Críticas

Deadpool

Deadpool aterriza en nuestras salas tras convertirse en un taquillazo bastante inesperado en Estados Unidos. Que un personaje no especialmente conocido por el gran público, con un humor tan ágil como grosero y cuya película es calificada R, arrase, deja varias cuestiones en el aire y algunas posibles conclusiones. Nos hace preguntarnos si una calificación R puede ser considerada realmente un freno hoy en día y pone en duda el supuesto agotamiento del género de superhéroes en la gran pantalla. ¿Qué ha convertido a Deadpool en la película que todo el mundo quiere ver? Posiblemente que Deadpool es un superhéroe claramente diferenciado del resto y que los responsables de su película han apostado por no “suavizarlo” para ampliar público.

La primera gran distinción de Deadpool es que, al igual que en los cómics, se establece un juego constante con el espectador. La película es, como Deadpool, una maldita “attention whore” que te da codazos cómplices para que te rías con él. Hay coñas dirigidas a ti, entregado espectador, desde los títulos de crédito iniciales hasta la última escena postcréditos. La otra gran diferencia es que esas coñas autoreferenciales y dirigidas al público son sólo parte del surtido de exhibiciones dialécticas y físicas del personaje, cuyo mayor superpoder es tener una gracia tan natural como negra. Un humor lleno de mala leche que tiene su mejor acompañanete en Vanessa, la pareja del personaje en la película, que sin salir del rol de interés amoroso al menos no es retratada como una dulce damisela, sino como una mujer con la misma mala baba que él.

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Todo ello es algo que ya se encontraba en las viñetas. En los cómics de Deadpool se ve tanto su incontinencia verbal como los juegos narrativos (en un cómic incluso recorta las páginas del mismo para retroceder en la historia y arreglar el entuerto). Los fans del personaje agradecerán enormemente lo bien pillado que tienen al personaje en la película y para el resto del público es la excusa para descubrir que el mundo de los superhéroes es mucho más maleable y diverso de lo que la mayoría de películas habían mostrado hasta ahora.

Ahora bien, todas sus virtudes se concentran en lo citado antes. Cuando la película trata de contarnos una historia es cuando vemos que todos los méritos se concentran en un personaje que podría haber sido un excelente robaescenas y que aquí ejerce de protagonista. El resto es rutinario en el peor de los sentidos: un villano sin interés alguno que es una suerte de traficante de armas a la medida del universo X-Men. No hay nada en esa trama que interese, tampoco los mutantes que acompañan a Deadpool resultan particularmente interesantes más allá se servir como muleta a algunos gags. Es como si todos los esfuerzos de los guionistas se hubieran depositado en una única faceta, la de crear un personaje carismático y divertido, el contexto y su objetivo son lo de menos.

DEADPOOL

Es aquí cuando toca reivindicar a Ryan Reynolds. El tipo siempre ha sido considerado un gracioso de segunda y un actor de tercera, pero aquí demuestra sobradamente que el problema no era tanto su falta de virtudes como los proyectos en los que ha participado. Se entrega al personaje de lleno y lo hace por segunda vez, tras aquella aberración que le hicieron en X-Men orígenes: Lobezno. Hacer humor sin mostrar el rostro, por muy buenas líneas de diálogo que uno tenga, no es trabajo sencillo y él sabe dotar al Deadpool enmascarado de una gestualidad única que es vital en varias escenas que acaban siendo puro slapstik ultraviolento. Además Reynolds ha sido clave en este proyecto, principal impulsor del mismo, casi un asunto personal. Sabía que su primera intentona fue una oportunidad perdida por decisiones creativas ajenas a él, pero que había petróleo en este personaje. Ahora demuestra que con unos buenos guionistas, como le pasa a cualquier actor, su trabajo crece exponencialmente.

Habrá continuación, porque las cifras de la película han sido el mejor regalo que la Fox podía recibir este 2016, pero habrá que demostrar entonces si Deadpool puede ser algo más que el gracioso nº1 y ser parte, no sólo de su propio show, sino de una historia que despierte un mínimo interés.


Tim Miller | Rhett Reese, Paul Wernick | Simon Kinberg, Ryan Reynolds, Lauren Shuler Donner | Stan Lee, Jonathon Komack Martin, Rhett Reese, Aditya Sood, Paul Wernick | Ryan Reynolds, Ed Skrein, Morena Baccarin, Stefan Kapicic, Brianna Hildebrand, T.J. Miller, Gina Carano, Karan Soni, Michael Benyaer | Ken Seng | Junkie XL | Julian Clarke | Sean Haworth | Marvel Enterprises, Twentieth Century Fox Film Corporation | Hispano Foxfilm |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • http://cednovelista.blogspot.com EdSQ

    Estuvo muy buena. Como toda película tiene fallas, pero como reivindicación, se lleva el premio.

  • Luc Hamill

    Recién vista. Me ha parecido divertida y simpática, y eso es mérito, porque ni Ryan Reynolds ni Deadpool son de mi devoción.

    Era como el aperitivo (con toda su honra) para Batman v Superman… Espero que ésta esté a la altura :S

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