Las Horas Perdidas

Buscar


Breves



Podcast



Tráilers


Rajadas


El circo romano de la creatividad

El crowdsourcing y las falsas oportunidades.

Escrita por: Javier Ruiz de Arcaute | 23 enero | 6:29 AM


32


El otro día un amigo, con toda la buena intención del mundo, me mandaba un enlace a un portal que podía darme oportunidades de ganar un dinerillo extra. No se trataba del típico spam chungo de “Mi nombre ser Anthony. Hace tres meses me echaron del trabajo pero ahora, dedicando dos horas al día, y sin salir de casa, gano más del doble que antes”. No, era algo aparentemente moderno, guay y molón, es más, era aparentemente serio. Lo que no era, eso os lo puedo asegurar, es digno.

Una tendencia que cada vez se extiende en más sectores, sobre todo en los creativos, entre ellos el audiovisual, es la del crowdsourcing. Para explicarlo de forma clara viene bien desmontar la propia palabra, acuñada en 2006, que se forma a partir de los términos crowd (masa) y source (fuente o materia prima), algo que en la definición que encontramos en wikipedia varía de una forma más significativa de lo que parece, definiendo el crowdsourcing como una externalización (outsourcing) en masa (crowd). Esa diferencia en las definiciones es esencial para entender las ventajas y desventajas de una nueva forma de relación comercial que puede llevar del beneficio colectivo (varias personas con un objetivo común se unen para hacerlo realidad), al abuso cometido por un solo individuo sobre el colectivo (un cliente externaliza una necesidad a una masa presuntamente profesional y paga sólo a quien satisfaga mejor su demanda). Dos caras de una misma moneda.

La cara buena es la que ha dado lugar a proyectos tan relevantes como el software libre o la famosa Wikipedia, muy criticada en sus inicios precisamente porque cualquiera podía meter mano en ella, pero que tras el paso de los años, y pese a sus defectos, se ha convertido casi en la única obra enciclopédica de referencia en la actualidad, con un servicio que repercute en toda la sociedad, y que es actualizada y corregida constantemente por todo tipo de gente, especialistas y aficionados, de forma altruista (aunque siempre hay algún ejemplo de autobombo). Otros ejemplos similares han sido los que han permitido crear el último avión que ha batido el récord de altitud o, incluso, la participación de los ciudadanos en la redacción de la nueva constitución de Islandia (obviamente la redacta un comité experto, pero entre otras cosas, en base a las propuestas de los ciudadanos a través de las redes sociales).

La parte oscura de este sistema de producción, cuando nos atenemos a la segunda definición que dábamos al principio, es que se rompe radicalmente la clásica relación cliente-proveedor, que, hablando en plata, pasa a ser cliente-cazarrecompensas. Tal y como se está implantando esta tendencia lo único que se está haciendo es reventar el mercado de trabajo (luego dicen que hay paro), haciendo que numerosos proveedores (en las convocatorias más amplias pueden ser miles) peleen como chacales por un único pedazo de carne, que para colmo suele ser pequeño.

Imagen de previsualización de YouTube

Pongamos que una pequeña empresa quiere un vídeo para promocionar su actividad en Internet, un anuncio sencillo y explicativo de 2 minutos. Ese anuncio supondrá generar una idea, al menos una jornada de rodaje y tres más más de edición, grafismos, sonorización, etalonaje, etc. Lo que una persona invierte en ese trabajo, además de la aportación del material técnico necesario y el beneficio de empresa del 10-20% que debería obtenerse, no debería bajar seguramente de unos 1000€, y hablamos de un precio bastante tirado, porque no olvidemos de que uno aporta también una CREATIVIDAD y se supone que es un PROFESIONAL, y por tanto, aporta unas garantías de buen hacer. Ahora supongamos que por esos mismos 1000€ , la empresa pide a la masa (crowd) que de forma totalmente voluntaria presenten sus trabajos en un plazo de un mes. Es muy probable que, como poco, reciba 10 propuestas. La empresa eligirá sólo una, que recibirá sus merecidos 1000€, las otras nueve, se irán con las manos vacías y habiendo perdido cuatro o cinco días que podrían haber dedicado a un trabajo “real”. Vemos lo chungo que es todo esto ¿no? Pues ahora pensad que en vez de 1000€ sólo pagan 400€, que se presentan casi un centenar de propuestas y que el cliente, que ni siquiera tiene la obligación de elegir una propuesta ganadora, en vez de una empresa pequeña es una marca con solera y facturación millonaria o incluso un organismo público. Es un insulto.


