Críticas

El Gran Gatsby

Baz Luhrmann, a lo largo de su carrera, ha demostrado tener un fijación tremenda por historias de amor con un trasfondo profundamente trágico. No es raro que tras su primera película en Australia, que ya indagaba en esta temática, su incursión en Hollywood fuera con una nueva versión de Romeo y Julieta, y tras ella, historias como Moulin Rouge, Australia y ahora esta nueva adaptación de El Gran Gatsby. Pero unido a ese interés por el romance imposible y la felicidad apasionada y fugaz, también hay una ansiedad estética con una peligrosa tendencia al exceso visual.

En esta nueva película, ambientada, como la novela original, a finales de los años veinte, en plena vorágine de excesos legales e ilegales (previa al crack de 1929, como ahora, vamos), el protagonismo recae en Tobey Maguire, un personaje que es testigo de excepción de la titánica apuesta del misterioso Jay Gatsby por reconquistar al que fuese su amor platónico. Un Gatsby extremadamente rico capaz de convertir su palacio y su vida en algo tan esplendoroso y fascinante que atraiga y conmueva a Daisy Buchanan, una chica con un encanto más idealizado que real, casada con otro ricachón aficionado a las juergas y a ir poniendo la cornamenta a su señora.

© Warner Bros.

© Warner Bros.

Uno de los problemas, que no el único, de la película, es precisamente ese protagonismo de Maguire, un tipo que en el fondo no es más que una mezcla entre narrador y celestino, que quizás en el libro pudiera funcionar bien, pero que en la película no provoca más que una pregunta: ¿y éste panoli qué pinta aquí? Porque su personaje es alguien pasivo, un observador, que simplemente se fascina con el entorno que le rodea y acaba idolatrando a Gatsby pero cuya influencia en la historia es anecdótica. Parece pensado únicamente para poder sacar provecho de la prosa de la novela porque la película es incapaz de alcanzar su nivel.


La visión que da Luhrman de los años 20 y del amor funciona sobre todo como una excusa para sus propios excesos visuales.


Los personajes realmente activos son Gatsby, Daisy y Tom Buchanan, que sin embargo están perfilados con el trazo más grueso posible (seductor, bella y capullo) y que, bajo la puesta en escena de Luhrman, conforman una historia amorosa tan obvia, tosca y recargada como la carta de amor de una adolescente: estampada, perfumada, con dibujitos moñas y escrita con un bolígrafo de color chillón.

© Warner Bros.

© Warner Bros.

Porque Lurhman tiene dos facetas en casi todas sus películas. El Luhrman videoclipero, acostumbrado a utilizar versiones de megahits musicales en sus películas con un montaje frenético, y el Luhrman intenso y romántico, que pega un frenazo en seco en su ritmo histérico para hacer que sus personajes digan las frases más edulcoradas y obvias de la historia. La fiesta y la bajona de después. Es un director que no entiende el concepto de sutileza, y es un problema cuando hablamos de emociones como el amor, que muchas veces se construye de pequeños detalles que destacan por sí mismos, sin necesidad de  subrayados constantes. Es cierto que tanto el desenfreno de los años 20 como la intensidad de una relación amorosa pueden dar pie a ciertas licencias estéticas, pero en el caso de Luhrman todo queda hipertrofiado y exagerado, como quien condimenta en exceso una comida porque, en el fondo, no sabe aprovechar su materia prima y hacer que ésta se exprese por sí misma.

El director ha llegado a afirmar que su intención era la de adaptar al público actual los excesos y la decadencia de los años 20, pero en el fondo la novela sirve como vehículo y excusa para sus propios excesos narrativos. En vez de adaptarse a la historia, adapta la historia a su forma de narrar, para acabar contando prácticamente la misma historia y de la misma manera que siempre. Algo que contentará a sus seguidores, pero que condena a la película a convertirse casi en una caricatura de lo que debería haber sido.


Baz Luhrmann | Tobey Maguire, Leonardo DiCaprio, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Elizabeth Debicki, Jason Clarke, Isla Fisher, Richard Carter, Callan McAuliffe, Amitabh Bachchan | Baz Luhrmann, Craig Pearce | Lucy Fisher, Catherine Knapman, Baz Luhrmann, Catherine Martin, Douglas Wick | Bruce Berman, Barrie M. Osborne | Craig Armstrong | Simon Duggan | Jason Ballantine, Jonathan Redmond, Matt Villa | Catherine Martin | Warner Bros., Village Roadshow Pictures, A&E Television Networks, Bazmark Films, Red Wagon Entertainment | Warner Bros. |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • danielsatueotin

    A mí la película en conjunto me ha parecido entretenida. El problema que le veo a la película es que su estética tan excesiva y desmesurada enmascara la historia que está contando. Lo que en Moulin Rouge queda muy bien, en otras historias no queda tan bien. No he leído el libro y seguramente será muy bueno, pero aquí la historia entre tanto exceso parece un capítulo de un culebrón de sobremesa.

