectadores del Festival de Sundance. También tenemos a una consagrada actriz europea, protagonista de uno de los títulos más aclamados por la crítica, dirigida por un cineasta de prestigio centroeuropeo que se quedó sin la nominación al Oscar a la mejor película en lengua no inglesa. Tenemos a una estrella emergente que se ha convertido en la chica de moda, ocupa portadas, Roger Ebert ha dicho de ella que es la nueva Grace Kelly, y los fashionistas estudian todos sus outfits. También está una gran actriz norteamericana con cinco nominaciones a sus espaldas y que la estatuilla se le resiste una y otra vez, y por último tenemos a una estrella consagrada, una joven actriz, la novia de América, que se ha asociado a un proyecto serio, en donde realiza una interpretación dramática, para demostrar que sabe actuar. El sobre se abre y la ganadora es esta última que realiza la interpretación de su vida cuando recoge el galardón. Sus fans lloran de emoción, “es la mejor actriz de la historia”, sus detractores tienen ganas de cargarse a alguien, y los responsables de la campaña respiran aliviados ya que la estatuilla hará que la taquilla crezca, y el dinero invertido en la campaña será pecata minuta. Los responsables de las campañas de las otras candidatas, especialmente el de la eternamente nominada, piensan en huir a Siberia.

La ceremonia de los Oscars es el evento más importante del año, es una oda al petardeo, y es ante todo un negocio del que se beneficia la industria del cine, entendiendo por tal a estudios, productoras, distribuidoras, directores, actores, publicistas, agencias de representación, medios de comunicación, etcétera, y la ciudad de Los Ángeles que hace su agosto a finales de febrero.

© Getty Images

Las campañas promocionales de los Oscars solamente son comparables con el camino a la Casa Blanca. Si alguien quiere ganar un Oscar, además de buscar los papeles que sean carne de premio, a no ser que sea interpretar a Joan Crawford en Queridísima Mamá, tiene que estar dispuesto a dedicar un año, o más, a la causa y sacar lo mejor de sí en todo tipo de eventos y entrevistas. Hace unas semanas Joaquin Phoenix, que aspira a la candidatura por su trabajo en The Master, comentó que este tipo de campañas son una patochada, él ya ha sido nominado en dos ocasiones por sus trabajos en Gladiator y En la Cuerda Floja y con esta última lo pasó francamente mal durante la promoción. The Master es distribuida en los Estados Unidos por The Weinstein Co y Harvey Weinstein es conocido por orquestar campañas promocionales muy agresivas, de esta manera se alzó con el triunfo por Shakespeare Enamorado frente a Salvar al Soldado Ryan, y sus apadrinados tienen que darlo todo en los medios de comunicación, días después, Phoenix reculó y dijo que los Oscars han sido muy importantes en su carrera y que probablemente no habría accedido a una serie de proyectos si no hubiese sido nominado al Oscar. Un ejemplo de coherencia fue George C. Scott. Recibió su segunda candidatura al Oscar por El Buscavidas y el actor solicitó a la academia que le retirasen la nominación porque consideraba que interpretar no era participar en una carrera de caballos. Le dieron el Oscar al mejor actor por su impresionante interpretación en Patton y no quiso el Oscar, lo mandó a devolver a la sede. Un ejemplo de lo contrario es Dustin Hoffman que mantuvo esta actitud hasta que recogió su primer Oscar por Kramer contra Kramer, ahí dijo “donde dije digo digo Diego”.