Nunca vamos a conseguir dar la vuelta a la tortilla y que nos tomen en serio como profesionales si no lo hacemos nosotros mismos.


Las empresas que ofrecen este tipo de servicios dicen de si mismas que ofrecen soluciones a clientes que buscan un trabajo creativo a un precio asequible sin que ello suponga el riesgo de comprometerse con un proveedor que haga un trabajo que no les guste. Pero ¿dónde queda el trabajo del proveedor? ¿qué valor se da a las profesiones creativas como pueden ser el audiovisual, el diseño o la música? Lejos de dar el valor pertinente a ciertas profesiones lo que se hace es desprestigiarlas, equipararlas a poco menos que un hobby, favorecer el intrusismo laboral y anular la libre competencia (porque no es libre si el precio lo pone un cliente que ni siquiera se compromete a elegir un ganador).

Imaginaros si eso mismo, en vez de en profesiones creativas, se hiciese con cualquier otra profesión. Por ejemplo en el sector gastronómico. Un tipo se sienta con su familia en una mesa y pide una mariscada para 6 personas por 75€. Automáticamente cocineros y restaurantes varios se ponen a preparar su marisco, lo sirven y dan la opción a la familia de elegir entre 60 mariscadas distintas. La familia elige una y, suponiendo que le haya gustado lo suficiente, paga esos 75€ al ganador. Bien. Una de dos, o el cocinero/restaurante victorioso ha tenido pérdidas de 200€ (no digamos los 59 perdedores) o esa familia no tiene ni puta idea de comer.

El trabajo bien hecho y el talento tienen precio, claro que sí. Porque para poder hacer un trabajo de calidad la persona que lo realiza ha tenido que formarse, tirarse varios años currando para ganar experiencia, entender lo que quiere su cliente, saber lo que ese proyecto demanda, ha tenido que convertirse en autónomo o empresario, invertir en equipo técnico y/o empleados solventes. A un profesional lo avala su trabajo y su esfuerzo y debe responder ante el cliente con eso mismo. Y, pese a todo, sigue sin haber una garantía absoluta de satisfacción para el cliente. Ahora bien, la mariscada siempre será mejor si la pides en un restaurante gallego famoso por su buen producto que si lo haces en un restaurante chino de barrio. Si quieres la primera, la pagas, si quieres ahorrar, allá tú y tu diarrea.

Algunos diréis que en el fondo esto del crowdsourcing no difiere mucho de un concurso de toda la vida. Pero nos olvidamos de que los concursos, además de un premio siempre han aportado un RECONOCIMIENTO. Y con todo, siempre ha habido concursos serios, concursos de aficionados y estafas.

Son muchos los profesionales que desde que surgió el crowdsourcing han venido criticando este modelo y lo enmarcan dentro del denominado trabajo especulativo. De hecho ha habido campañas como la de No-Spec.com, creada precisamente para concienciar a la gente sobre esta clase de prácticas y sus nocivas consecuencias para los sectores afectados y, a la larga, para los mismos clientes.

Imagen de previsualización de YouTube

Entiendo que todos hemos pensado en participar en este tipo de cosas, que la crisis aprieta y que uno intenta buscar oportunidades incluso donde, en el fondo, no hay tal cosa. Pero nunca vamos a conseguir dar la vuelta a la tortilla y que nos tomen en serio como profesionales si no lo hacemos nosotros mismos. Basta de tener que demostrar lo que valemos a gente que no está dispuesta a pagar dignamente por ello. Basta de que conseguir cobrar por un trabajo parezca una lucha de gladiadores. Es una cuestión de principios y de solidaridad hacia aquellos que también tratan de ganarse la vida de forma digna. Si bajamos el listón para nosotros, lo haremos también para todos los demás, y no nos engañemos, el listón está ya por los suelos.


