Reportajes

Entrevista a Norberto Ramos del Val y Pablo Vázquez

El próximo viernes 12 de Enero se estrena en cines Call TV, la nueva película de Norberto Ramos del Val que vuelve a dirigir un guión de Pablo Vázquez, con el que ha realizado ya cinco largometrajes, y Ricardo López Toledo. Éste que nos ocupa cuenta la historia de una actriz venida a menos que se ve obligada a aceptar un trabajo de presentadora en un Call TV. Su primera noche se convertirá en un horror y no por los motivos que ella pudiera imaginar.

Hablamos con Norberto y Pablo sobre este último trabajo conjunto:

¿Cómo surge la idea de Call TV? ¿Qué os llamaba la atención del formato más denostado de la parrilla de TV?

N: Es un formato muy íntimo y tremendamente surrealista, como una especie de disfunción grotesca de la parte más denigrante del capitalismo que hemos adoptado como algo cotidiano… Altas horas de la madrugada, soledad extrema, promesas económicas a desafíos ridículos, sexualización extrema de la mujer… Es igual el momento televisivo en el que si estás muy jodido puedes, como en el caso de Hugo en la peli, empatizar con la gente que sale ahí como si estuvieran en tu salón, o en tu cama. Tiene bastante magia la cosa.

P: A mí siempre me han encantado los call TVs. Estoy de acuerdo con Norberto, pero precisamente por eso mismo, han llegado a formar parte de nuestro folclore, de nuestra cultura popular. Y la cultura popular no entiende de ética ni de justicia social. Así que siempre he querido hacer una peli sobre ellos protagonizado por una presentadora que lo pasara mal en directo. Le comenté a Ricardo la idea de hacer algo muy oscuro y muy retorcido, que funcionara como metáfora del filtro entre fantasía y ficción desde un punto de vista muy crítico con el tema de la sexualización y el voyeurismo, que marcara todavía más la separación entre sexos que no deja de subrayarse en los últimos años. Lo que pasa es que después de las primeras dos líneas ya tenía el envoltorio de una comedia ligera y alocada, aunque hable de cosas tan serias como la crisis, la guerra de sexos, la explotación laboral y la inmadurez.

Después de varios trabajos se ve ya una clara tendencia a retratar personaje perturbados que van de lo pizpireto a lo macabro, a veces las dos cosas a la vez ¿cuánto hay de los guionistas y cuánto del director en esa marca de estilo?

N: ¿Te suena eso de “se han juntao el hambre con las ganas de comer”? Pues eso. Si te fijas en las pelis que no escribe Pablo Vázquez hay también más de lo mismo. Y de hecho en CALL TV verás que se juntan y revuelven todos los temas de mis películas en solitario (la soledad, la crítica política y social, la lucha contra la injusticia) con las que hemos hecho juntos: la lucha de sexos, la parodia del mundo del cine, y el laberinto emocional de los personajes principales, siempre poseídos por la impotencia, el asombro y el desconcierto.

En ese sentido también se ve en la dirección de actores una clara tendencia a lo histriónico, se podría decir que hasta la propia película lo es, con situaciones muy violentas surgidas casi de la nada y a la vez rotas con diálogos sobre cuestiones casi cotidianas de los personajes. Imagino que es una intención constante de romper con lo que espera el espectador y, si me apuráis, con su paciencia.

N: Como espectador siempre espero que una película me sorprenda, me entretenga y me cuente o no cosas nuevas por lo menos que me haga hacer un viaje diferente. En las mías intento hacer, sin más, la película que me gustaría ver. La gente sosa es aburrida y lo cotidiano es un fondo común que une lo más raro con lo más soporíferamente normal. La mezcla de lo irreal con lo cotidiano creo que crea personajes y situaciones remarcables, que es de lo que deberían ir las historias que contamos en las películas. ¿Qué historias que te pasan a ti en tu vida normal cuentas a tus amigos luego, las de soporífera rutina o las que te han roto algún esquema? Pues eso, la sal de la vida es lo diferente, lo inusual.

Hay en casi todas vuestras pelis, también en ésta, una constante provocación en torno a los estereotipos del mundillo audiovisual y un subrayado de lo cutre que hay tras él: egos devastados, ínfulas de artista, la tiranía de los directores, actores eternamente precarios, fans obsesivos… ¿Qué os han hecho?

