Críticas

TAKE SHELTER

Take Shelter es la historia de Curtis LaForche (gran nombre, pardiez), un sencillo capataz de Ohio cuya difícil existencia laboral –dada la crisis que atraviesa su sector– se ve compensada por el amor que recibe de su mujer, su hija y sus amigos. Sin embargo, esto último corre peligro cuando comienza a experimentar una serie de visiones que nuestro protagonista entiende como el principio de algo terrible: una amenaza intangible que pone en peligro las vidas de su familia. Esta es la premisa del film y, la verdad sea dicha, no hace demasiada justicia a su contenido. Take Shelter es un pacífico examen bucólico-pastoril-fantástico de una crisis económica, del fin de nuestra protección, de la forma en la que el hombre establece sus lazos con el entorno. Habla de miedos y angustias tan profundos que no se comentan ni en la intimidad de una relación personal y, en última instancia, habla sobre cómo la incertidumbre y la falta de control sobre los acontecimientos nos terminan desconectando del mundo.

Y tiene cosas que me gustan mucho. Prácticamente todo lo que rodea a LaForche, comenzando por sus visiones  y terminando en los efectos secundarios que le generan: dolor, una terrible ansiedad, un permanente estado de alarma mental y un incremento de su sensibilidad al medio ambiente que le rodea.  Servidor es increíblemente fan de los paisajes rurales y el del Medio Oeste de EEUU no es una excepción (como se puede apreciar en Una Historia Verdadera), con sus grandes prados, cielos limpios y la ausencia de grandes núcleos urbanos. En el caso que nos ocupa, la naturaleza envía a LaForche señales de advertencia en forma de una bandada de pájaros desorientada, una amenaza de tormenta en ciernes o un suave pero desasosegante cambio de viento, esto último obtenido gracias a un extraordinario diseño de sonido (junto con la foto, la gran baza técnica de este modesto film).  Sus premoniciones proceden del mundo y cuanto más le habla el mundo, menos entiende a las personas que viven en él. Cómo es posible que no puedan escuchar lo que él escucha, ver lo que él ve, cómo no se han dado cuenta de lo desamparados que realmente se encuentran, si todos forman parte del mismo planeta.

Quizás es porque están demasiado ocupados con problemas reales. Nada es seguro en Take Shelter, ni los grandes campos de Ohio, ni la comunidad de amigos, esposas, hijas de la que LaForche se va distanciando progresivamente. En este nivel, el film recuerda que transcurre en un momento muy concreto: la depresión económica que  acucia en ese momento a las zonas semiindustrializadas del país. Su director, Jeff Nichols, entrelaza ambas historias con coherencia y sensibilidad. Mal momento, malísimo, para que LaForche tenga estas visiones, con su trabajo en peligro y, sobre todo, con el seguro médico de su familia –particularmente importante para su hija sorda– pendiente de un hilo. Incertidumbres que se acumulan sobre incertidumbres. El reparto, más allá de Shannon, obedece a ello, con excelentes actores y actrices de aspecto mundano, como Shea Whigham, cuya química en el papel de amigo de LaForche es evidente –y fácilmente atribuible al hecho de que trabaja con Shannon desde hace dos años en Boardwalk Empire–y Jessica Chastain, un poco alejada del aspecto angelical que exhibía en El Árbol de la Vida para retratar a una centrada madre de familia, tan inteligente como desconcertada ante el comportamiento de su marido. Así, las visiones de LaForche pueden ser fantásticas, pero sus efectos sobre son (dolorosamente) prácticos: temblores, fiebre, desconfianza, pequeñas traiciones, falta de pan en la mesa y, en última instancia, el terror absoluto de nuestro protagonista quien teme que, desprovisto de la confianza de su familia y de unas garantías mínimas de seguridad, no sea más que un pobre cabrón chiflado sin ningún tipo de control sobre su propia mente.

Aunque estos dos niveles se retroalimentan entre sí, lo cierto es que ciento veinte minutos puede ser demasiado metraje. Sin embargo, Nichols nunca pierde el pulso. Es una cuestión de tono, creo yo. Su director tiene una forma de rodar muy ligera, muy cómoda, desenvolviéndose con facilidad en los espacios abiertos y eludiendo lo que podría haberse convertido en un thriller claustrofóbico, simple y descorazonador para apostar por los matices y, una vez más, por la idea ineludible de que por muy fantástica que sea su premisa, nunca deja de lado las circunstancias sociales en las que transcurre. El mejor ejemplo para entender esto que digo es el actor principal. Habría sido muy sencillo convertir a LaForche en un tarado estándar, pero Shannon cuenta con un personaje lo suficientemente inteligente al que es muy dificil ver en un estado completamente irracional. Nuestro prota es un trabajador responsable y un padre entregado que intenta en la medida de lo posible no dejarse arrastrar por su estado y hace esfuerzos titánicos para reflexionar sobre su propia condición. Shannon –de nuevo remito a Boardwalk–, es un actor mucho más eficaz cuando intenta contener sus demonios y lucha para operar como un ser humano real. Sabemos que tarde o temprano llegará su GRAN ESCENA de pirado, pero hasta ese momento, su labor para integrarse dentro del film, para no comérselo con patatas, para no dinamitar los cimientos sociales en los que se asienta esta película, es bastante encomiable.

