Críticas

Robocop

Uno de los principales miedos cuando a uno le tocan una vaca sagrada de sus películas de toda la vida es que se viole al original, es decir, que se haga lo mismo pero peor y olvidando los matices que hacían de la genuina algo especial. El remake de Robocop tenía todas las papeletas para ser uno de esos casos. Pero había un leve hilo de esperanza. Su director, José Padilha viene de tener sendos taquillazos en su país de origen, Brasil, con dos títulos imprescindibles y geniales, Tropa de Élite y su secuela. Dos películas que comparten mucho con lo que este nuevo remake nos ofrece, aunque claro, con matices.

Esta revisión del personaje ideado por Edward Neumeier y Michael Miner a finales de los 8o tiene un primer punto a favor, se aleja intencionadamente del original. Hay un respeto claro por la obra de Verhoeven hasta el punto ni siquiera querer poner el peso dramático de la peli en los mismos aspectos que aquella. Robocop (2014) cuenta una historia similar, la de un Alex Murphy, policía íntegro aunque temerario, que acaba herido de muerte a manos de unos mafiosetes, momento en el que se convierte en el candidato ideal para ser el primer hombre/máquina que facilite que la OCP abra mercado en su propio país controlando la seguridad del mismo. Pero a partir de esa premisa la nueva cinta se desmarca. Murphy no es un recién llegado a una comisaría sin recursos y al borde de la huelga como en la peli de Verhoeven, él es el poli íntegro que intentando pillar a un narco local a poco pierde a un compañero y que sospecha de otros policías del más que obvio chivatazo. Aquí el primer punto en común con Tropa de Élite, el prota es un tipo íntegro en una policía corrupta y desea combatirla de frente. El segundo aspecto similar es que esa corrupción atraviesa numerosos estamentos del poder y el tercero es que lejos de convertir al protagonista en una máquina casi total, la cinta opta por seguir manteniendo su conciencia y recuerdos y ver cómo afecta su nueva función de policía sin fisuras y totalitario a su relación con familia y compañeros. De nuevo la película habla del sacrificio casi inútil de deberse totalmente a una causa hasta el punto de volverse no-humano.

robocop1

© Sony Pictures Releasing

Este punto de vista del nuevo guión es lo que seguramente acercase a Padilha al proyecto, pero para su desgracia esto era una producción de Hollywood de 100 millones de dólares y eso significa no tener el control, ni el final cut, ni tener demasiado margen en decisiones creativas. Unos inconvenientes que en mitad de la producción trascendieron a la prensa por el malestar del director ante su escaso margen de maniobra.

Hollywood no quería una película R, sino una PG-13, y eso implicaba un título desprovisto de la violencia bruta de la cinta de Paul Verhoeven. En 1987 cortaron mucho para poder ser R y que la cinta no fuera directamente X, como el cine porno. Hoy día la industria, ante el descenso continuado de asistencia a los cines y con el miedo en el cuerpo desde hace años, no estaba dispuesta a arriesgar ni siquiera a ese nivel. Padiha se ve desprovisto de una de sus principales herramientas dramáticas, la violencia. ¿Cómo mostrar a un personaje que se convierte en inhumano si a penas se pueden llevar al extremo de la barbarie sus acciones?

El nuevo Robocop acaba retratado más como un humano convertido en marioneta involuntaria que en la herramienta totalitaria que a Padilha parece que le hubiese gustado mostrar. Es decir, igual que su Teniente Nascimento de Tropa de Élite, Robocop estaba destinado a ser un tipo que cree cumplir con su deber a base de no dar tregua al crimen, a base de disparar antes de preguntar y luego mostrar las consecuencias morales para el protagonista al saberse casi un asesino al servicio de esa gente corrupta que deseaba combatir. Eso aquí no sucede.