N: Creemos que es divertido ese mundo tan patético y tantas veces fuera de lo que viene siendo el mundo “real” y a la vez contaminado naturalmente por las mismas lacras: la película es sin duda una sátira sobre el papel de las mujeres en las películas de serie B, y por consiguiente, en la sociedad. Pero es eso, principalmente porque la protagonista es una mujer, cambiando así el rol arquetípico del héroe del cine de género, pero podría hablar a su vez de cualquier persona en una situación de indefensión ante un sistema que no controla. Y es divertido poner el mundo del cine al nivel de calle, quitarle ese falso glamour que no tiene realmente casi nunca y reírnos de todo, que es la base de cualquier comedia.

P: Todos nuestros personajes son bastante patéticos y dan más lástima que otra cosa. Menos las chicas. Las chicas son más listas que el hambre y son las que llevan la trama siempre. Las auténticas protagonistas, como debe ser. Como escritor siempre he sentido debilidad por los personajes femeninos porque siempre son más ricos, tienen más matices y contradicciones. Como espectador me pasa tres cuartos de lo mismo. Así, tanto Ricardo como yo teníamos claro que aunque el esquema de Call TV adoptara o parodiara el formato de una película de género convencional, las protagonistas y los personajes más fuertes estarían interpretados por mujeres.

¿Hasta qué punto la película, igual que un programa de call TV, juega a retener la atención del espectador con promesas que van a lo visceral pero no siempre se cumplen? Lo digo porque, aunque aparentemente gira en torno a la presentadora, pronto la peli se hace coral e introduce muchos personajes y elementos sorpresa de forma casi aleatoria.

N: Pues como cualquier película debería hacer, digo yo. Estoy fuera de la tendencia esa absurda de intentar aburrir con tu peli para que cuatro listos la defiendan como “arte”. Llámame loco, pero prefiero utilizar todos los viejos trucos uno tras otro para llevar al espectador hasta los títulos de crédito finales con la sensación de que todo ha sido rápido, divertido e interesante… tanto como que, a lo mejor, le gustaría volver a montarse en esa montañita rusa otra vez… y en ese pase lo mismo descubrir todos los temas de fondo de los que habla la película debajo de las risas. Sí que es cierto que tanto en “Amor Tóxico” como en “El Cielo en el Infierno” jugamos más a destrozar y hacer del espectáculo casi un placer masoquista… que a su vez le hacía ir viendo a la primera claramente de qué estábamos hablando, pero en esta peli venimos a pasarlo bien todos juntos… y dejemos lo de pensar en ello para las cañas de después de la peli. Creo que Call TV está preparada para que dé que pensar tras un reposo, una vez pasadas las risas y la ligereza del envoltorio.

P: Es una comedia imprevisible. Las cosas en la vida nunca son como una espera. Aquí todos tienen su momento de gloria y su momento para sufrir. Como guionistas, ni a Ricardo y a mí nos gusta jugar con un esquema narrativo convencional. Queremos subvertirlo siempre. Es muy complicado eso de mantener la atención del espectador jugando con él pero sin llegar a tomar el pelo, manteniendo la coherencia de los personajes y unas reglas básicas de progresión, que aquí no son otras que las mismas en las que se basa un género que ha sobrevivido y entretenido al espectador durante décadas, pero que necesita con urgencia ser modernizado y puesto en cuarentena.

Una de las escenas que más destacan en la película es un tiroteo a oscuras. ¿Cómo se planificó esa escena? ¿Estaba ya concebida de ese modo desde el guión?

N: En el guión era mucho más larga, porque tanto Ricardo como Pablo se siguen empeñando en jugar a tope en la liga del cine de autor (aunque sea en el aún más arriesgado lugar de la comedia de autor). Desde el primer momento yo sabía que iba a tirar páginas de allí, pero como realmente se “rodó” como una radionovela… era de lo más fácil editarlo. Y de la imagen ahí son simples fotos retocadas. Me apeteció el reto y resulta uno de los momentos más locos de la peli, y que funciona estupendamente como todos pensábamos, lo que me hace muy feliz.

P: En el guión duraba más, es cierto… pero en el momento de la peli en el que está teníamos que darle ritmo para que funcionara como lo hace.

Mencionáis entre vuestras referencias para este título películas que van desde ‘Jo qué noche’ al giallo italiano (imagino que reflejado, por ejemplo, en el color vivo e irreal de la sangre). ¿Hasta qué punto formaron estos títulos parte del proceso creativo?