  • http://www.facebook.com/people/Eduardo-Estévez-Valiñas/1353016709 Eduardo Estévez Valiñas

    ¿Tanto te cuesta entender que el termino friki tiene sus propias connotaciones y que por tanto no es una traducción “exacta”?

    ¿Y que al hacer ese trasvase, estás pifiando la adaptación?
    Y solo hay que ver las adaptaciones que se han hecho a lo largo de los años, en donde Holmes tienden a representarlo como más “heroico”. Incluso a Watson suelen ponerlo más patoso y más “nerd” que a Holmes.
    No digo tampoco que estas sean adaptaciones fieles, pero si Holmes es tan claramente un friki ¿de donde sale esa imagen “romántica” del personaje?
    La respuesta es obvia, porque Holmes no es un friki tal y como lo entendemos hoy en día.

  • http://snoweasel.tumblr.com/ Corgan

    Es un tipo obsesivo, que se comporta de forma incómoda en determinadas ocasiones.

    Es ese tipo de comportamiento que aunque todo parezca normal hasta el momento, de repente te dices a ti mismo “este tío no está bien”.

  • felipe
  • rafaelgg

    Pues hoy en día el Watson de Doyle podría muy bien titular así sus historias. o haberlas titulado así de existir en el siglo XIX la palabra “friki”(o “nerd”).
    ¿Tanto te cuesta entender que es imposible que se use un término cuando falta un siglo o más para que se acuñe ese término pero que el concepto que expresa ese término aún por inventar ya existía?.

  • http://www.facebook.com/people/Eduardo-Estévez-Valiñas/1353016709 Eduardo Estévez Valiñas

    No estoy diciendo que el Watson literario muestre idolatría incondicional, pero coincidirás comigo que los libros Conan Doyle no son “Las aventuras con mi amigo el friki”. ni tampoco una buddy movie al estilo Arma Letal. Y que conste me gustó la serie.

    Y dejo aquí el tema. Saludos.

  • rafaelgg

    En la serie muestran a Watson sorprendido y admirando la capacidad de decucción de Holmes en la primera escena en que se conocen, así que no se que serie has visto tú. Lo que pasa es que tampoco hay que estar haciendo que el Martin Freeman suelte constantemente frases como “asombroso”, “increible Holmes”, basta conque las miradas o la expresión del actor lo deje entrever sutilmente.
    Por cierto otro detalle que olvidé que demuestra que lo de Watson en los libros no es idolatría incondicional hacia Holmes como tú pretendes, cuando en relatos como aquel de las estatuas de Napoleón o en una de las dos primeras novelas donde Watson describe a Holmes como alguién dotado de una vanidad y narcisismos que a él le llegan a resultar por momentos repelentes.

  • http://www.facebook.com/people/Eduardo-Estévez-Valiñas/1353016709 Eduardo Estévez Valiñas

    ¿Es la misma actitud de Watson en la serie que en los libros?

    ¿Seguro? En la serie, o al menos en la primera temporada que es la que vi, la actitud de Watson es mucho más cínica e incredula que en los libros. Holmes debería dejar admirado a Watson cada dos por tres, mientras que la serie es más bien ” a ver que va hacer ahora este tipo tan raro”

    Y por cierto, a lo mejor el que no entendió los libros eres tú, porque la actitud excentrica de Holmes tiene menos que ver con ser un bicho raro y más con una “filosofía Intelectual”

  • http://twitter.com/doc_diablo doc_diablo

    Además cada vez que escribes algo y te lo refutan cambias de argumento.
    Dices que han cambiado la vision que tiene Watson de Holmes y eso es mentira.
    El compi rafaelggg te lo ha explicado muy claro, la actitud de Watson hacia Holmes es la misma exacta en los libros que en la serie.
    Y la comparación que haces con Superman no tiene ni pies ni cabeza.
    Que tendrá que ver vestuario con personalidad?

    No sé si entendiste mal los libros , la série o las dos.

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