Personalmente me hace muchísima gracia cuando leo o escucho comentarios sobre las opciones que tiene determinada película, dirigida por un cineasta de renombre, porque con esos ingredientes se vende sola. Nada se vende solo. Si no tiene a una compañía dispuesta a invertir una buena cifra en su campaña no tendrá nada que hacer. Hay que tener en cuenta varios aspectos: 1. Ser académico no significa conocer y estar al tanto de la actualidad cinematográfica, por lo que es conveniente hacerle saber que el pasado mes de septiembre se estrenó una película muy buena de un director de prestigio y que ha sido bautizada como el Ciudadano Kane del último mes y medio; 2. No todos los académicos tienen acceso a los pases organizados en Los Ángeles, Nueva York o Londres, y hay que recordar que entre los 5.784 académicos hay una que vive en un convento desde hace cuatro décadas, la ex actriz Dolores Hart, hoy Abadesa del Regina Laudis en Bethlehem, Connecticut, así que hay que enviar DVDs por todo el mundo. Todo eso se traduce en dinero, muchísimo dinero. Bien lo sabe Martin Scorsese que en el 2009 vio cómo la Paramount retrasaba el estreno de Shutter Island porque no estaba dispuesta a invertir un mínimo de 50 millones de dólares en su campaña promocional para los Oscars ya que consideraba que un título de semejantes características no iba a gustar a los académicos.

Triunfar en los Oscars no siempre es rentable. Las campañas duran varios meses y en su promoción se invierten grandes cantidades. Las pequeñas compañías son las que sufren los efectos de estas duras campañas. En el verano del año 2004 la compañía New Line se hizo con los derechos de distribución de Mar Adentro de Alejandro Amenábar por una suma de cinco millones de dólares. Una cifra especialmente alta para una producción en lengua no inglesa, pero la compañía confiaba en las opciones de éxito de este film que acababa de ser seleccionado por el Festival de Venecia. La película de Amenábar se alzó con dos galardones en Venecia y fue presentada con gran éxito en el Festival de Toronto, su primer acto de campaña en territorio norteamericano. La distribuidora consiguió colocar al film en casi todos los festivales que se desarrollasen en los Estados Unidos, especialmente en aquéllos que ocupan titulares, como el organizado por el Instituto de Cine Americano. Al mismo tiempo celebraba pases para los académicos seguidos de un coloquio en el que participaban el director de la película y su protagonista, Javier Bardem, actor que ya había sido nominado al Oscar con anterioridad y que buscaba una nueva candidatura. Los pases promocionales de una película no se celebran solamente en Los Ángeles o Nueva York, también lo hacen en otras ciudades norteamericanas, normalmente las distribuidoras consiguen que algunas fundaciones logren proyectar el film y estas exhibiciones suelen estar acompañadas de un coloquio posterior. No nos podemos olvidar de las asociaciones de críticos, sobre todo de aquéllas que tienen presencia en los medios de comunicación. Hay que convocar pases para que los miembros de las diferentes asociaciones y gremios vean la película. Llega el estreno del film con un premio de la National Board of Review, muy buenas críticas, y dos nominaciones a los Globos de Oro, una de ellas para Javier Bardem. Pero su debut en la taquilla no es bueno. Aun así, New Line no tira la toalla y se implica muchísimo más en la promoción centrándose sobre todo en los medios de comunicación. Javier Bardem y Alejandro Amenábar están prácticamente en todas partes, quién lleva el peso de la promoción es Bardem que se implica al máximo hasta el momento en el que se queda fuera de las nominaciones al Oscar al mejor actor. Mar Adentro logra dos nominaciones al Oscar, mejor película en lengua no inglesa y maquillaje. Y se lleva todos los premios a los que ha sido finalista en los Estados Unidos, Critic’s Choice, Globo de Oro e Independent Spirit. Llega la noche de los Oscars y Alejandro Amenábar se alza con la estatuilla a la mejor película en lengua no inglesa. Los responsables de campaña de su distribuidora ven que todos los esfuerzos han sido en balde ya que apenas tendrá efectos en la taquilla. New Line invirtió en Mar Adentro una cifra cercana a los diez millones de dólares, la mitad en sus derechos de distribución y el resto en su promoción, y la cinta solamente recaudó dos millones de dólares en los Estados Unidos.

