Críticas

EL HOMBRE LOBO

El Hombre Lobo es una de esas pelí­culas prometedoras que acaban sin cumplir las expectativas -por uno o varios motivos- del público en general. El tráiler era suficientemente interesante, mucho más que lo que se acabarí­a por ver en el cine.

El primer fallo es el guión, que no es bueno, o directamente es malo, y como parte fundamental de una pelí­cula, arrastra todo lo demás: los miembros principales del reparto, Benicio Del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt y Hugo Weaving, hacen lo posible con sus personajes, unidimensionales todos, sin lograr grandes interpretaciones (que hubieran podido dar mucho más de sí­ si no se hubieran visto impedidas por la escasa profundidad de los personajes). Pero repito, no es error de casting. Para la base de la que partí­an el resultado es más que decente.

Geraldine Chaplin tiene una intervención corta y puede que malgastada (aunque bien pensado la de quién no: Emily Blunt es inservible la mayor parte del tiempo), que me recordó a la que ya tuvo en El Orfanato (2007). La misión que su personaje tiene en la historia es contradictoria y algo confusa, o mejor dicho la de confundir, bien sea a propósito, a causa del recorte de escenas o por el guión.

Muchas de las tramas no tienen relevancia o la van perdiendo debido a la forma en que han sido enfocadas, desde la romántica hasta el pasado de la familia de Lawrence.

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El comienzo del film es muy acelerado, para continuar desarrollándose lentamente (demasiado lentamente, tanto que a veces lo más interesante para mirar era el reloj), lo que origina un ritmo que induce aburrimiento y que no es el esperado en este tipo de pelí­cula. Por último, sin muchos acontecimientos interesantes o destacables a lo largo de la simple trama (que contiene elementos surrealistas que en su mayorí­a están de más -¿Qué hace Gollum fuera de El Señor de los Anillos y con qué objetivo?-), encontramos un final que, a juego con el principio, se precipita.

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Los efectos especiales oscilan entre ser mediocres y malos (lo cual no dice mucho de una superproducción de cuyo presupuesto no se ponen de acuerdo los medios: unos dicen 85 millones de dólares, otros 110 y otros 150. De ser una de las dos últimas cifras –o incluso la primera- deberí­an reflexionar acerca de lo invertido, puesto que en pantalla vemos un film que bien podrí­a costar la mitad). Cabe señalar la primera escena en la que Lawrence sale al exterior como hombre lobo, que a mi parecer es ridí­cula, por no mencionar cosas sueltas como un oso en el campamento gitano que daba el cante innecesariamente (pues su presencia no tiene objetivo alguno sino decorativo) o el ya mencionado Smeagol.

El gore y abusivo uso de la sangre en determinados momentos ni sobra ni se hace indispensable, se presenta más bien como una estrategia para llamar a cierto público a las salas que como un intento de realismo.

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Del mismo modo, encontramos los tí­picos fallos perdonables que nunca abandonan este género (POSIBLE SPOILER: la persona que está más cerca del monstruo es la única que, aunque de espaldas –como siempre- y a pesar de los ruidos que la criatura emite, no se da cuenta de lo que sucede o de lo que tiene detrás FIN POSIBLE SPOILER) y los propios de pelí­culas con licántropos (POSIBLES SPOILERS: Siempre que haya una pelea entre dos hombres lobo uno se rasgará las vestiduras para que puedas distinguir quién es quién, habrá luna llena todos los dí­as de la semana, las balas de plata sólo las usarán hacia el final de la pelí­cula y hasta el último momento no surtirán efecto… FIN POSIBLES SPOILERS).

La ambientación es adecuada, pero está desaprovechada al reducirse a contados espacios. Probablemente el vestuario es el aspecto técnico mejor empleado. Pelí­culas como la reciente Sherlock Holmes te sumergen de lleno en la época victoriana más fructí­feramente.

El mayor alago atribuible a la banda sonora es que al menos no es la que rechazaron, compuesta por Paul Haslinger. La partitura no es ni de lejos la más memorable de Danny Elfman, apreciándose más que nada en los momentos que intenta (a veces descaradamente) asemejarse a la compuesta por Wojciech Kilar para Drácula (1992), pelí­cula que, junto con La Momia (1999), constituye la aspiración de ser de El Hombre Lobo, pero que para su desgracia (y nuestra) de ahí­ no pasa, quedándose  finalmente en algo más próximo a Van Helsing (2004).

