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BILLY WILDER Y SUS OBRAS MÁS CÉLEBRES: PRIMERA ENTREGA
Durante cuatro
décadas Billy Wilder demostró su maestría en dos terrenos, la dirección y
el guión, convirtiéndose en uno de los mejores de la Historia, reconocido
por cineastas, críticos y espectadores, su filmografía no solo se basó en
las mejores comedias como Con Faldas
y a lo Loco o El
Apartamento, también revolucionó el cine negro con
Perdición y dio auténticas
lecciones cuando realizó una revisión de la meca del cine en
El Crepúsculo de los Dioses o
cuando se adentró en el drama con
Días sin Huella, o en el suspense judicial con
Testigo de Cargo.
- NINOTCHKA (NINOTCHKA)
1939
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Garbo ríe.
Dirección:
Ernst Lubistch
Guión: Charles
Brackett, Billy Wilder y Walter Reisch. Basado en la historia de Melchior
Lengyel
Reparto:
Greta Garbo, Melvyn Douglas, Ina Claire, Sig Ruman, Felix Bressat,
Alexander Granach, Bela Lugosi
Argumento:
Tres comisionados soviéticos (Sig Ruman, Felix Bressart y Alexander
Granach) visitan París para vender unas joyas que habían pertenecido a la
antigua aristocracia rusa. Su antigua propietaria, la Gran Duquesa Swana (Ina
Claire) envía a su locuaz amante León Dolga (Melvyn Douglas) para
recuperar las joyas. En su propósito, León consigue atrapar al trío del
Este utilizando los encantos sexuales y festivos de la ciudad de la luz.
Ante la larga ausencia, la administración de Moscú envía un nuevo y férreo
representante de su gobierno: Ninotchka (Greta Garbo) León no podrá
resistirse a los encantos de la bella agente y Ninotchka no podrá evitar
enamorarse de León.
Detrás de la
cámara: La
Metro Goldwyn Mayer decide crear una comedia para su gran estrella Greta
Garbo ya que el público acostumbrado a verla protagonizar grandes
tragedias se sorprendería al ver a La Divina protagonizando una comedia,
la primera idea de los estudios fue crear un eslogan que atrajera a los
espectadores, "Garbo Ríe", luego, en el momento del estreno, se añadió un
segundo lema al título "No lo pronuncie, vealo", a partir de ahí se
pusieron en marcha y buscaron al mejor director de comedia de la época, el
creador de la Alta Comedia, Ernst Lubistch. El realizador contó con tres
de sus mejores guionistas Charles Brackett, Billy Wilder y Walter Reisch.
Wilder propuso una historia escrita por Melchior Lengyel y realizar con
ella una sátira sobre el sistema Stalinista. Al principio de la cinta
vemos a la Garbo como una mujer fría, sin sentido del humor y con gesto
serio, una autoparodia de la imagen que daba en sus célebres dramas, pero
todo cambia cuando se enamora del plabyboy. La escena clave de esta
divertidísima comedia es cuando la protagonista suelta una sonora
carcajada cuando León se cae de la silla de una cafetería después de que
éste realizara un jocoso comentario con el que no había podido reírse la
espía rusa. El protagonista elegido era otro de los actores de la MGM,
Melvyn Douglas, uno de los intérpretes que sonaron para este proyecto fue
Spencer Tracy, Douglas y Garbo ya coincidieron en
Como Tú Me Deseas y volverían
a coincidir en la siguiente y última película de la actriz
La Mujer de las Dos Caras. En
Ninotchka también podemos
ver a un Bela Lugosi alejado de la imagen que ofrecía en sus cintas de
terror. La película fue promocionada excelentemente por la MGM en el
momento de su estreno con el lema "Garbo ríe" después del excelente
resultado que proporcionó el lema "Garbo habla" cuando se estrenó la
primera cinta sonora de la actriz
Anna Christie. Sin duda la cinta fue un éxito a pesar del
momento del estreno, Alemania acababa de invadir Polonia y comenzaba la II
Guerra Mundial, fue uno de los grandes éxitos del año aunque en el
año 1939 se vivió uno de los acontecimientos cinematográficos más
importantes de todos los tiempos con el estreno de
Lo Que El Viento Se llevó. En
1957 se estrenó una versión musical de
Ninotchka bajo el título de
La Bella de Moscú,
dirigida por Rouben Mamoulian y protagonizada por Fred Astaire y Cyd
Charise.
