Críticas

The Babadook

Con la apariencia de una película de terror convencional nos llega este título que acaba derivando por derroteros muy distintos a los habituales. La mayoría de las veces las películas de terror sobrenatural se construyen en torno a un fantasma o espíritu maligno que atormente a una familia para apropiarse de sus almas. En The Babadook la forma puede remitir a eso en un principio, pero pronto empieza a derivar a un terreno mucho más turbio, a miedos mucho más irracionales y profundamente asociados a la culpa, la maternidad, la soledad y a la depresión. Es difícil, aviso, hablar de lo que la peli retrata sin destripar quizás más de la cuenta.

The Babadook arranca con lo irracional muy presente desde la primera escena, con la protagonista reviviendo el accidente en el que su marido falleció y condenándola a una vida llena de responsabilidades hacia un hijo llegado tras el desastre. Un hijo que representa de algún modo todos los miedos que a ella la asolan: es solitario, incomprendido, posesivo y con impulsos violentos que pronto van convirtiéndose en un serio problema de adaptación, especialmente a raíz de un cuento infantil que encuentran en su casa, The Babadook. La obsesión del chaval por ese siniestro relato, que toma por real, es el detonante para la inmersión en un abismo de desesperanza para la protagonista.

babadook 1

Si lo que sucede es real o no, es algo que no resuelve la película, lo único claro es que es una historia vivida sólo por sus dos protagonistas. Jennifer Kent, que debuta como directora de largometraje con este trabajo, basado en su cortometraje Monster, prefiere decantarse por la ambigüedad en los hechos para ser certera en las emociones y los miedos, sobre todo de la madre protagonista. Quizás el principal miedo, el más vergonzoso, es del rechazo creciente hacia un hijo que parece esforzarse en aislarse del mundo. El hijo es a la vez el motor que le hace seguir tirando hacia adelante y la condensación de todas sus desgracias (la sombra de un marido ausente y un problema constante que reclama su atención). Una escena define perfectamente esas sensaciones, el momento en el que la madre intenta masturbarse, su pequeño remanso de relajación, de recuerdos felices, de pasión, y es interrumpida por el niño y sus miedos una vez más. El Babadook empieza a hacer acto de presencia cuanto más se acentúa ese rechazo al hijo y esa desesperanza, en definitiva, esa depresión provocada por la ausencia y por la condena a la soledad y el aislamiento.

Kent debe haber conocido el tema de cerca por lo certero de las sensaciones, acentuando los momentos de silencio, sólo interrumpidos por la molesta presencia del chaval, la creciente alienación de la protagonista, el aislamiento respecto a los demás, gente que no le comprende y que ella acaba rechazando, y todo teñido de un gris cálidamente insoportable.

babadook 2

La mera idea del Babadook como un ente que aparece en la noche, cuando uno está sólo, y que trata de vampirizar las emociones para convertir a una persona en peligroso agujero negro, es muy certera para retratar todo eso. Si es real, sobrenatural o imaginario es lo de menos, la clave es que para ellos dos,existe, y es capaz de llevarlos al mismísmo infierno sea o no fruto de sus mentes.

El final es, una vez más, tan ambiguo como fiel a la idea de toda la película, jugando siempre a la metáfora de la depresión como un mal que una vez que hace acto de presencia nunca desaparece del todo porque forma parte de uno mismo.

Kent debuta así con un largometraje aparentemente clásico, pero riquísimo en matices que lo alejan de las normas del género puro. Quizás no entusiasme a algunos fans que ansíen más las emociones fuertes que la representación de miedos y traumas ofrecida por The Babadook. Un título que nos acerca más a míticas películas como Repulsión o El Resplandor, donde el terror se conformaba a partir de un estado mental, que a las tradicionales pelis de fantasmas.


Jennifer Kent | Jennifer Kent | Essie Davis, Noah Wiseman, Daniel Henshall, Tim Purcell, Hayley McElhinney, Cathy Adamek, Barbara West | Kristina Ceyton, Kristian Moliere, Causeway Films, Smoking Gun Productions | Jan Chapman; Jeff Harrison, Jonathan Page, Michael Tear | Jed Kurzel | Radek Ladczuk | Simon Njoo | Alex Holmes | eOne Films |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • Modesto Gallego

    Buenas! Creo haber visto otra película… Tenía muchas ganas de ver esta película de terror pero… me he aburrido como una ostra y los actores (madre e hijo) son muy malos. La primera hora de peli no hay por donde cogerla y los últimos 30 minutos se medio salvan aunque ni el final está bien ni la historia es nada buena. Eso sí, se agradece el detalle de intentar hacer una peli de terror a la antigua usanza, es decir, sin vísceras ni historias raras, solo terror psicológico. A mí no me ha gustado mucho. Le doy un 4 por su “mejora” final y las intenciones pero esperaba bastante más de Bababook.

  • Augusto Poliche

    Totalmente, ese recurso de no explicar puede ser espectacular y generar un culto o parecer vagancia y falta de cierre de su creador.

Críticas

animales2

El precalentamiento (segunda parte).

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

Twitter

Podcast