Aludida Van Helsing, decir que la dirección de Joe Johnston es tan buena y/o novedosa como la que Stephen Sommers demostró en 2004, es decir, ni molesta ni aporta nada.

Lo mejor: El esfuerzo de los actores; ciertos decorados; las escenas en el manicomio.

Lo peor: El guión, veneno de esta pelí­cula; el ritmo, irregular y lento (que no pausado); el principio y final precipitados; los elementos surrealistas.

Roque Garcí­a.


Joe Johnston | Andrew Kevin Walker, David Self. Basándose en un guión previo escrito por Curt Siodmak | Benicio del Toro, Emily Blunt, Anthony Hopkins, Hugo Weaving, Geraldine Chaplin | Shelly Johnson | Walter Murch, Dennis Vikler | Danny Elfman, Paul Haslinger | Rick Heinrichs | Sean Daniel, Benicio Del Toro, Scott Stuber, Rick Yorn | Bill Carraro, Ryan Kavanaugh | Universal Pictures, Relativity Media, Stuber Productions | Universal |
  • Eweisze

    “He perdido dos minutos de mi vida leyendo esta mierda de crí­tica sin sentido…”

    ¿Cuál de ellas y por qué no tiene sentido?

  • Walter

    Increí­ble el aporte, Grijaldo.

    Creo que es lo más divertido/triste que he visto en mucho tiempo.

    Ya sabéis lo que nos espera si cintas como “CrepúsCULO” siguen teniendo éxito, mientras otras como “El hombre lobo” son ignoradas. En el futuro Drácula pasará de vivir en un castillo en Transilvania, a un pisito en el madrileño barrio de Chueca.

    Menos mal que todaví­a queda algo de esperanza con vistas al estreno de “Daybreakers” este viernes.

  • Fernando Ruiz Cabral

    Para biniwoo:

    El punto mi estimado es si te gustó la pelí­cula o no y qué opinas de los detalles de su realización. Es tu apreciación de la cinta lo que esperamos. El resto, sobre las demás crí­ticas, ya sabes el dicho: “Para gustos y colores…”

    Saludos.

    Fern

  • Vennora

    la putada, GRIJALDO, es que no hay obra literaria que apoye al licántropo. observaciones como las que has copiado es el precio que este mito debe pagar de vez en cuando.
    pero, por favor, puedes facilitarnos el link para acceder directamente a la crí­tica?
    es que hoy estoy vago para buscar y, como decí­a aquél: hoy sólo tengo ganas de comer chicle y patear culos… y se me ha agotado la goma de mascar.

  • grijaldo

    He hecho un corta-pega por que creo que esto queda mejor aqui.

    Y esto chavales,teneis que leerlo,un mail que ha mandado una Crepusculoca a Latino Review hablando sobre la nueva del Hombre Lobo:

    “Da mala imagen de los hombres lobo y los hace parecer una mutación deforme de un perro rabioso. Empezaron a gustarme los HL después de ver a un impresionante Jacob Black (…) hasta que ví­ vuestro mierdoso remake de lo que llamáis un HL”

    “¿Cómo puede morir un HL con una bala de plata? Peor, has visto la transformación del hombre que se supone es el lobo? Se sienta en una silla y todo su cuerpo se transforma en el de un “freak” deforme. Si ves la transformación de Jacob Black, no parece ni de lejos tan falsa, barata o mutada”

    “Vuestra estúpida pelí­cula ni siquiera fue la más vista en las listas: Valentine’s Day con Taylor Lautner (Nota: el actor que hace de Black)!”

    Impagable,cuanto daño está haciendo la mierda esa de Crepusculo.

  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    He perdido dos minutos de mi vida leyendo esta mierda de crí­tica sin sentido…

  • https://lashorasperdidas.com -Lumiere-

    Esta pelí­cula del solvente Joe Johnston es una efectiva superproducción donde todo su peso y su mejor cara recae en su parte técnica (vease vestuario, decorados, diseño de producción vamos, y unos correctos pero no del todo aprovechados FXs tanto artesanales como digitales) es cierto que el film consigue ese sabor añejo de las pelí­culas de la Hammer y mucho más a la original de George Waggner de 1941 donde sin ir más lejos el propio diseño de el hombre lobo sirve de homenaje del propio personaje que ya interpretó el mí­tico Lon Chaney Jr en aquel film de la Universal adaptado a los tiempos que corren, destacando su bella fotografí­a, especialmente a la hora de dar forma a las sombras de un bosque amenazador o de un Londres muy sugestivo y que regala algunas de las imágenes más icónicas y recordables de un film que se deja ver y permite entretener sin menoscabar la voluntad del espectador.