© Getty Images

El ejemplo de Mar Adentro es bastante cercano ya que se trata de la última película española que ganó la estatuilla al mejor film en lengua no inglesa, pero es uno más de una larga lista. Los Oscars que ganaron Forest Whitaker por El Último Rey de Escocia o Daniel Day Lewis por Pozos de Ambición no ayudaron a levantar las recaudaciones de ambos filmes, y el de Lewis fue especialmente dramático ya que Miramax (post Weinstein) invirtió 27 millones de dólares en su promoción. El Oscar al mejor documental para Taxi to the Dark Side arruinó a su distribuidora, THINKFilm. The Weinstein Co sufrió las consecuencias de la agresiva campaña para promocionar ese desastre titulado Nine. Y que En Tierra Hostil triunfase en la edición de los Oscars del 2010 no le ayudó a captar espectadores, en el fin de semana posterior a los Oscars solamente recaudó 2.000 dólares en taquilla. En Tierra Hostil tuvo una recaudación mundial de 49 millones de dólares, una cifra bastante inferior a la empleada en su promoción de cara a los Oscars, aunque sí que se disparó en el mercado doméstico, pero no fue suficiente para cubrir los gastos promocionales. Algunas compañías, con buenos productos, han tenido que renunciar a hacer promoción porque no tienen dinero para hacerlas, esto ha provocado que los propios interesados en dar a conocer sus trabajos se paguen sus campañas, como Linda Cardellini que está defendiendo su interpretación en Return, película con la que cosechó muy buenas críticas cuando se estrenó el pasado mes de febrero y que no vio ni su familia. Aunque el más original ha sido David Lynch que para promover la interpretación de Laura Dern en Inland Empire, acampó durante días en Hollywood Boulevard con la única compañía de una vaca.

Este año la Academia ha restringido el número de pases por película, así como el envío de publicidad a los académicos, porque considera que no todas las compañías están en igualdad de condiciones. Así que queda recurrir a los medios de comunicación. Buena parte del dinero invertido en campaña va destinado a la contratación de anuncios en los principales medios de información como Variety, The Hollywood Reporter, The Wrap o Deadline y en los blogs especializados en premios como Gold Derby, Awards Daily o In Contention de Hitfix. Pero ¿qué pasa si se publica una crítica negativa en un medio en el que se ha contratado publicidad?. En el año 2009 Variety se enfrentó a una demanda por parte de la productora Calibra Pictures por incumplimiento de contrato y fraude en relación con la película Iron Cross, el último trabajo de Roy Scheider que falleció en el 2008. La productora alegaba que se había comprometido a la contratación de publicidad en el medio por un valor total de 800.000 dólares con un doble objetivo, promover una nominación al Oscar para Roy Scheider, coleaba el Oscar póstumo a Heath Ledger por El Caballero Oscuro, y asegurarse un acuerdo de distribución. Pero en diciembre de 2009 Variety publica una crítica negativa del film firmada por Robert Koehler. Nada más publicarse, el director del film, Joshua Newton, se puso en contacto con el medio para exigir que retirara la reseña, cosa que se hizo de manera momentánea, y meses después recurrió a los tribunales alegando que Variety arruinó las opciones de la película y que tampoco le facilitó un acuerdo de distribución. La demanda fue desestimada.

© Calibra Pictures

Un Oscar rentable es el de Natalie Portman por Cisne Negro. La película de Darren Aronofsky y distribuida por Fox Searchlight costó solamente 12 millones de dólares y se convirtió en un gran éxito. La compañía de cine independiente filial de la Fox se pudo permitir el lujo de invertir un total de 50 millones de dólares en la promoción de Natalie Portman. Contaban con una gran estrella, que había hecho la interpretación del año. Durante meses la presencia de la actriz en los medios de comunicación fue apabullante. Su cara estaba por todas partes. Era la más fotografiada de la alfombra roja y todos los programas de televisión querían contar con ella. Fue la actriz más premiada del año. Y cuando recogió el Oscar a la mejor actriz la taquilla de Cisne Negro siguió subiendo. Finalmente hizo 330 millones de dólares en todo el mundo, y superó los 100 millones de dólares en los Estados Unidos. Fox Searchlight no perdió dinero con su campaña.

