Series

2012, un gran año para la televisión

Por Roque García.

“Televisivamente” hablando, cosa que hago desde mi punto de vista, este año ha sido uno de los mejores, al menos para mí. Como un telespectador que opina de todo sin ser experto en la materia, aquí un repaso de los productos que he visto este año y que, me atrevería a decir, han superado en calidad e interés a los que ha cosechado el cine.

Brillante: Homeland. Difícilmente todos los capítulos de una 1ª temporada son redondos en todos los aspectos: guión, trama, interpretaciones, dirección. La 1ª temporada de Homeland ha sido brillante y bien podría incluirse en el apartado de descubrimientos, aunque por otros méritos de esa sección se ha apropiado otra serie. Claire Danes brilla en la pequeña pantalla más que en la grande, al menos por el momento (y eso que en una de sus películas interpretaba a una estrella caída del cielo) y Damian Lewis no se queda atrás. Es la serie con más nominaciones a los Emmy este año y no me extraña (para algo que eligen en condiciones); si la 2ª temporada vuelve igual de fuerte será un acontecimiento televisivo.

Aguda: La 5ª Temporada de Mad Men devuelve a la serie, tras un considerable agujero espacio-temporal entre la emisión de esta y la anterior 4ª temporada, a todo su esplendor. La mordacidad y la sutileza con la que esta serie da a conocer a sus protagonistas es algo que no he visto en ninguna otra, y que se merece una gran alabanza.

Sórdida: Es la primera palabra que utilizaría para describir American Horror Story, aunque detrás de esa vendrían muchas más. La serie, cuyos primeros minutos hicieron que me replanteara seguir viéndola, engancha, sorprende y, lo más importante, derrocha calidad en distintos aspectos. Su 2ª temporada parte de cero, ya que quieren enfocar la serie como una antología. Su título es Asylum, y las promos que circulan por internet desde hacen un tiempo prometen inquietud y terror en buen grado.

Digna: Un segundo vuelo de cuervos entre Invernalia y Desembarco del Rey, pasando por los desiertos en los que se pierde Daenerys. Esta temporada Juego de Tronos, sin alcanzar el nivel de la primera (la cual, de haber hecho este mismo ranking en 2011 hubiera calificado de brillante), ha sabido mantener la intriga y a nivel técnico continúa siendo insuperable.

El descubrimiento: Fringe. Poco faltó para que dejara de verla tras sus “difíciles” primeros episodios (de la 1ª temporada), sin embargo me esforcé en seguir viéndola y, tras una mejora a mitad de la 1ª T y un desenlace decente, la 2ª temporada ha sido lo más: Los errores de guión que se iban superponiendo en la 1ª temporada (sobre todo al principio, también hay que decirlo) casi desaparecen, las tramas se vuelven más interesantes y los personajes más accesibles. No me sorprendería verme a mí mismo en algún momento con una camiseta en la que se lea “I (L) Olivia Dunham”. Al tiempo. Mientras tanto, tendré que ver con cierta agilidad las temporadas 3 y 4 para llegar a tiempo al desenlace de la 5ª y última.

El enganche: Erase una Vez (Once Upon A Time). Una historia más que decente, interesante, tal vez algo estirada para cumplir con los 22 capítulos de rigor, pero en definitiva ha merecido la pena y espero ver su evolución en la 2ª temporada. Jennifer Morrison me ha caído mejor aquí que en cualquiera de las series en las que la he visto anteriormente.

La mini serie: Llega a nuestras pantallas Pétalo Carmesí, Flor Blanca, con Romola Garai comiéndose la sociedad londinense del siglo XIX. Interpretaciones que rayan la perfección, sobre todo su trío protagonista (Garai, Chris O’Down, y Amanda Hale es un descubrimiento a seguir), sin desdeñar al elenco de secundarios; un guión sólido y una trama indecentemente elaborada. Como adaptación de un libro (magnífico, también) que supera las mil páginas, la guionista Lucinda Coxon se merece un monumento. La BBC y un alto presupuesto se encargan de dar brillo a la producción en el apartado visual. En resumen: consta de cuatro capítulos de visionado obligatorio y es un 10 de 10.

El buen regreso: True Blood. No debería comentarla todavía, ya que solo he visto 2 capítulos de la 5ª temporada, pero por ahora su comienzo fue de los mejores inicios de temporada que esta serie ha tenido y su segundo episodio no estuvo nada mal. Después del bajón que supuso para mí la 4ª temporada tras la (hasta ahora mi favorita) 3ª, la 5ª promete recuperar gran parte del interés perdido. Ojalá así sea.

Decepcionante: Tras una 1ª temporada cuyos primeros capítulos pusieron en contra a gran parte de la audiencia, pero que poco más tarde demostraría que más allá del gore y el sexo había un guión y actores sólidos, Spartacus fue el descubrimiento de 2010. La historia avanzó hasta encumbrar la serie a mitad de temporada, guiándola hasta un estupendo clímax final. Un año después, la mini serie Dioses de la Arena (confundida con la 2ª temporada, -ahora mismo está siendo emitida por Cuatro-) mantenía el nivel alcanzado, y otro año más tarde, ya en 2012, la serie regresa con su 2ª temporada oficial y con nuevo protagonista (DEP Andy Whitfield), y con un guión que va perdiendo fuelle progresivamente. Esta 2ª temporada, a pesar de tener momentos lúcidos y capítulos que merecen la pena, deja una sensación final de “¿qué ha pasado ahí? ¿por qué? ¿a qué viene eso? ¿esto era necesario?” que no es normal. Personajes que anteriormente estaban satisfactoriamente desarrollados ahora se presentan como insatisfactoriamente ilógicos en sus acciones. Toda la culpa va para el guión y sus escritores, que han buscado impactar y sorprender y a falta de recursos han tirado de donde no debían. El nuevo actor que encarna a Spartacus, Liam McIntyre, no lo hace mal una vez se da cuenta de dónde está, y el dúo de zorras interpretadas por Lucy Lawless (mérito tiene que sostenga los giros argumentales de Lucretia aunque muchos de éstos no tengan explicación alguna) y Viva Bianca se encarga de que siga habiendo conspiraciones. Sus interpretaciones son de las que destacan entre los desperdicios en los que esta temporada se convierte, aunque no se libran de un WTF final que, por otra parte, al ser comparado con otros finales de temporada podría decirse que no es de los peores. Veremos con qué nos sorprenden con su 3ª (¿4ª?) y última temporada en 2013.