Sin duda la gran
responsable del éxito de esta cinta fue Greta Grabo, Billy Wilder años
después hablaría de ella de esta manera: "El rostro, ese rostro, ¿qué
tenía ese rostro?. Podías leer en él todos los secretos del alma de una
mujer. Podías leer en él todos los secretos del alma de una mujer. Podías
leer a Eva, a Cleopatra, a Mata-Hari. Ella se convertía en todas las
mujeres en la pantalla, no en el plató. El milagro ocurría en el
celuloide, cuando la imagen en tres dimensiones se reduce a una imagen en
dos dimensiones, y surgía una profundidad, un misterio, que parece que va
a revelarse de pronto. ¿Quién sabe por qué?. Marilyn Monroe poseía el
mismo don, ese extraño impacto carnal. Es decir, su carne traspasaba la
pantalla como si fuera real y uno pudiera tocarla; una imagen que
trasciende la fotografía". Wilder adoraba a Ernst Lubistch de él decía que
no sólo era un creador de gags, sino que era el mejor creador de toppers
(chistes o comentarios que superan o perfeccionan algo ya dicho), si al
guionista se le ocurría un final divertido para una escena a él se le
ocurría uno mejor, miraba lo que los guionistas habían escrito, se reía y
tachaba la frase siguiente, leía un poco más, se reía y tachaba otra
frase, lo que hacía era depurar, por eso era un gran guionista.
Para finalizar una
divertida anécdota contada por Billy Wilder vivida tras el estreno de
Ninotchka. "Después del
preestreno de Ninotchka
volvíamos a Hollywood los guionistas y el director en una gran limusina.
Estábamos de bueno humor porque la película había tenido un espléndido
recibimiento. Lubitsch leía las tarjetas en las que los espectadores del
preestreno habían escrito su opinión de la película. Leía una tras otra y
nos la iba pasando. De pronto, mientras leía, empezó a reírse a
carcajadas. Jadeando, me entregó la tarjeta y leí: Una película muy
graciosa. Me he reído tanto que me he meado en la mano de mi novia".
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"Una vez que he
empezado no puedo parar de reír."
Premios:
Lo Que El Viento Se Llevó
arrasó no solo con los espectadores sino con todos los premios del año. En
la ceremonia de los Oscars de ese año,
Ninotchka optó a cuatro
candidaturas: película, actriz para Greta Garbo, guión para Billy Wilder,
Charles Brackett y Walter Reisch y argumento para Melchior Lengyel,
sorprendentemente Ernst Lubistch no fue candidato por su excelente trabajo
tras la cámara, no ganó en ninguna de las categorías. La cinta también fue
candidata al premio de la Junta Nacional de Críticos y Greta Garbo se
llevó el premio a la mejor actriz del año, también fue considerada como
una de las diez mejores películas del año. En 1990 fue una de las
seleccionadas por la Filmoteca Nacional, dependiente de la Biblioteca del
Congreso de los Estados Unidos, para su conservación.
- PERDICIÓN (DOUBLE
INDEMNITY) 1944
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¿Te han dicho alguna
vez que con ese pelucón te pareces a Cayetana Guillén Cuervo?