Además de contar con una fuerte campaña promocional, que se intensificó en las últimas semanas cuando se inició una campaña de desprestigio orquestada, presuntamente, por los publicistas de su más directa rival, Natalie Portman jugaba con ventaja. Es una de las bellezas oficiales de Hollywood. Las revistas de moda la desean para sus editoriales y buena parte de la población sueña con meterla en su cama, entre ellos los que pertenecen a los gremios técnicos, que consideran que si Natalie Portman se entera de que la han votado como mejor actriz seguramente les dedique una sonrisa cuando vuelvan a coincidir en una película. Es lo que se llama el “Babe Factor”.

Pero no todas tienen esa suerte. Bien lo sabe Melissa Leo. Era la gran favorita para alzarse con el Oscar a la mejor actriz de reparto por The Fighter y se hartó de ver cómo la Paramount se esforzaba más en la promoción de su compañera de reparto y competidora, Amy Adams, que en ella, y si la pelirroja copaba las portadas de las revistas de moda a ella no le tenían en cuenta. Así que un buen día le dijo a la Paramount que no la promocionaran, que ella se iba a encargar de hacerlo. Así que se reunió con unos amigos y se tomó unas fotografías en donde lucía una imagen que se diferenciaba bastante a la de The Fighter, las colgó en su página web, y con su propio dinero se financió la campaña. Se publicitó en varios medios de comunicación, con solo un lema “Considera. Melissa Leo” y no hizo ni una sola mención a su interpretación en el film de David O. Russell ni a los premios importantes que había cosechado. Era arriesgado, Melissa Leo no es una actriz popular, a la mayoría su nombre o su cara no le suena de nada, y algún académico despistado podía pensar que estaba ante un anuncio de contactos. La actriz, que ya se había ganado fama de tía chunga cuando fue nominada por Frozen River, lo dio todo en la campaña, llegando incluso a ser bastante irrespetuosa con sus rivales, fue especialmente hiriente con Hailee Stenfield, de 14 años, a la que llamó prostituta. Y triunfó. Se llevó el Oscar y al mismo tiempo se ganó la fama de desesperada. El éxito de esta iniciativa seguramente dé ideas a gente tan desesperada como ella.

© melissaleo.com

Algunas campañas se han beneficiado cuando alguien afamado se suma a la causa. Por ejemplo, Javier Bardem no habría logrado tan fácilmente la nominación al Oscar por Biutiful si Julia Roberts y Sean Penn no ayudaran a su promoción. A Sony Pictures Classics le vino de perlas que personalidades de la industria como Warren Beatty, Jack Nicholson o Meryl Streep declarasen lo muchísimo que le había gustado Hable con Ella, eso incrementó la popularidad del film de cara a los premios previos a los Oscars y finalmente Almodóvar se llevó la estatuilla al mejor guión y fue finalista a la mejor dirección.

Los medios de comunicación se convierten en una excelente herramienta a la hora de hacer campaña desleal, es el paraíso de publicistas y de productores como Scott Rudin y Harvey Weinstein. En las semanas previas a las nominaciones los tabloides y los blogs especializados se alimentan de rumores y se ceban con las meteduras de pata de los candidatos. Dos grandes ejemplos son los de Julie Christie, gran favorita al Oscar por Lejos de Ella, que bromeó en una entrega de premios con la enfermedad de Alzheimer, y David Fincher de cuyo supuesto enfado cuando perdió ante Tom Hooper en los premios del Gremio de Directores se habló sobradamente en determinados blogs especializados, no hay grandes diferencias entre las cotillas de la era dorada de Hollywood, Louella Parsons y Hedda Hopper y los bloggers de ahora. El caso más grave tiene como protagonista a Gerard Depardieu, candidato al Oscar por Cyrano de Bergerac, la revista TIME publicó un artículo en donde destapaba que Gerard Depardieu durante su alocada juventud había violado a una mujer, la publicación había sacado el material de una entrevista que el actor había concedido en el pasado. En ese momento estalló el escándalo y se invitó al boicot de sus películas. En realidad en la entrevista inicial de Depardieu hubo un error en la traducción ya que lo que él quiso decir fue que de pequeño había visto cómo violaban a una mujer. El actor exigió a TIME una rectificación y la publicación se negó. Depardieu no solo no ganó el Oscar sino que su carrera en Hollywood se arruinó. Que los tabloides publicaran durante la campaña que Nigel Hawthorne, candidato al Oscar por La Locura del Rey Jorge, era homosexual no ayudaron a su promoción y que informasen de las constantes peleas protagonizadas por Russell Crowe terminaron por arrebatarle la estatuilla por Una Mente Maravillosa cuando era el favorito. No todos han tenido la suerte de Mo’nique, que se convirtió en la causa de la comunidad afroamericana de Hollywood y se llevó el Oscar por Precious a pesar de sus desplantes.

