Críticas

Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 1

Dentro de las sagas juveniles que han proliferado en los últimos quince años a partir de exitazos literarios previos hay dos que pueden presumir de ser algo más que un mero éxito de taquilla. Una es Harry Potter y la otra es esta que nos ocupa. Son sagas imperfectas, con altibajos, pero tras ellas se nota que, al margen de buscar el éxito comercial, hay ganas de hacer un cine digno y con cierto contenido. Lo más curioso es que ambas indagan en mayor o menor medida en la figura del héroe que no desea serlo, superado a menudo por las circunstancias.

En esta tercera y penúltima entrega de Los Juegos del Hambre, que adapta parte del último libro de la trilogía literaria, se centra más que nunca en ese aspecto. Las dos películas anteriores ya avanzaban bastante en la materia, pero dentro de las normas de una competición que inevitablemente ponía la atención en sus participantes. En esta ocasión se trata de asumir una responsabilidad sin que nadie te amenace por no hacerlo. Como Pablo Iglesias, la pobre Katniss no tendrá más remedio que convertirse en “un humilde portavoz”. También como Pablo Iglesias, deberá convertirse en el rostro mediático de una revolución contra el Capitolio, el centro maligno de Panem, y jugar a su favor con las penurias de algunos para acabar con el origen de las mismas. En definitiva, Katniss es de Podemos… vale, ya paro.

Gran acto fundacional en Vistalegre.

Hablando en serio, es interesante que la película incida tanto, como también hacían las dos entregas anteriores, en el aspecto mediático y propagandístico. Hay algo chulo en esta saga, aunque tampoco se convierta en un sesudo análisis del tema (que no dejamos de estar en un blockbuster), y es el dilema moral que hay tras cualquier movimiento político y social: la contradicción inherente a la necesidad de visibilizar y utilizar el dolor para avivar las conciencias de los demás. Aunque el fin es válido, el medio es muy cuestionable. Y en esta ocasión Katniss encarna mejor que nunca esa duda razonable en cualquier persona con un poco de empatía, esa sensación de pudor e incluso de ligero asco al tener que ejercer de símbolo y de propaganda en esas condiciones. En esta película, que retrata básicamente cómo Katniss se convierte en el sinsajo, el símbolo que la revolución requiere, un buen puñado de los nuevos secundarios son justo el equipo de realización que la acompaña para poder convertir cualquiera de sus acciones en el terreno público en panfletos audiovisuales. Combatir al régimen con su misma moneda propagandística. Aquí es donde creo que la película tiene su mayor mérito y ayuda mucho tener a Jennifer Lawrence que oscila entre la candidez con su familia y amigos (tampoco mucha, que el personaje es un témpano) y la frialdad y desconfianza con aquellos que, por muy revolucionarios que sean, y por necesario que sea el cambio, pretenden utilizarla como arma o herramienta mediática. Es un dilema complejo porque las personas somos seres sociales, y necesitamos de la conciencia de grupo para poder realizar grandes cambios necesarios, pero ello siempre implica la necesidad de que alguien oriente esas conciencias y las manipule de algún modo.


Lo más complicado es creer que un personaje tan poco apasionado como Katniss pueda ser el símbolo de una revolución donde mucho se juega en clave mediática


Pero está claro que la película, aunque denota ese interés claro por el tema, debe darle peso a la parte más aburrida y convencional de la saga, esa especie de triángulo amoroso pagafantil entre Katniss, Gale y Peeta. El triángulo es aburrido porque ni el amor resulta creíble, ni los personajes resultan emotivos en ese campo. Katniss resulta muy fría (por motivos justificados), Gale es el aburrido soldado valeroso y Peeta es el amigo coñazo que en esta película funciona más como resorte de la trama que como personaje en sí. Así que muchas decisiones, impulsos, dudas y actos de fe vienen marcados por la relación que hay entre esos tres personajes con un desenlace que aventura algo interesante y distinto, aunque sin haber leído las novelas no sé si será más una promesa que una realidad. Crucemos los dedos.

La casta.

Como película de entretenimiento no creo que defraude pese a que quizás es la más sosegada de las tres películas estrenadas hasta la fecha. Tiene la virtud de que pese a ser parte de un libro no se nota ese defecto tan presente en los últimos años en novelas que se dividen para rentabilizar una saga. Aquí hay dos tramas que se abren y se cierran dejando a pedir de boca el inicio de la siguiente película, pero no encontramos un tajo mal metido (¡hola hobbits!) o una calma chicha interesante pero demasiado ajena al conjunto de la saga en ritmo y tono (la penúltima de Potter).

