Críticas

Guardianes de la Galaxia

Tras, sorprendentemente, la escena de apertura tonalmente más dramática de la compañía, Marvel comienza presentando Guardianes de la Galaxia como “A JAMES GUNN FILM”, una acreditación rara de ver en blockbusters en general. Publicitar la película como “de autor” antes de que comiencen los créditos es un privilegio que sólo había tenido hasta ahora Jon Favreau en Iron Man, el punto de partida de lo que es ahora el estudio. Otros realizadores con un estilo marcado como Joe Johnston (Capitán América: El primer vengador), Kenneth Branagh (Thor) y Joss Whedon (Los Vengadores) también tuvieron este título en los pósters y créditos finales, pero nunca nada más comenzar la película, y, desde luego, no en letras tan grandes ni para un director con un pasado en producciones tan pequeñas como las previas de Gunn.

Esta declaración de intenciones, sumada al éxito y anuncio de la futura secuela, coloca a Gunn en este momento como una de las figuras de mayor renombre en la compañía, y, visto su trabajo, es un reconocimiento bien merecido. Se ha especulado mucho durante las últimas semanas sobre la autoría del guión de la película, con muchas fuentes asegurando que es 100% material del director-guionista de Slither y Super, y no una co-autoría como marcan los créditos, dejándole a Nicole Perlman una acreditación de mera cortesía por su trabajo previo en antiguos borradores. El rótulo de “A James Gunn film” dejaría claro que es suya, una película con personalidad en la que nos encontramos ante otra de sus explosiones de humor y manejo de referentes de género.


‘Guardianes de la Galaxia’ es una película hecha hoy día, con medios y presupuesto actual, pero con una sensibilidad interna ochentera.


Es una película protagonizada por un niño de los 80 que, en su etapa adulta, sigue siendo un niño de los 80 viviendo una aventura espacial como la que podría soñar alguien que haya visto Flash Gordon, Guerreros del espacio, Starfighter o Krull. Más que una producción de superhéroes, Guardianes de la Galaxia es una cinta de aventuras, ciencia ficción y fantasía de las de antaño protagonizada por un grupo de inadaptados que se deben juntar a pesar de sus diferencias para salvar la galaxia.

Chris-Pratt-Star-Lord

© Marvel Studios

Encabezando la plantilla tenemos a Peter Quill/Star-Lord, encarnado por Chris Pratt, un chico abducido por extraterrestres y transportado a otro mundo en el que ha crecido entre maleantes, ganándose la vida ahora como ladrón. En su escena de presentación, Pratt deja claro por qué se ha hecho con el puesto; y, de todas las virtudes de la película, este casting es la de mayor magnitud. Durante años nos han intentado colar a varios “the next big thing” que han acabado pinchando, tipo Ryan Reynolds o Taylor Kitsch, pero Pratt es genuinamente un intérprete que irradia un carisma natural para llegar al público, no solo una cara en un póster.

El actor de Parks and Recreation se ha dedicado en cuerpo y mente a este papel, y de prototipo chubby ha pasado a ser un héroe de acción de los de verdad; no solo físicamente competente, sino también provisto de humor, ingenio y una gran expresión facial y corporal. Me aventuro a asegurar que su asociación con este personaje va a ser tan icónica como la de Michael J. Fox en Regreso al futuro o Harrison Ford en Star Wars, y el impacto de la interpretación de Pratt podría ser hasta mayor para el Universo Marvel de lo que han sido otros fichajes como el de Robert Downey Jr. como Tony Stark/Iron Man. La precisión en el casting de los actores principales de estas películas es inmaculada, y su apuesta por rostros desconocidos ayuda a que nos centremos en el rol actual, sin encasillamientos ni concepciones previas.

El robo por parte de Quill de un extraño orbe –que contiene, no solo el macguffin clave en esta película, sino también un paso más allá en el progresivo desarrollo de la Fase 3 del Universo Marvel– pondrá precio a su cabeza, haciendo que se dé de bruces con una asesina llamada Gamora (Zoe Saldaña), un par de cazarrecompensas animados, Rocket (Bradley Coooper) y Groot (Vin Diesel), y el furioso Drax (Dave Bautista).

Juntos iniciarán una aventura para conocer la procedencia y devolver el extraño objeto mientras huyen de la persecución de Ronan el Acusador (Lee Pace), sus lugartenientes, y el ejército Kree, una civilización alienígena con la que Ronan prepara una ofensiva contra los pacíficos pueblos interestelares.