    Visto lo visto, y después de por lo que ha pasado la producción (que no es moco de pavo y nunca buena señal), la espera tal vez no haya merecido la pena, pero al menos el film se ha salvado lo suficiente como para merecerse una oportunidad.

    En la otra cara de la moneda, sorprende que en el plano interpretativo sólo se muestre profesionalidad por parte de los secundarios. A las multi-premiadas estrellas desde luego la historia les importa un comino, desentendiéndose por completo de los conflictos de sus personajes y por ello resultando en ocasiones cómicos cuando en realidad deberí­an despertar sensaciones totalmente opuestas. En la misma lí­nea, Johnston se crece en el plano estético, pero no consigue dar consistencia a este cuento sangriento (por ejemplo, ¿alguien se creyó la historia de amor entre Benicio Del Toro y Emily Blunt?). Un relato que a la postre le cuesta mucho cumplir con las cotas mí­nimas de terror, suspense, acción y romanticismo.

    Una apuesta discontinua por lo pulp, lo naí¯f y los sobresaltos que incitará a no pocas risas. Quizás, la muestra más evidente de la modestia creativa que ha materializado esta pelí­cula sea la prudencia, chocante en estos tiempos, con que se trata a quien puede considerarse auténtico protagonista y monstruo de la ficción: el fascinante Sir John, cuya filosofí­a vital propicia numerosas reflexiones sobre el orden familiar y social que traen a la memoria la frase de Plauto homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre) y que, por desgracia, en pantalla no pasan de la sugerencia. Es un film que no sabe sacar todo el provecho que se le presupone a un personaje que se presta tanto al drama clásico a la vez que terrorifico despuntando más por entretenimiento netamente palomitero del gusto del espectador medio, con su correcta puesta en escena y sus buenas dosis de casqueria y sangre muy de agradecer en un producto de estas carasterí­sticas.

    Del mismo modo, los responsables de El Hombre Lobo han optado por desechar reinterpretaciones pedantes o posmodernas a la hora de volver a presentar en sociedad a uno de los monstruos más tradicionales del cine de terror y es algo que agradezco realmente, su espiritu clásico es algo que realmente le sienta de lujo y es una verdadera gozada de ver hoy dia en tiempos tan “megaguais y de reinvenciones”.

    Pero ahí­ radica también su principal problema y es que la realidad es algo más complicada. Es difí­cil que El hombre lobo encuentre un público claro, porque ni ofrece la papillita romántica del Drácula de Bram Stoker de Coppola ni se alinea del lado de los subproductos del horror, como la última oleada de pelí­culas de zombis (género que incluso en sus manifestaciones más mainstream conserva intacta buena parte de su virulencia). El hombre lobo se muestra dubitativa incluso en la implantación de su mitologí­a, y no sabe bien si explicar la maldición licantrópica del protagonista a través de la maldición gitana o mediante la igualmente clásica transmisión familiar. Posiblemente, como decimos, se deba a las muchas, demasiadas zarpas que han arañado su guión y su realización y su desastroso montaje.

    Sin embargo, el aficionado curtido y desprejuiciado encontrará en El hombre lobo suficientes momentos de locura y delirio como para perdonarle su atropellado engolamiento y su fallida intención de hacer un producto para todos los públicos, la pelí­cula realmente es fallida pero disfrutable con cierto sabor a serie B pero rebozada de muuucha pasta, un entretenimiento que si se ve sin pretensiones y sólo acercándose a él a modo de recuerdo del terror más clásico se pasa un buen rato pese a su flojo guión y peor montaje.

    Además nos regala un hombre lobo bestia como pocas veces se ha visto en la gran pantalla y que coño al fin y al cabo de eso se trata ¿no?

    Le doy un 6.5

  • esteban_mg

    No he visto la pelicula, pero la critica me parece francamente mala.

