Críticas

Jack Ryan: Operación Sombra

Por Roque García.

Jack Ryan: Operación Sombra asienta las motivaciones del protagonista que da nombre a la película en su primera secuencia: los atentados del 11S. A raíz de semejante acto de terrorismo, el joven Ryan (Chris Pine) deja sin concluir sus estudios de económicas para convertirse en marine y servir a su país, sin embargo, un accidente de helicóptero trunca su carrera más patriótica y le deja durante meses en un centro de rehabilitación, donde conoce a la estudiante de medicina en prácticas Cathy Muller (Keira Knightley) y donde, gracias a su perseverancia para salir “por piernas” del centro y a su expediente, llama la atención del agente de la CIA Thomas Harper (Kevin Costner), que pretende reclutarlo como agente secreto bajo una tapadera laboral en Wall Street (pero en su versión más formalita, lejos de la escuela de Jordan Belfort) y que así pueda descubrir planes terroristas a través de sus financias .

Diez años más tarde de esta presentación de personajes, las cuentas de Viktor Cherevin (Kenneth Branagh) entran en escena para que Jack pueda por fin enarcar una ceja, clamar “¡rusos, oh, rusos!” y dejarse de burocracia. Y es entonces cuando comienza Operación Sombra, una película de acción de los noventa rodada con décadas de retraso.

© Paramount Pictures Spain

© Paramount Pictures Spain

Gracias a una formación como marine que Jack aún conservaba en su fuero interno pese a los diez años en Wall Street, es capaz salvar la situación en el momento indicado cuando se ve obligado a viajar a Moscú para aclarar las anomalías detectadas con Cherevin. Tomando el relevo de Alec Baldwin (La Caza del Octubre Rojo, 1990), Harrison Ford (Juego de Patriotas, 1992, y Peligro Inminente, 1994) y Ben Affleck (Pánico Nuclear, 2002), Chris Pine interpreta de nuevo una versión joven del personaje de Tom Clancy en este intento de reboot de la saga por parte de la Paramount, que pretendía acercar a Jack Ryan a un público más juvenil, aunque lo que han logrado verdaderamente es que Pine lleve al personaje al territorio del Action Man con el modo automático ON (verle aquí es como contemplar al Capitán Kirk de Star Trek: En la Oscuridad paseando por la tierra). Esto último, a mi entender, puede fallar en otro tipo de papel, pero no en este: Jack –al menos el presentado en este largometraje– no es un personaje que requiera más carisma del suficiente ni más dotes interpretativas que las justas; es el héroe y todos conocemos su función (y lo mismo se aplica al resto del reparto). Un par de décadas atrás, con leves cambios de guión y sin necesidad de situar la acción en el mundo creado por Tom Clancy, Val Kilmer, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger y Sharon Stone podrían haber protagonizado Operación Sombra, que, siguiendo el esquema clásico, cuenta con un héroe, su amigo/entrenador/apoyo físico-psicológico-en el campo, el malo malísimo que propiciará un apocalipsis (que siempre se desencadenará en EEUU) y la chica de la peli, mujer florero por excelencia y elemento casi indispensable del género. No obstante, para esta ocasión Cathy Muller se desmarca un tanto y el personaje de Keira Knightley se mete a sí misma y de lleno en el fregado sin ser consciente de ello, interviniendo de manera productiva en la trama (no solo en la romántica, que en esta película consiste en una sucesión de Escenas de Matrimonio aderezadas con humor cuando también está presente Kevin Costner). Knightley cumple en stand-by; ella, como Pine, tampoco tiene tiempo ni materia con los que profundizar, si bien resulta interesante ver su primera incursión hasta la fecha en el género de acción puro, obteniendo de regalo alguna que otra escena en la que hacer algo más que lucir guapa. Química romántica vuelve a haber la imprescindible, si bien la ausencia de recreación en este tipo de escenas no da pie a ello.

