Opinión

Pensamiento simple

Sé que con este post corro el riesgo de parecer un sobrado, pero hay cosas que me entristecen mucho. Ayer un amigo enlazaba en Facebook un artículo de Iñaki Anasagasti (sí, el mismo) sobre El Lobo de Wall Street que se titulaba “Una película asquerosa“. Ya os imagináis por dónde van los tiros, pero para no dejar lugar a dudas mejor os dejo con su párrafo más brutal:

No he visto película más larga y más cargada de antivalores. Todo es excesivo donde se abusa en todo momento de las drogas de todo tipo, de la violencia más obscena, del maltrato de género, de un sexo chabacanizado, prostitución, del abuso de poder, del engaño y fraude continuos como valores, del escaqueo de las obligaciones ciudadanas, del timo… en definitiva una película realmente asquerosa, sin valor alguno.

Para luego finalizar con las consecuencias que según él provoca esta clase de cine.

Y lo malo es que chavalitos de doce años, disfrutaban tras de nosotros de lo lindo con estas orgías. A la salida, una pareja escandalizada nos abordó y pidió que hiciéramos algo o denunciáramos esta puesta en escena de tantos antivalores como nuevos valores. Pero fuimos al cartel y allí ponía “No recomendada a menores de 16 años”. Eso es todo. No sé quien hace estas valoraciones pero debe ser alguien vinculado con el negocio de la droga o esto no se entiende. Pésima película para adolescentes y la juventud.

Un hombre preocupado por el devenir del mundo.

Yo me quedé a cuadros. Sabía, y el texto sobre Asier ETA Biok me lo demostró, que hay quien ve en lo que otro hace sólo aquello que sus prejuicios le dejan ver. En aquel caso entendía que, al tratarse de un problema muy cercano y doloroso en este país, hubiese gente cegada por el dolor y la ira que no aceptase otra actitud que no fuese “estás conmigo o contra mí”. Pero aquí me sorprende bastante que ocurra lo mismo y que lo compartan tantas personas en los comentarios de su post. Más allá del error de decir que lo que se muestra en la película, ambientada hace más de dos décadas, son “nuevos” valores, ve en el retrato una defensa del personaje y en el sentido del humor una ofensa al espectador.

Martin Scorsese, al menos en la película que yo he visto, retrata a un tipo que vive por y para el exceso hasta el punto de que su única responsabilidad en esta vida acaba siendo no desdecirse y seguir viviendo en esa espiral de dinero, drogas y putas aunque ello suponga que toda su vida se desmorone. El cabrón es un agujero negro que por donde pasa siembra el caos y la destrucción. ¿La película es divertida? Mucho. ¿Graciosa? De principio a fin. ¿Defiende las drogas, la prostitución y todos esos antivalores de los que habla Anasagasti? Rotundamente NO.

El tema es que nos hemos acostumbrado al pensamiento simple derivado de la corrección política y de la urgencia por trascender que ha generado Internet. Entre las prisas y el miedo a quedar mal sólo se producen opiniones mojigatas, censoras y que no dejan margen a aquello que invita Scorsese, a que seas tú mismo el que juzgue lo que ve. Porque lo que le jode a Anasagasti no es tanto lo que se ve, como que la película no condene a su protagonista con rotundidad y así permita al espectador simple no sentirse incómodo con haberse tragado tres horas de desparrame sin filtro, porque ese desparrame habría sido para aprender una valiosa lección moral.

Y es que estamos fomentando una cultura que te diga lo que tienes que pensar en vez de que te haga esas preguntas que a uno mismo le incomoda hacerse. Queremos que venga otra vez Tony Kaye (sin desmerecer nada su American History X) y te diga lo mala que es la violencia subrayando cada consecuencia de un mal acto con rotulador fluorescente. En cambio, si se nos presenta una historia con un final abierto, una lectura ambigua o preguntas que no quedan respondidas nos sentimos jodidos, estafados y hasta moralmente indignados porque no hemos escuchado lo que queríamos oír, porque no ha venido la peli a darnos la razón para poder dormir tranquilos otro día más.

