Críticas

Vacaciones en el Infierno

Salvo giro hecatómbico de los acontecimientos, la carrera comercial de Mel Gibson está muerta pero, gracias a Dios, la única persona que todavía no se ha enterado es Mel Gibson, que aborda un direct-to-DVD (muy decente, muy entretenido… y muy, muy justito) como Vacaciones en el Infierno con la misma voluntad y energía como si fuera su siguiente film tras ganar cinco Oscars. Un profesional ejemplar y espejo en el que deberían mirarse docenas de estrellitas de medio pelo. Él es principio y fin de la película. Todo depende de él. Es imposible hablar de la misma peli si no apareciera este actor en ella. Así que centremos casi exclusivamente esta reseña en Gibson, mientras aún podamos. Porque da gloria verlo.

Get the Gringo es familia lejana de un fracaso comercial de Gibson: Payback, el remake (no tan) inconfeso de A Quemarropa. Aquí, Gibson interpreta a un atracador sin nombre –quizás el propio Parker, más viejo, más perro– cuya última fechoría acaba con sus huesos en una ciudad prisión mexicana conocida como El Pueblito, una penitenciaría tan masificada que prácticamente es un ecosistema, con tiendas comerciales y tiendas donde los reclusos se dan zapatilla con sus señoras. Es un ambiente fascinante y jodido, donde abunda la corrupción, el esclavismo, las drogas y el tráfico de órganos, reflejado con tanta naturalidad y peso, gracias al ajustado presupuesto y a la labor de Benoît Debie, habitual de Gaspard Noe, que se convierte en el corazón del film. Y es también escenario ideal para un film crepuscular y sórdido. Lo es hasta cierto punto, pero Gibson desarrolla una interpretación tan vitalista que ayuda a digerir semejante carga de miseria.


Poco común película “de estrella”, que recurre constantemente a esta condición para proteger las pocas pero importantes ventajas del film, comenzando por su diseño de producción


El actor (y productor, y coguionista) ha desarrollado un conocimiento instintivo sobre el punto en el que un film de acción deja de ser “duro” para ser “incómodo” y navega la línea con facilidad pasmosa, al poner en el centro del peligro a una pareja de inocentes (una madre y su hijo) y convertir nuestro protagonista en un héroe. El film se raja (no está concebido para machacarte), pero se raja como y cuando quiere su protagonista. Gibson ejerce de filtro y depura el horripilante mundo que nos llega desde la pantalla. Esta tarea, eso sí, cada vez le resulta más y más difícil. Gibson no es Willis, no se ha reconvertido en un actor estoico, sino que mantiene la misma identidad con la que triunfó hace treinta años. Es una actuación muy física y agotadora, y puede que sea una de las últimas ocasiones en las que le veamos con la energía de un demonio de Tasmania.

Si salimos del intérprete neoyorquino y de su inmensa influencia sobre la película, Gringo las pasa putas a la mínima que abandona sus puntos fuertes. Es un film muy sencillito y cuando le quitas sus cosas especiales, se convierte en anodino, y ya visto. Por ejemplo, pasada la mitad de película, el film sale momentáneamente de El Pueblito, con lo que tiene una gran ventaja menos a la que abrazarse, y se nota mucho. Duele un poco menos gracias a Gibson, omnipresente, y a la labor exclusivamente resultona de su director: Adrian Grunberg, ayudante de dirección (cargo que ocupa un lugar especial dentro de las putadas particulares que alberga cada especialización cinematográfica: en un rodaje, es el que hace que las cosas funcionen a base de sangre, sudor, lágrimas y una excepcional organización mental). Haciendo honor a su experiencia, Grunberg —Apocalypto, El Fuego de la Venganza, Traffic— no se anda con chuminadas: la peli DEBE tirar, contra viento y marea, con todos sus imponderables.

Tampoco es necesario extenderse más en lo que, por otro lado, es un film muy entretenido y enfocado, con cierto carácter privado: todos los guionistas son productores, lo que demuestra el ambiente íntimo en el que se desenvuelve el film. Quizás destacar a Giménez Cacho, otra vez en una sólida interpretación como villano de la película, o la naturalidad de Dolores Heredia (la madre) que parece que ha nacido con ese papel en las manos –¿de dónde salen estos actores?– o una nueva demostración de la curiosa tendencia de Gibson a ejercer de figura paterna de un chaval desvalido, como en Mad Max 2 o El Hombre sin Rostro (¡…chavaleh que este tío esta LOOCOORRLL!). Por lo demás, Gringo es un vehículo de acción aislado, sin franquicia de la que depender, al servicio de una única gran estrella en tiempos impropios donde los veteranos hacen piña y dependen de fórmulas exitosas. Conociendo la carrera de Gibson, ermitaño por naturaleza, no sorprende demasiado. Lo que sorprende es que vaya tan a muerte con la propuesta. Sorprende aún más que, al hacer precisamente eso, reivindique el “star-power” de tal manera.