© Paramount Pictures Spain

© Paramount Pictures Spain

Acompañando a Pine y a Knightley, Costner y Branagh desempeñan su misión sin mayor esfuerzo (¿quizá el acento ruso de Branagh en la versión original?), sin despeinarse, resultando en un elenco que está más adecuado que apropiado, como todo en la película realmente: una banda sonora compuesta por Patrick Doyle que ni desentona ni asombra, una dirección (también de Kenneth Branagh) y un montaje que no chirrían, efectos visuales contados y más efectivos unas veces que otras. Así es Operación Sombra: un film de acción que no aporta nada nuevo, que sigue un esquema ya conocido con personajes tipo, sin giros de guión espectaculares ni secuencias que suban la adrenalina más de la cuenta. ¿Pudo haber sido más original o, al menos, más completa? Sí. Pero en su favor hay que decir que es franca consigo misma, va directa al grano y no tiene escenas que la ralenticen, ofreciendo por tanto un producto que, lejos de memorable, resulta entretenido.

Como dato interesante, Operación Sombra no adapta ninguna de las novelas de Jack Ryan escritas por Tom Clancy, que falleció meses antes de su estreno, sino que se trata de un guión original de Adam Cozad previamente titulado Dubai, que podía encontrarse en la Black List de 2007 y que allá por 2009 iba a protagonizar Eric Bana. ¿Relación de este proyecto con Jack Ryan por aquella época? Absolutamente ninguna. Sin embargo, Dubai no saldría adelante como tal, y años más tarde la Paramount desenterraría el guión y contrataría a David Koepp, después de que Steve Zaillian pasara de largo, para que se encargase de su reescritura, modificándolo a conveniencia de modo que la trama encajase en otra zona geográfica y reconocidos personajes de las novelas de Jack Ryan y sus adaptaciones cinematográficas estuvieran presentes. “An American economist residing in Dubai gets caught up in a highly coordinated attack on the economies of several nations”, rezaba la sinopsis de Dubai en 2007. Me resulta demasiado familiar a fecha de 2014, tras ver Operación Sombra. Me atrevo a suponer que atraer a los lectores de Clancy a las salas era el objetivo del lavado de cara de Dubai, de lo contrario carece de lógica soltar a Jack y a Cathy en mitad de una trama que no les pertenece.


Kenneth Branagh | Adam Cozad, David Koepp. Basado en los personajes creados por Tom Clancy | Chris Pine, Kevin Costner, Kenneth Branagh, Keira Knightley, Colm Feore, Gemma Chan, David Paymer, Nonso Anozie, Karen David, Lee Asquith-Coe | Haris Zambarloukos | Martin Walsh | Patrick Doyle | Andrew Laws | Paramount Pictures Spain | David Barron, Lorenzo di Bonaventura, Mace Neufeld, Mark Vahradian | Dana Goldberg, Tommy Harper, Paul Schwake | Mace Neufeld Productions, Di Bonaventura Pictures, Buckaroo Entertainment |
  • Gunn

    Pero el caso de Routh es particular, ya que era un don nadie antes de esa peli, y le escogieron a dedo por su parecido con Christopher Reeve. Ya sabemos que la película no funciono como debería, pero no creo que tampoco hubiese sido un revulsivo para su carrera de todos modos (el chaval es un poco sosete, vaya… aunque su parte en Scott Pilgrim es un descojono)

  • Armond White is my master now

    Bueno, bueno, no os riáis, que a base de “amistades” Penélope Cruz se ha labrado toda una carrera en Hollywood: Matt Damon, Tom Cruise, Matthew McConaughey, Javier Bardem (vale, puede que con este último haya bajado un poco el listón)…

  • Eduardo Estévez Valiñas

    Yo si creo que han modernizado el personaje .

    El protagonista es producto del 11-S y de la crisis económica.

    El problema son los malos, o mejor dicho su nacionalidad.

    Pero por lo demás refleja bastante bien la paranoia post 11-S y post Crisis Financiera.

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