Dirección:
Billy Wilder
Guión:
Billy Wilder y Raymond Chandler. Basado en la novela Double Indemnity in
Three of a Kind de James M. Cain
Reparto:
Fred MacMurray, Barbara Stanwyck, Edward G. Robinson
Argumento:
En la ciudad de Los Ángeles, un agente de una compañía de seguros, Walter
Neff (Fred MacMurray) y una cliente y futura amante, Phyllis Dietrichson (Barbara
Stanwyck) traman asesinar al marido de ésta para así cobrar un cuantioso y
falso seguro de accidentes. Todo se complica cuando el jefe y mejor
amigo de Neff, Barton Keyes (Edward G. Robinson) investigue los hechos
para la compañía de seguros.
Detrás de la
cámara:
Para su tercera película en Estados Unidos, Billy Wilder quiere adaptar la
novela Double Indemnity in Three of a
Kind de James M. Cain, quien en los próximos años vería cómo
otra de sus novelas tendría su versión cinematográfica,
El Cartero Siempre Llama Dos Veces,
el autor se basó en un caso real ocurrido en el año 1927 en Nueva York,
una ama de casa, Ruth Brown, convence a su amante Judd Gray, un vendedor
de seguros, para que asesine a su esposo, Albert, editor de una revista de
deportes, para poder engañar al seguro por un falso accidente, ambos
fueron detenidos posteriormente por la policía y murieron en la Silla
Eléctrica en el año 1928, en la portada del Daily News de Nueva York
apareció una foto del cuerpo de Ruth tras la ejecución, las peripecias del
responsable de esa fotografía fue interpretado en el cine por James Cagney, el
realizador le ofrece la historia a su colaborador habitual, Charles
Brackett y a éste no le pareció buena idea porque la trama no le convencía
en absoluto ya que los personajes se guiaban por los más bajos instintos,
la pasión sexual y la ambición. Tras la negativa de Brackett llamó al
autor de la novela, M. Cain, que tenía otros compromisos, la solución
final la encontró en uno de los mejores escritores de novela negra,
Raymond Chandler, de quien Wilder era gran admirador, sobre todo de su
novela El Sueño Eterno,
el escritor, de 56 años no había entrado nunca en un estudio de Hollywood
y se pasó todo el rato bebiendo y fumando. Aunque escribieron juntos una
auténtica obra maestra, la relación entre ambos no fue nada buena y no
lograban ponerse de acuerdo, Chandler dijo de Wilder que trabajar con él
fue una experiencia asesina, de hecho llegó a redactar un documento que
envió a los jefes de la Paramount en la que se quejaba del trato que le
daba Wilder, pero reconoció que aprendió mucho de cómo se escribe un
guión, Wilder añadió que Chandler le odiaba porque no soportaba que el
director tuviera la última palabra, uno de los puntos que más problemas
dio a los dos guionistas fue actitud ante el sexo de Phyllis Dietrichson,
Wilder quería que ella fuera una mujer que supiera utilizar el sexo como
herramienta de persuasión y Chandler quería que fuese sexualmente
reprimida, el propio autor de la novela, M. Cain, admitió que en momentos
de crisis tuvo que acudir a echar una mano. Comentar en cuanto este
apartado una curiosidad, Wilder quería llamar al protagonista Walter Ness
y no Walter Neff pero descubrió a un vecino de Beverly Hills, vendedor de
seguros, que se llamaba de la misma forma, Wilder ante el temor de una
posible demanda cambió el nombre al protagonista.