  • NIMAX

    WALTER no necisito mirar otra vez una escena para cambiar mi opinión sobre las impresiones que me dio la pelí­cula mientras la veí­a en el cine… Para mí­ el diseño sigue siendo malo e incómodo de ver (seguramente para Benicio también habrá sido incómodo… más por la dentadura!)
    Pero bue…
    Lo de ese tipito onda Gollum no está tan bueno, hay mucho parecido… Pero en la crí­tica se nombra por ahí­ a Val Hensing… esa pelí­cula tendrí­a que ser considera himno al mal gusto!
    Los efectos son malí­simos en esa peli, y la verdad… no le encuentro ni el MíNIMO de similitud con esta pelí­cula. Seguramente la crí­tica hace referencia a que es tan mala como ésa, pero no creo que sea tan así­.
    Pienso que quedó como un intento “a lo Burton” que salió de forma no convincente.

  • Fernando Ruiz Cabral

    Hola chicos. Gracias Roque.

    Si, definitivamente decepcionó.

    Aunque la redacción del amigo Roque es algo confusa, sus observaciones son en el fondo bastante correctas.

    EL GUIÓN: Bueno, se nota que tratan de tomar elementos de otras pelí­culas, como la de “Dracula, Brams Stoker´s” (esa polémica joyita de 1992 de Francis Ford Coppola de quien hasta ahora no se ponen de acuerdo si es una obra maestra o una porquerí­a); nada tengo en contra de beber de otras fuentes, todos los artistas lo hacen de mayor o menor grado aunque no lo admitan, pero no le han dado a este film el toque personal, original y único; hay mucho efecto de calcado. Benicio del Toro en sus entrevistas personales sobre esta pelí­cula se nota que hace todo un esfuerzo de ocultar este grave problema con un ambiguo juego de palabras como si no supiera directamente de que se trata cuando le preguntan sobre las referencias a pelis anteriores. Todo empieza muy rápido en los primeros minutos, luego la historia se desacelera bruscamente haciéndose lenta para “darle tiempo a la historia a que tome forma y que los espectadores se ubiquen”, ¡JA!. Y luego una retahí­la de escenas muy simplistas, pero de alto presupuesto con el que se pretende tapar la falta de fondo de la historia haciéndolo todo muy predecible.

    Hay toda una serie de hechos que me pregunto de dónde vienen pero no los hare mención en este momento por no originar spoliers, pero la historia de por sí­, es bastante predecible.

    CASTING: Lo mejor de la pelí­cula, aunque bastante desaprovechado. No le echo la culpa a ninguno de los artistas, no podí­an hacer demasiado con ese guión; Del Toro tení­a cara de no saber de dónde vení­a y a dónde iba su personaje, a tal punto que lo notaba bastante ausente en su actuación. Hopkins haciendo lo mejor que podí­a, y no porque le convenciera su propio personaje, sino porque el actor está determinado a seguir trabajando aún a avanzada edad y que no se le olvide; es decir, “un viejo lobo que morirá en su Ley”; pero igual, su personaje es plano y confuso en su planteamiento, aunque predecible como el resto de la pelí­cula. Hago notar que se le trato de sacar el jugo a este gran artista en ciertas escenas, como por ejemplo cuando visita a su hijo en Londres y le hace importantes revelaciones; el director no usó imágenes en flash-back´s como normalmente se hace para situaciones como esta, y es que como dije, no podí­an desaprovechar a esta eminencia del arte escénico.

    DECORADO Y FOTOGRAFíA: Bastante decentes. Victoriano. Oscuro. “Dracula Brams Stoker´s”. “La Momia”. “La Leyenda del Jinete sin Cabeza”. “Entrevista con el Vampiro”

    ESCENAS: Bueno, es más una pelí­cula de sustos que de terror. Suspenso bastante artificial. Los tí­picos recursos de los claro-oscuros en espacios reducidos, escenarios semi laberí­nticos, la musiquita terrorí­fica que crece que parece que algo terrible está por ocurrir y de pronto resulta ser una mascota que ladra, maúlla, rebuzna o cacarea y sale corriendo pasando al lado del personaje que se pone pálido por una situación tan tonta. La escena del ataque al campamento gitano algo forzado pero es la más solvente de las escenas de acción. La persecución a través de Londres, estaba en algo, pasable; pero muy comic.

    PRODUCCIÓN: Muy profesional, pero bastante averiado por el obvio manoseo que sufrió la filmación, que aunque lo hubieran mantenido oculto, igual se hubiera notado.

    Un Fuerte Abrazo a Todos.

    Atte:

    Fern

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