Guardianes-de-la-Galaxia

© Marvel Studios

Confieso que no tenía ni la más remota idea previa sobre estos personajes, ya que nunca he leído un cómic de esta colección, pero, tras las dos horas que dura la película, he sentido que les conozco de toda la vida. Gunn consigue la ardua tarea de presentar al grupo de personajes principal en una única película, desarrollarlos, informarnos de su pasado y conseguir que, llegado el final, nos importen de verdad, sintamos que forman una familia y queramos ver de nuevo más de sus aventuras a lo largo del espacio embarcados en la Milano.

Zoe Saldaña cumple sobradamente en el papel de Gamora, habituada ya a este tipo de producciones, y supone un buen contrapunto de dureza antes las dotes de seducción de Star-Lord. Dave Bautista es la gran sorpresa de la película, consiguiendo que nos olvidemos que se trata de un luchador de la WWE y parezca un actor de verdad; al hombre se le ve metido en el papel de Drax y su incontenible sed de venganza y perpetuo estado de ira resulta hasta cómico al chocar con el resto de integrantes del equipo.

Por su parte Rocket y Groot funcionan como corazón y alma de la película. El mapache con voz de Bradley Cooper es un personaje que, a poco que se hubiesen descuidado, podría haber sido una caricatura, un monigote de dibujos animados irritante pegado en la película, pero es en realidad un personaje complejo y con personalidad. Piensa, dialoga y realiza acciones como cualquier otro, no es un simple accesorio; y su actitud gamberra hace que se le quiera desde el primer momento; además resulta entrañable y hasta consigue que nos compadezcamos por él por su origen como rata de laboratorio. Su compañero, Groot, es un árbol que sólo sabe pronunciar su nombre con el que Vin Diesel vuelve a sus inicios de El gigante de hierro. Al igual que Rocket, este personaje podría haberseles ido de las manos, pero siendo en apariencia tan simple, acaba resultando vital para el grupo, y protagonista de algunos de sus mejores gags, como el de la fuga de la prisión de Kyln.

Todos ellos con personalidades dispares y todos ellos bien desarrollados. Esta unión es similar a la del grupo de Los Vengadores pero, aunque la película de Joss Whedon está mejor rematada a nivel de guión, la labor de Gunn me parece de mayor mérito al conseguir el mismo resultado partiendo de cero, y no con cinco películas previas como las que tenían los Vengadores de forma individual para presentar sus personajes.

Ronan-Nebula

© Marvel Studios

Lamentablemente, la mejor baza de Guardianes de la Galaxia es también su mayor defecto. Gunn emplea tanto tiempo para que conozcamos a los Guardianes que no le dedica el mismo interés a los villanos. Y al carecer de unos villanos memorables, la sensación de peligro y reto desaparece, por lo que los protagonistas apenas tienen que sudar.

Los ayudantes de Ronan, Korath (Djimon Hounsou) y Nebula (Karen Gillan), aparecen y desaparecen a lo largo de la película para atacar ocasionalmente a nuestros héroes, pero nunca llegamos a tener un conocimiento real sobre su personalidad y maquinaciones internas. Nebula tiene algo más de personaje debido a su relación con Gamora, pero sus motivaciones no están del todo bien explicadas; sólo sabemos que odia a su padre, porque sí.

Y el propio Ronan, quizás el villano más cool de la compañía sobre el papel –es el líder fanático de una raza extraterrestre y ¡tiene un mega martillo!–, queda reducido al estereotipo de malo maloso cabreado con el mundo. Lee Pace está desaprovechado, más aún después de haberle visto ya demostrar sus habilidades martilleantes en el quinto episodio de Halt and Catch Fire, donde tenía mayor espacio para demostrar su capacidad actoral.

El único que sale bien parado es uno de los sospechosos habituales de Gunn, Michael Rooker, que aquí se lo pasa bomba como el pirata espacial Yondu, un ser amoral y despreciable que consigue, con su relación con Star-Lord y su tripulación de ladrones y asesinos, llegar a caer hasta simpático. Rooker aporta el tono de humor y mala leche equilibrado del que carecen el resto.

Michael-Rooker-Yondu

© Marvel Studios

Esta escasa profundidad con Ronan y el resto de villanos recuerda también a la reciente Thor: El mundo oscuro, donde Christopher Eccleston se veía reducido a un personaje unidimensional que se daba de leches contra el dios del trueno. Este es un problema inherente a todo el universo marvelita. Todas sus películas carecen de supervillanos con empaque, a excepción del Loki de Tom Hiddleston, la organización HYDRA como entidad y, quizás, Aldrich Killian en Iron Man 3, quien parece sacado más propiamente de una película de acción de los 90 que de una cinta de superhéroes.

