Críticas

EL HOMBRE DE AL LADO

Ha sido una grata sorpresa poder echarle el ojo a El Hombre de al Lado, una pequeña película argentina de 2009 con un concepto muy claro y bien desarrollado, el choque de trenes que se produce cuando entre se establece un vínculo “no oficial” entre la clase alta y cultivada y la clase humilde y tosca en su pragmatismo puro y duro.

La película, dirigida mano a mano entre Mariano Cohn y Gastón Duprat, dúo de directores que ya han abordado antes temas similares, parte de una anécdota real de su guionista, el comisario de exposiciones Andrés Duprat, para contar el choque cultural y social y la sensación de invasión por parte del otro llevando dicha anécdota al extremo. Una anécdota que no es otra cosa que ver cómo un vecino de cuya existencia ni siquiera eras consciente abre una ventana frente a la tuya, convirtiéndote automáticamente en una persona expuesta al extraño. Efectivamente, el exitoso Leonardo, arquitecto de prestigio que vive en la única vivienda diseñada por Le Corbusier en toda América, ve cómo Victor, un tosco vecino del otro lado de la manzana, abre una ventana en su fachada que da directamente a una de las principales ventanas interiores de la casa.

Lo que comienza como una comedia de situación con un tono bastante frío, cosa muy adecuada ya que siempre se mantiene el punto de vista del pedante Leonardo, no tarda en derivar, poco a poco, a un thriller psicológico donde prima más el miedo y la vergüenza de Leonardo a ver expuestas y juzgadas sus debilidades que a la intromisión de Víctor en su rutina. Un enfrentamiento entre un grotesco refinamiento que bordea el ridículo y la sencillez y la rudeza del tipo de barrio que sólo busca solucionar sus problemas sin entender que uno no puede hacer las cosas según se le ocurren.

La película, pese a no abandonar el tono cómico, destila una incomodidad creciente a la que no ayuda el tener como protagonistas a dos tipos que se encuentran en los dos extremos de una escala social difícilmente conciliable. Leonardo es abanderado de esa prepotencia que destilan muchos gurús intelectuales y culturales con los que es fácil pasar de la admiración al rechazo en un plis plas. Es ese tipo de personaje del que es fácil admirar su obra mientras te cagas en las muelas de su actitud asquerosamente condescendiente y superior. La película nos pone junto a él, incomodándonos tanto su presencia como algunas posibles actitudes con las que uno puede verse reconocido, y a su vez nos enfrenta a Víctor, el extraño al que nunca llegamos a conocer, y por tanto, nos esperamos por su parte cualquier barbaridad propia de la imagen que de él nos traslada el protagonista.

Los actores son la gran clave de esta historia, elegidos a conciencia para sus papeles. No en vano Leonardo es interpretado por Rafael Spregelburd, dramaturgo argentino que pertenece a la élite teatral del país y que gira con sus obras por media Europa, y Víctor recae en manos de Daniel Aráoz, actor televisivo con una presencia y una voz atronadoras. Encarnaciones perfectas para el mindundi con ínfulas de superioridad y el tipo de barrio con dos cojones como campanas.

La realización no se queda corta tampoco. Sin ser apabullante, saca partido de la estupenda localización que supone la Casa Curutchet de Le Corbusier en la ciudad de La Plata (por cierto, saludete a los seguidores del River, que se ve que lo están pasando fatal), casi un protagonista más de la película, curiosamente una vivienda hecha de puertas afuera, un escaparate para su protagonista continuamente fotografiado por turistas que se acercan a admirar la vivienda, que en su “cara oculta” pasa del exhibicionismo al proteccionismo más ridículo de la intimidad. La película además tiene el acierto de abrir y cerrar la historia con el plano de esa ventana que supone el origen y el fin de toda la historia.

Lo peor que se puede decir es que, quizás en un intento de llevar la situación más allá y establecer una cruel moraleja, la película pasa de retrato ácido a la acusación directa, del análisis y explotación cómica y dramática de una situación absurda al complejo de clase. La historia acaba siendo víctima de su propia tesis hasta forzar y hacer irreal lo que venía siendo un retrato con los pies en el suelo. En cualquier caso una película muy recomendable.


Mariano Cohn, Gastón Duprat | Andrés Duprat | Rafael Spregelburd, Daniel Aráoz, Eugenia Alonso, Inés Budassi, Lorenza Acuña, Eugenio Scopel, Debora Zanolli, Bárbara Hang, Enrique Gagliesi, Rubén Guzmán | Mariano Cohn, Gastón Duprat | Klaus Borges, Jerónimo Carranza | Lola Llaneza | Sergio Pangaro | Fernando Sokolowicz | María Belén de la Torre | Aleph Media, INCAA, Televisión Abierta | A Contracorriente Films |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

  • https://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Esa escena está muy bien aunque bordea peligrosamente la parodia total cuando el resto de la película no lo es tanto. Pero está muy bien porque hace ver que no habría gente como Leonardo sin amigos que le vayan a la zaga como el calcetines ese.

  • Bracero

    La escena en que Leonardo y su amigo están escuchando y “sintiendo” una pieza instrumental en el salón de la casa e interpretándola hasta confundir los martillazos con sonidos del compositor no tiene precio

  • https://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Me alegra que te gustase, a mí, salvo por lo del final, me pareció una peli estupenda.

  • Bracero

    A mi me encantó. Una peli muy grande y sobretodo, lo que más me llamó la atención, lo ENORME que están los actores (sobretodo Spregelburd, natural hasta la extenuación, la escena en que da por sentado que su alumna quiere sexo con él es de una perfección interpretativa complicada de lograr). Y sí, el final, descafeinado por obvío y evidente con el mensaje de todo el film, un error de enfoque excesivamente simplista para el conjunto pero que no empaña lo que hemos visto. Una pelí muy muy chula

Críticas

joker

El payaso triste más triste del mundo.

adport

Arregla tu corazón o muere.

it2

El retorno por compromiso.

1

Romance sin fin.

booksmart super empollonas

El último tren adolescente.

Twitter

Podcast