Serie McDonald’s: Revenge. Comparo esta serie (al menos su 1ª temporada) con un McDonald’s porque se trata de un subproducto creado para una consumición fácil y rápida que no ocasione molestia. Llena pronto y la calidad es nula, y aún así corremos el riesgo de engancharnos. Así son la mayoría de series que provienen de The CW, y esta no es una menos. Ya pasó lo mismo con Gossip Girl, de la cual aguanté cuatro temporadas para vencer al tedio veraniego, aunque finalmente el tedio que me provocó la propia serie era peor que el aburrimiento, por lo que la dejé a solo dos temporadas del desenlace final (que imagino no será gran cosa cuando la 6ª temporada se estrene en otoño). Revenge es mala en todos los aspectos: la trama es absurda, las interpretaciones de usar y tirar, el guión destaca por sus agujeros y sobre todo por sus conveniencias. Y sin embargo aquí está, entre la lista de lo que he visto este año. Qué le voy a hacer, a veces me apetece un McPollo. Aunque me empacho y me canso pronto, tanto, de hecho, que tras un parón de dos días tras ver el capítulo 18 no fui capaz de reengancharme para ver los cuatro últimos. Y de eso hace un mes. ¿Probabilidad de que continúe viéndola? Esperemos al verano que viene y ya hablamos; por ahora Madeleine Stowe puede seguir rebajando su carrera, que no voy a presenciar cómo lo hace.

Insalvable: La 2ª temporada de The Walking Dead está muy, muy, muy cadáver. Más que sus personajes, que al menos sostienen una cabeza, cosa que los guionistas de esta temporada no han tenido a la hora de escribirla. No me voy a entretener en detalles, pero lo resumiré en lo siguiente: la 1ª temporada tuvo 6 capítulos y estuvo entretenida, ésta ha tenido 12 y le sobraban 8 (lo cual se traduce como que, en mi opinión, de entretenida tiene lo mínimo). La historia se estanca una vez tras otra, de tal modo que no sabes si va a arrancar definitivamente o si está chapoteando en dicho estanque. Resulta ser lo segundo, y para colmo el desenlace es el que fácilmente se preveía desde el… ¿tercer capítulo? Una serie que ha tocado fondo y para mí se ha quedado anclada a éste.

Se me escaparon: Con todo lo que he visto, aún me he quedado con ganas de ver otras y me ha faltado tiempo: ahí quedan Grimm (aunque prefería no mezclarla con Once Upon A Time), Broardwalk Empire (otra vez) y Damages: Daños y Perjuicios (que me reservaré para otro año, y con suerte podrá llevar el título de descubrimiento).

Capítulos sueltos: A veces me paro a ver series que no sigo rigurosamente. Tal es el caso de las comedias The Big Bang Theory, Cómo Conocí a Vuestra Madre y Dos Chicas Sin Blanca, todas ellas cortadas por el mismo patrón y estructura.

Hasta ahí mi análisis de un año en el que he consumido más productos creados para la televisión (que sin lugar a dudas vive su época de oro) que del cine, y usualmente era al revés.

  • Eweisze

     ¡Gracias a ti!

    Estoy de acuerdo, lo peor de True Blood es que no saben mantener el nivel ni de temporada en temporada ni dentro de una misma, y tiene altibajos muy grandes. Yo sigo enganchado, pero reconozco que no tengo la misma prisa por ver una temporada que tenía antes, ya incluso me espero a que salga en español y veo mi capítulo semanal.

    American Horror Story sin duda ha sido, para mi gusto, de lo mejor del año. Espero que la segunda temporada esté así de bien.

  • Grecia Saucedo

    Yo creo que True Blood empezó muy bien pero ya a mitad de la serie algunos personajes comenzaron a resultar vagos, la idea de volver a Tara vampiro, no supe que pensar cuando lo vi aunque este personaje con Pam concluye muy bien la temporada igual que Bill. Pero al final, creo que hubo muchas historias que no terminaron de concretarse o mostrar el “camino” que tenían que seguir. The Walking dead, debo admitir fue de mis favoritas pero sí, esta temporada fue insalvable por todos lados, la tercer temporada promete mucho así que habrá que ver. Unas que agregaría sería The Newsroom que a mi gusto ha sido de lo mejor que se está viendo (espero no cambie en el transcurso), Once Upon a Time y Grimm que la verdad dejé de ver porque sentí que ya cada capítulo era la misma historia pero diferente villano y me cansó un poco. Pero el premio de mejor serie del año – a mí parecer – sin duda alguna lo daría a American Horror Story, una serie con una propuesta totalmente diferente, te mantenía enganchado TODO el tiempo y como bien dices la nueva serie empieza de cero así que creo que vale mucho la pena. ¡Gracias por el post!

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