Críticas

Vengadores: La Era de Ultrón

Vengadores: La Era de Ultrón es el canto de cisne de Joss Whedon, un cineasta que ha luchado contra viento y marea para caracterizar dos obras que en principio no tenían más que dos funciones: primero, marcar el final de una “fase”, de una línea narrativa por decirlo de otra forma y, después, hacer toneladas de dinero a costa de juntar a personajes que, por sí mismos, han recaudado entre 100 y 300 millones de dólares solo en su país de origen, y más de 1.000 kilos en el mercado internacional. De un propósito frío, Whedon ha intentado construir algo relevante, un estudio sobre la forma en la que la que personalidades enormemente dispares se asocian para combatir a los enemigos de la vida. Y lo ha hecho a sabiendas de enormes obstáculos impuestos por un estudio y por la propia naturaleza de Whedon, que solo conoce dos modalidades: hablar por los codos o molerse a guantazos. Lo hizo en Los Vengadores, hace tres años, pero lo hace más y mejor en AoU y eso es motivo suficiente para recomendar esta película, a pesar de sus peros. Si mi modelo de una buena secuela es una que desarrolla los aspectos básicos de la anterior, chicos y chicas, esta es modélica, aun con todas sus limitaciones.

‘La Era de Ultrón’ profundiza con valor en lo limitado de su estructura y el resultado es un curiosísimo amago de estudio psicológico de grupo. Unido a una idea visual más clara, creo que supera a la primera aunque su fórmula con multitudinarios personajes ya no da mucho –poquísimo, en realidad– de sí.

Age of Ultron es una película más inmediata y personal que su predecesora porque está anclada en el miedo, un tema que sirve de pegamento incluso en sus momentos más disparatados. El miedo a un mundo inseguro es el que impulsa a Tony Stark a crear al que finalmente se convierte en el enemigo a batir. El miedo merma a nuestros héroes cuando Ultrón, el androide que da nombre al título, emplea los servicios de una mutante que revive intensamente las peores pesadillas de nuestros protagonistas. Whedon se ha autoimpuesto una tremenda exigencia al anunciar que la amenaza partiría de los defectos de nuestros héroes, y no mentía. En AoU, más que nunca, nuestros salvadores son –como mencionan en más de una ocasión– monstruos, mutilados, dañados, falibles y responsables de los peligros que amenazan a la Humanidad, y es fascinante que, por vez primera, Whedon está dispuesto a asumir un precio a pagar: el descarte parcial de Thor y Capitán América, un poco aparcados debido a sus características tremendamente sobrenaturales. Esta es una película de Stark, de Hulk, de la Viuda, de Ojo de Halcón, de los gemelos Maximoff y de La Visión. Va de gente que fracasa con sus mejores intenciones o de gente que intenta aprender a ser humana. Y es esta gente la que tiene que aprender a trabajar unida contra el mal. Pocas películas más éticas habrá hecho Marvel, la verdad. Una que antepone la evacuación de víctimas, como sucede en numerosas escenas de acción, rectificando una innecesaria tendencia, a la eliminación de la amenaza. Creedme que estas secuencias no sufren en lo más mínimo por salvar gente sino que aportan, por ahondar en esta idea, un componente íntimo que caracteriza a la película, la distingue y la aleja del greatest hits que amenazaba con ser.

Marvel's Avengers: Age Of Ultron..Thor (Chris Hemsworth), Steve Rogers/Captain America (Chris Evans), Clint Barton/Hawkeye (Jeremy Renner), Tony Stark/Iron Man (Robert Downey Jr.) and James "Rhodey" Rhodes/War Machine (Don Cheadle)..Ph: Film Frame..?Marvel 2015

© Marvel

Más aún, AoU nos muestra en su primera hora una vertiente muy creativa de Whedon, que explota una circunstancia no muy bien ponderada como es su habilidad para introducirnos en la cabeza de nuestros protagonistas. Hay que insistir en que AoU es, durante los primeros sesenta minutos, una película “esotérica”, plagada de alucinaciones, recuerdos, posos de personalidad. Modelos con los que Whedon ha jugado en numerosas ocasiones, en particular en series como Firefly, y extrañamente ausentes de la primera entrega. A mí, particularmente, me parece una característica muy distintiva, referida a los terribles pasados de nuestros protagonistas, que Whedon no continúa porque está acuciado por las necesidades del gran espectáculo. En este sentido es lógico pensar que el resto de estas secuencias tan personales se han quedado en ese mítico montaje inicial de tres horas que nunca veremos. Pero hay que destacar que en esos momentos la película se vuelve enormemente interesante porque intenta escaparse de sus márgenes, de la típica escena dialogada que sirve únicamente de accesorio para hacer avanzar la trama y que a partir de la segunda mitad de la película es cada vez más socorrida. Ultrón es un perfecto baremo para medir qué es lo que quiere ser Vengadores 2. Durante los primeros sesenta minutos, podrá gustar más o menos pero es una personalidad, sardónica, irritante y megalomaníaca –uno de los grandes aciertos de Whedon consiste en asociar las características de James Spader al enemigo al que da voz–, pero son características que van desapareciendo, por desgracia, conforme la película se orienta cada vez más a la trama, y abandona a sus personajes.

