Críticas

Stoker

Cuando directores de prestigio dan el salto a Hollywood provenientes de otras cinematografías siempre se levanta una considerable expectación que, sin embargo, muchas veces se ve frustrada por la realidad de un sistema de estudios muy controlador, habituado a no salirse de ciertos patrones de seguridad. El miedo a ofender, a hacer algo raro y, sobre todo, a no tener un mínimo de rentabilidad, suele dar como resultado películas conservadoras y donde la personalidad del director se acota a puntuales momentos de libertad a lo largo del metraje. Pero también es cierto que a veces la adaptación es más sencilla de lo previsto, que el proyecto en cuestión se incuba en unas condiciones óptimas para que lo mejor del cine de Hollywood y del discurso autoral vayan de la mano para regalarnos una gran película. Stoker es uno de esos casos.

Park Chan-wook, que no se caracteriza precisamente por rodar películas banales y de fácil digestión, ha encontrado en el guión de Wentworth Miller (sí, el prota de Prison Break), el material perfecto para meter un pie en la meca del cine sin dejar de lado ciertos temas habituales en su filmografía, como la venganza y la psicopatía.

La historia gira en torno a India Stoker, una joven con una sensibilidad muy peculiar, cuyo padre, con el que tenía un vínculo muy especial, acaba de fallecer en un accidente de tráfico. Su único referente desaparece, dejándola sin más compañía que la de una madre con la que jamás se ha entendido y con la de su misterioso tío, recién llegado para la ocasión después de media vida viajando por el mundo. Será él, con un magnetismo poco común, el que comience a enrarecer aún más el ambiente familiar, ejerciendo de catalizador para que emerjan las pasiones ocultas de la madre y, sobre todo, de India.

© Hispano Foxfilm

© Hispano Foxfilm

Como decía antes, es un título que aborda la psicopatía, pero lo hace desde una sensualidad extrema. Muchas películas han abordado este tipo de historias, pero normalmente recurren a desarrollos muy terrenales, asesinos que lo son por un extraño trauma o por una simple vinculación entre muerte y gozo. Otras, sobre todo las que han generado personajes potentes como pudiera ser Hannibal Lecter, han sabido ir más allá y hacer del psicópata esa persona que siendo letal es capaz de convertir a quienes le rodean en moscas dispuestas a quemarse vivas bajo su luz. Esta película juega claramente en esa segunda liga, pero sin copiar esquemas previos y añadiendo a todo el conjunto un aura extraña, poética y muy, muy erótica.


Una película capaz de reconciliarnos con la idea de que se puede ser original sin retorcer géneros o huir hacia un cine más experimental.


Chan-wook sabe muy bien a lo que juega y lo que quiere sacar de un guión que seguramente en otras manos hubiera sido mucho más cotidiano, pero que bajo su batuta se convierte en una fiesta para cualquier amante de la narrativa audiovisual. Crea una de esas películas que a uno le hacen reconciliarse con el cine, de las que es capaz de sorprender en una época en la que la mayoría de películas, buenas o no, dan constantemente una sensación de ya visto. Cada secuencia de la película está milimétricamente orquestada, tanto en lo referente a puesta en escena como todo el trabajo de montaje y sonido posterior. El director coreano sabe que la película es en todo momento India Stoker (Mia Wasikowska clavando un personaje muy complejo), y todo está contado desde esa sensibilidad especial que la caracteriza. Los planos detalle, los sonidos, las transiciones y los movimientos de cámara son sus sensaciones, y eso lleva a crear secuencias cojonudas, sobre todo aquellas que le unen directamente con su tío (un maravilloso Matthew Goode), que no hace sino potenciar las sensaciones y sentimientos de la protagonista. Brutal la escena del piano a cuatro manos, capaz de poner palote a un muerto sin enseñar una pizca de carne.

© Hispano Foxfilm

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Es también una película sobre el lugar que ocupa uno en el mundo. India Stoker es una chica claramente inadaptada que sin embargo encontrará, gracias a todo lo que desencadena la muerte de su padre, su lugar exacto. Un lugar que sólo encontramos cuando salimos del nido, cuando esos mitificados padres se nos caen del pedestal y descubrimos sus puntos flacos, y en definitiva, su verdadera humanidad. Un paso doloroso que sin embargo es el único que da realmente pie a la libertad personal, a empezar a guiarse por uno mismo y no por lo que los demás esperan de él.

Seguramente la película más estimulante de lo que va de año en lo que a lenguaje cinematográfico se refiere. No la deberíais dejar pasar porque, os guste más o menos, es de las que os hará recuperar la fe en que la originalidad aún tiene cabida en el cine sin que eso implique retorcer géneros o huir hacia el cine experimental.


Park Chan-wook | Wentworth Miller, Erin Cressida Wilson | Mia Wasikowska, Nicole Kidman, Matthew Goode, Dermot Mulroney, Jacki Weaver, Phyllis Somerville, Alden Ehrenreich, Lucas Till, Thomas A. Covert, Tyler von Tagen | Michael Costigan, Ridley Scott, Tony Scott | Steven M. Rales, Mark Royball | Clint Mansell | Nicolas De Toth | Thérèse DePrez | Fox Searchlight Pictures, Indian Paintbrush, Scott Free Productions | Hispano Foxfilm |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • John Ryder

    Nada más que añadir a la crítica y a muchos comentarios: guión justito, casi de telefilm, pero la mano maestra en la dirección crea una poética visual y una orgía para los sentidos que ensalza toda la película como hacía tiempo que no se veía, tapando posibles agujeros y realzando las actuaciones, las relaciones entre los personajes y la perversidad de la trama.

    Joder, es que cada plano, cada transición, cada escena… está planificada milimétricamente para abrumar y embotar al espectador (en el buen sentido). Desde los créditos iniciales hasta el último segundo: no hay ni un momento de dejadez en la busqueda de la belleza. Con muchos otros directores esto hubiese sido un sinsentido plano y aburrido.

  • John Ryder

    Me uno al club de apreciación de ‘The Chaser’. Acción, thriller, humor, terror, drama… todo en uno y bien mezclado, sin que cante nada. Y encima fresco, original y espectacular. Pero eso es algo que los surcoreanos llevan tiempo demostrando que saben hacer (‘I Saw The Devil’, ‘The Good, The Bad, The Weird’, ‘Mother’, ‘Memories Of Murder’…).

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

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