Críticas

EL CABALLERO OSCURO

El Caballero Oscuro es, por este orden, una pelí­cula de acción sumamente acojonante, un policí­aco de suspense entretenidí­simo, un drama de personajes varios puntos por encima de la media, narrativamente hablando estructurado pelí­n apresuradamente, y un triángulo amoroso que roza el esperpento. Como adaptación, redefine el concepto actual de pelí­culas de superhéroes porque es la primera desde El Protegido que intenta ponerse al dí­a con lo que se entiende por un cómic en la actualidad, no en los puñeteros años 50. Y Heath Ledger es la leche del café y su Joker no sólo es memorable porque dé miedo, sino porque el Batman de Christian Bale…en comparación… vamos a decirlo, ejem, queda un poco… como un moñas.

Esta joyita del cine de entretenimiento no serí­a una joyita si no le diéramos un poco de caña. Pero dejemos claro, antes de nada, que El Caballero Oscuro es como esa paliza que el Redeem Team le dio a España el pasado sábado: un ligero recordatorio de lo que son capaces de hacer esa panda de marines cinematográficos que trabaja al otro lado del Atlántico, justo cuando creemos que los equipos técnicos europeos y asiáticos les están comiendo el terreno en lo que a pelis palomiteras se refiere y resulta que al final todo resulta ser un espejismo. Es un film de acción a escala épica, pero es un film a escala épica para empezar, abordando toda clase de género dramático a base de talento, imaginación, oficio y dos pelotas bien gordas. A El Caballero Oscuro se le ha calificado como heredera de Heat, El Imperio Contraataca, OMG I’M GONNA CUM y bla, bla, bla… pero en mi opinión, esencialmente durante los mejores momentos del film –que abarcan así­ como dos horas todos sumados– El Caballero Oscuro es una pelí­cula frenética rollo Jungla de Cristal: La Venganza en la que sus personajes se mueven contra el reloj, y cuya misión en la vida es clavarte los ojos a la parte de atrás del cerebro mientras la magia de su director Christopher Nolan, consigue mantenerte pegado a la pantalla con el nivel de pulsaciones más alto posible sin que te dé un infarto.

batpod-batmoto.jpg

La cosa comienza (aparentemente) con una especie de “trama” policial en la que Batman, el comisario James Gordon y el fiscal de distrito Harvey Dent intentan dar el golpe de gracia a la deprimida mafia de Gotham apropiándose de los fondos ilegales que los criminales tienen resguardados en Hong Kong. Entrecomillo “trama” no porque sea mala. No lo es. Sino porque en el momento en el que el Joker aparece en pantalla, los esfuerzos de Nolan para dar continuidad a esa historia quedan completamente diluidos gracias a un tí­o disfrazado de payaso que no parece sentir empatí­a, dolor, miedo, etc… y cuya función consiste en perpetrar actos terroristas para poner a prueba el sistema de valores de la civilización actual y convertir Gotham en un “sálvese quien pueda, las mujeres y los niños los últimos”. ¿En resumen, mola?. Mirad toda la parte del hospital, desde su monólogo sobre el caos a la escena en la que sale por la puerta. Rebobinadla. Volvedla a ver. Heath Ledger, que antes de fallecer era probablemente uno de los cuatro o cinco verdaderos actores menores de 30 años sobre la faz del planeta, se dedica a caminar por la fina lí­nea que separa la verdadera interpretación de la pantomima y su creación es absolutamente portentosa y, encima, alimentada porque rompe los esquemas que Nolan parece preparar para la pelí­cula durante su primera media hora.

