Series

Los guionistas de televisión en España

El pasado martes me fastidió mucho no poder asistir al primer encuentro entre guionistas y prensa que se gestó a iniciativa del sindicato de guionistas ALMA y que tenía como objetivo dar a conocer la situación de los guionistas de televisión en España y buscar su reconocimiento. No es una cuestión de ego, sino de una absurda invisibilidad teniendo en cuenta que en las series, y todos los que estáis familiarizados con la ficción norteamericana lo sabéis, se coordinan y se gestan entre guionistas. Ellos llevan la voz cantante, es un guionista quien normalmente ejerce de productor ejecutivo o showrunner y decide, junto a la cadena, por dónde irán los tiros de una serie de televisión. Si conocemos a gente como Abrams, Sorkin, Ball o Gilligan, ¿cómo es posible que no conozcamos a Nacho Faerna, Ramón Campos o Javier Olivares? Es más, a diferencia del cine español, la ficción televisiva española funciona muy bien y por eso es prime time en las televisiones. ¿Es normal que no se sepa nada de sus creadores y de su trabajo? Desde luego que no. Esa invisibilidad, además, solo favorece el notable empeoramiento que ha sufrido el gremio en sus condiciones de trabajo estos últimos años. Si antes una serie se fraguaba con equipos de 8 o 10 guionistas ahora con suerte llegan a 5 para el mismo trabajo, lo cual implica más horas de trabajo, a lo que hay que añadir sueldos bastante más bajos que antes. Eso, a la larga, sólo puede ir en detrimento de la propia serie

Por suerte, los medios se han hecho bastante eco del tema, lo que denota que las series que se hacen aquí despiertan más interés en la prensa del que pudiera esperarse. Incluso algún periódico como 20 minutos dedicaba parte de su portada al encuentro, cubierto por el amiguete Daniel González.

portada20m

Pero vayamos al contenido que hubo en esta cita. Conducida por Antonio Castelo, que no pasará frío en el cuello este invierno, el encuentro se estructuró de forma que los equipos de guionistas de algunas de las principales series nacionales fueran hablando de los entresijos de cada una de ellas, de su propio trabajo, de aquellas cosas que de cara a éste podrían mejorar y también de muchas otras que son motivo de orgullo.

EL PROCESO CREATIVO

Varía bastante de unas series a otras. En la mayoría la gestación de un capítulo dura entre tres semanas y un mes, pero no es lo mismo un capítulo de Aída que uno de Isabel. En el caso de la primera y otras series ambientadas en la actualidad, hay mucho de poner la oreja en la calle, en cómo y de qué habla la gente. En la segunda, sin embargo, dedican entre una y dos semanas al proceso de documentación para cada capítulo a fin de mantener el rigor histórico. Son los propios guionistas quienes deben hacer ese trabajo ya que, aunque se trata de una serie histórica, no cuentan con un equipo de documentación como tal.

Luego hay casos como El tiempo entre costuras que, al ser una adaptación de la novela homónima de María Dueñas, tienen su material base en la propia novela, aunque han realizado algunos cambios sin traicionar el grueso de la misma. De hecho, la propia autora ha colaborado en el proceso de desarrollo de la serie.

En cualquier caso todas tienen ese primer paso de documentación que de verosimilitud a lo que se cuenta, ya sea a partir de lo que uno ve en la calle o de lo que se puede sacar de los libros.

¿POR QUÉ NO SE HACEN SERIES COMO EN USA?

Es la eterna pregunta que se hace el público más seriéfilo. Hay varios motivos que van de lo meramente presupuestario a la propia idiosincrasia televisiva de nuestro país.

Está claro que en España es imposible manejar presupuestos como los que hacen posibles series como Boardwalk Empire, por poner un ejemplo obvio. Jugamos en otra liga presupuestaria, en un mercado mucho más limitado, y eso obliga a tener que dejar de lado escenas con muchos extras y rodar muy poco en exteriores. Pero eso pasa aquí, en Francia o en Italia. Están los americanos, los ingleses y luego el resto.