Una vez escrito el
guión comenzaría el casting, la primera opción de Wilder fue la actriz
Barbara Stanwyck, le mandó el guión y a ella le fascinó la historia, pero
cuando ella acudió a la oficina de Wilder le dijo que le apasionó el guión
pero que le daba miedo interpretar a una asesina, un personaje tan
desagradable ya que ella estaba acostumbrada a dar vida a heroínas, el
director cuando escuchó estas palabras por boca de la Stanwyck, actriz que
ya había rodado guiones de Wilder como
Bola de Fuego, le preguntó "Barbara,
¿eres una actriz o una rata?" a lo que ella respondió "Una actriz,
supongo" y él le dijo "pues entonces interpreta este papel". Conseguida a
la actriz Wilder tendría que buscar a un actor para dar vida a Walter Neff,
fue una tarea difícil ya que ningún actor estaba dispuesto a interpretar a
un hombre que cegado por la pasión es capaz de cometer un asesinato,
algunos de ellos fueron Alan Ladd, Spencer Tracy o Gregory Peck, Dick
Powell quería el papel pero tenía contrato con otro estudio y otros como
George Raft quería cambiar el planteamiento de la historia, en lugar de un
vendedor de seguros le parecía mejor que Neff fuese un agente del FBI que
desenmascarara a la estafadora y asesina, a Wilder esta idea le pareció
absurda y el elegido finalmente fue Fred MacMurray, al director le pareció
perfecto porque el público podía identificarse perfectamente con su
personaje. El vértice de esta historia, Barton Keyes, el mejor amigo y
jefe de Neff que descubre toda la trama, recayó en las manos de Edward G.
Robinson, en un papel nada habitual en su filmografía.
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El memorable trío
protagonista.
La cinta comenzó a
rodarse en septiembre de 1943 con un presupuesto que apenas rondaba el
millón de dólares. Wilder ideó el look de la protagonista, una sofisticada
y fría mujer, de pelo de color rubio platino y que adornaba su tobillo
izquierdo con una pulsera, la Stanwyck luciría una aparatosa peluca rubia,
cuando el realizador vio al mes de rodaje el material grabado se dio
cuenta del desastre, la protagonista lucía ridícula, de hecho, alguien de
la Paramount al ver una de las proyecciones dijo "Hemos contratado a
Barbara Stanwyck pero al final a quien tenemos es a George Washington",
pero lamentablemente era muy tarde para realizar otras tomas con la
actriz, el director se justifica diciendo que su intención era presentarla
así de ridícula. Wilder respetaba mucho a la actriz y a la mujer, hablaba
maravillas de ella, "es una de las mejores actrices con las que he
trabajado, es muy meticulosa a pesar de que fui duro con ella durante los
ensayos porque a mí no me gusta hacer muchas tomas", del resto del reparto
y equipo técnico también habla maravillas "todos ayudaron a hacer esta
película de esta manera, mi colaborador en el guión, Raymond Chandler, el
director de fotografía, John F. Seitz, los directores de arte Hans Dreier
y Hal Pereira y finalmente Miklós Rósza, que compuso la música".
El estreno se
produjo en septiembre de 1944, la crítica se sorprendió al ver por primera
vez una muestra de cine negro en la que los protagonistas no son miembros
del sindicato del crimen sino dos personas normales y corrientes que se
mueven por los más bajos instintos, y en segundo lugar, un nuevo estilo
policial, lo que Raymond Chandler llamaría la cacería, ya que desde el
primer momento se conocen a los culpables y lo que da interés a la cinta
es saber cuándo y cómo van ser atrapados. La crítica aplaudió la cinta de
manera unánime, y Wilder sentó las bases de un nuevo cine negro, o Film
Noir, influenciando a realizadores posteriores, incluso a los actuales,
sin duda alguna Fuego en el Cuerpo
de Lawrence Kasdan y La Última
Seducción de John Dahl son buena muestra de ello, otros
cineastas han homenajeado Perdición
en sus trabajos, uno de ellos fue Pedro Almodóvar con
La Mala Educación en la
escena en la que se planea el asesinato. El realizador Alfred Hitchcock
tras ver la película en el preestreno dijo de ella "A partir de ahora el
cine tiene un nombre, Billy Wilder", y Woody Allen ha declarado que
Perdición es la mejor
película de todos los tiempos. Barbara Stanwyck también marcó con su
interpretación, recientemente ha sido nombrada por la Enterteinment Weekly
como la mejor femme fatale de la historia del cine y es evidente que
muchas posteriores han pretendido emularla, el personaje también marcó a
la actriz ya que muchos de sus trabajos posteriores son deudores de
Phyllis Dietrichson.
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Comienzan los problemas
para Walter Neff.