En el caso de la película de Alan Taylor, esa falta de desarrollo de Malekith estaba agravada por un sentido del dramatismo nunca explotado del todo, pero al menos aquí Gunn demuestra un mayor control del material. La seriedad impostada de Ronan y compañía hace que las coñas y el sentido ligero y gamberro de los Guardianes tengan mayor resonancia, al suponer un refrescante alivio cómico a su rigidez, como demuestra Star-Lord en los últimos momentos de la película. Esta mancha en la película ocasionada por sus endebles enemigos es perdonable en vista del cariño puesto en los Guardianes. No siempre se puede tener todo; y es mejor tener unas grandes protagonistas que no tener nada en absoluto, como ocurre en otras producciones.

Otro punto negativo de la película es su escasa y dosificada explicación argumental, tanto de su nuevo universo como de las interrelaciones entre personajes. Se nos presentan a los Nova Corps, una fuerza policial intergaláctica –con un divertido John C. Reilly que se gana el puesto para volver a salir en próxima entregas, y una Glenn Close cobrando el cheque–, pero nunca se explayan en cuál es su función, jurisdicción o propósito más allá del de defender Xandar. Esta película funcionan de manera independiente respecto al resto del Universo Marvel-Vengadores y presenta todo un nuevo mundo del que nunca llegamos a conocer detalles sobre la historia de sus nuevas facciones, la raza Kree o el tratado de paz mencionado en varias ocasiones; y esto, unido a la falta de desarrollo de Ronan, crea así una trama endeble y sin nada que no se haya visto ya en otras películas de corte espacial.

John-C-Reilly-Nova-Corps

© Marvel Studios

Detalles, como digo, que se pueden perdonar en vista del cariño puesto en otros aspectos más cruciales, pero que privan a la película de haber sido redonda del todo. Guardianes de la Galaxia es buena, pero con un par de toques más al guión podría haber sido grande de verdad. No le habrían venido mal un par de flashbacks, como los utilizados, por ejemplo, en Thor, para poner en antecedentes al público, tanto para la historia global como para la infancia de los personajes. Alguno podrá pensar que esta película no está del todo aprovechada, del mismo modo que tampoco lo estaban muchas de las películas icónicas de los 80 que hoy vemos como clásicos tirando de nuestra memoria juvenil, y que hasta algunas de sus elecciones y fallos pueden haberse realizado a propósito para emular el espíritu de esa época; y no os quitaré razón alguna si ese es el caso.

En cuanto a su realización, nos encontramos ante el estándar de producción habitual de Marvel. Estas películas ya han dejado de ser un riesgo, así que se emplean sus buenos 170 millones para trasladar las imaginativas páginas del cómic a la gran pantalla. Guardianes de la Galaxia no tiene nada que envidiar a otras películas en cuanto a diseño de producción –más cercano visualmente a un Mass Effect que a referentes que, en principio, podrían resultan más obvios, como Star Wars— y los decoradores, maquillaje y luchas espaciales lucen de primer nivel.

Donde cojea un poco es en la dirección de algunas escenas de acción cuerpo a cuerpo, alejadas de la impecable presentación de producciones recientes como Capitán América: El soldado de invierno o Iron Man 3. Guardianes de la Galaxia combina espectaculares secuencias como la batalla entre naves final –una escena de destrucción en el tercer acto que ya se está convirtiendo en obligatoria– con otras como la pelea entre Ronan y Drax o el primer encontronazo entre Star-Lord y Gamora que parecen dirigidas por el departamento de segunda unidad y visualmente no rematadas del todo.

Guardianes-Kyln

© Marvel Studios

El tono irreverente de James Gunn no se pierde y es hasta sorprendente hasta dónde está dejando Marvel que corra el sedal. Iron Man 3 y Capitán América 2 eran particularmente violentas –no explícitas, pero, por su acción y algunas situaciones, no son películas que le pondría a un niño pequeño– y en ésta, Gunn se permite varios momentos de humor gamberro que encantarán a sus seguidores y harán levantar la ceja a más de un padre. Hay varios diálogos que provocan risas de fondo seguidas de padres teniendo que explicar a los más pequeños de la casa qué significan conceptos como “darle al ñaca ñaca”.

Esto es, más que nada, para que conste en acta que la compra de Marvel por parte de Disney no ha “infantilizado” la compañía, como más de uno podría temer, sino que tienen un tono muy claro de humor-acción que han mantenido desde el primer Iron Man y no lo han cambiado con los años; y además, dejando a gente como Shane Black o Gunn subir ocasionalmente “a 11” la carga de cachondeo.