Conseguir un Oscar puede ser una ruina, tal y como comentamos antes, pero quien lo logra será un Oscar winner de por vida, como Tatum O’Neal, que con 10 años se convirtió en la ganadora más joven de la estatuilla por su papel en Luna de Papel y que es pasto de la prensa sensacionalista por sus problemas con las drogas, Cuba Gooding Jr., cuyas películas cogen polvo en cualquier videoclub, Marlee Matlin y tantos otros que han pasado al olvido.


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  • SANDRAFM MMREM

    Marlee Matlin en el olvido?, en Estados Unidos es toda una celebridad y es la ctriz sorda con mas trayectoria de la historia,aqui se puede ver su perfil: http://www.imdb.com/name/nm0559144/

  • 00110011

    Hay buen material para hacer una película. Mi candidato ideal sería Haneke o David Linch

  • http://www.facebook.com/icalle Irene de la Calle

    Genial artículo Mary Carmen… este tipo de cosas, junto con la compra de estrellas y la aparición en las listas de los 50 más guapos hace que me sienta nostálgica de la época dorada de Hollywood, al menos ahí los gangster lo eran de verdad y la compra de los medios se hacía por cosas verdaderamente importantes como era tapar la homosexualidad, ser cocainómano o un asesinatillo o dos…

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Sony Pictures Classics lo dio todo para que Midnight in Paris se llevase aunque fuese un Oscar.

  • Hussein

    Tengo esta duda: Woody Allen no asiste a estas ceremonias, ¿también gastan dinero en él?

  • Leto83

    Artículo cojonudo como siempre Mary Carmen. Cosas como estas hacen que tengamos todavía menos en cuenta premios de este tipo. Sólo por la curiosidad y el morbillo que despiertan, y la importancia para con la industria que publicitan. Curiosísimas anécdotas, y las que no sabremos!

  • Naxeteeee

    Muy buen y elaborado artículo. Aunque estremece por la falsedad de estos premios.

  • http://twitter.com/davidmchulvi David Martínez

    Ok, ya decía yo. Me había quedado con la Roberts y con Binoche, pero las demás no me acoplaban.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Hay un viejo chiste que circula en Hollywood. La noche de los Globos de Oro no hay camareros en la ciudad de Los Ángeles.

  • grupo tres

    Amén. Es que es mirar la lista de los “miembros” de la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood y es para echarse a llorar. Menos periodistas o críticos de cine, allí hay de todo: peluqueros, dentistas, agentes inmobiliarios, etc. Se dice que Harvey Weinstein “compra” nominaciones todos los años para sus películas con las famosas bolsas de regalos, que le salen por un pico. Los premios en sí son el hazmerreír de la industria, pero como ayudan a crear hype de cara a los Óscars todos los estudios pasan por el aro, en mayor o menor medida, (ningún ejecutivo de las majors quiere recibir una llamada del mánager o el representante de alguna estrella preguntándole por qué SU representado no está en la lista de nominados, y si quiere que siga trabajando para ellos ya puede empezar a espabilar y trabajarse a los votantes de la asociación)…

