Críticas

Thérèse D.

Por Roque García

Thérèse Desqueyroux (Thérèse D. en España) es la segunda adaptación cinematográfica de una de las novelas más celebradas del Premio Nobel François Mauriac. La primera vez fue llevada al cine en 1962 de la mano de Georges Franju y fue protagonizada por la recientemente nominada al Oscar Emmanuelle Riva (Amor, Michael Haneke). Aquella, titulada en España Relato Íntimo, encontró una secuela con el mismo elenco pocos años después, si bien se trató de un telefilme. Desde entonces, Thérèse Desqueyroux ha permanecido lejos de las cámaras hasta que Claude Miller la rescató para convertir su visión de la obra en su último trabajo, que clausuraría el Festival de Cannes de 2012 después de su fallecimiento.

En 2010 y para encarnar a la protagonista de la historia, Miller depositó su confianza en una de las actrices más renombradas del panorama francés, Audrey Tautou, si bien la actriz interpreta a una mujer bastante más joven de lo que es ella misma. No obstante no critico su elección, pues la compleja personalidad de Thérèse requiere unos matices que Tautou, dada su madurez habilidades como actriz, sabe conferirle sin necesidad de despeinarse.

© Golem

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Ahora bien, ajeno como soy a la obra literaria de Mauriac en la que se basa la película, encuentro difícil saber si los puntos más criticables de esta ya eran un punto de partida en la narrativa o si simplemente no han sabido cómo manejar las idas y venidas del personaje central de la historia. A veces aparece la duda durante el filme, ¿es Thérèse una víctima o una psicópata? ¿Intentan que construyamos un nexo empático con ella, o sin embargo pretenden que nos pongamos en su contra?

Thérèse D. se presenta, inicialmente, como una película de época pausada, de amor y desamor condicionados por las presiones sociales de 1920, y en realidad no puede tratarse de algo más opuesto. Conforme avanza la trama (pausadamente, eso sí) se desvela una historia cuyas raíces verdaderamente se asientan sobre la envidia y la frustración personal, sobre la apatía del día a día y sobre cómo Thérèse Larroque opta por combatirla. Ella, que se arroja a un matrimonio de conveniencia con Bernard Desqueyroux (bien interpretado por Gilles Lellouche) para mantener la buena economía de ambas familias, poseedoras las dos de sendas tierras de acres y bosques de pinos en el sudoeste de Francia, comienza a darse cuenta en determinado momento que se aburre en su desapasionado matrimonio. Al mismo tiempo, la hermana de su esposo e íntima amiga suya desde la infancia, Anne, inicia un idilio con un judío de mala reputación en la zona, y la familia Desqueyroux deposita en Thérèse su confianza para que haga razonar a la joven Anne. Es en este punto donde el Thérèse pasa de mostrarse como una apática señora de su época, de la que todos podíamos sentir cierta lástima, a una personalidad inestable y caótica que actuará según el instante de la espiral de altibajos en la que se halle.

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Como espectador, la gran flaqueza que veo en el desarrollo del personaje de Thérèse no es lo antipática que llega a resultar, y ni siquiera la total ausencia de empatía que se siente hacia ella, sino la carencia de verdaderas motivaciones por su parte. Sus actos, que alcanzan niveles de gravedad tales como el progresivo y meditado envenenamiento de su marido, quedan injustificados. ¿Por qué lo hace? Sí, es cierto, se trata de un matrimonio de conveniencia, siente cierta envidia del romance de su amiga y su marido es monótono. Pero, al fin y al cabo, es lo que ella ha elegido, y nunca pone un ápice de su parte en dar vida a su matrimonio: Bernard es un hombre de su época, preocupado por asuntos y motivado por aficiones que poco pueden interesar a Thérèse, pero a pesar de sus defectos no trata mal a su esposa y, al contrario que ella, él sí que la ama, a su modo. Por ello, el revés de Thérèse contra las presiones sociales se vuelve absurdo, ya que focaliza su rebeldía contra quien no debe y busca su libertad de la manera más inadecuada, o quizá de la menos empática, propia de una mente trastornada, que ni siquiera ella puede explicar cuando finalmente es procesada por su crimen.

Ahora bien, ¿viene esta ambigüedad al abordar el personaje de Thérèse de la novela o de su adaptación? ¿Tal vez fuera intencionada, y simplemente quisieran mostrar un acto de protesta radical que no se mantiene en pie por su cuenta? De cualquier forma, deja un regusto de insatisfacción y empuja a no conectar con la anti-heroína, algo a lo que contribuye Audrey Tautou, quien se mete en su piel sumergiéndola en un mar de abstracción, dotándola de esa ausencia con la que acostumbra a interpretar sus papeles, lo cual termina siendo algo previsible pero válido para la ocasión, y sin duda un recurso que a Tautou le ha venido resultando hasta la fecha.