Al director tenemos que agradecerle también la elección de éxitos musicales de los 60-70 que riegan toda la película y que le confieren un carácter único, hasta tal punto de comerse la pista de la banda sonora compuesta por Tyler Bates. Desde el requetepublicitado “Hooked on a Feeling” de Blue Swede, hasta “Ain’t No Mountain High Enough” de Marvin Gaye, pasando por “Piña Colada” o los Jackson 5, la película está repleta de gran música y un sentido del ritmo soberbio para saber cuándo utilizar cada canción.

“Cherry Bomb”, de The Runaways, suena de fondo elevando la típica secuencia con voz en off en la que los héroes tienen que explicar su plan para acabar con los malos, consiguiendo un resultado espectacular y uno de los mejores momentos de la cinta.

Guardianes-Grupo

© Marvel Studios

Con sus más y sus menos, Guardianes de la Galaxia es la nueva constatación del avance imparable de Marvel, capaz de coger a superhéroes de tercera –tienen sus fans, pero no son precisamente personajes que conozca el público– y convertirlos en el mayor éxito del verano. Han conseguido expandiendo su universo galáctico lo que no pudo conseguir en su día DC con Green Lantern. Marvel tiene una fórmula, le funciona y, lo que es mejor de todo, da lugar además a buenas películas que encantan al público.

La sensibilidad de Gunn para abordar a los personajes, el equilibrio de su tono humorístico-acción –con un pequeño atrevimiento de “¿queremos que esto sea La fuente de la vida?”– y sus elecciones estilísticas elevan la película por encima de lo habitual en el estudio, dando lugar a una de sus entregas más divertidas y con mayor potencial. Ahora que han presentado al grupo principal tienen el lienzo preparado para expandirse en la secuela con, esperemos, mejores villanos y una trama más rica, como le ocurrió a la soberbia secuela del Capitán América.

Tienen el futuro y la galaxia por delante, ahora queda por ver hasta dónde pueden llegar.


James Gunn | James Gunn y Nicole Perlman. Cómic de Dan Abnett y Andy Lanning | Tyler Bates | Ben Davis | Fred Raskin, Hughes Winborne, Craig Wood | Charles Wood | Walt Disney España | Marvel Studios | Kevin Feige, David J. Grant, Jonathan Schwartz | Victoria Alonso, Louis D'Esposito, Alan Fine, Nikolas Korda, Jeremy Latcham, Stan Lee | Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Lee Pace, Michael Rooker, Karen Gillan, Djimon Hounsou, John C. Reilly, Glenn Close, Benicio Del Toro, Sean Gunn, Peter Serafinowicz |
  • Miguel Rodríguez

    Sin duda este es uno de los mejores y, desde mi punto de vista, más acertados comentarios acerca de la película.Saludos y obvio, estoy de acuerdo en cada palabra.

  • Erald

    No se quien eres ni lo que haces respondiendo a un hilo de hace 2 meses (¡¡)

  • Guest

    que enfermo leyendo comentarios antiguos…

  • Raqueta Malvada De Tenis

    Leído lo que estoy leyendo, creo que más de uno debe pensarlo de verdad 😉

  • Miguel Rodríguez

    Este comentario me mató!!! Jajajaja +1000 colega.Saludos

  • Miguel Rodríguez

    Lo que pasa es que si te das cuenta, aquí la discusión general es “si gustó o no?” o “si fue buena o no?”, y la película del Cap estuvo mucho más cerca de la unanimidad positiva que esta, en realidad la única controversia de la película de Cap, fue que en muchas páginas (aquí mismo) se le puso al nivel de The Dark Knight como las grandes secuelas del del cine de que incorpora superhéroes. Pero dicha discusión no llego a los extremos como puede que esté pasando ahora.Saludos =)

  • Miguel Rodríguez

    Ya hay una comedia romántica de superhéroes: “Rise Of Electro”.Saludos

  • Miguel Rodríguez

    Salvo en la escena en donde Batman saca a Falcone de la limo y dice “I’m Batman”, pero el mismo Chris Nolan dijo que ese guiño era un homenaje al film de Burton, así que a mí eso me gustó, jeje.Saludos

  • Miguel Rodríguez

    Es sarcasmo lo de Bryan Cranston, verdad? Jeje.Saludos

  • Miguel Rodríguez

    O sea, toda la fase 2 excepto TWS, jeje.Saludos

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