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Sharon Stone envió regalos a los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood, los que conceden los Globos de Oro.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    En el apartado de banda sonora siempre o casi siempre ganará la música de aquélla película que se ha puesto de moda. El ejemplo que citas es perfecto, y los de The Artist o Slumdog Millionaire también.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Crash era una tapada y Lions Gate durante su promoción se gastó una burrada y se ayudó de Ophar Winfrey que le hizo bastante publicidad en su programa, y gracias a eso, y a que no se tuvo los bemoles de premiar a una película como Brokeback Mountain ganó. Así que la respuesta a tu pregunta es afirmativa.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Se intentó desprestigiar a la Portman por ser una mala actriz que hace muy malas películas y que engaña al público diciendo que bailaba en Cisne negro cuando en realidad no lo hacía. El publicista de Annette Bening lo dio todo durante la campaña.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Bueno, una aclaración. La Academia prohíbe el envío de regalos, pero una vez conocidas las nominaciones, algunas empresas se hacen publicidad enviándole un lote de regalos a los nominados, no a los académicos. La primera vez que oí hablar del botox fue en la edición en la que ganó Gladiator, una clínica de cirugía plástica comenzó a regalar chutes de botox a los candidatos. Otra cosa es el comportamiento de los estudios con los medios de comunicación y las asociaciones de críticos, especialmente con los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood, que sí que son para dar de comer aparte.

  • Subcdte_Nachete

    Muy revelador, Mary Carmen.

    Al final resulta que lo menos importante es la actuación o dirección. Lo importante es la pasta que puede poner el equipo de marketing al estilo “aquí esta la mía, reto a quién crea que la tiene más larga que la ponga encima de la mesa”.

    Todo empieza cobrar sentido. Cuando he visto alguna película que esta nominada para los oscars a veces me he sentido raro porque a todo el mundo le parece maravillosa y a mi simplemente entretenida (sin ser mala) y me gusta menos que alguna pequeña joya (según mi percepción) que no ha ganado ni el premio del sindicato de acomodadores . Gracias a este artículo se refuerza mi fe en mi criterio. Gracias, lashorasperdidas.

    Una pregunta, ¿las famosas “tapadas” también están en este juego o solo alguna de ellas?

    Hasta luego

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    La Roberts se puede ajustar a la ganadora que cito, pero no me he referido a ninguna edición en concreto. He citado cinco prototipos de candidatas, que más o menos podemos identificar, por ejemplo, una que sea del tipo Gabourey Sidibe, la prota de Precious, otra del tipo Rooney Mara, otra del tipo Juliette Binoche, ora del tipo Annette Bening, y otra del tipo Julia Roberts, Sandra Bullock, Natalie Portman o Reese Witherspoon.

  • juan_mas

    Un artículo muy divertido e interesante. Felicidades!

  • http://www.facebook.com/people/Nietermind-Cruchinsky-Barish/637824769 Nietermind Cruchinsky Barish

    Bravo Mary Carmen. Enorme

  • http://www.facebook.com/people/Konata-Izumi/100000493321190 Konata Izumi

    Para mi los únicos que aciertan de vez en cuando son los técnicos. los demás depende del hype de público o de crítica ganado a base de campaña publicitaria

  • Chewi25

    Grandisimo articulo.

    Todos sabemos que los Oscars son una pantomima, pero la realidad es que el poder que tienen en las masas es brutal. Siempre que llega la epoca de los Oscars escuchas al listo de turno que no tiene ni pajorera idea de cine, decirte que tal peli es buenisima porque ha ganado X estatuillas… siendo la realidad que si no hubiera tenido una poderosa campaña de promoción ese “listillo” ni se habría molestado en verla.

    Tengo curiosidad Mary Carmen… con que se intento desprestigiar a Natalie Portman? y de que rival se piensa que procedia esa campaña? Me suena algo sobre la paternidad del bebe que esperaba (el hecho de que coincidiera con la separación de la Weisz y el Aranofsky), tiene que ver con eso?

    Ostras que cotilla soy!

