Críticas

La novia

Hace cuatro años la directora zaragozana Paula Ortiz estrenaba su primer largometraje De tu ventana a la mía. El film protagonizado por Maribel Verdú, Leticia Dolera y una excelente Luisa Gavasa tuvo críticas más que considerables, le proporcionó el premio Pilar Miró a la mejor dirección novel del festival de Valladolid y estuvo presente en los premios Goya. Ahí mostraba que además de gustarle contar historias de mujeres marcadas por la tragedia le encantaba apostar por una estética muy cuidada, algo que le ha llevado a ser comparada por Terrence Malick, había momentos en los que Maribel Verdú y Leticia Dolera parecían formar parte de una obra pictórica.

Su segunda película, La novia está siendo considerada una de las sensaciones cinematográficas de este año, a nivel nacional, desde que se presentase en el festival de San Sebastián, inexplicablemente fuera de la sección oficial. Se trata de una adaptación de uno de las obras más afamadas de Federico García Lorca, Bodas de sangre. El autor se inspiró en el crimen del cortijo del Fraile ocurrido en Almería en el año 1928, y que tuvo como principal protagonista a una novia que horas antes de celebrarse su matrimonio amañado con el hermano de su cuñado decide escaparse con el hombre del que ha estado siempre enamorada y con quien no se pudo casar ya que eran primos, el cuñado terminaría dándoles caza y provocando la muerte del amante.

En La novia, la protagonista se debate entre dos hombres, a los que conoce desde que era una adolescente y que pertenecen a familias rivales. Su prometido le puede proporcionar hijos y una estabilidad económica, ya que es el heredero de una terrateniente, pero ella está realmente enamorada de Leonardo, con quien le prohibieron casarse porque no era un buen partido, que terminó contrayendo matrimonio con una de sus primas.

© Betta Pictures

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Uno de los aspectos más admirables de La novia es la valentía que ha tenido Paula Ortiz para afrontar la adaptación a la gran pantalla de una obra tan reconocida de Federico García Lorca de esta manera. Capta todo el universo lorquiano, se respira esa atmósfera asfixiante, y no renuncia a los símbolos , ni la teatralidad ni al amaneramiento, pero lo presenta de una forma diferente y también apuesta por una realización muy delicada, tal y como pudimos ver en De tu ventana en la mía.

Lo de Inma Cuesta en La novia es realmente un milagro. Ella ha nacido para formar parte del universo lorquiano, es pura carnalidad y fatalidad. Es plenamente consciente de que Paula Ortiz le ha ofrecido el mayor regalo de su carrera y lo que nos proporciona la actriz es realmente espectacular, su trabajo es tan descarnado que cuando recita el texto de Lorca no estamos pensando que está interpretando. La novia es la demostración de que Inma Cuesta, que siempre ha sido eficaz en todo tipo de proyectos, puede hacer lo que le dé la gana. No solo tiene esa cara, parece sacada de un cuadro de Julio Romero de Torres, sino que también tiene talento. Y de las actrices que han surgido en los últimos quince años probablemente sea la única que pueda aspirar al título de heredera de Penélope Cruz, que habría sido una protagonista ideal de una versión de Bodas de sangre si se hubiese rodado en la década de los noventa.

Los otros dos vértices de este triángulo amoroso no corren la misma suerte. A Álex García, que interpreta a Leonardo el hombre deseado, le falta vigor y descaro, pero defiende la papeleta al lado de un Asier Etxeandia, que en el papel del novio abandonado, es tan excesivo incluso cuando tiene que estar más natural que hay momentos en los que llega al ridículo.

© Betta Pictures

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La otra gran estrella de la función es Luisa Gavasa que es una verdadera bestia parda, y que por cierto era la que se merecía la nominación al Goya por De tu ventana a la mía. La actriz aragonesa impone tanto con su presencia y con su interpretación que se convierte en una apisonadora desde su primera aparición en el film, no va a tener competencia en los principales premios del cine español de esta temporada. Es injusto olvidarse de Leticia Dolera, que pocas veces ha estado mejor que en la piel de esta mujer que sabe que está casada con un hombre que nunca le ha querido, de una actriz tan extraordinaria como Ana Fernández o del recientemente fallecido Carlos Álvarez Novoa, que interpreta al padre de la novia.

Lo realmente sorprendente del film es que solamente haya costado millón y medio de Euros, porque luce como si la inversión hubiese sido cuatro o cinco veces mayor, cada Euro se ha aprovechado al máximo. Audiovisualmente La novia es gozosa. El paisaje, la película se rodó en Los Monegros y en la Capadocia, es un personaje más, y está maravillosamente retratado por Miguel Ángel Amodeo, y el diseño de producción y el vestuario también es excelente. Y lo mismo se puede decir de la bellísima composición realizada por el japonés Shigeru Umebayashi.