Tags:


Articulos Relacionados:

  • No hay artículos relacionados


  • Pingback: Crowdsourcing o cómo cargarse el oficio del creativo « « MinatintaMinatinta

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Yo no creo que sea utópico plantarse ante un abuso. Creo que es necesario porque si no la bola irá a más.

    Es cierto que el mercado es cruel, que este tipo de negocios en torno al crowdsourcing es como poner 50 palos en cada rueda de la bici, pero es que hay más caminos para darse a conocer y seguir activo que no consistan en aceptar esta clase de propuestas.

    Si estás dispuesto a hacer cosas gratis, a invertir tu tiempo de una forma mínimamente rentable y digna, lo suyo es hacerlas para amigos o para ti mismo, tener una web actualizada con tus trabajos propios, probar y experimentar ideas visuales que puedan tener una aplicación en distintos trabajos pero que, ya que lo haces gratis y por tu cuenta, no tengan las limitaciones creativas que puede marcarte un cliente. Si lo haces para un colega que no te puede pagar seguramente te devuelva el favor en un futuro, si lo haces para ti mismo aprendes, pruebas, experimentas y te pones tu creatividad como único límite. En definitiva, inviertes tu tiempo y tu esfuerzo en ti mismo.

    De toda la vida los realizadores de publicidad han hecho “truchos”, publicidades falsas pensadas para demostrar su capacidad como realizadores y que muchas veces han sido una excelente carta de presentación ante futuros clientes. Pueden ser pensando en un producto concreto o en uno inventado, la cosa es mostrar solvencia creativa y capacidad para adaptarte a las necesidades que pueda requerir un producto.

    Participar, compitiendo con 50 tíos, por algo en lo que, en el mejor de los casos, te van a pagar 300 o 400€ y que es cualquier cosa menos un trabajo estimulante, es entrar en el juego de quienes pretenden abusar de la profesión y sacar tajada de la crísis de unos para favorecerse a sí mismos. No renta, de verdad. Salvo que hablemos de un concurso serio, con un buen premio y con un reconocimiento importante, el resto son trampas profesionales que nacen de gente que piensa que, como sobra mano de obra, seguro que consiguen que 50 mataos curren grátis mientras les ofrecen una zanahoria pocha como motivación.

    Ya digo que cada uno es libre de actuar como considere, pero en la vida hay que saber decir que no.

  • http://www.facebook.com/luis.lodos Luis Lodos

    Magnífico artículo, muchas gracias. Me quedo con la frase “Basta de tener que demostrar lo que valemos a gente que no está dispuesta a pagar dignamente por ello.”

    Para mí el futuro pasa por la colaboración entre los creativos y el agradecimiento honesto de los clientes. Atrás quedará este viejo paradigma de “competir/exprimir”.

    Ánimo!

  • http://www.facebook.com/salivega Jose Vega

    Buenísmo post! La verdad es que has conseguido crisparme. Pero después de la tempestad viene la calma, y al final siempre llego a la misma conclusión. No podría estas más de acuerdo con el ideal, porque lo llevo defendiendo desde hace años. Lo malo es que cuando pasa el tiempo te das cuenta de lo utópico que es. Porque a base de rechazar trabajos por una cosa y por otra, te encuentras en la cola de los seis millones. Y cuando pasa tanto tiempo que desapareces del mercado (cruel mercado por cierto) tienes que empezar de cero. En definitiva, hay mucha, pero mucha gente dispuesta a hacer casi gratis lo que tú no quieres hacer cobrando. Triste, sí. Real, también.

  • http://www.facebook.com/people/Nietermind-Cruchinsky-Barish/637824769 Nietermind Cruchinsky Barish

    Muy bien explicado. Es importante intentar lograr que la gente sea consciente de un problema que nos afecta a muchos de los que queremos vivir de manera digna en diferentes sectores del audiovisual o incluso otras profesiones.
    Por desgracia, el monopolio o poder de ciertas empresas obligan a los “pobres” a luchar por las migajas del pastel. Nos están obligando a prostituirnos, trafican con nuestro trabajo y especulan con nuestros sentimientos. Por desgracia, vivimos tiempos muy difíciles, el mercado de valores cotiza a la baja y las desigualdades siguen en alza. Habrá que seguir luchando, sin hacer sangre y de manera limpia. Suerte y Fairplay

