Críticas

Calle Cloverfield 10

Para la mayoría, la gran pregunta que flota alrededor de Calle Cloverfield 10 es si actúa como secuela o si guarda alguna relación con la Cloverfield original, – titulada en España como Monstruoso – estrenada hace ya ocho años. No voy a ser yo quien desvele hasta que punto ambas comparten aspectos temáticos o de trama, pero si puedo hablar de lo más interesante que tienen en común: el juego de perspectivas ante sucesos aparentemente apocalípticos. Si la de 2008 se construía a base de retales filmados cámara en mano por unos veinteañeros mientras un monstruo sucedáneo de Godzilla destrozaba Nueva York, la nueva desciende a un refugio subterráneo en alguna parte de Luisiana, donde se atrincheran dos hombres y una mujer después de un supuesto ataque terrorista a gran escala.

© Paramount Pictures /Bad Robot

© Paramount Pictures /Bad Robot

Son películas hechas con un presupuesto relativamente bajo, pero con unas inteligentísimas campañas virales detrás diseñadas por los reyes de las campañas virales – J.J. Abrams y su productora, Bad Robot – lo que prácticamente las garantiza unos ingresos en taquilla muy, muy por encima de la inversión. Lo bueno de que haya pasado casi una década entre una y otra es que a Abrams le ha dado tiempo a reforzar su status en el star system y a volverse aún más listo si cabe a la hora de producir y reclutar talento. Ello se traduce en que Calle Cloverfield 10 es bastante mejor que su predecesora, la cual, más allá de su iconoclasta propuesta, tenía un guión y unos personajes bastante postizos, diseñados por un Drew Goddard con aún poco bagaje (quien, por otra parte, ha madurado bien desde entonces, como demuestran el guión de Marte y la serie Daredevil).

Los responsables del nuevo libreto, Josh Campbell y Matthew Stuecken, son también bastante inexpertos, pero cuentan con la colaboración de ese prodigio llamado Damien Chazelle (Whiplash), quien seguramente ha contribuido de forma decisiva para que el minimalista planteamiento formal no pierda agilidad en su desarrollo, ni se descuide la atención en los detalles y los personajes. Y el sucesor de Matt Reeves en la dirección es el prácticamente debutante y desconocido Dan Trachtenberg, que se descubre como un hábil canalizador de las obsesiones de J.J., además de compartir su misma pericia para la dirección de actores.

Lo que prima en la película es el clasicismo bien entendido y la mezcla inteligente y sorprendente de influencias, obras y géneros. Es decir, lo que mejor hace Abrams cuando tiene el día bueno. En el comienzo, unos títulos de crédito a lo Saul Bass dan paso a una mujer, Michelle (Mary Elizabeth Winstead), que, por no querer resignarse a una relación abocada al fracaso, huye en solitario por carretera hacia un futuro incierto, como Janet Leigh en Psicosis. Pero en lugar de con un Motel Bates, se topa con camioneta que embiste su vehículo y la deja inconsciente. Cuando despierta, está ya en un bunker encadenada a la cama por Howard (John Goodman), un hombre corpulento que asegura que le ha hecho el favor de su vida dándole sustento y cobijo bajo tierra después de un ataque químico o bacteriológico que ha aniquilado a toda la población. Howard no está dispuesto a abrir la puerta al exterior hasta que pasen al menos un par de años y, con las comunicaciones cortadas, la única otra persona con quien cuenta Michelle para corroborar la historia es con Emmett (John Gallagher Jr.), un vecino algo atolondrado que cuenta que se coló a la fuerza en el refugio en el momento del desastre.

A partir de ahí se da paso a un tira y afloja cuasi teatral entre personajes, sostenido por una intriga y un terror psicológico cuya evolución a lo largo del metraje está calibrada al milímetro. La intimidad y delicadeza del espacio y la cadencia remiten de nuevo a Hitchcock (la banda sonora de Bear McCreary imita explícitamente a las de Herrmann), con los puntos de giro justos, que siempre llegan en el momento adecuado. El manejo que se exhibe del suspense se agradece y es una rareza en nuestros días. Funciona a dos niveles: en el claustrofóbico interior del búnker, con una amenaza ambigua que se mastica, y en el apocalíptico exterior, que aunque casi no se ve, está muy presente a través de efectos sonoros y contundentes escenas sueltas.

© Paramount Pictures / Bad Robot

© Paramount Pictures / Bad Robot

En el buen funcionamiento del filme tiene mucho que ver el acertadísimo casting, empezando por Goodman, quien, más allá de su imponente figura, tiene una capacidad innata para parecer amenazante y noble, un pirado paranoico y un papá oso cálido a la vez, que es lo que necesita el personaje de Howard. Y Winstead dota a Michelle del punto justo de vulnerabilidad y fortaleza que requiere, confirmando que tiene un grandísimo futuro como actriz si le conceden más oportunidades.

No se puede decir que Calle Cloverfield 10 esté libre de agujeros en el guión o de tramos efectistas, especialmente en la parte final, pero es un soplo de aire fresco hecho con menos de diez millones y mucha destreza para jugar con las convenciones de género invocando a los clásicos. Si Abrams y compañía pretenden convertir la franquicia en una especie de versión antológica-cinematográfica de The Twilight Zone, este es el camino a seguir.


Dan Trachtenberg | Josh Campbell, Matthew Stuecken, Damien Chazelle | John Goodman, Mary Elizabeth Winstead, John Gallagher Jr | Jeff Cutter | Stefan Grube | Bear McCreary | Ramsey Avery | Bryan Burk, Drew Goddard, Matt Reeves | J.J. Abrams, Lindsey Weber | Paramount Pictures, Bad Robot, Spectrum Effects | Paramount |
  • Sael Oliveira

    La película es buena hasta el final….deja muchos vacíos y no me gustó para nada que metieran a los extraterrestres, es como que si el que hizo el guión no tenía ni idea como terminar la película…ademas, no se entiende bien la parte de la chica secuestrada y que luego no se explica nada….no se, me sentí decepcionada!

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

Twitter

Podcast