La novia probablemente no sea para todos los públicos por ser muy estética pero propuestas de este tipo, tan artísticas y pasionales, son realmente necesarias y más en nuestra industria.


Paula Ortiz | Paula Ortiz, Javier García. Basada en la obra Bodas de Sangre de Federico García Lorca | Inma Cuesta, Luisa Gavasa, Álex García, Asier Etxeandia, Leticia Dolera, Carlos Álvarez- Nóvoa, Ana Fernández, Consuelo Trujillo, Manuela Vellés, María Alfonsa Rosso, Mariana Cordero | Javier García, Javier García | Miguel Ángel Amodeo | Shigeru Umebayashi | Jesús Bosqued, Pilar Quintana | Alex Lafuente, Rosana Tomas | Alex Lafuente, Rosana Tomas, Alex Lafuente, Rosana Tomas | Get In The Picture Productions, Rec Films | Betta Pictures |

Mary Carmen Rodrí­guez

Soy iconódula y oscarnallóloga.

  • Zambull0

    Muy de acuerdo en prácticamente todo, aunque desde mi punto de vista, lo que realmente merece la pena de la película es el montaje y la fotografía. Muchos planos podrían ser un cuadro a enmarcar

    En cualquier caso, me imagino la dificultad de transmitir en una película los matices de la obra, y la verdad es que lo que ocurre en escena pocas veces aparece justificado y las relaciones entre los personajes no se me hicieron nada creíbles, excepto entre el novio (Asier Etxeandia) y su madre.

  • Raqueta Malvada De Tenis

    Vengo de ver La Novia, vista ayer.

    Debo decir, que tenía infinitas ganas de verla y el chasco que me he llevado ha sido… En fin, culpa mía por tener hype.

    A Inma Cuesta, la veo bastante pasada de revoluciones, excedida en todo. No es necesariamente algo negativo, pero la sensación que tengo con ella mientras la veo en pantalla, es que ella está dentro de la película, en otra película, que ella está en Bodas De Sangre el texto, y no en La Novia, la adaptación cinematográfica. Tampoco ayuda mucho la nula química que tiene con uno y otro amantes. Quizás bien, esto es subjetivo, pero no me la creo enamorada del melenas, y de algún modo tampoco del otro. Es muy complicado que los coprotagonistas, sean actoralmente tan comedidos. El papel de Alex García, tendría que haber ido para alguien que pudiera dotar de esos matices de pasiones primarias que le faltan a éste. Muchas veces pensaba en alguien tipo Bardem en el papel de Leonardo. Un hombre de una fisionomía tosca, pero con sensibilidad. Que se deja llevar, y que te obliga a ir a con él, porque en pantalla, es medio bestia, medio hombre.

    Luisa Gavasa, también está colosal, pero al igual que Inma Cuesta, está colosal por su cuenta, como ajena a todo la que le rodea.

    Fíjate, que pienso que Dolera es la que mejor está en su papel, se contiene cuando tiene que contenerse y explota cuando le toca, de un modo transmite la rotura de su personaje. Nadie va a loarla, porque las luces están en Cuesta, pero lo de Leticia Dolera aquí, es monumental.

    En general, esa desconexión entre las partes, es lo que me impide abrazar la película y entrar de lleno a la tragedia.

    Ahora, leyendo sobre lo de que sólo ha costado 1.5 millón de euros, creo que se puede entender. Hay muchos planos muy descafeinados, en los que se aprecia que han intentado salvar la papeleta con lo que podían. Y esto me fastidia infinito, porque hay algunos planos realmente interesantes, hay ideas visuales de una potencia mayúscula, pero en general, es como ver a alguien jugando a ser Von Trier rodando un corto de escuela, las ideas e intenciones están ahí, pero no el dinero. Es como si hubiera decisiones muy inteligentes a nivel visual / narrativo y otras de una torpeza insultante. Traigo a colación el duelo como ejemplo peyorativo, y la escena de los cristales estallando como un plano de una belleza inesperada (ojo, que creo que lo más acertado de todo, a parte del juego de imágenes distorsionadas por los cristales en la secuencia final, es la escena del baile en la boda, cuando juega a alternar la confusión-opresión de La Novia, con el giro del zoetropo, y consigue por un instante unirlo todo en un momento. Otra idea que también es un acierto mayúsculo, es plantear la vuelta de la comitiva nupcial del casamiento hacia casa de La Novia como un desfile fúnebre, con ese crepúsculo revelador del destino que aguarda, de la muerte que se les viene encima).

