Reportajes

Festival de Cine Europeo de Sevilla (Día 3)

Por Manuel Vila (@Mr_Manuel_Vila)

Previamente:

Día 2: Leviathan, de Andrey Zvyagintsev.
Día 2: Force Majeure, de Ruben Ostlund, y Im Keller, de Ulrich Seidl

Blind – de Eskil Vogt

“¿Por qué no pueden estar juntos?”

BLIND

Me alegraré siempre que una película sepa interpretar el pasar de los tiempos modernos, y amoldarse a un marco emocional, no forzarlo. En este caso se nos cuenta la historia de superación de una mujer ciega que no quiere afrontar y pisar la realidad, encerrándose en la creacion de historias con personajes tan incapaces como ella piensa de sí misma. Por un lado el plano de ansiedad que no permite el cortejo y lleva a una infelicidad sexual, representado por el hombre, Einar, y por el otro la solitaria pero capaz mujer trabajadora que también busca ser amada, Elinar. Llegará todo este asunto avataresco hasta un punto en el que la protagonista Ingrid no se podrá esconder más y deberá enfrentarse a sus creaciones.

Si bien a priori parece un folletín, el trato de puesta en escena la hace elevarse por encima del resto. Se nos introduce desde planos cerrados abrirlos lo máximo posible: del momento más minúsculo de la naturaleza a la imponente presencia de un edificio del que no puede salir; de la mano de Ingrid reconociendo una encimera al sucio desastre tras intentar prepararse un plato de pasta. Agrandando la sensación de reclusión con sonidos familiares, que dibujan la ciudad, pero ahora estruendosos y amenazantes. Es cierto que se abusa demasiado con la rotura ficción-realidad de Ingrid para narrar el relato, pero es un logro menor al lado del uso de escenarios para agudizar sus sentimientos, hilados con pequeños juegos lúdicos de montaje y sonidos que alivian a la historia y evitan que se erija una nueva Perfect Sense (David Mackenzie, 2011).

Antes hablaba de tiempos modernos y podríamos decir que ‘Blind’ en este aspecto es casi döppelganger europeo de Don Jon (Joseph Gordon-Levitt, 2013) (ambas dos, óperas primas), de hecho propone algo parecido cuando representa tanto el día a día rutinario como la incomprensión por perseguir proyectos incompatibles. Tampoco puede evitar uno pensar en ella cuando Einar navega cantidades ingentes de porno, no como esclavo, sino como única solución a ese desconocido que es el amor.

A toda esta mezcla que podría asustar a un primerizo, por atrevida y que luego resuelve notablemente (gracias al propio guión de Eskil Vogt, férreo), sumamos un comentario social, algo superficial, sobre la presunción y desconocimiento (“¿Habéis visto alguna vez un negro montando en bici?”) perfectamente integrado y obtenemos una película ideal, más que para hablar de la ceguera, experimentarla y eliminarla.

The Tribe – “…”

tribe

Un grupo de chavales sordos y sordomudos ejecutan una red de prostitución, robos y venta ilegal con la complicidad y dirección de cabezas superiores del centro educativo en el que están internados. La aparición de un nuevo alumno en el centro hará que su operación sufra riesgos.

Ya Pasolini, Sokurov, ensayaron en profundidad sobre la naturaleza del plano-secuencia. Dejar transcurrir un hecho y filmarlo de forma pura, esto es, sin el mal necesario que es el montaje y parón de producción, y mientras, hacer a la cámara, al cuadro, un elemento más, teñirla con cualidades de Dios que se mantiene perenne al paso del tiempo. Aquí en cambio con este instrumento obtenemos un efectismo dado por la propia producción, no para liberarse de ella, es decir, extasiar el escenario mediante una toma continua que te lleva hasta los límites insospechados y más allá, aportándote información sospechable desde hace veinte, cuarenta, sesenta minutos atrás.

Tal es la cantidad de subrayado de subtramas y virguerías técnicas que no han despertado ni la más mínima simpatía de mi adolescente pajero, y sí al gruñón espectador que no quiere ser tomado por idiota. Me da igual la violencia, me da igual el sexo, me da igual que haya querido transmitir lo dura que es allí la vida y por supuesto me dan igual sus personajes (de dibujos imposibles por sus discapacidades). Una película donde se mezcla, y confunde, de manera horrible, narración y dinamismo.

Críticas

doctor sueno

Vine buscando cobre y encontré oro.

dolemite

Rudy Ray Moore, la segunda oportunidad de Eddie Murphy.

joker

El payaso triste más triste del mundo.

adport

Arregla tu corazón o muere.

it2

El retorno por compromiso.

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