Críticas

Kubo y las dos cuerdas mágicas

Kubo y las dos cuerdas mágicas es la película más abstracta, sofisticada y humana de Laika Animation Studios. Es una historia sobre las historias, una meditación sobre la manera en la que configuramos nuestro pasado a través de los relatos que construimos a partir de nuestras memorias. En la práctica, es la demostración de que hasta el cuento de ficción más asombroso que se nos pueda ocurrir siempre se cimenta sobre un aspecto de nuestra experiencia, dando forma a una narración que, paradójicamente, acaba diciendo más de nosotros mismos que la propia realidad. Es un argumento resonante de por sí, pero lo es especialmente para los espectadores particularmente enamorados de las formas de un texto y el abrumador poder intrínseco que éste contiene. En Kubo eres lo que cuentas y, con la ayuda de una pizca de fantasía en el antiguo Japón, a veces eres incluso lo que cuentan de ti.

© Laika Animation Studios

© Laika Animation Studios

La cuarta película del todavía jovencísimo estudio Laika intenta definir este complejo mensaje comenzando por su protagonista titular. Kubo (voz de Art Parkinson) es un juglar, un pequeño narrador que se gana su vida y la de su madre enamorando y frustrando a partes iguales a una audiencia cautivada por el único relato que sabe contar: una maravillosa historia de magia y samuráis que arrebata a los espectadores gracias a los poderes del joven para la música y el arte del origami pero que, para desdicha de los mismos, nunca llega a terminar. Es una historia que remite a un trágico pasado del que Kubo no termina de acordarse, pasado que vuelve a buscarle en forma de su terrorífico abuelo y sus dos tías, y que le lleva a iniciar una huída en busca del único arma que puede acabar con sus perseguidores — una armadura sagrada — acompañado de tres guardaespaldas muy particulares: una mona (Charlize Theron), un samurái de papel y un guerrero – escarabajo (Matthew McConaughey). Parece una trama convencional, pero está constantemente alimentada y enriquecida por los diversos niveles sobre los que trabaja a partir del eterno retorno a la naturaleza de los recuerdos y de las historias. El fin del camino de Kubo supondrá el fin del relato que ha contado toda su vida, y la última pieza que completará el puzzle de sus recuerdos.

Teniendo en cuenta la premisa, se puede decir que Laika se mueve por vez primera, con sus propio material, en un terreno reservado para grandes maestros y maestras de la narrativa, y articulado en una aventura lastrada por dos problemas. El primero es perfectamente fácil de ignorar: muchos chistes, la mayoría en boca de Escarabajo, no me llegan. No pasa nada pero a veces atonta la película. El otro tiene más miga y es su segundo acto (la búsqueda de la armadura), demasiado orientado a la acción pura hasta el punto de operar fuera de su gran tema, que reserva para sus momentos intermedios entre secuencia y secuencia de aventuras. Son individualmente espléndidas, dinámicas, de bella coreografía y estéticamente sorprendentes (caso de las criaturas submarinas que aparecen en un momento dado) pero les cuesta enlazar con la premisa, lo que en cierto modo y unido al hecho de que esencialmente lidian con un mismo objetivo (coge una pieza de la armadura y ahora coge otra pieza y ahora coge otra pieza) les hace perder cierto peso.

El caso es que si Kubo fuera una película “cualquiera”, daría bastante igual, pero a unos niveles de ambición y dificultad tan elevados en una obra empeñada en profundizar en la mecánica del relato me resulta un poco decepcionante encontrarme con momentos tan “convencionales”. Dicho de otra forma, es una película que me obliga a quejarme de vicio y desde el temor a que su insistencia en las escenas de combate acaben sepultando el hecho de que su verdadero corazón reside en sus momentos intermedios entre este tipo de secuencias y que en cierto modo acaban un poco degradados por la intensidad precedente. Momentos estoicos, pausados y evocadores donde la película vuelve a ganar fuerza, revelando nuevas capas de sus protagonistas que se insertan directamente en el interés que tiene el film por profundizar en la importancia de los recuerdos. Momentos en los que la película se intelectualiza de nuevo y vuelve a adquirir un importante contenido simbólico — la guitarra, el shamisen con el que acompaña sus historias — , y momentos que corren el peligro de aparentar como desganados, enmascarados como simples actos de transición entre yoyas o confundidos como sucede en un bellísimo epílogo que en realidad es el verdadero clímax del film, y uno en el que consigue rotundamente llevar a buen puerto su idea central: las historias definen el mundo y definen a quienes viven en él, y su fuerza ancestral viene dada por la propia comunidad. Es la última y más importante lección que nuestro protagonista aprende.

No es de extrañar que haya sido el propio presidente de Laika en persona, Travis Knight, quien haya decidido debutar en el largometraje con este proyecto y quizás se podría achacar a su falta de experiencia tras las cámaras esa pelín incómoda sensación de estar ante una maravillosa película que no termina de identificar del todo cuáles son sus extraordinarios puntos fuertes… porque quizás sabe que tiene elementos para contrarrestarla. Al margen de la potencia de su tema y del dominio que llega a ejercer sobre él en algunos momentos, Kubo es otra demostración de excelencia técnica de Laika sobre el uso del stop-motion hasta el punto de que la transición entre frames es prácticamente inexistente y la reproducción de fluidos como el agua (papeles doblados, por amor de Espinete) casi no parece albergar secretos para ellos — hasta el punto de que, como advierte Jordan Hoffman en The Guardian, corren el peligro de que el público deje de discernir del carácter “manual” que comporta esta técnica –. Los encuadres son tan elegantes como el diseño angular de la producción y la banda sonora entra dentro del nivel habitual de Dario Marianelli con especial potencia en las secuencias de acción. Quizás uno habría deseado un mundo un poco menos “vacío”, pero a lo largo del metraje queda claro lo deliberado de esa decisión, por el carácter íntimo y personal del viaje de nuestro héroe.