Joel Kinnaman, Michael K Williams

© Sony Pictures Releasing

La película se defiende en lo que a entretenimiento se refiere, pero no llega, no toca. No tiene el punto humano de la primera (que precisamente evitaba subrayar constantemente el drama) ni la crítica clara al sistema de aquella. Aquí hay intención pero no resultado. Y la pena es que hay que reconocer que José Padilha es un gran narrador, un tipo que entiende esa naturaleza de la violencia arraigada en una sociedad, pero no es un director de gran espectáculo (al menos por ahora). Este título no aburre, tiene ritmo, pero casi ninguna de sus escenas de acción destaca salvo un breve tiroteo a oscuras que se produce a mitad de película.

Resulta curioso ver recuperado a Michael Keaton ahora como gran magnate sin escrúpulos y la función de Samuel L. Jackson como presentador de televisión al más puro estilo Intereconomía, el del periodista reconvertido en opinador que lee la realidad a conveniencia clara de su inclinación ideológica.

Al final no tenemos ese remake al que escupir por orinarse en nuestra niñez, no es uno de esos lavados de cara tecnológico como Desafío Total, pero le falta poco, da rabia ver que había intención de hacer algo mucho más allá de una simple revisión correcta y que, por el miedo a no abarcar mucho público que existe en los grandes estudios, no se ha arriesgado en esa línea.


José Padilha | Joshua Zetumer | Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, Jackie Hearle Haley, Michael K. Williams, Jennifer Ehle, Jay Baruchel, Marianne Jean-Baptiste, Samuel L. Jackson, Aimee García, Douglas Urbanski, John Paul Ruttan, Patrick Garrow | Marc Abraham, Gary Barber, Mike Medavoy, Arnold Messer, Eric Newman | Roger Birnbaum, Bill Carraro | Peter McNulty, Daniel Rezende | Pedro Bromfman | Lula Carvalho | Martin Whist | MGM, Columbia Pictures, Strike Entertainment | Sony Pictures Releasing |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • Oscar Artista

    Casi me explotan las retinas viendo esta atrocidad ayer. Además,¿ a quién se le ocurre arrancar con la música original nada más comenzar? Eso hace que el espectador que haya visto las pelis anteriores se retrotraiga al pasado y entre en el modo de comparativa ipsofacto. El guión y su estructura narrativa no tiene ni pies ni cabeza, el áctor parece un robot incluso antes de haber sido convertido, aburrida, torpe, un horror.

  • Christopher_Nandez
  • Ivan Casajus

    menos mal que la película no me llama mucho… porque sino me habría jodido al NO ESTAR INDICADO QUE HABÍA SPOILERS

  • http://WWW.losquildivernos.blogspot.com/ Alex J. Murphy

    A Dredd lo único que le faltó es más dinero en producción, porque como película de corte clásico/ochentero me pareció fantástica. A ver si en esa segunda parte que se cuece lo llevan a un nivel más.

  • EthanNeo

    sorprendentemente la película me ha gustado sobretodo por su planteamiento, la manipulación de la información, el poder empresarial, hombre o maquina.. todo esto creo que queda por encima de la acción que no destaca en absoluto , desde luego no es una película carente de fallos y el pg13 no le ayuda en absoluto, tiene un bajón cerca del final bastante importante, creo que Padilha con un pg18 y dando mas rienda a los planteamientos iniciales tendríamos una película mucho mas redonda.

  • Ivan Casajus
  • Ivan Casajus

    ‘Dredd’ se acercaba bastante, creo yo [a nivel de ‘película de acción para adultos’], pero se comieron un mojón.
    Una lástima.

Críticas

fe de etarras

El retrato de la decadencia.

blade runner 2049

No es la secuela complaciente (replicante), sino la secuela merecida.

alix

Documental convertido en autorretrato de uno de los fotógrafos esenciales de nuestro país.

it-payaso-pennywise

It

Futuras promesas. Terror ya visto.

veronica

La madurez del terror español.

Twitter

Podcast