Take Shelter parece a primera vista la típica indie pero, más de cerca, tiene un punto más de gusto por el detalle y autocontrol: nunca pretende impresionarte o sorprenderte de manera espectacular. En lugar de apostar por una ficción clara, nos traslada a un lugar y momento tangibles donde suceden circunstancias extraordinarias que alimentan crisis ordinarias, cuyos efectos a corto plazo pueden ser mucho más peligrosos que el destino final que espera a nuestros protagonistas. Pero sobre todo, nos pone en la piel de un hombre corriente cuyas conexiones desaparecen poco a poco hasta terminar en la historia de un ser humano cada vez más desamparado, y sobre las consecuencias reales de las elecciones que toma para defenderse.  Muy interesante, muy dada a ser comentada entre nosotros –y si no mencionamos Campo de Sueños, bonus–. Bastante recomendable.


Jeff Nichols | Jeff Nichols | Michael Shannon, Jessica Chastain, Shea Whigham, Tova Stewart, Katy Mixon | Adam Stone | Parke Gregg | Chad Keith | David Wingo | Tyler Davidson, Sophia Lin, Adam Wilkins | Por increíble que parezca, los inefables hermanos Strause (Alien Vs. Predator: Requiem) Jesusito de mi vida. Sarah Green, Brian Kavanaugh-Jones. | Grove Hill Productions, Hydraulx, Strange Matter Films | Avalon Cine |
  • http://www.facebook.com/people/Jose-Garcia-Martinez/1720373871 Jose Garcia Martinez

     Una de las propuestas más inquietantes y claustrofóbicas que he visto
    últimamente. Que me ha dejado clavado a la butaca y atento a la pantalla
    los ciento veinte minutos de duración.

    El largometraje trata de como una obsesión, o la obsesión de salvar a
    los tuyos te puede llevar al borde de la destrucción de tu forma de
    vida, arriesgándote a perder a tus amigos, tu trabajo e incluso tu
    familia. Una obsesión o locura que empieza a hacerse notar en terribles
    pesadillas que se mezclan con la realidad, luego llevándote a cometer
    acciones en tu vida personal, las cuales van repercutiendo en los que te
    rodean. De como nos enfrentamos a nuestros demonios en soledad, hasta
    que conseguimos dar el paso necesario para compartir nuestros temores
    con las personas allegadas, de como esos temores nos hacen dudar sobre
    su veracidad, haciéndonos dudar de nuestro propio juicio.

    Michael Shannon realiza un trabajo sobrio, y a la vez bastante creíble,
    en un personaje complejo que mezcla la locura y la desesperación.
    Jessica Chastain representa con bastante acierto a la esposa y madre de
    clase media americana.

    Para acabar quiero dejar una pregunta en el aire: ¿Los sueños son una
    premonición de lo que va a pasar, o son un reflejo del pasado?

  • Anónimo

    una cosilla, para el que la haya visto, esta es como melancolia, pero sin un director tan polemico, si fuero un pez gordo el director otro gallo cantaria a la distribucion…

  • http://www.facebook.com/hmcalleja Hugo Mier Calleja

    Yo la vi en el festival de cine de Gijón y me quedé extasiado. De hecho, ahora mismo te odio un poquito, Rafa, porque publiqué una crítica y al leer la tuya me he dado cuenta de que sólo rasqué la superficie. No se me ocurrió poner la historia del protagonista en un contexto mayor, ni reflexioné sobre lo que realmente trata de contar Jeff Nichols. En todo caso, la recomiendo.

  • JORGE LUIS GARCIA MARTIN

    Una película insólita y sugestiva que no termina nunca de ser lo que parece y que en su vaporosa indefinición genérica juega su mejor carta. Además, Michael Shannon ingresa definitivamente en la primera división actoral. Mi opinión, más matizada, en: http://elcadillacnegro.com/2012/04/05/take-shelter-visiones-del-apocalipsis/

  • http://www.facebook.com/people/Daniel-Guzmán-Martínez/765248544 Daniel Guzmán Martínez

    Para mí es la mejor interpretación del año pasado

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