Nolan es un tí­o muy cerebral. Demasiado. Todo necesita de un motivo o una explicación. Batman no aparece con un traje nuevo porque sí­. Se monta una escena inicial en la que se ve que el traje inicial le molesta. Pero, ah, es una escena de introducción que desarrolla, al mismo tiempo, puntos de la trama que se reestructuran cuatro escenas después, amplificando su significado y modificando el comportamiento de los personajes basándose en cambios de personalidad bien desde su interior, bien desde los acontecimientos que suceden a su alrededor, y modificando su sistema de valores y principios. Eso se llama un buen guión y la última pelí­cula de palomitas en la que vi eso se llama Ratatouille. Por ello, cuando llegamos a la gran tragedia de Harvey Dent, el héroe elegido por Bruce Wayne para convertirse en el nuevo sí­mbolo de Gotham, echamos la vista atrás, y examinamos todos los factores que han influido en su caí­da libre hasta convertirse en Dos Caras, –que es la espina dorsal de la pelí­cula, independientemente de los actores y de que parte de su historia se resume en diez minutos y a saltos–, percibimos una sensación de satisfacción pocas veces vista en un film de este género, algo a lo que contribuye la interpretación de Aaron Eckhart, al que se le da muy bien hacer de tí­o guai.

joker-ledger.jpg

Si bien uno de estos factores es el propio Joker, no podemos olvidar a la chica de la pelí­cula, la ayudante de Dent, Rachel Dawes, que en este film no hace ABSOLUTAMENTE NADA. NADA. CERO. NIENTE.  El primer coscorrón que me llevo como fan es contemplar cómo Maggie Gyllenhaal escapa absolutamente indemne de un papel que si llega a repetir Katie Holmes, la deportan a Santa Elena después de los marrones que se comió después de participar en Batman Begins, donde salva a un niño, electrocuta la cara del Espantapájaros y descubre de forma indirecta el pastel. Ahí­, Gyllenhaal, que además es más fea, se limita a estar a) enamorada b) enamorada en conflicto c) enamorada sin conflicto y d) todos-sabemos-lo-que-ocurre-al-final en recompensa a sus constantes exhibiciones de calientabraguetismo.

Pero Gyllenhaal es lo suficientemente competente y tener semejante truño de papel, el único y verdadero punto oscuro (jarjarjar) del film, no es culpa suya. Es competente, como lo son todos los innumerables actores que aparecen en el film, desde Eric Roberts hasta el magní­fico Tiny Lister Jr., y que entre todos expanden la perspectiva de la pelí­cula, que es mucho más que sus personajes y que convierte a los ciudadanos de Gotham en ví­ctimas, verdugos y componentes de una ciudad entera guiada por sus propios mecanismos. De fondo, está siempre la cuestión del Terrorismo Post 9/11 que se ha insertado en nuestra cultura popular y del que Nolan le saca partido como no he visto en mi vida en la última y memorable prueba del Joker, el extraordinario clí­max que pierde un poco de efectividad dado que la última media hora del film transcurre, como dicen los entendidos, a toda hostia (y de alguna forma, parece que el film se centra un poquito demasiado en la figura de Dos Caras en su último tercio: se gana en profundidad dramática, pero se resta importancia a la rivalidad entre Batman y El Joker, la más grande, rica y reverenciada de la historia del cómic). Desde luego, Dickens esto no es, pero El Caballero Oscuro aprueba en una asignatura verdaderamente difí­cil y que el resto de sus congéneres no se molestan ni en intentar. 

Es la clase de film que juega con cosas nuevas porque es consciente de que, en lo que a lo que se espera de él, no solo se enfrenta con nuestras expectativas: las da la vuelta y las viola. Como film de acción y suspense… cineastas de “entretenimiento”, quizás os interese ésto… como film de acción y suspense El Caballero Oscuro es el no va más. Simplemente, cada escena de acción está tan meticulosamente precedida que somos perfectamente conscientes no sólo de dónde, como o cuándo se encuentran los personajes, sino lo que está en juego. La persecución entre la moto (la moto, madre de Dios, la moto…) y el camión de El Joker. La pelea en el rascacielos. El combate inicial. El atraco del banco. Efectos especiales que se combinan de forma inapreciable con el decorado, especialistas en combate y conducción al lí­mite de sus posibilidades, y el siempre agradecido plano de nuestro actor favorito haciendo como que se está jugando el cuello. No tiene precio. Y todas afectan en algo al curso de la narración. Siempre cambia algo, son parte de un esquema mucho mayor. Sirven.