Por otro lado el funcionamiento de las televisiones es muy distinto. Las series que más alabamos de estados unidos son en su mayoría de cadenas de pago, series que no requieren de grandes audiencias para sobrevivir, sino que se sustentan en una sólida base de suscriptores a canales como HBO, AMC y, hoy día, también plataformas como Netflix. Aquí, sin embargo, la mayoría de series se hacen para televisiones generalistas, que viven de la publicidad y, por tanto, dependen exclusivamente de generar grandes audiencias. Eso provoca esa famosa intención de llegar a todos los públicos en la medida de lo posible, algo que viene acompañado de efectos secundarios como pausas publicitarias cuando a la cadena le sale del culo.

Ha habido casos puntuales como Crematorio o ¿Qué fue de Jorge Sanz? en Canal +, series que se han podido permitir el lujo de ser cortas (seis capítulos tenía la primera), buscar un público más adulto (sexo, violencia y humor mucho más explícitos) y tener una realización menos estandarizada y condicionada por apretados calendarios de producción. Con todo, de momento hay que entender esas series como una excepción, Canal + está viviendo ahora mismo una profunda crisis y una transformación (la apuesta por Yomvi) que no ha hecho posible por el momento dar continuidad a la producción de ficción a la americana. A medio plazo, el reciente anuncio de que Telefónica a constituido Telefónica Studios, podría abrir la posibilidad a nuevas series de este tipo si apuestan por un modelo de distribución tipo Netflix a través de Imagenio.

Sin embargo los guionistas si que reclamaban seguir el modelo americano en ciertas cuestiones que se centran sobre todo en temas relativos al respeto a una programación coherente y a los espectadores. Hay casos sobradamente conocidos como Los Misterios de Laura, una serie que ha funcionado bastante bien, pero que ha sido constantemente maltratada por TVE. Su tercera temporada hace ya tiempo que está acabada, pero de momento no hay fecha prevista de emisión. La mayoría de cadenas ajustan la programación de su ficción en función de sus balances económicos. Si el año va regulero, la serie se retrasa, ya que el gasto relativo a una serie no se imputa hasta su emisión y, mientras tanto, es la productora la que debe hacerse cargo de todos los costes de la misma sin posibilidad alguna de rentabilizarla. Eso debilita mucho a las productoras y descuida mucho la audiencia de las series. Casos similares han vivido El tiempo entre costuras, que ha estado dos años en un cajón, Tierra de Lobos, cuya última temporada se interrumpió hace casi año y medio y ahora la están recuperando, Águila Roja, que estuvo un año sin emitirse porque TVE no tenía pelas para pagarla, Vientos de agua, que siendo una serie breve cambió de día y horario casi tantas veces como capítulos tenía, etc. Así es muy difícil consolidar a la audiencia y que ésta sienta que una serie merece la pena. Si la cadena no la respeta ¿por qué lo iba a hacer el público?.

De todas formas se nota una considerable mejoría en muchas series. Hace 10 años producciones como Gran Hotel, Gran Reserva o Hispania eran impensables. Poco a poco se va cuidando más la producción, se busca mucho más un valor estético y las cadenas, aunque con pasos pequeños, van perdiendo el miedo a hacer ficciones de época o, incluso, ciencia ficción (La Fuga, pese a sus muchas alteraciones desde la idea original, salió adelante). Empieza a calar la idea de que muchas veces innovar y cuidar el resultado no es tanto una cuestión de dinero como de hacer un buen trabajo y propiciar qué este sea posible.

NOTORIEDAD

El guionista es el gran desconocido en la televisión española y eso está mal. No se trata de ir haciéndoles reverencias a su paso, sino de reconocer su mérito y que el hecho de tener a un guionista consolidado en el medio sea un valor en sí mismo para que una serie pueda salir adelante. Si fueramos HBO y apareciera Sorkin por la puerta, seríamos todo oídos. Aquí deberíamos poder llegar a ese punto, que las cadenas confíen en los creadores y que eso, por consiguiente, de lugar a conquistar pequeñas cuotas de libertad y creatividad.

Quizás el último gran nombre que ha trascendido fuera de los despachos de las cadenas es el de Dani Écija, creador de Médico de Familia, Periodistas, Un paso adelante, Los Serrano, Los hombres de Paco, Águila Roja o El barco. Es el emblema del éxito y buque insignia de la factoría Globomedia, el hombre que metía niños y ancianos en la misma serie y juntaba a familias de todo el país delante de la tele semana tras semana. También es alguien cuya leyenda se forja con muchas menos cadenas que las que hay en la actualidad y, sin querer quitarle mérito, porque lo tiene, hay mucha otra gente que ha logrado éxitos que merecerían un reconocimiento similar.