Premios:
Perdición optó a seis
Oscar: película (Joseph Sistrom), dirección (Billy Wilder), guión (Billy
Wilder y Raymond Chandler), actriz principal (Barbara Stanwyck),
fotografía en blanco y negro (John Seitz) y sonido (Loren Ryder).
Sorprendentemente no fueron candidatos Fred MacMurray y Edward G. Robinson
y también lo hace que no ganase ninguno de los premios, fue el año de
Siguiendo mi Camino y de
Ingrid Bergman con La Luz que Agoniza.
En el año 1992 fue una de las seleccionadas por la Filmoteca Nacional para
su conservación, y en los últimos años ha sido declarada una de las 100
mejores películas norteamericanas de todos los tiempos por el Instituto de
Cine Americano. El Gremio de Guionistas Norteamericanos considera que el
guión de Perdición es uno
de los 100 mejores de todos los tiempos y la revista Premiere considera la
actuación de Barbara Stanwyck como una de las 100 mejores de la Historia.
De su experiencia en los Oscars con
Perdición Wilder se expresa de la siguiente manera: "...
durante la entrega de premios me sentaron en las primeras filas, junto al
pasillo central, para que no tuviera que recorrer un camino demasiado
largo -al fin y al cabo, nuestra película había sido nominada seis veces-,
pero en aquella ocasión la bendición de los Oscars recayó sobre la
mediocre película de Leo McCarey,
Siguiendo mi camino, película irónica, optimista y muy
católica." "Cada vez, cuando se oía: "The winner is...", Leo McCarey se
apresuraba, con paso alegre, hacia delante, ya que estaba de pié,
esperanzado, al fondo del pasillo central. "Mejor argumento:
Siguiendo mi camino". Leo
McCarey trotaba hacia delante. Después recorría de vuelta el largo camino
a su puesto de espera. "Mejor canción:
Siguiendo mi camino". De
nuevo tenía que recorrer el mismo largo camino, con el mismo trotecillo
triunfal. Aquello se repitió cinco veces. Después se llegó a la "Mejor
dirección" y después a la "Mejor película". Como ya he dicho, yo estaba
junto al pasillo cuando Leo McCarey volvió a pasar por mi lado. Y entonces
no pude evitar sacar un poco el pié, de modo que tropezó y casi se cayó.
No, no se cayó de bruces, como después se dijo.
-
DÍAS SIN HUELLA (THE LOST WEEKEND) 1945
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Con el patrocinio de
Don SImon.
Dirección:
Billy Wilder
Guión:
Billy Wilder y Charles Brackett.
Basada en la novela de
Charles R. Jackson
Reparto:
Ray Milland, Jane Wyman, Philip Terry
Argumento:
Don Birnam (Ray Milland) es un escritor fracasado que intenta superar su
frustración refugiándose en el alcohol, que le lleva a caer en una
peligrosa y húmeda espiral que le conduce hacia un alucinógeno estado de
delirium tremens. Su hermano Wick (Philip Terry) y su novia Helen (Jane
Wyman) intentarán ayudarle a superar su grave adicción.
Detrás de la
cámara:
Después del éxito de público y crítica cosechado con
Perdición, Billy Wilder hace
un viaje en tren desde Nueva York hasta Hollywood, en una escala en
Chicago, compra varios libros para aprovechar el viaje, uno de esos libros
fue The Lost Weekend de
Charles R. Jackson, cuando llega a Hollywood ya tiene clara cuál iba a ser
su próxima película, convence a la Paramount y el estudio paga 50.000
dólares por los derechos de la novela. Wilder contaría de nuevo con la
colaboración de Charles Brackett para escribir un guión en el que
desgraciadamente había muchos elementos familiares para el colaborador de
Wilder, su mujer era alcohólica y su hija había muerto después de recibir
un fuerte golpe en la cabeza durante una de sus borracheras. La intención
del director era romper un tabú, Hollywood nunca había realizado una
película sobre el alcoholismo y hasta ese momento el borracho era un
personaje cómico y no un enfermo. La adaptación cinematográfica y la
novela presentan varias diferencias, en el texto original la frustración
del protagonista era que no podía admitir su homosexualidad, sin embargo
en la adaptación cinematográfica el protagonista no podía superar un
bloqueo creativo, y el final de la película es más positivo, y por ende
menos convincente, que el de la novela.