Em…en lo que se refiere a la segunda queja de algunos fans: la claridad visual. Cualquier persona que carezca de desordenes cognitivos es capaz de entender el cine de Nolan, sea rápido o lento. Si confunde al espectador es porque Batman debe provocar miedo. En Batman Begins, lo importante era saber que Batman estaba fostiando a gente, no cómo la estaba fostiando. Ahora, dado que el film es un policiaco puro y duro y se pierde el extraordinario toque fantástico, ligerí­simamente sobrenatural y mí­tico de la primera entrega, ahora tenemos al Hombre Murciélago de pie, a plena vista, iluminado completamente en una cámara de un banco o en una sala de interrogatorios. No se vosotros, pero a mi me resulta la mitad de impactante. 

Los buenos, en general, son la mitad de impactantes. Gracias a Dios, Michael Caine y Morgan Freeman se esfuerzan en interpretar –el guión de Nolan y su hermano Jonathan pone a sus personajes en complejas situaciones donde su lealtad se ve puesta a prueba–pero Christian Bale, por muy sobrado como vaya haciendo de Bruce Wayne,  como Batman parece una figura más a merced de los acontecimientos del plan del Joker. Ojo: es lógico cuando vemos de qué va la pelí­cula, y desde luego tiene sus momentazos (MOTOOOOOO!), pero –para muestra un botón de lo tiquismiquis que soy– la gran lí­nea final, el gran “Joker, métete el plan, el maquillaje y el cuchillo por donde te quepan. Yo soy Batman”, nunca llega. En su lugar, tenemos OTRO final añadido, donde el mito del Hombre Murciélago queda derribado y redefinido para siempre, y si bien es extraordinariamente satisfactorio, no veo por qué no se podrí­an haber conciliado las dos cosas. En medio de esta ligerí­sima decepción, el de Gary Oldman es el triunfo silencioso de un actor que, vamos a decirlo ya, realiza la mejor interpretación de un personaje de cómic desde que a Christopher Reeve le cayera entre las manos la capa de Superman, por su extraordinario sentido de la decencia, honor, e integridad a prueba de balas en un momento en todo se derrumba alrededor de todos, incluyendo al héroe de nuestra historia.

El Caballero Oscuro se mueve en un terreno moral resbaladizo dentro de sus limitaciones como producto para el consumo. Pero donde cualquier otra pelí­cula se detiene, el film de Nolan se acerca de puntillas, y mira al otro lado, donde se encuentra el abismo. El abismo se encuentra pasado el lí­mite de la convención. La guinda del pastel es que es allí­, en la lí­nea, que es ese sitio donde Hollywood apenas quiere mirar, el lugar en el que film de este espléndido cineasta que es Christopher Nolan se queda a vivir.


Christopher Nolan | Jonathan Nolan, Christopher Nolan | Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Maggie Gyllenhaal, Gary Oldman, Morgan Freeman, Monique Curnen, Ron Dean, Nestor Carbonell, Eric Roberts, Michael Jai White | Wally Pfister | Lee Smith | Hans Zimmer, James Newton Howard | Nathan Crowley | Christopher Nolan, Charles Roven, Emma Thomas | Kevin De La Noy, Benjamin Melniker, Thomas Tull, Michael E. Uslan | Warner Bros. Pictures, Legendary Pictures, DC Comics, Syncopy | Warner Bros. | 9 |
  • Mr.Drako

    PD2: Seguramente alguien ya lo haya dicho. Esta pelí­cula va a envejecer increiblemente bien

  • Mr.Drako

    Si la peli es mala se le buscan las cosas buenas, si es un pepinazo del 15 le buscasmos las cosquillas. Señores ustedes piden lo imposible. Yo en vez de ir a buscarle las cosquillas a Nolan y su hermano les hago una reverencia si les veo. Y acto seguido les doy las gracias por recordarle a Hollywood que un blockbuster no tiene porque ser una muestra de despilfarro sin sentido. Porque como se ha demostrado, si hay calidad y un buen trabajo detrás los número se multiplican.