Sigamos hablando de ellos.

Vía BloguionistasSesión Golfa, 20 Minutos

P.D.: Os dejo unas imágenes de la serie documental de Canal +, España en serie, que es un complemento ideal.

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • spunkmayer

    La serie más vista en USA es NAVY, que es un procedimantal muy justito con estrella reciclada (Mark Harmon). En esa línea van cosas como CSI, Castle, El Mentalista… series que aquí también funcionan. Jennifer Love Hewiitt llegó a ser la actriz mejor pagada con su serie de fantasmas.

    Por otro lado the Wire fue semicancelada varias veces, y la mantuvieron simplemente porque era muy buena y le daba a la HBO su buena dosis de prestigio, cosa que le permite, por ejemplo, subir las cuotas. es una tele con decenas de millones de abonados, a su lado Canal+ es 13TV.

    Me parece muy simplista decir que falta talento y que el público español es estúpido. Quizá es un problema de que los espectadores que nos las damos de cultos no nos ponemos a hacer series en condiciones como las que se gesta, no sé, Aída, por ejemplo. Pon a Sorkin en un polígono de Alcobendas durante 14 horas en una sala sin ventanas por 800 euros al mes y a lo mejor te sorprendes.

  • Naxeteeee

    Por supuesto que ellos tienen muchas facilidades pero al español siempre nos ha gustado vender la moto con que aquí no hay dinero porque está en nuestra mentalidad. En cualquier caso tenemos lo que nos merecemos porque el español por término general es un pésimo consumidor de productos de calidad. La HBO sólo tiene su público en los canales de pago porque suele ser un público más selecto que para eso paga más. Ya hemos visto lo que triunfan series como “Los Soprano” o “Doctor en Alaska” que las vendieron en La Sexta y La 2 respectivamente como lo mejor de su época y aquí no las vió ni dios. En cambio “Médico de familia” o “UPA Dance” si las volvieran a reponer tendrían unos índices de audiencia brutales. Y el mismo ejemplo que en la tele lo tenemos en el cine. Desde el principio de los tiempos se han hecho infinidad de películas en este país pero mientras la droga para el pueblo eran los típicos vehículos para lucimiento de la folclórica, el cantante o el famoso de turno o mientras el español clásico se quedaba sedado con el cine del destape te salían un Buñuel, un Berlanga, un Fernán Gómez o un Erice por cada diez mil Saez de Heredia, Summers o Ozores. Está claro que hay menos medios pero no nos pongamos victimistas que talento también hay muy poquito. Y esos que he citado no necesitaban tantas subvenciones para cascar obras maestras, que también digo, las hay en nuestro cine. Y bien orgullosos que podemos estar de algunas como “El verdugo” (para mí entre las cinco mejores películas de la historia del cine en general) pero que también hemos preferido ver a Alfredo Landa corretear detrás de suecas mientras genios que intentaban sacar sus películas adelante como Erice o Camus necesitaron de festivales internacionales para salir adelante. Aunque también te digo que esto se puede deber al estancamiento que supuso tanto social como cultural como intelectualmente (y otros más mente) la dictadura que vivimos en este país.
    P.D: Hombre “The Wire” los exteriores, las localizaciones y todo eso puede encarecer la producción pero en cuanto a personajes no creo que tanto porque además de usar actores desconocidos la mayoría del reparto eran figurantes reales, según tengo entendido usaron a traficantes, policías, políticos, periodistas y raterillos reales.

  • Juan

    Americanos también son los canadienses, mexicanos, colombianos, brasileños, argentinos… Aprenda a hablar con un poco de propiedad, usted se refiere a estadounidenses.

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Insisto en lo que digo en el artículo tanto para lo que comenta gatorock como para lo que comentas tú, las series que mencionáis pertenecen a cadenas de pago, cadenas que, por tanto, no necesitan grandes audiencias, sino suscriptores satisfechos. Es un juego distinto. Por eso una serie como Crematorio tuvo cabida en Canal + y no en una generalista.

    El único intento de una generalista de hacer algo más gordo, distinto y de una duración corta que recuerdo de los últimos años es Vientos de Agua y mirad cómo acabó. Es una buena serie, pero no era una serie, como le puede pasar a The Wire, que lo de todo mascado desde el minuto uno. Es una serie para el espectador que busca un plus de calidad y tiene paciencia para enganchar con la trama y los personajes.