  • Pingback: El circo romano de la creatividad | Todo Siria

  • juan_mas

    ¿A qué campaña te refieres? Por curiosidad vamos…

    A mi hermano, que es un gran dibujante (y trabaja en algo que no tiene absolutamente nada que ver), le pasó algo así. Participó en un concurso del pueblo… Un cartel que promocionara el teatro. Era la hostia… Pues ganó el hermano del que trabajaba en el teatro. El póster ganador consistía en una fotografía de la torre del pueblo y al lado una cortina digital pixelada (era comienzos de los 90) donde estaban puestas las palabras “TEATRO…”. Si eso se hace en un pueblo, qué harán a ámbito estatal.

  • juan_mas

    ¿Cómo crees que surgen muchos cineastas?

  • juan_mas

    Muy bueno Javier, escribes de puta madre.

    El boletín interno de noticias de mi universidad (la de Sevilla), bombardea cada semana con algún concurso de ese calibre… No veo mal que a los estudiantes se les dé la oportunidad de ganarse unas pelas, pero seamos francos… A mi por ejemplo no se me dan mal ciertas cosas… Pero un universitario medio se harta de estudiar. Si trabaja, eso ya es un lastre que se asume por motivos lógicos… Pero trabajar a sabiendas de que cabe la posibilidad de no ver un duro después de estar dedicando tanto esfuerzo… A lo mejor en una americanada de film dirigido para futuros competidores perdedores (porque no hay nada más triste que una persona que siempre quiere ganar y luego, porque siempre llega, se dá la hostia) funciona la cosa… Pero es lamentable. Ganas el concurso y ya está, te dan 300 euros y a esperar a que salga el próximo…

  • http://www.facebook.com/carlos.blanco.3150807 Carlos Blanco

    Soy profesional del audiovisual. Lo soy desde hace 7 años,en cine y televisión. El trabajo se ha degradado mucho. Estoy de freelance desde hace 5 años trabajando sub-sub-sub-contratado para cadenas de televisión de primer orden. El problema está en el límite. Yo he marcado un límite, estoy en él. No bajaré más de lo que ya he bajado mis condiciones. El problema de este país, aparte del cutrerío y el pelotazo, es la ignorancia total hacia el sector audiovisual. Las empresas no saben lo que es trabajar en estos medios. Pero los que lo saben, como las televisiones, no paran de subcontratar empresas que a si mismo subcontratan otras empresas y otras y finalmente los freelance; Falsos autónomos como yo. Ves como Telecinco y sus programas estrellas y productoras asociadas, se forran y tú, que haces parte esencial del trabajo sobrevives con una miseria de condiciones, y eres considerado un privilegiado por trabajar en televisión nacional privada. Todo es una basura. He ganado más dinero en una semana en Berlín, o en Praga haciendo eventos que en dos meses trabajando para una super cadena de TV. Este sector esta muerto, solo para jóvenes de 20 a 30 años. Yo ya tengo 30 y veo mi futuro fuera de la televisión de este país. EL futuro esta en uno mismo. Buscar clientes, ir al extranjero, autofinanciarse proyectos personales, aprender idiomas… el resto es una batalla perdida. La crisis ha caído en este sector como la fiebre amarilla en una colonia de leprosos. El sector audiovisual de España es el feudalismo del s.XXI. Una batalla perdida. Solo podemos confiar en nosotros mismos y trabajar, ahorrar y crear y proyectar nuestro futuro fuera de este país o por encima de la “industria” del cine y televisión de España. Sé que me dedicaré d epor vida a este sector, pero lo que tengo claro es que ya no retrocederé más. Avanzaré cueste lo que cueste, Londres, Berlín, Praga, Viena, Buenos Aires, Los Ángeles, son ciudades con mucho curro en nuestro sector…

  • fruscufruscu

    Pagar por una propuesta!! Menuda entelequia, ahora ni te pagan por los trabajos que terminas. De hecho, la mayoría de las veces te aceptan el presupuesto y después de que está tutti contenti, te regatean y te dicen que si les puedes bajar un poco el precio. Que como has tardado menos de lo esperado (y me ha pasado), será porque tampoco era tan difícil. Y tu…errr qué le digo, que se pire a freír monas o le saco un ojo con un tenedor?

