Noticias

Abrimos el año con un poquito de cine optimista

Ayer tocó un poquito de cine del que enciende la conciencia pero quizás amarga un poco el día. Como tampoco se trata de empezar el año con mal rollo, hoy toca una selección un poco más optimista, de esa clase de títulos que ante los malos momentos te abren un hilito de esperanza.

Alta Fidelidad: Ésta es una película capital para mí porque por encima de música y repaso de relaciones pasadas, es una historia de reconciliarse uno consigo mismo y con sus circunstancias. El desenlace (sí, viene un SPOILER) es una de esas reflexiones reveladoras, más aún en un momento como el actual. John Cusack llega a la conclusión de que su trabajo y su vida quizás no sean el máximo al que aspiraba, pero sí que se acercan mucho a su idea de una vida ideal. En una generación en la que crecimos con máximas expectativas que ahora se han convertido en un espejismo para muchos, luchar por lo que uno quiere y quedarse muy cerca de lograrlo, haber construido algo propio, es muy terapéutico.

Hijos de los Hombres: Alfonso Cuarón, antes de dejar boquiabierto a medio mundo con el derroche visual y sensorial de Gravity, se marcó una película tan brutal y deprimente como esperanzadora. Casi un visionario al mostrar a una sociedad hundida en su propia porquería, sin capacidad de procrear, en la que la desesperanza alcanza a un primer mundo mermado que la reprime a base de palos, en la que el primer parto en 18 año se convierte en el futuro que parecía haberse esfumado entre las caras grises de todo el mundo. Un futuro que muchos poderes intentan apropiarse, pero que finalmente queda en manos de la propia humanidad. De la miseria más triste y negra se puede salir, aunque siempre con compromiso y sacrificio. Seamos un poco Clive Owen.

Los Viajes de Sullivan: El Hollywood clásico ya abordó la necesidad vital de que la creatividad sirva para realizar y lanzar una reflexión profunda sobre problemas reales. El cine de entretenimiento es una gozada, pero también lo son aquellas películas que hablan de cosas realmente palpables y reconocibles y te hacen vivir emociones de gente con la que te cruzas cada día. En esta película de Preston Sturges un director de cine decide cambiar su dinámica de trabajo, anclada en el un cine puramente ocioso, para buscar una historia que realmente quiera contar y que sea cercana al público, que hable de sus problemas. Cine buenroller de los que vuelve a poner la clave del cambio en la capacidad de compromiso con una causa.

Idiocracia: Quizás no es la película más optimista o esperanzadora pero seguro que sí la más divertida de esta pequeña selección. Un título en el que Luke Wilson y Maya Rudolph dan vida a un militar y una puta que despiertan, tras una larga hibernación, en un futuro donde la estupidez humana derivada del pensamiento único se ha convertido en lo normal. Un futuro lleno de gordos, memos, dominado por las marcas, con el ecosistema hecho trizas, donde los campos se riegan con Gatorade y el presidente de los Estados Unidos es un luchador de wrestling. En el fondo no es más que una exageración de lo que vemos cada día: debates políticos con tertulianos de tercera, políticos que nos tratan como idiotas, el deporte reducido a Madrid-Barça, la cultura considerada un capricho innecesario, la ciencia algo que mejor que lo hagan otros… Todo eso deja poso, esperemos que no demasiado.

Ilusión: En esta no soy nada imparcial, porque es de un amiguete y encima he participado brevemente en ella (ambos motivos por los que no hemos hecho reseña), pero creo que, al margen de mi opinión, es un título que ha ido recibiendo un más que notable reconocimiento allí por donde ha pasado. Incluso hay quienes la meten en su Top 10 del año. Pero no es por eso por lo que hablo de ella, de alguna manera es la hermana menor y española de una película como Alta Fidelidad y, a su vez, hija de la crisis actual y de la crisis que sufre nuestro cine. Es una de las películas paradigmáticas del cine low-cost actual y su protagonista es un tipo cuya ilusión (hacer una película musical sobre los pactos de la Moncloa) es tan absurda como improbable. Un tipo que se considera destinado a crear una obra mayor sin darse cuenta de cómo mira por encima del hombro a pareja, amigos y compañeros de profesión que viven con los pies en el suelo y haciendo malabares para llegar a final de mes. De nuevo una película que, como Alta Fidelidad, requiere de un salto de madurez para su protagonista, una necesidad de reconocer debilidades y aprender a disfrutar de cosas que sí que son reales. Con suerte este 2014 podamos hasta verla en cines.

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • http://www.jredrum.blogspot.com/ El Jefe Brody

    Pelos de punta con esta conversación…

  • jrod

    Alta Fidelidad, grande entre las grandes.
    Atención SPOILER

    ¿Por qué le perdona Laura tras irse de casa?¿Que le convence para volver? ¿Un polvo el día del entierro de su padre y ya está? He visto la peli infinidad de veces, releo el libro cada par de años, pero es algo que es tan ilógico e iracional como real y comprensible. Aún así, ¿cual es vuestra opinión?

  • Marius de Moraes

    Sin haber visto Los viajes de Sullivan.. ¡Te ha salido otra lista de bajona! ¡Son todas tan optimistas como lo contrario! Humildemente recomiendo “Kiki’s Delivery Service” como peli de autoayuda infalible.

    ¿Ilusión ha sido estrenada en VOD?

  • Jorge Alberto Castillo Verdugo

    Joder, como pongan un kickstarter esto va a superar incluso a Kung Fury.

  • New_Rodro
  • JoakinMar

    Pues no hablara de la crisis, pero si uno busca cine optimista, Cadena Perpetua es el film:

    http://www.youtube.com/watch?v=unMvsTzIDh8

  • Sr. M

    Yo le votaría.

Críticas

liga de la justicia

Cuando el remedio es peor que la enfermedad.

marrowbone

La losa de la lógica.

fe de etarras

El retrato de la decadencia.

blade runner 2049

No es la secuela complaciente (replicante), sino la secuela merecida.

alix

Documental convertido en autorretrato de uno de los fotógrafos esenciales de nuestro país.

Twitter

Podcast