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Aparte de Tautou y de Lellouche en los papeles principales, el resto de secundarios se mueve por la campiña francesa y las mansiones sirviendo como prototipos de los roles de la época, sin mayor importancia que la de hacer de sustento al cuadro social en el que se enmarca la historia.

Como mencioné anteriormente, la trama se cuece a fuego lento, pero las suaves notas discordantes que van irrumpiendo progresivamente en las mansiones de estas familias en el sudoeste de Francia acaban convenciéndote de que quieres escuchar la melodía completa, una que, para mi gusto, finaliza con un acorde mudo que debería haber dejado una impresión más fuerte.

Lo mejor: el interés que consigue despertar en el espectador.

Lo peor: el abrupto final, que barre de paso con lo que considero lo mejor de la película.


Claude Miller | Claude Miller, Natalie Carter. Basándose en la novela de François Mauriac | Audrey Tautou, Gilles Lellouche, Anaïs Demoustier, Catherine Arditi, Isabelle Sadoyan, Francis Perrin, Jean-Claude Calon, Max Morel, Françoise Goubert, Stanley Weber | Gérard de Battista | Véronique Lange | Laurence Brenguier | Yves Marmion | Frédéric Bruneel | Les films du 24, France 3 Cinéma, Canal + | Mathieu Alvado |
  • Eweisze

    Buah, a mí me pasó exactamente igual, la primera vez que vi Largo Domingo… se me hizo “larga” xD pero la volví a ver y me encantó… y creo que desde entonces la he visto otras cinco veces. Me parece preciosa en todos los aspectos.

  • George Kaplan

    Y gracias a Amelie tanto Jeunet como Tautou pudieron rodar Largo domingo de noviazgo, una peli que cuando vi la primera vez me aburrió algo pero la segunda vez me fascinó cosa mala y de la que no se suele acordar casi nadie.
    A ver si pillo por algún lado esta Thérese.

  • Eweisze

    Primero, de nada por la parte que me toca.

    Segundo, la película: yo te la recomiendo porque si bien no es excelente tiene puntos interesantes (siempre que no tengas problema con el cine lento) y más si dices que te gusta Tautou.

    Hablando de esta, a mí siempre me ha resultado llamativa, he seguido su carrera, y lo que quiero señalar es que en mi opinión ella suele abordar sus papeles de la misma forma, como si sus personajes se movieran en un eje de abstracción y cierta ausencia, con sus respectivos matices, siendo Amelie el polo cándido y entrañable y Thérèse el más opuesto, fría y desagradable, con Coco Chanel entre ambos, por poner un ejemplo. No es una crítica, de hecho es un recurso que ella borda (salvo en productos como El Código Da Vinci, para el cual sinceramente, como chica de thriller de acción no tuvo mucha garra), e imagino que se trata simplemente de su modus operandi (igual que el de Johnny Depp en los últimos años es el de ser histriónico). La única mención a la señorita Poulain de hecho es en el subtítulo de la crítica, haciendo referencia a eso mismo, los dos polos entre los que Tautou -a mi modo de ver- suele encajar a sus personajes.

    PD: Amelie seguramente en cierto modo ha sido un lastre, pero qué hubiera sido de su carrera sin ella, supongo que es el precio a pagar por interpretar a un personaje que rompió moldes 😀

  • Eweisze

    Gracias, Jesús! 😀

  • http://WWW.losquildivernos.blogspot.com/ Jesús Alcalde

    Sin haber visto la cinta, coincido. Enhorabuena.

  • George Kaplan

    Lo primero agradecer a Roque y a Las Horas Perdidas molestarse en analizar pelis como esta que sino igual no te enteras de que existen y menos si pueden merecer la pena.

    Lo segundo, sigue asombrándome qué espectacular impacto tuvo la peli de Jeunet para que tantos años después todo lo que haga Tautou siga siendo de una forma u otra relacionado con Amelie. Para ella debe ser un lastre tremendo (aunque en su momento fuera toda una bendición). Incluso cuando sale en un anuncio es “el anuncio en el que sale Amelie”.

    A mí no me disgusta como actriz y me interesa esta película por verla en un registro tan diferente.

  • Eweisze

    Gracias, Mr. John :)

  • John Constantine

    Pedazo de crítica, si señor.

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