Y es una lástima porque encuentro aceptable a Vengadores 2 incluso cuando mezcla géneros en un intento de llamar a todos los cuadrantes de público –el romance entre Hulk y la Viuda es en principio un fracaso, a mi modo de ver, porque nunca termino de entender desde dónde parte, pero una vez en faena, y merced a una sobrecogedora conversación entre ambos, me convence porque me lleva a un terreno en el que Marvel funciona inusualmente bien: cuando hace tramas inesperadamente adultas–. Sucede no obstante que por mucho que Whedon intente inyectar energía y vigor a estas secuencias gracias a su proverbial mano con los diálogos, su planteamiento es demasiado limitado como para impulsar la película: son tan impactantes las escenas de acción, tan over the top, que sus respiros entre medias parecen transformarse en excusas para no sobrecargar al público. Whedon hace una cosa preciosa que consiste en proporcionar a estas escenas de un componente cotidiano: una fiesta entre amigos, una casa rural… escenarios familiares y sin urgencia que intentan funcionar como contrapunto al desenfreno, pero son tales los niveles que alcanzan sus prolongadísimas secuencias de acción (ninguna dura menos de diez minutos) que al final acabo deseando pasar de estos momentos, muy a mi pesar, para ver la siguiente exhibición de espectáculo. En lo que a secuencias de acción se refiere, percibo sin embargo un progreso evidente en aspectos clave –echa mano sin temor de más recursos cinematográficos que en la primera parte, abundando en los montajes paralelos y en una atmósfera… no muy marcada, pero atmósfera al fin y al cabo, que culmina en particular en su clímax: la foto de Ben Davis canjea la espectacularidad de facto que reside en los edificios de Nueva York por algo mucho más fantástico e imaginativo, y la jugada le sale muy bien, creo, a pesar de que los saltos de los protagonistas entre localizaciones rozan el error de montaje– si bien creo que se le cae la pelota en escenas de acción intermedias como la que enfrenta a dos personajes principales (ya sabréis de qué estoy hablando si habéis visto los tráilers) donde Whedon acaba absorbido por el caos: demasiado cerca de la lucha, demasiado poco fascinado por esa maravilla que es el Hulkbuster.

ultron 2

© Marvel

Resulta tentador rematar la reseña diciendo que Whedon ha hecho algo especial. Ojalá. Qué gran despedida para el tío que ha demostrado que este planteamiento tan brutal de 11 personajes en 90 minutos sin contar escenas de acción es alcanzable. Pero si bien creo que no lo ha hecho porque se somete a demasiadas condiciones, a demasiada prisa por llevarme a la siguiente escena de acción, también ha intentado dejar su sello final en Marvel afanado en construir una anomalía: una película de superhéroes que habla tanto mas alto cuanto más extraña y personal es. Una que fuerza a sus actores a explorar intensamente el lado más contrario a sus personajes — vemos a Robert Downey Jr. derrotado por su ego, culpable; a Bruce y la Viuda aterrorizados ante su evidente atracción, a Ojo de Halcón rebasado y herido, a La Visión confusa ante su percepción de la humanidad… Renner, Johansson y Olsen están especialmente entonadas en esta película –, una que marca una verdadera pauta a la hora de hablar de un espíritu de equipo (Cuatro Fantásticos de Trank tienen un fuerte enemigo a batir), y una película que realmente se siente como un episodio concreto en la vida de nuestros héroes, por mucho que sirva de precuela al espectáculo cósmico que se nos avecina en las siguientes entregas. Los Vengadores era un “todo prólogo” que nos avanzaba algo mayor, y siento que su secuela ha validado esa promesa. Y lo ha hecho a través de un derrotero inesperado. Desde dentro.


Joss Whedon | Joss Whedon | Robert Downey Jr. , Chris Hemsworth, Chris Evans, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, James Spader, Samuel L. Jackson, Jeremy Renner, Linda Cardellini, Julie Delpy, Thomas Kretschmann, Andy Serkis | Jeffrey Ford, Lisa Lassek | Charles Wood | Brian Tyler, Danny Elfman | Louis D'Esposito, Jon Favreau | Kevin Feige | Marvel Studios |
  • Pedrom Muñoz Ruiz
  • Pedrom Muñoz Ruiz
  • Pedrom Muñoz Ruiz

    Hola.

  • Pedrom Muñoz Ruiz

    Es que que es el asesino te lo dicen ya en ‘El Soldado de Invierno’; y que el enfrentamiento entre el Capi y Iron Man va a ser en este caso más personal por este tema ya lo confirmó el bueno de Downey en una entrevista hace un tiempo xD

  • Erald

    Viniendo de un tipo de 20 años con 4 comentarios… lo tomaré como un halago. Muchas gracias.

  • Cerdo psicópata

    Como duda, y ya pensado en Civil War. ¿Podría el soldado de invierno haber sido el asesino de los padres de Tony Stark, y su “redención” y vuelta con el Capitán América otro motivo más para que ambos personajes se enfrenten?

  • quiridion

    tu estas fatal

  • angileptol

    HOLA

  • Aníbal Mauricio Concha Martine

    Gracias a Dios nunca veo las películas dobladas; de hecho, debido a un curioso asunto de idiosincrasia, en mi país los únicos que ven las películas dobladas son los niños; aunque entiendo el punto, pues si la ves doblada puedes poner más atención en la acción que en estas películas es EL ASUNTO que te están vendiendo.

  • Gunn

    Decidle hola a Crossbones

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