  • http://www.facebook.com/people/Leandro-C-iao/566644405 Leandro C-iao

    ¡Que buena es la BSO de Memorias de una Geisha!
    ¡Y que destrozo de libro es la peli!

  • http://www.facebook.com/people/Leandro-C-iao/566644405 Leandro C-iao

    Buen artículo. Pobre Depardieu. Grande Lynch y su vaca.
    Otra de las “actrices desesperadas” es Sharon Stone ¿no? que llegó a hacer regalos incluso…

  • Argos

    El ejemplo más claro que se me viene a la cabeza de que en los Oscars gana el que mejor vende el producto, sea cual sea, es en los de 2005 (78 edidión) en el apartado de Mejor Banda Sonora Original.

    Atención a los nominados:
    Brokeback Mountain – Gustavo Santaolalla
    The Constant Gardener – Alberto Iglesias
    Memoirs of a Geisha – John Williams
    Munich – Josh Williams
    Pride & Prejudice – Dario marianelli

    Ni que decir tiene que ganó la “música” de Brokeback Mountain…

  • Ellen_Ripley

    Este Oscar era de Burstyn.

  • http://twitter.com/davidmchulvi David Martínez
  • Palahniuk

    Buen artículo este de Juego de tronos Hollywoodiense.

    Daría para una peli… ah, que ya se hizo y no la vió ni el tato…

    http://www.imdb.com/title/tt0470765/

  • McClane87

    Que gran artículo Mary Carmen. Cuanto aprendemos. Mal cuerpo me ha dejado lo de Depardie y Crowe.

  • Estasbienbueno

    Excelente articulo. En realidad todo este asunto de los oscares resulta un auténtico juego de poder, no sólo un programa de televisión que nos engullimos año con año con su respectiva publicidad. Serán vacuos estos premios en muchos sentidos como se suele decir, pero de que tienen su importancia , en verdad la tienen.

  • George Kaplan

    Muy interesante. Sorprendente pero lógico el que no siempre ganar un Oscar sirva de algo (a nivel de rentabilidad).
    Pobre Cuba Gooding Jr, el ejemplo perfecto de ganado de Oscar absurdo. Lo citan en todas partes cuando hay que documentar este tema.

  • Grijaldo

    Un pozo de putas esto de los Oscars,peazo artículo Mary Carmen,que currao.

    Y que cabronada lo de DePardieu,no lo sabía,y me encanta esa peli por cierto.

  • grupo tres

    Coincido. Para ganar en los Óscars se necesita lo mismo que en unas elecciones: dinero. Montañas y montañas de dinero. Los pases promocionales en los USA son como subastas de ganado destinadas a comprar a críticos, blogueros y periodistas con regalos, DVDs de las películas que se publicitan, entrevistas exclusivas con las estrellas y campañas de publicidad pagadas por los grandes estudios y que le salvan el año a más de un medio. Es como los Goya, pero en lugar de una cesta de frutas a los académicos les mandan teles de plasma, consolas y cosas así. ¿O de verdad creíais que en esos saraos se premian las mejores películas?

  • Saorise Maine

    Te deja un poco mal cuerpo el artículo, eh, pero mola.

  • http://www.facebook.com/fernando.ruizcabral Fernando Ruiz Cabral

    Mary, Mary, Mary.

    Solo tú Mary.

    Atte:

    Fern

  • Eweisze

    Adoración por este artículo. Es interesantísimo y muy ameno. Descubre el lado bitches party de los Oscars.

  • Sr_Eames

    Pedazo de artículo, Mary. Y no tenía ni idea de lo del berrinche de Fincher. La verdad es que lo de ese año fue bastante raro. La red social había ganado practicamente todos los premios y de buenas a primeras llegan los importantes y los pierde todos (sindicato de directores y productores, bafta y oscars).

  • Hussein

    Que buen artículo. No tenía idea que detrás de los Oscar estaba todo esto, pensaba que todo era por mérito de cada quien

  • paterdixit

    gran artículo