Terminado el guión,
comenzó la búsqueda del protagonista, algunos candidatos fueron José
Ferrer y Cary Grant, Ferrer fue la primera opción de Wilder, el tío de
George Clooney era en ese momento un reputado actor de los escenarios de
Broadway y aún no había debutado en Hollywood así que los estudios no
querían apostar por alguien desconocido para el público, y apostaron por
Ray Milland quien había trabajado en el debut en Hollywood de Billy Wilder,
El Mayor y la Menor,
Paramount pensaba que la película se podría vender mejor si su
protagonista era una estrella caracterizada por su versatilidad, alguien
como Ray Milland, un actor acostumbrado a trabajar en todo tipo de
géneros, comedias románticas, dramas, o películas de aventuras, sin
embargo, los consejeros del estudio aseguraron que si Ray Milland
interpretaba ese papel su carrera habría muerto ya que el personaje era
muy arriesgado. Para completar el reparto acudieron a Jane Wyman, una
emergente estrella que había protagonizado una serie de comedias con
bastante éxito junto a su marido Ronald Reagan, y que ya empezaba a dar
pequeños pasos en uno de los géneros de los que sería una de las grandes
damas, el melodrama, y a Philip Terry un actor que en aquel momento había
cosechado varios éxitos junto a la actriz que le había convertido en su
cuarto esposo, Joan Crawford. Ray Milland para preparar su interpretación
pasó una noche como paciente en el Hospital Belleuve, una institución en
donde los alcohólicos recibían tratamiento para su desintoxicación, y dejó
de comer porque los alcohólicos se olvidan de la comida.
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"¡Pero si es la
mismísima Angela Channing!"
Billy Wilder quería
dar gran realismo a Días sin Huella,
los exteriores se rodaron en las calles de Nueva York, y no en un estudio,
y las escenas de interior se grabaron en los estudios de la Paramount en
Hollywood, se creó una réplica exacta de un Bar de la neoyorquina Tercera
Avenida, el P.J. Clark, en el estudio número 5 de la Paramount. Ray
Milland declaró años después que todas las tardes a las cinco llegaba un
hombre, estuvieran rodando o no, y pedía una copa de Bourbon, hablaba con
el camarero y dejaba cinco centavos en la barra, era el escritor Robert
Benchley, que añoraba los bares de Nueva York. Completado el rodaje de la
cinta Wilder predijo que Ray Milland ganaría el Oscar por este trabajo, no
se equivocó.
Pero los problemas
para Billy Wilder llegaron en el momento de estrenar la cinta. La
industria del alcohol no estaba dispuesta a que esta película llegase a
los cines y presionó a la Paramount para que impidiera su estreno, tras el
desistimiento de los estudios, llegaron a ofrecer 5 millones de dólares a
Billy Wilder para que le entregasen los negativos de la película, el
presupuesto de Días sin Huella
fue de poco más de un millón de dólares. La Paramount preestrenó la cinta
y fue un auténtico desastre ya que el público comenzó a reírse desde la
primera escena, y el director vio cómo la mayoría de los espectadores iban
abandonando la sala, y tuvo que leer comentarios como "una buena película
sólo habría que eliminar lo referente a la bebida" o "después de ver la
película no he renunciado a beber, he renunciado a ir al cine". Ante tal
desastre Paramount decidió finalmente guardar la película en un cajón, la
industria de bebidas alcohólicas pudo respirar tranquila en ese momento.
