Noticias

Premios Goya 2016

Bienvenidos a la 30ª edición de los premios Goya. Cinco títulos aspiran a ser la mejor película del cine español del 2015, La novia de Paula Ortiz, Truman de Cesc Gay, Nadie quiere la noche de Isabel Coixet, Un día perfecto de Fernando León de Aranoa y A cambio de nada de Daniel Guzmán. Quien tiene reconocimiento seguro es Mariano Ozores que recibirá el Goya de honor, un galardón que ha tardado en llegar ya que se trata del director más taquillero del cine español. Por segundo año consecutivo el maestro de ceremonias es Dani Rovira, que se alzó en la pasada con el Goya al mejor actor revelación por Ocho apellidos catalanes. Tras un número musical en que han participado varios actores Rovira le lanza una pulla a Neil Patrick Harris diciendo que en los Goya hacen lo mismo que en los premios Oscar pero con menos pasta.

El Goya a la mejor canción se lo lleva Pablo Alborán y Lucas Vidal por el tema del hitazo de Palmeras en la nieve, el galardón ha sido entregado por Alaska y Rosario Flores. Vidal se hace con el segundo galardón al que aspiraba por la banda sonora de Nadie conoce la noche de Isabel Coixet, lo recogió de las manos de Cayetana Guillén Cuervo, que luce el escotazo de esta noche esa mujer será un pibón toda su vida, y Unax Ugalde. El compositor se impuso al gran Shigeru Umebayashi, responsable de La novia, no es moco de pavo.

María León y Juan Echanove son los encargados de presentar el Goya al mejor actor revelación que va para Miguel Herrán por A cambio de nada, el primer largometraje de Daniel Guzmán que está hecho un mar de lágrimas, a él se lo dedica diciéndole que le ha dado una vida.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Tras un largo, larguísimo, eterno monólogo de Dani Rovira, Belén López, Enrique Villén y Yolanda Ramos entregan el Goya a la mejor peluquería y maquillaje a Sylvie Imbert, Paco Rodríguez H. y Pablo Perona por Nadie quiere la noche, el segundo cabezón que se lleva el film de Isabel Coixet. Verónica Sánchez y Fernando Guillén Cuervo hacen lo propio con el galardón a la mejor dirección artística que va para Antón Laguna por Palmeras en la nieve. Aura Garrido y Marta Hazas son las encargadas de presentar el Goya a la mejor dirección de fotografía que va para Miguel Ángel Amoedo por La novia, el film de Paula Ortiz consigue de esta manera la primera estatuilla de la noche. Carmen Machi y Julián López entregan el Goya al mejor montaje a Jorge Coira por la frenética El desconocido.

Icíar Bollaín y Manuel Gómez Pereira le entregan el Goya a la mejor dirección novel a Daniel Guzmán por A cambio de nada, que no puede contener la emoción desde que comenzó la ceremonia. Ha sido una década de trabajo para sacar adelante su primera película como director, él ya ganó un Goya en el 2004 por el cortometraje Sueños. Le dedica el premio a su estrella, a su abuela Antonia, que a sus 93 años opta al premio a la actriz revelación.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

El presidente de la Academia, Antonio Resines con muletas por una reciente operación de rodilla, pronuncia un discurso en donde habla de la subida del IVA, de la fundación del Cine español, de la piratería y lamenta no terminarlo con un rap, sentido del humor ante todo.

El director de la ECAM y el de la ESCAC entregan el Goya al mejor corto de ficción a El corredor de José Luis Montesinos. María Adánez, Manuela Vellés y Javier Rey entregan el Goya al mejor actor de reparto a Javier Cámara por Truman, merecidísimo.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Goya Toledo y Diego Martín presentan el Goya a la mejor película europea que va para la francesa Mustang, que aspira a llevarse el Oscar y que fue premiada en la pasada edición del festival de Valladolid.

Adriana y Emma Ozores son las encargadas de presentar el homenaje a su tío, el director, guionista y productor Mariano Ozores, artífice de 96 películas que se dice pronto. Da las gracias a los actores de sus películas y al público que le convirtió en un referente del cine español durante décadas.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Úrsula Corberó, su pierna, y Salva Reina entregan el Goya a los mejores efectos especiales que va para Lluís Rivera y Lluís Castells por Anacleto: Agente secreto. Daniel Grao, Macarena Gómez y Jan Cornet entregan el Goya al mejor sonido a Daniel Machado, Jaime Fernández y Nacho Arenas por El desconocido. Cecilia Freire, Miriam Díaz Aroca y Pepón Nieto hacen lo propio con el premio al mejor vestuario que va para Clara Bilbao por Nadie quiere la noche que de momento se sitúa en cabeza.