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Quizás no directamente con el cine, pero si con otras ramas audiovisuales como la publicidad, los vídeos de empresa, etc. que muchas veces es lo que da de comer a muchos cineastas.

    Entiendo que a lo mejor no es lo más interesante a nivel mediático, pero afecta más de lo que parece, aunque sea de forma indirecta, a muchos profesionales del cine y el audiovisual en general.

  • http://www.facebook.com/adrian.alvarezmunoz.50 Adrián Álvarez Muñoz

    Servidor participó en una de estas cosas y le sorprendió una cosa: mientras el resto de las propuestas eran modestas, en el mejor y en el peor sentido, hubo una con una considerable cantidad de medios detrás. Y te paras a pensar, ¿huele a chamusquina o qué?

  • WalkerSister

    Si es que me he leído el artículo pensando en crowdfunding cada vez que leía crowdsourcing. Bien por mí. Y ni siquiera puedo poner la excusa de que es lunes.

  • hunk31

    No quiero molestar a nadie , pero con todo respeto y aunque en efecto lo que se comenta en el reportaje es interesante…que tiene que ver esto con el cine?.Imagino que se habran dado cosas similares en el ambito cinematografico , se podrian haber explicado casos similares de este tipo de cosas que estuviesen relacionadas con el cine

  • Grijaldo

    Muy buen artículo Javi,dá gusto leerte cuando te pones reivindicativo.

    Y no sabía yo de esto del crowdsourcing,cuanto hijo de puto suelto.

  • Esteban Delgado Urrego

    Como diseñador puedo certificar que el trabajo especulativo tiene arruinado al sector

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    El crowdfunding es otra cosa y no supone un engaño o una degradación como profesional. En función de la pasta que aportes a un proyecto recibes una serie de obsequios o un determinado crédito en el mismo que está fijado de antemano. Es decir, tanto pagas, tanto obtienes. Es una forma de atraer a muchos inversores que son recompensados por su esfuerzo económico.

    El crowdsourcing lo que se refiere es a la masa como fuente creativa, lo cual no es malo si todos los que participan obtienen algo a cambio. El problema llega cuando muchos participan y sólo uno gana. Eso es un abuso y una degradación clara.

  • http://twitter.com/spunkmayer spunkmayer

    Ésto mismo lo he estado discutiendo con los alumnos en mis cursos de edición. Sería una buena oportunidad si se rifaran las ideas, las propuestas, que te puedan llevar, digamos, una jornada. Todos hemos hecho paquetes de sinopsis, propuesta audiovisual y presupuestos que no ha llegado a nada, pero de ahí a que tengas que presentar el producto hecho, a precio de risa, sin ni siquiera la seguridad de que lo recuperes, es de juzgado de guardia.
    En Adtriboo (yo sí digo la página, qué hostias), se ha llegado al absurdo de que lo que presentes, encima, no lo puedes difundir por tu cuenta, puesto que la “creatividad” (lo que toda la puta vida se ha llamado el briefing) la pone el cliente, y por tanto no te pertenece. Osea que si te curras un anuncio para Panasonic, por ejemplo, y luego no te eligen, NO PUEDES presentar el mismo producto a SONY. Se vayan a la mierda.

  • John Ryder

    Muy buen artículo Javi. Perfectamente claro y con buenos ejemplos. Lamentablemente por cada buena práctica que surge, rápidamente nos encontramos con el reverso oscuro de la misma o con ramificaciones bastante turbias o poco éticas. El uso del ‘crowdsourcing’ por parte de muchas empresas y administraciones es un claro ejemplo de ello.

    Eso sí, te corrijo un error demasiado habitual en estos días: “De hecho HA habido campañas como la de No-Spec.com…” en vez de “De hecho HAN habido campañas como la de No-Spec.com…”.

  • Alvaro Talavera

    Estoy pensando en una página web dedicada a eso, que creo que es la que todos estamos pensando, pero que no voy a comentar cuál es para que no se ofendan.
    Yo estoy intentando hacerme un hueco en el mundo audiovisual (estoy terminando Bellas Artes y el año que viene quiero hacer algún Máster de Dirección de Cine) y aún no se qué va a ser de mi vida cuando acabe. Esta situación solo crea una incertidumbre que no es nada productiva.