Adrian Grunberg | Mel Gibson, Adrian Grunberg, Stacy Perskie | Mel Gibson, Adrian Grunberg, Stacy Perskie | Benoît Debie | Steven Rosenblum | Bernardo Trujillo | Vicki Christianson | Antonio Pinto | Airborne Productions, Icon Productions | Filmax |
  • http://twitter.com/soundofmywalter Carlos Díaz

    Gibson en Payback era Porter, Parker es Staham en la nueva.
    Preferiría que no, pero si me dicen que Gibson se retira para centrarse únicamente en dirigir, yo tan contento. Debería haber más como Apocalypto.

  • Alvaro Talavera

    Gracias por la aclaración, que el “Gringo” del título me ha liado xD

    Yo estoy deseando verlos en directo, cosa que todavía no he podido. Pero tengo que hacerlo antes de morir. 

  • John Constantine

    ¿Y que tal Bardem? ¿Da la risa o no da la risa verle de rubio?

    Es que también tira pa’atrás, con lo majico que estaba el otro día con su look habitual en las fotos de promoción y que se nos tenga que disfrazar de Max Zorin a estas alturas.

    Yo creo que en las dos ultimas pelis de Bourne definieron muy, muy bien la actitud que tenía que tener un villano para estas pelis con los personajes de Karl Urban y Edgar Ramírez, que eran prácticamente un trasunto casi exacto del héroe, pero sin las cargas emocionales de éste que le trasferían por un parte vulnerabilidad y por otra parte conciencia; pero me temo que en las pelis de Bond, con todo lo que han absorvido de las de Bourne, no han sabido adaptar este punto de vista que me parece muy importante.  Lo de Mikkelsen en la primera tenía un pase porque tenía su lucimiento, pero lo de Almauric en QoS clamaba al cielo. No impresionaba ni a los teleñecos. Y ni siquiera tenía secuaz amenazador.

  • John Constantine

    En la próxima de “The expendables”, tendría que ser un fijo el tito Mel.

  • Gunn

    Sinceramente, en Europa diria que el star power de Gibson no ha disminuido un apice… No se a que esperan Besson y compañia para ficharle.

  • Osezno10

     Lo de los Manowar es esta otra película

    http://www.imdb.com/title/tt1990216/fullcredits#cast

    En la que curiosamente aparece como productor, aunque sea de pasada, Joel Silver, y está metido por ahí otro muerto viviente, que es Christian Slater.

    Yo sí tengo que decir algo nada superficial: tremendos los Manowar hace dos domingos en La Riviera, la mejor actuación de las (muchas) que les he visto.

    Y esto no es supericial, es una obligación: MUERTE AL FALSO METAL.

    Y antes que ya no esté para estos trotes, que rueden la 5ª parte de Arma Letal con guión y dirección de Shane Black, como estaba previsto, antes de que Mel esté demasiado viejo para esta mierda, y Shane Black sólo le llamen para PG13, joder, … digo.. FUCK.

  • marco ortega

    Que pena lo de Mel, …Bueno eso le paso por hablar mal de los judíos que manejan toda la industria y son rencorosos. A este paso va a terminar en Bollywood o en producciones made in Rumania

  • Rafa Martín

    Ya, Joe, es que esta peli es… es el Málaga en Champions. Muy gonita, cuca y servicial. Y es un placer y qué bonito. Ahora, la pones en cuartos contra el Bayern, y Welcome to the Real World.

    Hoy he visto Skyfall, que tendrá sus pegas y lo que quieras; Mendes no tiene ni idea de dirigir acción, pero en el minuto 100 te está reventando y te ha metido dos escenas que no has visto en tu vida. Esa es la diferencia. Que cuando nada sucede, tiran de ambición.

    (espero que se me entiendan los límites de la metáfora inicial, y aguante chileno, Isco selección)

    Tiene un contexto, como ya he mencionado, que no le favorece una mierda. Hace quince años, esta peli se estrena en junio, con Joel Silver y Richard Donner. 

    Pero la nostalgia no sirve de mucho. Si me pongo tiquismiquis, a esta peli le faltan cosas memorables por sí  mismas, no porque esté Gibson. Es una cosa que Stallone hace muy bien, por ejemplo: complace al público.

    Gibson lo hace hasta cierto punto, pero solo porque se da la casualidad de que sus aficionados coincidimos con él. Por lo demás, va completamente a su puta bola. En 1998, de la megapersecución “destruimos la ciudad”, o de un MEGAVILLANO, no te libras, eso seguro.

  • Alvaro Talavera

    Se te ha olvidado comentar que el tema principal lo interpreta Manowar. Es algo superficial sí pero tenía que decirlo.

  • Mr_Joe_fucking_Perry

    La vi hace meses en V.O.S. y no esta mal pero me esperaba mucho más de este filme. La verdad que como bien comentais es una especie de secuela encubierta de Payback pero le falta más mala leche. Es interesante esa comparación que haceis entre Gibson y Willis, la pena que este ultimo al final no decidiera meterse a dirigir. Aun así este filme es más que recomendable ver ya que va a contracorriente de lo que Hollywood suele estrenar estos dias.

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