Críticas

Animales fantásticos y dónde encontrarlos

Por Doctor Diablo

A priori, nada parecía presagiar algo realmente bueno de esta película. Recuerdo que, cuando se anunció, lo primero que pensé fue en que iban a ordeñar la vaca Potteriana una última vez, dado que J.K Rowling no daba permiso para secuelas apócrifas. Añadirle a eso que el film se iba a basar en un “libro de texto de Hogwarts”, un tratado zoológico sin argumento alguno, me transmitió la triste sensación de que iban a desvirtuar su universo con una suerte de Pokemon para fans de HP. Cuando comunicaron la expansión a tres películas, -finalmente serán cinco- no fui capaz de darles la confianza ganada con las 6 anteriores películas y no intuí el plan (mágico) que Rowling y la Warner estaban organizando.

Finalmente, la escritora ha tomado plena implicación en el asunto. Empezó como asesora, pasó a encargarse del tratamiento del guion, decidió escribirlo en persona y finalmente ella ha tomado la decisión de pasar de tres a cinco películas, muy emocionada por cómo se ha expandido la idea en su cabeza y se plantea escribir los cinco guiones en persona. Vamos a hablar de Animales fantásticos, permitidme abreviar el título en adelante, en su doble vertiente de historia auto-conclusiva y piedra angular de una nueva etapa del Potterverso.

Funciona cojonudamente como ambas.

© Warner Bros.

© Warner Bros.

Como iteración individual es una delicia de película marca de la casa, con todas las constantes de la franquicia funcionando a toda máquina, más algunas novedades en lo concerniente al enfoque narrativo y un desarrollo de temas apenas esbozados en la saga madre, en un muy hábil guion que sirve de debut a Rowling en estas lides. Aparte de su ya sabida pericia para conjurar personajes tridimensionales muy alejados de los clichés que suelen poblar el mundo del blockbuster, la escritora no se conforma con tomar el camino fácil y fabricar un clon del “chico que sobrevivió” trasladado a otra época con el que andar sobre camino seguro, sino que ejecuta un giro de 180º trasladando el protagonismo a un mago menor, un personaje prácticamente a pie de página y además un freaky, animalista y un outsider en la comunidad mágica, con el que el espectador no va a poder ejercer el fácil camino de identificación personal al que invitaba Harry desde la primera imagen a los niños de todo el mundo. Newt Scamander es un protagonista “difícil”, poco carismático y para nada un arquetipo de héroe,pero que parece esconder una vida interior compleja y del que creo que terminará siendo tremendamente entrañable, al que Eddie Redmayne confiere un lenguaje muy peculiar: corporalmente casi nunca establece contacto visual con sus interlocutores, de movimientos poco armónicos y una cadencia verbal trastabillada que junto a su transformación cuando se encuentra en compañía con sus animales, me da a entender que estamos tratando con un individuo no sólo con graves problemas de interrelación si no que se mueve en el límite del autismo o el Asperger (Lo que ha llevado a algunos miopes a acusar a Redmayne de sobreactuar).

Lo que no cambia tanto es el punto de vista, que continua ofreciendo el mismo “sense of wonder”, puesto que pasamos de los ojos de un niño mago que está descubriendo el mundo, a los de un adulto corriente que descubre el mundo de la magia — Dan Fogler en una composición enormemente tierna, noble y eficaz — de lo que una una película menos cuidada hubiera sido el secundario cómico cansino, y que aquí, en cambio, brilla con luz propia estableciendo una química esplendida con Redmayne/Scamander, y que por momentos entronca con el slapstick , en concreto Laurel y Hardy, en otro guiño acertadísimo de la autora dado que nos encontramos en la América de los años 20.

Cabe destacar que Rowling también se permite comentarios poco sutiles sobre la segregación racial americana y paralelismos con el clima político actual, a la vez que presagia la ascensión del fascismo en Europa a principios de los años 30 personificada en el que será el malo titular de la saga, cuya gran aspiración no es la de convertirse en el mago más poderoso de la historia como era la “del que no debe ser nombrado”, sino liberar a los magos de la “tiranía” de la “raza inferior” (Atentos al revelador corte de pelo y a la apariencia rubia y casi albina de — marca para verlo, spoiler ligero extendido everywhere — JohnnyDepp).

Muy trabajados los dos personajes principales femeninos, dos hermanas muy distintas- -efervescente sex bomb pero llena de candor en la tradición de Millie y Marilyn la una, cerebrita persistente y abnegada la otra, pero unidas por un corazón de oro y la capacidad de ver más allá de las apariencias. Notables trabajos de Katherine Waterston (Puro vicio, Steve Jobs) y Alison Sudol (Transparent) que protagoniza una historia de amor tan tierna como divertida. Completan el reparto unos acertadísimos Ezra Miller y Samantha Morton, un Colin Farrell que solo puede aportar presencia a un personaje del que por motivos spoileantes se puede contar poco y un tristemente desaprovechado Jon Voight.

David Yates vuelve a tomar las riendas tras la cámara, y vuelve a demostrar su excepcional comprensión del espléndido material al que cede el foco sin divismos, manteniéndose en un elegante segundo plano sin renunciar a la clase y la sobriedad a la que ya nos tiene acostumbrados apoyado por la una potentísima banda sonora de Newton-Howard que a partir del ”leit-motiv” de John Williams crea un pedazo de tema central y la fotografía de Philippe Rousselot que es un tipo con suficiente oficio para adaptarse a los códigos pre-establecidos sin desentonar en absoluto.