    PD: Gran artículo, como siempre un placer.

  • WalkerSister

    En mi opinión, uno de los factores esenciales del crowdfunding es que todos los que aportan reciben algún beneficio o reconocimiento. Por ejemplo, si yo colaboro en la Wikipedia, lo que ponga se quedará ahí para que la gente lo consulte (siempre que cumpla las normas de publicación, en cuyo caso será completamente válido que alguien lo quite). O si ayudo a financiar un proyecto de Kickstarter de alguien que quiere hacer, digamos, un documental sobre un tema que me interesa, un tiempo más tarde podré ver ese documental y disfrutarlo. Pero pedir a la gente que aporte ideas o trabajos y quedarte con sólo uno (un concurso de toda la vida, vamos) y llamarlo crowdfunding me parece tener más cara que espalda, por no decir una estafa, directamente.

  • http://www.facebook.com/enric.fernandezcarmona Enric Fernandez Carmona

    Solo falta que a los participantes les den un trozo de taco de billar para matarse entre ellos… http://www.youtube.com/watch?v=npSWi4DOM6w

  • berraco2

    Gran, gran artículo, Javi, y muy necesario. hace algún tiempo participé en alguna propuesta de este tipo, más por tomármelo como concurso en un momento en el que estaba ocioso que otra cosa, hasta que llegué a las mismas conclusiones: una tomadura de pelo como un castillo de grande. Saludetes.

  • http://twitter.com/Red_B_Lyndon Redmond B. Lyndon

    En todos los ámbitos de la sociedad y con el objetivo final (consciente o inconsciente, me da igual) de perpetuar el statu quo de las clases hegemónicas. Empresarios, emprendedores sin escrúpulos de tres al cuarto, instituciones públicas… hasta los partidos políticos se suben al carro pidiendo ideas para su renovación. “Estamos abiertos a cualquier tipo de sugerencia, a traicionar principios y tirar por el retrete ideologías. Lo que sea, pero nosotros y nuestra casta nos quedamos arriba y vosotros abajo”. Esa es la esencia de esta práctica. Pero ponte tú a educar a ambas partes ahora….

  • Suki Tiene Truki

    Hace tiempo se solían hacer “concursos cerrados” que consistían en que el cliente convocaba a “x” proveedores a los que hacía la propuesta. Independientemente de quien ganara, los proveedores recibían una compensación económicamente en concepto al trabajo invertido. Es decir, el cliente PAGABA las propuestas y luego desarrollaba el trabajo con quien estimara oportuno. Hoy día eso es una leyenda urbana.

  • http://twitter.com/tyhwer Gabriel González

    Una verdad detrás de otra. Acabo de menear el artículo: http://www.meneame.net/story/circo-romano-creatividad

  • KonatinaIII

    No sólo en el diseño, en el sector de las Tics está empezando a ser práctica habitual. Y como bien se resalta: las peores son las administraciones publicas. Pero todo tiene una fácil explicación:

    Soy cargo político, necesito hacer una campaña, aplicación, o diseño corporativo… y decido elegir a la empresa de mi cuñado.

    ¡No! ¡Espera! ¡Eso está muy mal visto! ¡puede ser considerado trafico de influencias!

    No hay problema. convoco un concurso público, lo vendo como un apoyo a emprendedores y jóvenes talentos, pero al final… Ganará la empresa de mi cuñado. Por supuesto con otro nombre.

    Recordemos la popular campaña de una empresa de bebidas espumosas

  • Suki Tiene Truki

    Amén al texto. En mi trabajo esta práctica se está convirtiendo poco a poco en el pan nuestro de cada día. Y lo peor de todo, es que los propios organismos públicos son los primeros en optar por estas prácticas que no hacen más que devaluar y desprestigiar profesiones y como bien dices, apartarlas al nivel de “hobby”.

  • Jaqen_Hghar

    Buenísimo Post Javi. Enhorabuena y un abrazo!

  • Chuache

    Es my heavy todo esto. Y es que los niveles de competividad y rapiña en el sector del diseño no estan en ninguna otra profesión.

  • http://www.facebook.com/fer.lertxundi.zubia Fer Lertxundi Zubia

    Esta pelicula cuando se estrena?