Críticas

Afterparty

Entre mediados de los noventa y principios de los 2000 el slasher vivía una segunda juventud. Con la aparición de Scream como gran revulsivo del género, llegaron otras sagas como Sé lo Que Hiciestéis el Último Verano, Leyenda Urbana e incluso variaciones más fantásticas como Destino Final, donde el asesino implacable era la propia muerte. España no fue ajena a esa tendencia y pudimos ver títulos como Tuno Negro, School Killer o, si somos un poco laxos con las normas del género, Más de Mil Cámaras Velan por tu Seguridad o El Arte de Morir. Sin embargo hay que reconocer que salvo Scream el resto dejaban bastante que desear y acabaron sucumbiendo a las nuevas modas, el cine de horror, en el que Saw hizo de bisagra hacia títulos puramente charcuteros y mucho más sórdidos, y el cine de fantasmas vengativos que el resurgió también gracias a The Ring, El Grito y demás terrores orientales.

Sin embargo eso no impide que con cierta regularidad vivamos intentonas de recuperar ese cine de asesinatos sin mucho criterio que, además, están inevitablemente influenciados por la autoconsciencia que Scream introdujo en el slasher y también por el fenómeno de las redes sociales. En España, vimos hace un año XP3D y ahora nos llega Afterparty, ópera prima de Miguel Larraya, que aúna el slasher con el fenómeno fan apoyándose, de paso, en redes sociales y smartphones como una herramienta más bien para contextualizar la historia o generar suspense.

En Afterparty un famoso actor televisivo, un mojabraguer de primera categoría, está en el ojo del huracán tras la ruptura con su pareja y coprotagonista de su serie de terror. Las fans se posicionan a favor y en contra, la prensa está pendiente de cada paso que da y de todas sus corridas en plazas ajenas. Así que con ganas de desconectar y achuchado por un amigo se deja convencer para ir a un fiestón en un casoplón de alguna urbanización ultrapija. Musicote, alcohol, unos porricos y más chicas que en una firma de libros de Crepúsculo. Una noche loca con mucho folleteo que sin embargo acaba en un amanecer extraño en el que él ha quedado encerrado en la casa con tres de las chicas y un frikazo. Alguien parece haberles encerrado y cuando reciben en un teléfono la grabación de cómo asesinan a una cuarta amiga se dan cuenta de que están en un buen lío. Un asesino que viste igual que el de la serie de nuestro prota. ¡¡¡OOOOOOH!!!

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Los ingredientes están sobre la mesa y a partir de aquí toca sorprender de algún modo. Estando obligados a situar la historia dentro de la casa, hay una clara intención de que ésta parezca un laberinto, un sitio en el que el espectador quede desubicado y la confusión espacial reine en todo momento. En algún momento hasta lo dice uno de los personajes pero, sin embargo, por mucha casa que nos presenten, al final no deja de ser un buen chalet con sus dos plantas, un par de estancias grandes, habitaciones y piscina. Llega un punto en el que ese “no sé a dónde voy” empieza a ser algo forzado, igual que esa forma tan abrupta de desperdigar a los protagonistas cada vez que se puede.

A lo mejor es sacarle mucha punta al lápiz y hay que reconocer que el género nunca se ha caracterizado por el buen criterio de sus víctimas. Es más, como buen slasher, seguimos la norma de “si follas mueres” y aquí han follado (o han pretendido hacerlo) casi todos. Pero lo reducido del entorno y la falta de originalidad en cuanto empieza el bodycount hace que los defectos se noten mucho más. Los protas se mueven como pollos sin cabeza para que el asesino haga su trabajo saliendo del rincón oscuro de turno.

El guión, también es cierto, se guarda un as en la manga a modo de giro inesperado. Una sorpresa que sirve para cambiar las normas del juego, cosa que se agradece pero que, pese a variar la perspectiva de la situación, no arregla los problemas, sino que sustituye unos por otros. No quiero destripar nada, pero digamos que la metáfora de la olla a presión se fuerza mucho.

Los actores resuelven bastante bien, pero como suele pasar en este tipo de películas, sus personajes tienen los cuatro mimbres necesarios para que no se desmoronen y los defienden como pueden en situaciones que, como decía antes, se fuerzan más de la cuenta.

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Hay una crítica clara de fondo al tema del famoseo, del fenómeno fan y de ese rollo malsano de quién le debe qué a quien. ¿El famoso debe algo a su público? ¿El público tiene derecho a exigir algo a los famosos? ¿Se aprovechan los famosos de un polvo fácil o son los fans los que con tal de acercarse a un famoso se dejan hacer cualquier cosa? ¿Se cree el público propietario de la intimidad de los famosos? ¿Nos estamos volviendo todos locos?

Todas estas cuestiones flotan sobre la peli desde el comienzo, pero en vez de utilizarse para hacer un slasher con chicha, sirven más come excusa que como elemento realmente útil a la trama y con el que lanzar alguna idea realmente provocadora. No digo que la peli tuviese que hacerlo, es la que es, pero podría haber sido, al menos, un reto interesante que habría dado un salvavidas y un punto de originalidad al conjunto. Porque si la peli no se toma demasiado en serio esas cuestiones, también es cierto que no se toma lo que cuenta con suficiente sentido del humor. Camina por una zona gris muy poco apropiada en la que al no destacar ni por una cosa ni por la contraria sólo deja evidenciar las costuras.


Miguel Larraya | Miguel Larraya, Fernando Sancristóbal Zurita | Lucho Fernández, Alicia Sanz, Rocío León, Ana Caldas, Juan Blanco, Andrea Dueso, Úrsula Corberó, David Seijo, Coté Soler | Álvaro Agustín, Tomás Cimadevilla | Beatriz Delgado, Javier Ugarte | Lucas Vidal | Pablo Rosso | Jordi López | Adolfo Martín Crespo | Telecinco Cinema, Llanero Films, Telespán 2000 | Emon |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • SeriesDescarga.es

    Buen Blog!

    Me gusta mucho el estilo y se ve que hay mucho trabajo.

    Saludos desde http://www.SeriesDescarga.es que no censuren Internet!

  • AnaSolo

    Ésta es una de las que deberían haber preselecionado para los Oscar.

  • FireFinisher

    Uy uy uy uyyy

  • juan_mas

    Que el qué me ha hecho? Se me acercó, me puso una mano en el muslo y me dijo que lo íbamos a pasar bien.

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    ¿Qué te ha hecho? ¿Votos negativos? Últimamente parece que los regalen. Menos mal que no figura quien los pone porque me da que la mayoría deben venir de la misma mano ejecutora.

  • http://snoweasel.tumblr.com/ Corgan

    Pues de adolescente tiene poco, así que en su casa no creo que tengan mucho que decir, además, que vaya al colegio a recogerte Sofía Mazagatos debe darte carta blanca para el resto de tu vida.

  • juan_mas

    Dile a Pierre que me deje en paz o le doy dos hostias.

  • Samolo

    Se ven teticas de adolescente, en su casa estarán contentos..

  • http://snoweasel.tumblr.com/ Corgan

    Barish, está conversación ya no tiene ningún sentido. Adios.

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