    Por otra parte, el sonido, me ha dejado frío. Ya no sólo porque la mitad de los diálogos, me los he tenido que imaginar, sino porque hay algo que para mi es imperdonable, y es la elección por parte de Pachi Iglesias de emplear el Pequeño Vals Vienés de Soledad Vélez en lugar del de Silvia Cruz:

    https://www.youtube.com/watch?v=vx5CW0Vyvi8

    Si había una canción que podía expresar ese desgarro del alma, y esa muerte en vida por la tragedia lorquiana, era esta.

    Inma Cuesta, ha nacido en un poema de Lorca, es la Chiquita Piconera, es el campo, es la mujer pasional, la sensualidad bucólica de un mundo siempre a flor de piel. Sin embargo, no es aquí. No es así. No es esto. Y espero que llegue. Porque el día que pase… Buff.

  • George Kaplan

    Algo así le escuché hace poco en un debate en La 2 a Emma Suárez y Ana Belén, que ambas (por desgracia más la primera que la segunda) notaron la falta de papeles protagonistas al avanzar su edad. Carmen Maura sigue trabajando, pero en su mayor parte en las muy discutibles últimas pelis de De La Iglesia. Las otras padeciendo ese mal.

  • Greboada

    Perdona que discrepe, pero quien no se diese cuenta del pedazo de actriz que es la Verdú al ver La Buena Estrella, se puede arrancar los ojos directamente, que para lo que le sirven no los va a echar de menos.

    Con respecto al tema de los rostros jóvenes de cantera televisiva… pues te diría que “sí, pero”.

    En la comedia, por ejemplo, tienes muchos actores que aguantan muy bien sin ser jóvenes y televisivos. Lo que ocurre es que en España hay muchos y buenos actores cómicos, y las comedias suelen ser bastante buenas, y eso le da a los directores de comedia patrios un margen que en otros géneros pueden no tener.

    Sin embargo, drama… ¿cuantos actores tienes al nivel de la Verdú? ¿cuantos dramas de calidad se hacen? Si una de las mayores actrices dramáticas españolas que haya habido y que debería ser patrimonio cultural de la humanidad (la Maura, para entendernos), hace años que no sale del cine francés y solo vuelve por navidad, como el turrón.

    Si te llevan al cine y te dicen que vais a ver una comedia española, sin saber cual es, ¿te meterías?. ¿Y si te dicen lo mismo de un drama?. Yo en el primer caso diría “pues vale”, en el segundo, va a ser que a ciegas, como que no. Para mí que la Verdú está pagando el hecho de que en este país no hay un cine dramático a su altura.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Totalmente de acuerdo con lo que dices, Greboada.

    Hace diez años tuvo que venir Guillermo del Toro para que todo el mundo se diese cuenta de lo que podía hacer una actriz como Maribel Verdú, que llevaba años sin trabajar en el cine y que se había metido en proyectos que no le merecían.

    La situación ahora es bastante difícil para alguien que no sea un pope, porque las televisiones que invierten en los proyectos cinematográficos y algunas distribuidoras siempre van a exigir rostros jóvenes, y preferiblemente de la cantera televisiva, aunque no tengan ningún tipo de talento. Recuerdo que hace un par de años Irene Escolar, que en teatro lo está siendo todo, se quejaba en La Script de que se ha quedado fuera de alguna película a última hora porque al distribuidor no le interesaba al no ser nada conocida, y ahora gracias a interpretar a Juana la Loca en la serie Isabel la situación ha mejorado considerablemente.

  • NAVARRO

    De hecho lo he pensado y se me ha olvidado nombrarla 😉

  • Greboada

    Pero eso requiere directores con renombre, que sean capaces de atraer público aunque los protagonistas sean ya talluditos y no levanten pasiones (y otras cosas). “Amour” de Haneke, sin ir más lejos, o “Blue Jasmine” de Allen, con la Blanchet en una edad en la que ya encadena papeles de secundaria de lujo, pero secundaria.

    Ahora bien, un director que no tenga el renombre que tienen Almodovar o Haneke o Woody Allen es poco probable que se atreva.

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Es una alegría que Almodóvar haya convertido en protagonista de su próxima película a Emma Suárez, que también debería estar en el grupo de las actrices citadas por Navarro,

  • http://www.lashorasperdidas.com Mary Carmen Rodríguez

    Es una alegría que Almodóvar haya convertido en protagonista de su próxima película a Emma Suárez, que también debería estar en el grupo de las actrices citadas por Navarro,

  • Greboada

    Buenos papeles los seguirá habiendo. Lo que ya no habrá serán papeles de protagonista, ya que generalmente los papeles protagonistas suelen requerir actores (y actrices) actractivos.

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

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