    Una cosa que no menciono pero si que se comentó en el encuentro es que también es verdad que aquí llegan las series buenas que se hacen allí, y con todo, las grandes audiencias de cadenas generalistas no corresponden, como digo, a series de HBO, que es de pago, sino a cosas como Navy (que es la más vista allí), Dos hombres y medio, Castle y cosas así, es decir, series muy centradas en una fórmula o sitcoms de lo más convencionales, lo que aquí podrían ser Hospital Central, por ejemplo.

    Y como detalle comentar que The Wire puede parecer “barata” porque el mundo que retrata es muy marginal, pero sólo por el número de personajes que sacan, el número de localizaciones reales en las que trabajan y la cantidad de exteriores que manejan, dudo que sea de bajo coste. No será Boardwalk Empire, está claro, pero cada rodaje en exteriores encarece muchísimo una producción y esa serie vive y se desarrolla en las calles y en escenarios reales. Eso es pasta a cascoporro.

  • Elvira26

    Curiosamente Gran Hotel, Gran Reserva e Hispania pertenecen a la misma productora, Bambú que de un tiempo a esta parte están como “revolucionando” la ficción española. Lo pongo entrecomillado porque lo que hacen es hacer las cosas muy bien y se nota que se dejan la piel en todos los departamentos. Muchas ganas de ver Galerías Velvet que no creo que sea nuevo en cuanto a historia pero que solo viendo el trailer ya dan ganas de irse a pasear por el Madrid de los 60 xD! A ver si A3 se digna a estrenar ya El Tiempo Entre Costuras que pinta a que va a ser también una delicia.
    Lo que faltan son temas arriesgados en cuanto a historias qué contar y cómo contarlaspero el echo de que se busque el mayor número posible ya limita. Aún así me mola que estas dos series no vayan a tener ni niños ni adolescentes! A ver si las cadenas se animan y apuestan por el thriller o la ciencia ficción o alguna de abogados. No hace falta mirar HBO y cia porque ese modelo aquí no existe. Pero podrían mirar a la BBC o Channel 4 y también ver que en las generalistas USA también se hacen series enormes como The Good Wife.

  • Naxeteeee

    Corrígeme si me equivoco pero “The Wire” en su primera temporada no parecía que estuviera hecha con un presupuesto desorbitado, de hecho juraría que en muchos momentos se acerca mucho al telefilme de sobremesa en cuanto a dirección (luego ves las interpretaciones y los guiones y flipas claro está).
    De acuerdo en que no hay tantos medios como en la HBO pero lo de que falta talento en nuestro país es más que evidente si el que está considerado rey Midas de nuestra televisión es Daniel Écija, genio para crear productos exitosos pero de calidad pésima. Sigo esperando una serie nacional que se acerque lo más mínimo a cualquier producto norteamericano o inglés como los que se hacen ahora. Y “Crematorio” me pareció lujosa (¿ves como también aquí hay dinero?) en cuanto a fondo porque en contenido no es gran cosa.

  • gatorock

    No mucho más que añadir… Lo que no sé es hasta qué punto el hacer productos sin personalidad para toda la familia resulta rentable. Quizá buscar nichos dentro del mercado de televidentes con gustos más especializados pero más fieles sería una estrategia alternativa a tener en cuenta. Sólo hay que ver la cantidad de merchandising que genera una serie como “Game of Thrones” o “Breaking Bad”. Desde luego estamos años luz de dichas producciones pero quien diga que lo que falta en este país es talento y no dinero no sabe de lo que habla :-)

    1 saludo

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Sí y no. Yo creo que echando la vista atrás ha habido una mejora sustancial en los últimos años, el problema es que es lenta. De todas formas me da que en cuanto se empiecen a consolidar plataformas tipo Netflix en nuestro país, será cuestión de tiempo que opten por producir ficción para las mismas y encontremos una mayor variedad de tipos de series. La crisis puede ralentizar el proceso y la piratería más, pero creo que es cuestión de tiempo.

  • AM

    En síntesis: la producción nacional de series no dará un salto cualitativo de calidad hasta librarse de la tiranía de los anunciantes, lo que en realidad es toda una utopía. Y más en estos tiempos.

  • http://unlugarllamadocine.com/ David González

    Interesante, este me lo guardo para leerlo con calma.

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

Twitter

Podcast