Críticas

The Cloverfield Paradox

Hace tres días, en medio de la Super Bowl, Netflix nos dio uno de esos golpes que no ves venir. Lanzó el tráiler de The Cloverfield Paradox, hasta ese momento conocida como God Particle, la esperada tercera pieza del universo Cloverfield, anunciando el estreno de la película apenas unas horas después. Una maniobra audaz como pocas que hizo que una película pequeña acaparase la atención en una noche en la que jugaban los hermanos mayores de Jurassic World 2, Vengadores: Infinity War, Misión: Imposible – Fallout o Han Solo.

Lo que había tras ese golpe de efecto, eso sí, era una película con la que Paramount Pictures no estaba especialmente satisfecha, posponiendo su estreno en salas, y por la que la plataforma digital desembolsó nada menos que 50 millones de dólares (más los 5 del anuncio) para poder lanzarla en exclusiva. Pero las dudas sobre la película estaban ahí y Netflix optó por convertir su estreno inminente en un hito lo suficientemente impactante para que la reacción de la prensa y los espectadores, de ser negativa (que lo ha sido), no condicionase en exceso su impacto en la plataforma.

paradox 1

Una vez vista, lo que ofrece The Cloverfield Pradox es otro título de género con no demasiadas posibilidades de destacar por sí mismo y que, englobado en este universo producido por J.J. Abramos, tenía un encaje más comercial.

La premisa no era mala. Ante un creciente problema de abastecimiento energético mundial, los tripulantes de una estación espacial equipada con el mayor acelerador de partículas conocido (de ahí el título original) tratan de encontrar una tipo de energía renovable y de gran potencia que evite que las tensiones internacionales acaben en conflicto y que la población quede desabastecida. Pero siguiendo las inquietudes un tanto exageradas que levantan los aceleradores de partículas entre los más conspiranóicos, la película opta por el clásico experimento cuyas consecuencias imprevisibles acaban condenando a sus responsables, situándonos en un marco muy similar al de series como Fringe y convirtiendo la estación espacial en una especie de casa encantada por obra y magia de las paradojas espacio-temporales. Una variante mucho más amable, pero también menos impactante, angustiosa y verosímil (dentro de las reglas de la propia peli), de lo que ofrecía Horizonte Final.

El gran escollo de la película es que, partiendo de esa premisa interesante y concluyendo con un final relativamente satisfactorio, que además sirve como explicación a lo visto en Monstruoso y Calle Cloverfield 10, se ve obligada a transitar por un segundo acto donde casi todo resulta forzado y apenas hay ideas interesantes.

The Cloverfield Paradox

Si algo gusta de la ciencia ficción es su capacidad de fascinar y el segundo acto de esta película no lo consigue. A priori opta por algo inteligente a nivel de guión como explotar los conflictos entre los personajes y crear un sentido de urgencia, una especie de cuenta atrás para la salvación, pero ni los personajes están bien dibujados, ni algunas de las consecuencias del experimento resultan creíbles. Se busca más un impacto facilón que cierta coherencia interna. La fascinación, por tanto, acaba colgando de un hilo al dejar todo elemento extraño a merced de las ocurrencias oportunistas, que no oportunas, del guión. Y, entre tanto, los personajes apenas sirven para otra cosa que estar muy tensos e ir haciendo la criba de rigor.

Tampoco es un desastre monumental, simplemente es una película que juega a ser soprendente sin conseguirlo y en la que no ha habido un cuidado especial de trama o personajes. Un entretenimiento más rutinario que otra cosa, cuyo mayor interés es su función como prólogo de los títulos previamente estrenados de la franquicia. Es, de algún modo, la elipsis argumental que un título como La niebla apenas se interesaba en contar porque la chicha estaba en otro lado.


Julius Onah | Oren Uziel, Oren Uziel, Doug Jung | Gugu Mbatha-Raw, David Oyelowo, Daniel Brühl, John Ortiz, Chris O'Dowd, Aksel Hennie, Zhang Ziyi, Elizabeth Debicki, Roger Davies, Clover Nee | Dan Mindel | Alan Baumgarten, Matt Evans, Rebecca Valente | Doug J. Meerdink | Bear McCreary | J.J. Abrams, Lindsey Weber | Bryan Burk, Jon Cohen, Bob Dohrmann, Drew Goddard, Tommy Harper, Matt Reeves | Paramount Pictures, Bad Robot | Netflix |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • Gordo Cabrón

    Joder, ya ves. No tenían ni para un bigote postizo…

  • Meitantei872

    La china es la Chewie de la película XD

  • Dagarar

    Horrible película.

    10 Cloverfield Lane tuvo un planteamiento, inicio y desarrollo bastante buenos y espectaculares, es cierto que patina con su final, pero es al menos un 90% de buen cine. Y pese a que su afiliación con el nombre de Cloverfield le ayudó a venderse mucho más en taquilla y en visionarios, que hubiera sido su propia obra independiente de cualquier franquicia hubiera hecho mucho más memorable aquel encanto, y le hubiera dado una buena identidad propia, evitando que en su visionario uno se concentrara más en atar los cabos sueltos con la película del monstruo, que en dejarse conectar con el relato que presentaba. ¡Qué ganas le tenía a la idea de una saga de monstruos gigantes occidentales! Esa idea de Abrams de hacer el godzilla criollo.

Críticas

black panther

Marvel y un mundo mejor.

post port

La verdad os hará libres (por Doctor Diablo).

paradox

El desierto del segundo acto.

el hilo invisible

El amor como enfermedad.

windriver

El lugar donde la muerte de una mujer no importa.

Twitter

Podcast