Sea como fuere, lo realmente asombroso de Kubo reside en el hecho del preciso conocimiento que tiene Laika de sus propias capacidades, hasta el punto de que en su cuarta película ha decidido mirar de frente a ilustres como Ghibli o Disney en lo que a ambición artística se refiere, y a partir de un material original para convertirse en otro nuevo puntal en un terreno necesitado de abanderados. Kubo es una magnífica película marrada por ciertas aristas que necesitan de tiempo para limar. Afortunadamente para todos nosotros — y dada la inteligente relación entre coste (Kubo ha costado “solo” 60 millones) y beneficios (probablemente reventará el mercado doméstico) –, tiempo es ahora mismo lo que esta compañía tiene. Todo el del mundo.


Travis Knight | Marc Haimes y Chris Butler, basados en una historia de Shannon Tindle y Marc Haimes | (con las voces de): Art Parkinson, Charlize Theron, Matthew McConaughey, Ralph Fiennes, Rooney Mara, George Takei, Brenda Vaccaro, Cary-Hiroyuki Tagawa | Travis Knight, Arianne Sutner | Frank Passingham | Christopher Murrie | Laika Entertainment | Universal Pictures International Spain |
  • EverythingBurns

    Es mucha tela. Son tan buenos que ya no parece stop motion, y creo que incluso no ha ido en su favor esta vez, porque la mayoría de gente cree que es una más de CGI

  • Zarzaparrilla

    Me acabo de quedar LOQUER.

  • EverythingBurns

    Rafa ha dejado un vídeo más abajo que explica cómo hicieron el agua y está hecha con papel. No he visto la peli todavía así que tampoco puedo opinar mucho, pero te dejo el enlace aquí:
    https://www.youtube.com/watch?v=YDhxQloX5wc

  • Zarzaparrilla

    Partamos del hecho de que me ha gustado bastante. Pero aun así, yo tengo varios problemas con la película.

    Para empezar, que el agua sea digital no me ha molado nada. Para seguir, estoy casi convencido de que muchos “extras” de los aldeanos no son hechos por muñecos y stop motion y son realizados también en 3D (como por ejemplo las bailarinas con vestidos rojos del pueblo, o los ciudadanos del cementerio). Me saca de la peli.

    Y para terminar los escenarios. Me parecen demasiado “sencillos” y no me dejan loco, como la biblioteca de Paranormal, o el pueblo de Boxtrolls.

    Pero eso si, esta gente son unos genios y necesitan hacer mucho más dinero para poder seguir haciendo estas maravillas. Solo espero que no se les vaya la pinza y sigan haciendo las cosas lo más manuales posibles, dejando de lado el ordenador todo lo que puedan. Para eso están otros estudios.

    Perdonalmente, de orden mejor a peor de sus pelis, sigue siendo el orden en las que van haciendo. Es decir, Coraline la mejor, Kubo la peor (y con peor entiéndase la que menos me ha gustado, y teniendo en cuenta que todas me parecen una maravilla).

    Por cierto y como semi-off topic. No entiendo bien el título de la película, cuando las dos cuerdas mágicas apenas tienen impacto en la historia.

  • Juan_Mas

    Los Mundos de Coraline me sigue pareciendo la joya de Laika. El esfuerzo y logro de Laika es evidente siempre, pero sus altibajos en casi todos sus films son escandalosos. Y la peli que nos ocupa también sufre de ello. Con un arranque irregular, en lo que respecta a la narración acerca de la profesión del protagonista, y que no alcanza un momento cojonudo hasta la aparición de cierta presencia enemiga. Es cierto que los Boxtrolls posiblemente sea su film menos conseguido, pero en lo que a contenido y a calidad como film de animación no la veo muy superior a Paranorman. Eso sí, Kubo consiguió que me emocionara con los personajes que le acompañan en su aventura… Pero sigo prefiriendo el malrollismo de Coraline.

  • https://twitter.com/RazorKaen RazorKaen

    xdddddddddddddddd

  • rafaelgg

    Este debería de cambiar de camello que lo que le ofrece su proveedor habitual es demasiado fuerte y le está lijando el cerebro.

  • Dhaem17 a.k.a Kraken

    Una película que tiene un cover de The Beatles en su BSO tocado con shamisen hay que verla

  • jacks_brain

    peli de animación del año?
    Le tengo unas ganas locas locas desde que la anunciaron hace años

  • Juan_Mas

    http://despiertatuqueduermesresistencia.blogspot.com.es/2016/06/coraline-botones-y-programacion-mental.html?m=1

    Te refieres a esa puta mierda mal escrita y carente de base cinematográfica? Es decir, el tipo ve la peli y mil mensajes pero no el nombre del director? A eso se le llama PROBLEMA. Yo me pondría en manos de profesionales.

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