Con todo y en lo personal, me sigue pasando lo mismo que en las dos anteriores películas, no me disgusta pero tampoco me termina de enganchar. Hay películas seguramente menos redondas que sin embargo consiguen que el componente emocional y sus personajes compensen las irregularidades. Antes no sabía identificar muy bien por qué, pero creo que se debe a algo que caracteriza a casi todos los personajes de la saga y especialmente a los protagonistas: no son apasionados. Pueden ser amables, solidarios, sentir rabia o ser compasivos (especialmente Katniss), pero pasión no sienten ni cuando aman, y así cuesta mucho encontrar una forma de empatizar que no sea fruto de las circunstancias en vez de nacer de ellos mismos. Y hablo de pasión en un sentido amplio (por la vida, por un tema, por la profesión o por satisfacer una curiosidad). Katniss simplemente sobrevive sin una ilusión mayor y se mueve más por la pena y la melancolía que por una necesidad propia, una ilusión por algo. Katniss es un poquito rollito y choca mucho que un personaje así sea quien deba ejercer de motor para una conciencia colectiva y una revolución.


Francis Lawrence | Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrelson, Donald Sutherland, Philip Seymour Hoffman, Julianne Moore, Willow Shields, Sam Claflin, Jeffrey Wright, Elizabeth Banks, Mahershala Ali, Jena Malone, Stanley Tucci, Paula Malcomson, Natalie Dormer, Evan Ross, Elden Henson, Wes Chatham | Peter Craig, Danny Strong | James Newton Howard | Jo Willems | Alan Edward Bell, Mark Yoshikawa | Philip Messina | Lionsgate | eOne Films | Nina Jacobson, Jon Kilik | Suzanne Collins, Jan Foster |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • Ignacio Jesus Asensio Lavilla

    Hay otro más abajo, en el mismo post, que también te gustará 😉

  • nightwingmolon

    mola mucho el gif

  • Esteban Delgado Urrego
  • Alguien

    He abierto la persiana de mi nuevo blog, dónde se podrá degustar:
    1º Cine aderezado con buena música
    2º Lugares que visitar acompañado con una ración de lectura
    Postre: Experiencias rocambolescas
    Incluye un buen puñado de gustos, aficiones y opiniones de un servidor..

    Interesados acudir a: https://elartedevivirblogspot.wordpress.com/

  • Juan

    Tantas vueltas para acabar diciendo que es un mohón lamentable como la anterior

  • Cerdo psicópata

    No sé, me falta algo de drama… algo como que tendría que elegir si su mejor amigo vivirá o morirá.

  • n n

    Tremenda… -mente fea quieres decir ¿no?

  • Luis Onieva Marenco

    Pues acabo de volver de verla y me ha encantado. En general, toda la saga me está dejando bastante contento. Me ha gustado mucho cómo han orientado esta entrega a configurar un escenario de guerra desde un punto de vista propagandístico. De nuevo, el director se deja los piños en cada escena y coordina un plantel lleno de estrellazas para hacer algo serio y coherente. Se cuida mucho la fotografía -muy en consonancia con las entregas anteriores- y a los actores se les hace soportar primeros planos sostenidos saliendo indemnes. (SPOILER) Algunas escenas me han dejado picuetísimo: la del asalto a la presa como si de la Bastilla se tratara, y las de los vídeos de Peeta, con Lawrence luciéndose.

    A tenor por cómo veo que se están tratando estas películas por los internetes, creo que se infravaloran no poco, dejándolas al nivel de Crepúsculo o las de Harry Potter menos inspiradas. Aquí hay planificación, dinero y un director que lo da todo para que el conjunto no se vaya a pique y resulte un pastiche. Y yo digo: al cuerno todo, alzo mis tres dedos por Francis Lawrence.

    https://38.media.tumblr.com/481030764e199ef739b3184ebe4dea1e/tumblr_n0du8oc4UW1sb98pko3_500.gif

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    No es una cuestión de caer bien o mal, es una cuestión de que genere interés y creo que no lo hace. Una tipa lángida, sosa, sin ilusión por nada y que se debate entre dos amores con la pasión de un tronco, no me parece ni de lejos un punto a favor de una peli, menos aún de una saga. Y no es cuestión de que sea hombre o mujer, que si fuese tío, tendría el mismo problema. Por ejemplo Patrick Bateman, el prota de American Psycho, me cae como una patada en los cojones, pero es interesante. Tintín, en la peli de Spielberg, es un soso más plano que una hoja en blanco y no me interesa nada de lo que le pase, me interesa más su perro.

  • Locke

    Ya, pero aun asi esta tremenda la Shaileene!

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