|
No le pasa nada a la
pantalla de vuestro ordenador. Darren Aronofsky controla lo horizontal y
lo vertical... bueno, mira, ya le vale con la página web que se ha montado
para su última película,
The Fountain (de la que llevamos hablando
desde que dejé de hacerme pis en la cama). El director de Réquiem por
un Sueño ya tiene prácticamente listo el film protagonizado por Hugo
Jackman y Rachel Weisz. Insisto en que es, para muchos, el guión más
impresionante escrito en mucho tiempo y los primeros visionados de la
película han levantado una expectación pocas veces vista. Yo, como
siempre, mantengo mi escepticismo porque no sería la primera vez que me
como mis palabras, pero desde luego lo que no podemos negar a Aronofsky es
que ha roto el molde en lo que a diseño de páginas web de películas se
trata: una imagen extrañísima que nos muestra una especie de nebulosa
amarilla y su respectivo salvapantallas es la carta de presentación
oficial. Y os aconsejo que no os quedéis mirando mucho tiempo la imagen
porque a los cinco minutos notaréis como el liquido del interior de las
cuencas vuestros ojos comienza a derretirse. Por si fuera poco, treinta
segundos de la música que la acompaña servirán para que vuestros tímpanos
estallen en un millón de fragmentos. Una muerte horrible, cierto. La cosa
en cuestión,
aquí. Que encima tarda un huevo en cargar.
NOTA: Según
Ain't It Cool, esta imagen es la de una reacción química. Peter Parks, encargado de
efectos ópticos de Superman, se ha ocupado de realizar estas curiosas
formas que servirán para sustituir los efectos generados por ordenador.
Madre... qué comida de tarro.
NOTA Nº 2: De lo que
se ha escrito aquí también se puede extraer otra conclusión: VOY A SER EL
PRIMERO EN LA COLA PARA IR A VERLA. Porque me gusta lo raro.
NOTA Nº 3: Para que
veáis que no somos tan malos, dejamos apartada nuestra ansia de torturaros
y os presentamos no sólo una nueva
foto cortesía de Latino Review, sino todo un reportaje entero de la
revista Dreamwatch que podéis ver en estas dos páginas:
una y
dos, gracias a Jackman’s Landing. Ale, a disfrutar.
Rafael Martín.
|