N: La base era hacer un “Jo, qué noche” o un “Cuando llega la noche” o un “Algo Salvaje”, que son pelis muy cercanas a la irrealidad de los sueños, nocturnas y muy rápidas. Como siempre, de paso, la idea de hacer todo en una sola noche soluciona algunas cosas de producción que nunca vienen mal tener en cuenta. Lo del giallo ya viene de serie, que esa locura excesiva italiana la llevo en la sangre casi y sale cuando sale y como sale. Efectivamente lo de la sangre lo has pillado. Fue complicado explicar tanto al señor de la sangre (Alberto Martínez, responsable de los efectos físicos de la peli) como al dire de foto César Montegrifo que ese rollo casi de dibujo animado era el que quería… pero en cuanto vieron cómo iba el tono de la peli en rodaje, lo pillaron y les encantó la idea.

P: Vista ahora la peli me gusta pensar en ella como una comedia postjuvenil de Chuck Vincent dirigida por Larry Cohen o William Castle. Una parodia brutal del papel de las mujeres en el cine clásico de serie B que nos vale (como hacían también aquellas películas) para hablar de la sociedad actual con una libertad que las películas “de estudio” no podían ni pueden permitirse nunca.

La película se pospuso en su momento por falta de financiación ¿cómo habéis conseguido esta vez los medios necesarios?

N: No, no es exacto eso. Lo que pasa es que yo me empeñé en que estaría bien hacerla con más tiempo, más medios y un poco de dinero para trabajar con calma. Pero vamos, que cuando ves que no arranca la cosa más que nada por desidia… pues como que pasas y acabas, como de costumbre, produciéndola por tu cuenta. Colaborando de nuevo con César Montegrifo como director de fotografía y postproductor (se ha encargado de los múltiples efectos digitales de la película) y haciendo la postproducción de sonido entre los dos también en nuestras propias máquinas… hemos conseguido lo que yo quería: una factura estupenda digna de cualquier película de las caras.

En cuanto a los actores, hay tanto nuevos como varios que ya han trabajado varias veces en algunas películas previas vuestras. ¿Qué os motiva más? ¿Probar con nuevas personas o recurrir a gente que, de algún modo, ya es casi como de la familia y conocen vuestro trabajo?

N: Me gustan las dos cosas y la mezcla que sale de ello. Apostar por gente que no ha hecho casi nada pero que veo que va a triunfar (Edgar Calot y Marta Almodóvar) , “rescatar” gente que mola y no se la ve tanto como sería lo normal si tuviéramos una industria seria (Aroa Gimeno, Alba García, Olga Alamán), tirar de amigos con los que se que me entiendo y que me van a dar siempre un trabajo excelente (Ismael Martínez, Javier Albalá, Álvaro Lafora, Emilio Buale…) y “encontrar” gente nueva para mí con la que seguro volveré a trabajar, como es el caso de María Hervás y Ana del Arco… Una gran mezcla que ha salido de rechupete.

¿Tendrá este título recorrido festivalero como otros o en esta ocasión va a primar el estreno en cines y plataformas digitales?

N: La peli se estrenó en el Buenos Aires Rojo Sangre, que es como el Sitges suramericano. Y ya me fastidia no tener el presupuesto para poderme haber pasado por allí. El caso es que no es una peli muy festivalera porque no es “de autor” ni nada por el estilo… y los festivales de género a veces también son generalmente un poco integristas, así que si haces una película un poco inclasificable tienes que saltarte esa fase y asumir que estás haciendo algo que es directamente comercial.

Doy por hecho, con el brutal ritmo con el que hacéis pelis, que ya hay al menos un nuevo proyecto cociéndose. ¿Qué podéis contarnos a ese respecto?

N y P: Realmente no hay ninguna prisa ahora mismo. Lo principal es que CALL TV se vea todo lo posible, se venda mucho y muy bien por ese mundo tan grande que hay ahí fuera… y ya se verá, pero estamos tan orgullosos de esta peli que además vemos que es también un poco un compendio de todos los temas de los que hemos hablado en las anteriores… que tiene un regusto a final de ciclo que nos gusta mucho. CALL TV habla de metacine, de la lucha de sexos, de la serie B, de la soledad, de la madurez, de la sociedad en la que vivimos ahora mismo, la maldita crisis que nos hace sentir más indefensos y más hostiles los unos con los otros, la envidia, la voracidad del trepismo, el cinismo como filtro para ver el mundo globalizado, la normalización de la megalomanía, y de los mundos reales y virtuales que nos rodean.

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • https://www.youtube.com/channel/UCBIMDy1v1b5oQbMvRZyYU-g Konlokaya Producciones

    Que fino 😉

  • George Kaplan

    Buen trabajo con la entrevista, mozuelos míos.

  • Dios egipcio en paro

    Una comedia española. Pues si no sale Dani Rovira no la veo… no espera, es al revés.

  • Raqueta Malvada De Tenis

    Hablando de The Disaster Artist…

Críticas

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La bestia domada.

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