Clara Lago y Oscar Jaenada entregan el Goya a la mejor actriz revelación a Irene Escolar por Un otoño sin Berlín, la última representante de la saga de los Gutiérrez Caba era sin duda la gran favorita de esta categoría.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Gracia Querejeta y Paz Vega entregan el Goya a la argentina El clan de Pablo Trapero como mejor película iberoamericana.

Tras una animada actuación a cargo de Joan Manuel Serrat y otra larga intervención de Rovira. Ginés García Millán y Hugo Silva entregan en Goya a la mejor actriz de reparto a Luisa Gavasa por la bestialidad que hace en La novia.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Verónica Echegui, Silvia Abascal y Antonio de la Torre presentan el Goya al mejor cortometraje documental que va para Hijos de la Tierra de Axel O´Mill Tubau y Patxi Uriz Domezáin. El Goya al mejor documental va para Sueños de sal de Alfredo Navarro. Nerea Barros, Juan Diego Botto y Antonio Dechent entregan el Goya a la mejor dirección de producción que va para Andrés Santana y Marta Miró por Nadie quiere la noche. El premio al mejor cortometraje de animación va para Alike de Daniel Martínez Lara y Rafael Cano Méndez. Por otro lado el galardón a la mejor película de animación se lo lleva Atrapa la bandera de Enrique Gato.

Tras el homenaje a los desaparecidos con la música de Mar adentro, los escritores Elvira Lindo y Mario Vargas Llosa aparecen en escena para entregar el Goya al mejor guión adaptado que va para Fernando León de Aranoa por Un día perfecto, que salva los muebles. Cesc Gay Tomás Aragay se llevan el premio al mejor guión original por Truman, el claro favorito de este apartado.

Marisa Paredes y Eusebio Poncela entregan el premio a la mejor actriz que va para Natalia de Molina por Techo y comida, sorpresón, la favorita era Inma Cuesta por La novia. Es el segundo Goya para de Molina tras Vivir es fácil con los ojos cerrados, que ha recibido excelentes críticas por su interpretación de madre soltera que lo va perdiendo todo y que fue premiada en el festival de Málaga.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Bárbara Lennie y Belén Rueda entregan el Goya al mejor actor a Ricardo Darín por la exhibición que ha hecho en Truman. Cantadísimo. Ha sido breve en su discurso ante el temor de ser cortado por la música.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Tras un homenaje a Luis Buñuel con tamborrada incluida Victoria Abril y Javier Gutiérrez entregan el Goya a la mejor dirección a Cesc Gay por Truman.

Juan Antonio Bayona es el encargado de cerrar la velada que entrega el Goya a la mejor película a Truman. No sé si es la mejor película española del año, personalmente me quedo más con la arriesgada La novia, pero es un galardón merecido y que no molesta la cinta de Paula Ortiz no ha generado tanto consenso. Y si eso vale para recuperar al film pues bienvenido sea.

© GTRESONLINE

© GTRESONLINE

Finaliza la 30ª edición de los premios Goya, que no se ha caracterizado por tener un buen ritmo.


Mejor película: Truman
Mejor dirección: Cesc Gay, por Truman
Mejor dirección novel: Daniel Guzmán, por A cambio de nada
Mejor actriz: Natalia de Molina, por Techo y comida
Mejor actor: Ricardo Darín, por Truman
Mejor actriz de reparto: Luisa Gavasa, por La novia
Mejor actor de reparto: Javier Cámara, por Truman
Mejor actriz revelación: Irene Escolar, por Un otoño sin Berlín
Mejor actor revelación: Miguel Herrán, por A cambio de nada
Mejor guión original: Cesc Gay y Tomàs Aragay, por Truman
Mejor guión adaptado: Fernando León de Aranoa, por Un día perfecto
Mejor música original: Lucas Vidal, por Nadie quiere la noche
Mejor canción original: Palmeras en la nieve, de Lucas Vidal y Pablo Alborán, para Palmeras en la nieve
Mejor dirección de producción: Marta Miró y Andrés Santana, por Nadie quiere la noche
Mejor montaje: Jorge Coira, por El desconocido
Mejor sonido: David Machado, Jaime Fernández y Nacho Arenas, por El desconocido
Mejor dirección de fotografía: Miguel Ángel Amoedo, por La novia
Mejor dirección artística: Antón Laguna, por Palmeras en la nieve
Mejor diseño de vestuario: Clara Bilbao, por Nadie quiere la noche
Mejor maquillaje y peluquería: Sylvie Imbert, Pablo Perona y Paco Rodríguez H. , por Nadie quiere la noche
Mejores efectos especiales: Lluís Rivera y Lluís Castells, por Anacleto: agente secreto
Mejor película europea: Mustang, de Deniz Gamze Ergüven
Mejor película iberoamericana: El clan, de Pablo Trapero (Argentina)
Mejor documental: Sueños de sal
Mejor película de animación: Atrapa la bandera
Mejor cortometraje de ficción: El corredor, de José Luis Montesinos
Mejor cortometraje documental: Hijos de la tierra, de Axel O’Mill Tubau y Patxi Uriz Domezáin
Mejor cortometraje de animación: Alike, de Rafael Cano Méndez y Daniel Martínez Lara

Mary Carmen Rodrí­guez

Soy iconódula y oscarnallóloga.