No digo que todo el cine tenga que ser ambiguo, sesudo o exigente con el espectador. En la variedad está el gusto, la riqueza cultural y cada película tiene su momento. Pero desde luego agradezco mucho que haya aún un tipo de 71 años, con un espíritu infinítamente más joven que el de muchos de sus espectadores. Alguien con los huevos de retratarte a un tipo de esa manera, tal y como ese tipo se ve a sí mismo, y te deje a ti, espectador, sacar tus conclusiones, hacer tus juicios o simplemente regalarte unas cuantas preguntas en tu cabeza además de tres horas de buen cine.

Me sorprende, además, que no se note la ironía que El Lobo de Wall Street destila de principio a fin y cómo no hay mejor crítica que poner en la cara del espectador que hay gente que vive de esa manera gracias a las pequeñas dosis de codicia de cada ciudadano de a pie. Que ese tipo paga sus pecados en una cárcel de lujo porque nosotros, cuando tenemos el bolsillo lleno (o al menos la expectativa de tenerlo), no nos preocupamos casi nunca por rascar a ver qué hay tras la fachada de superdemocracia y decencia de nuestra sociedad.

Para la gente de pensamiento simple esto es una película asquerosa, un putiferio que le dice a los niños “la droga es buena, robar es mejor y si robas drogado toca premio seguro”, una orgía del mal gusto, etarras sidosos de Mordor violando fetos. Para mí es CINE.

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • indignado

    Puedes ver la peli y después follar y drogarte, sí
    .
    El problema planteado es el conjunto de películas de Hollywood que transmiten valores antisociales, como el individualismo, la autodestrucción, hábitos de violencia, hábitos de corrupción, valores que transmiten el mensaje: “Tú hazlo mal y estafa a los demás, porque siempre habrá alguien que lo haga.”

    Si en vez de eso, transmitieran lo contrario, siempre, desde hace 50 años, otras sociedades tendríamos entre manos. Esto es innegable. Y de este hecho, no nos podemos sentir orgullosos, ¿verdad? ¿No queremos sociedades hostiles para nuestros hijos? o ¿sí?

  • dearimatea

    No, Doc, no mitifico nada, de verdad. No quería decir que ellos fueran distintos a nosotros, lo que cambia es la “educación” (en su sentido más amplio: familia, cole, móviles, amigos, tele, sistema de valores actual, gente de la calle…) que han recibido y la sociedad en la que viven. Creo que esos 2 factores son los que hacen que los chicos sean distintos, no la genética.

  • Naxeteeee

    Pues sí, es una putada que “El lobo de Wall Street” sea fenómeno de masas. Más que nada porque el 80% de los chavales que disfrutaran de ella por sus altas dosis de sexo, drogas y tetas no tienen ni puta idea de quién es el Martin Scorsese que sale detrás del “Directed by”, pero si con eso consigue más libertad creativa para su siguiente película (aunque a estas alturas no creo que nadie le niegue nada a este director que en los últimos años ha conseguido ser uno de los más taquilleros) y que además sea una de las más personales, pues bienvenido sea.
    Claramente si por mí fuera, hubiera preferido que Scorsese hubiera ganado más notoriedad con películas magníficas pero de tan poca repercusión como “Jó, que noche”, “El rey de la comedia”, “El último vals” o “Al límite” y no con “El aviador”, “Infiltrados” o “El lobo de Wall Street” pero para supertaquillero y genio ya está Spielberg.

  • Naxeteeee

    Anasagasti es troll de trolles. Todas las semanas tiene disputas con Pérez-Reverte vía Twitter y todas las semanas entra al trapo a las provocaciones de este último cuando alude a las supuestas comisiones y tratos de favor del señorito Anasagasti diputado. Lo mejor de todo es que le gusta insultar al periodista llamándole de fascista para arriba pero precisamente en sus declaraciones sobre la película de Scorsese se acerca mucho a ese tipo de pensamiento que tanto critica. Que le den.

  • rafaelgg

    No, la razón fue que podían deformar las jóvenes mentes católicas española con la idea de que otros seres aparte de Dios, los santos y los ángeles pudiesen hacer prodigios sobrenaturales

  • rafaelgg

    No te preocupes luego vi el positivo y captè la ironía, perdoname tú a mí por malinterpretarte

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