    Una tercera parte de esta calidad y habrá que darle 12 oscar…por lo menos.

    PD: Rafa gracias por la referencia a El protegido.

  • Gerion

    Bueno, como parece que aún me permiten opinar en este foro he de suponer que la suplica de praims no ha tenido exito.
    Praims dixit:”Por favor, no os molestéis en contestar, no os voy a seguir el juego. Yo ya soy una persona adulta.”
    Si el personaje este quiere jugar a algo, no es asunto mio, yo opino porque me apetece y sobre lo que me apetece.Y en esta liena y con mis derechos intactos, me gustaria decir : praims, coleguita, cariño, por mucho que digas que lo de la “crí­tica definitiva” era un comentario jocoso, intentando justificarte ante tus dioses, “LOS MODERADORES” (comportamiento adulto donde los haya), se te ve el plumero cuando pides que me censuren y cuando vas diciendo a los demás cuando, como y sobre qué tenemos que opinar.Lo de la “crí­tica definitiva” no era un comentario jocoso, era un comentario propio de un prepotente, y los prepotentes al final siempre se ven impotentes, y esto les lleva a hacer cosas bochornosas, tales como reclamar censura.
    Para finalizar te dejo una adivinanza,con una mente preclara como la tuya la sacaras enseguida,alla va: “¿quien hace esplendidas “crí­ticas definitivas” y la cuelga en un foro ?

  • praims

    Eslovar, estoy totalmente de acuerdo contigo en que “Batman Forever” y “Batman y Robin” son pelí­culas totalmente deleznables, pero es que no querí­a ni nombrarlas, no merecen ni ser tenidas en cuenta.

    También coincido contigo en el asunto de Lex Luthor y su caracterización pseudo-cómica, pero recuerda que llega a ser presidente en la Superman II, yo sólo me refiero a la primera pelí­cula, la de 1978. Para mí­ fue muy grande lo que se consiguió en esa época con los medios que habí­a

    Respeto totalmente tus preferencias sobre la muerte de Dos Caras y la aparición de los demás villanos en las pelí­culas de superhéroes.

    Saludos.

  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    Por cierto,

    Heath Ledger brutal, pero yo pongo casi al mismo nivel la interpretación del gran Aaron Eckhart (como Harvey Dent).

  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    A mi esta peli me pareción una obra maestra, COMO PELíCULA. Me explico:

    Por una parte, entiendo que algunos fans comiqueros del hombre murciélago estén decepcionados por la peli porque, en mi opinión, no refleja la naturaleza de Batman. Cosa que sí­ conseguí­a la primera. En el caballero Oscuro cambias a Batman y pones a Bourne y funciona igual, por ejemplo.

    Pero como thriller policiaco es simplemente impecable e insuperable. Me encanta que Batman sea, casi, un simple espectador en la trama Joker-Dent-Gordon.

  • mr.guau

    “Por Dios, chicos ¿hay que explicároslo todo? ¿Qué curso de la ESO estáis repitiendo? ¿Os puedo ayudar? Creí­a que aquí­ posteaba gente normal.”

    No me tienes que explicar nada, no estoy en la eso, acabo de terminar mi carrera, no he repetido, y no necesito que me ayudes… y si, aquí­ postea gente normal… Para ser adulto como dices ser, no te ha costado decir que estoy en la Eso, repitiendo, y que no soy normal…

    No te preocupes, ahora que has explicado eso de “critica definitiva” puedo llegar a entenderla, pero desde un inicio no es algo que se conciba como chiste… de hecho sigo sin verle gracia pero pasa. Don´t worry, no te voy a apedrear tio, haya paz…

Críticas

Serenity_2019-12

Ecos de ti.

port

Ama como quieras.

tolkien

Repaso de los acontecimientos.

la perfeccion

La trampa solvente.

vengadores endgame

Le podcast.

Twitter

Podcast