  • rafaelgg

    Pues sientete orgulloso de tu hijo.

  • SkullBoy

    Los que ven eso están irremisiblemente perdidos para la causa, pero hay otro 30% de chavales -puede que incluso más- a los que sí se puede reconducir (mi hijo no vería Sálvame ni aunque yo le diera dinero a cambio); lo que está claro es que si no se intenta perderemos incluso a esos.

  • rafaelgg

    Lo que se pueda conseguir con los chavales en el instituto educándolos te lo manda al carajo 10 minutos de visionado de “Salvame” o de “Gandia Shore” en la que se les dice que lo que importa en esta vida es ser un gañán cachas tatuado o cani de tetas operadas semianalfabetos sin más metas en la vida que la fama, el hedonismo y el dinero fácil dando el mínimo palo al agua.

  • jin jack

    Vale es un caso remoto, y estoy de acuerdo.

    Lo de los toros yo siempre he estado en contra, salvo a la portuguesa, me parecen horribles.

  • SkullBoy

    Es triste pero es así. En Francia, con los años, han ido consolidando una industria que ahora es capaz de manufacturar desde comedias (sofisticadas o tontorronas) hasta superproducciones de acción, dramas históricos o ciencia-ficción. Y en todos los géneros son capaces de plantarle cara al cine yanqui.
    Reconozco que les tengo una envidia…
    Porque es que estoy seguro de que si aquí copiásemos el sistema no nos faltaría gente con talento para hacer buen cine de cualquier género. Luego ya será otro tema si, como tú dices, la gente solo pide Torrentes y Apellidos Vascos.
    Pero aún así, hay que intentar educar al público. Adapta a los clásicos y luego llévate a los chavales de los Institutos a ver las películas (como una actividad de clase más, obligatoria) y poco a poco les irás acostumbrando el paladar. Estoy seguro de que así es como se empieza. Pero claro, si ni siquiera existen las películas…

  • rafaelgg

    Aparte de que tienen un público mucho más sofisticado que aunque se tragan comedias decsal gruesa equivalente a nuestro Torrente también convierten en taquillazos películas basadas en obras de Dumas o Balzac(La Reina Margot, Germinal) tu intenta que los españoles que convierten Telecinco en la cadena más vista y Salvame en lider de audiencia, vayan en masa a ver una película basada en Galdos o Lope De Vega.

  • SkullBoy

    Eso es indudable. Allí su cine patrio recauda más que el americano (¡cada año!), pero -previamente- las películas se hacen porque cuentan con todo tipo de ayudas de su Ministerio de Cultura (llámense subvenciones, desgravaciones, financiación mixta, cuota de pantalla o lo que sea).

    Rodar una película (o montar una obra de teatro) no es allí más difícil que cualquier otro tipo de actividad. Aquí es una auténtica odisea, y cada día más, al punto de que estamos perdiendo futuros nuevos talentos por culpa del sistema. Es para tirarse de los pelos. En vez de eso… cargamos contra “los culturetas”.

  • SkullBoy

    Eso es muy simplista, reconócelo. Lo normal sería que la gente quisiera rodar un thriller, o una de terror, policiaca o de aventuras, o una comedia o incluso algo de Ci-Fi. Casi nadie hace ya películas de la guerra civil y, en cualquier caso, no podemos supeditar toda la financiación de una industria a que se dé la “posibilidad” de otra película sobre la guerra civil. Es una mala excusa para no tener que dar un duro al cine.

    Por otro lado, los toreros también reciben subvenciones para su Fiesta Nacional sin tener que preocuparse de ninguna falta de libertad. ¿Por qué habría de jugar eso en contra de los cineastas y de nadie más? Sería algo totalmente injusto.

  • rafaelgg

    Y si en países como Francia no se depende tanto de las subvenciones es porque el público francés no le tiene declarada la guerra a la cinematográfia y la apoya en taquilla.

  • jin jack

    Ya, pero ocurriría lo de la falta de libertad.

    “Si a un director le da por hacer una peli de los héroes y villanos de la guerra civil, que hubo en ambos bandos, dependiendo del gobierno de mierda que haya tendrá problemas de un tipo o de otro, y al final o tendrá que distorsionar su peli o buscarse financiación para poder enseñar su historia sin adulterar.”

Críticas

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

mi6

Pillad palomítas.

ant-man-y-la-avispa

Aquí hemos venido por las risas.

Twitter

Podcast