Billy Wilder quiso
alejarse, se alistó en el ejército y se fue a la Alemania ocupada. Los
estudios de Hollywood no se mantuvieron aparte cuando Estados Unidos
intervino en la Segunda Guerra Mundial, muchos directores y estrellas de
la meca del cine se enrolaron en el ejército y se fueron a Europa. Wilder
cuenta una jugosa anécdota sobre cómo se preparaban algunos cineastas para
la guerra: "Todos nos entrenábamos para la guerra, pero cuando pienso en
ello retrospectivamente, nuestros ejercicios se parecían más a las
películas cómicas del cine mudo: los estropicios que se hacían para evitar
y prever otros estropicios eran considerables. Recuerdo cómo nos
entrenábamos en la calle Bel Air, donde vivían Hitchcock y Lubitsch,
ensayando cómo colocar a un herido en una camilla, cómo meterlo después en
una ambulancia y cómo trasportarlo lo más rápidamente posible a un
hospital." "Nuestro ejercicio amenazaba con fracasar ya que todos los
hombres que queríamos poner en la camilla pesaban demasiado, o mejor
dicho: nosotros no éramos lo bastante fuertes. Así que nos decidimos a
salvar a una mujer herida. Incluso de entre las mujeres, elegimos a la más
menuda de que pudiéramos disponer, y ésta fue Alma, la mujer de Alfred
Hitchcock, que en lo que refiere al peso era todo lo contrario de él. Así
que la pusimos en la camilla, la atamos firmemente, y entre cuatro la
llevamos a la ambulancia, tan deprisa como pudimos. La metimos dentro y,
al instante, la ambulancia partió a toda velocidad haciendo sonar la
sirena. Pero por desgracia, con todo aquel ajetreo, habíamos olvidado
cerrar la puerta de la ambulancia. La camilla, con Alma Hitchcock, se cayó
y puesto que en Bel Air las calles son bastante empinadas, poco faltó para
que se hiciera realmente daño, o rodara toda la calle abajo, hasta Sunset
Boulevard."
Meses más tarde la
visión sobre esta película cambió, los estudios la volvieron a ver y les
pareció buena y la actitud del público había cambiado. Finalmente llegó a
las salas de cine y la reacción de los críticos y de los espectadores fue
bastante positiva. Billy Wilder revolucionó de nuevo el mundo del cine, si
con su anterior cinta, Perdición,
sentó las bases de un nuevo cine negro, con
Días sin Huella habló por
primera vez de los infiernos vividos por culpa de una adicción, influyendo
a otros realizadores como Blake Edwards con
Días de Vino y Rosas o Mike
Figgis con Leaving Las Vegas.
Quien salió perjudicado fue Ray Milland, tal y como pronosticaron los
consejeros de la Paramount, el éxito con
Días sin Huella fue tan
grande que jamás volvió a superarlo aunque siguió trabajando con
realizadores de peso como Alfred Hitchcock, nunca mejor dicho lo de
peso, en Crimen Perfecto.
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Ray Milland en el papel
de su vida.
Premios:
Días sin Huella fue una
de las ganadoras del Gran Premio del Festival de Cannes, lo que en la
actualidad es la Palma de Oro del Festival, compartió premio con cintas
como Breve Encuentro de
David Lean o Roma, Ciudad Abierta
de Roberto Rossellini, Ray Milland se llevó el premio al mejor actor del
certamen. La Asociación de Críticos de Nueva York premió la cinta en las
categorías de mejor pelicula, dirección y protagonista, y la Junta
Nacional de Críticos consideró a Ray Milland como el mejor actor del año.
Fue premiada con tres Globos de Oro, los de mejor película, dirección y
actor protagonista. En los Oscars fue candidata a siete Oscars, película
(Charles Brackett), dirección (Billy Wilder), actor protagonista (Ray
Milland), guión (Charles Brackett y Billy Wilder), fotografía en blanco y
negro (John F. Seitz), montaje (Doane Harrison) y música (Miklós Rósza),
ganó en cuatro categorías las relativas a película, dirección, actor
protagonista y guión.
CONTINUACIÓN...
Saludos.
Mary Carmen
Rodríguez.
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