La película dura dos horas y cuarto absolutamente justificadas, de las cuales aproximadamente dos tercios se dedican poner las cartas sobre el tapete y poner las bases sobre las que se desarrollarán consiguientes películas y a su trama autoconclusiva y un cuarto a escenas aisladas de caza de los animales del título que funcionan como cortos divertidísimos, repletos de encanto visual y gags realmente divertidos que aligeran el tono –bastante duro para una película familiar– del film y que no bloquean el ritmo en ningún momento.

Y, en la vertiente más obvia, Animales Fantásticos es un festín para los ojos además de para los amantes de la tradición narrativa británica. Por poner un ejemplo reciente y mágico, Doctor Extraño es bastante fea y rutinaria en comparación. La recreación del New York de los años 20 en unos estudios londinenses a este nivel de detalle ha debido suponer una labor titánica digna de una alabanza mayúscula. Sumadle una dirección artística de bandera y un vestuario/maquillaje/peluquería de una meticulosidad enfermiza más un diseño de criaturas imaginativo y lleno de recursos, desde lo tenebroso a lo preciosista, pasando por lo divertido y lo puramente bello y tendréis como resultado una de las experiencias visuales más explosivas, detalladas y deliciosas de los últimos años.

Si a todo esto le sumamos que en muchas secuencias todas estas virtudes quedan al servicio de ideas muy relevantes sobre la amistad, la aceptación de lo diferente y las relaciones familiares que Rowling va lanzando como pinceladas aquí y allá no puedo más que aplaudir Animales Fantásticos como una aventura para todos los públicos, pero que como en todas las películas potterianas no tiene miedo a hablarle al espectador juvenil como a un ser inteligente y capaz de confrontar ideas como la tristeza, la soledad, el miedo y lo desconocido como reversos inevitables de la alegría, el compañerismo y el valor intrínsecos al mundo de J.K Rowling.

Notable como película, excepcional como prólogo a una nueva saga no me queda más que aplaudir a Rowling y a la Warner que espero que ponga sus mejores galas, y no me cabe duda, a la que lleva diez años siendo su franquicia más rentable y años luz en calidad de su otra propiedad más importante.

Cine para todos con vocación de aventuras clásicas y una delicatesen técnica en ejecución

PD: Lo que se me hace difícil de soportar son las tontísimas alusiones en algunas críticas a la “Fórmula Rowling”. Si una formula pasa por trabajar desde el guion, destilar esencias de la literatura popular británica de calidad, vestirla de una trama llena de misterio, energía y amor por los personajes, darle alas a la imaginación y pretender atraer a la juventud más allá de espectáculos para individuos con déficit de atención como tristemente hace la propia Warner en otras franquicias, bendita sea la fórmula.


David Yates | J.K. Rowling | Eddie Redmayne, Katherine Waterston, Colin Farrell, Ezra Miller, Samantha Morton, Dan Fogler, Ron Perlman, Zoe Kravitz | James Newton Howard | Philippe Rousselot | Mark Day | Stuart Craig, James Hambidge | David Heyman, Steve Kloves, Michael Sharp, Lionel Wigram | Neil Blair, Rick Senat | Warner Bros. |
  • Luc Hamill

    No es para nada Percy Jackson. Con esa también me aburrí (aunque a diferencia de ésta, reconozco que es mala…).

  • Luc Hamill

    A mí no me gustó casi nada. Me aburrí bastante durante varias ocasiones.

    De HP sólo he visto la de Azkabán. Y esa me entretuvo de principio a fin, así que no sé.

    Muy oscura, muy extraña (personajes, tramas, explicaciones)… Y lo del spoiler final, yo no sabía si era ÉL o un actor que se le parecía.

  • Carlos Jerez

    A mi me jode el actor que han tomado para hacer de Grindelwald. Lo preferiría ver lejos del cine comercial.

  • https://twitter.com/sergiopucela SERG!O

    Soy muy fan de los libros de Harry Potter y he disfrutado de todas las películas. La verdad es que no tenía mucho interés en esta nueva saga, más allá de verla cuando saliese en BluRay dentro de unos meses para echar la tarde. Fui a verla al cine porque cuadró y me llevé una gratísima sorpresa. Logra que te encariñes con los personajes y que la historia te llame la atención. La verdad es que estoy deseando que salga la próxima película. Para mí, chapeau.

  • https://twitter.com/sergiopucela SERG!O

    Yo creo que el objetivo de Grindelwald es que haya una guerra entre personas no mágicas y magos, implicando a todos. Si es un grupo de magos malotes el que inicia el conflicto, los magos “buenos” irán contra ellos porque buscan la paz entre todos. Sin embargo si de alguna manera se consigue que los no magos vean a TODOS los magos como una amenaza, quizás se podría hacer una causa común (“nosotros contra ellos”) en vez del bien contra el mal.
    En definitiva, un mago “bueno” no va a ir contra los muggles. Sin embargo si se inicia una persecución global contra todo lo que represente la magia, cada uno irá con su “raza mágica” al menos para asegurarse la supervivencia. Ese es el conflicto que quiere desatar Grindelwald.
    Voldemort estaba más empeñado en limpiar primero el mundo mágico, que ese mundo mágico fuese como él quería (sangre limpia, etc.) y una vez ya dominado eso ir a por los muggles. En principio para Voldemort los muggles son irrelevantes, aunque pueda divertirse torturándoles y demás. Pero no está centrado en ellos. O al menos es la sensación que me da.

  • https://twitter.com/sergiopucela SERG!O

    A mí también me pareció un poco salvaje, pero teniendo en cuenta que la historia se ambienta hace 90 años en un país tan bestia con respecto a la pena de muerte como es Estados Unidos no me parece tan incoherente que un auror con un rango muy alto pueda dictar la sentencia y que se ejecute al instante en casos que él considere muy graves. Sería un sistema corrupto, por supuesto. Pero algo que probablemente podría ocurrir en ese mundo.

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