Reportajes

Festival de Cine Europeo de Sevilla (Dia 5)

Por Manuel Vila (@Mr_Manuel_Vila)

Previamente:

Día 1: Leviathan, de Andrey Zvyagintsev.
Día 2: Force Majeure, de Ruben Ostlund, y Im Keller, de Ulrich Seidl
Dia 3: Blind, de Eskil Vogt y The Tribe de Miroslav Slaboshpitsky.
Día 4: Treinta y cinco minutos con Pedro Costa

Cavalo Dinheiro

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Ventura recorre las entrañas del hospital que por las noches se torna fantasmagórico. Conocidos del pasado acuden a visitarle y recordarle que aún tiene cuentas pendientes con su memoria y su dignidad en esta vida. Cual Nosferatu, anda por pasillos subterráneos iluminados de forma intermitente, con paso lento y perdido y manos temblorosas de largos dedos, y cuando estos dejan de temblar su paso vuelve a ser firme y decidido, como cuando aquel día en el que se enfrentó a la muerte y el encuentro le quedó marcado con noventa y seis puntos.

Tras oír hablar a Costa uno tiene más claro ciertas cosas. No el significado del film, pues es esclarecedor por sus propios méritos, sino la técnica utilizada y algo de la historia de Portugal y su miseria de barrios pobres e infortunios sociales de los que el protagonista, Vitalina y demás amigos o enemigos no logran huir incluso siendo simples figuras en sueños. Focos puntuales creando claroscuro, reflejan sobre los actores que como si esculturas fueran brillan sobre fondos y forillos contrastados a negro creando una atmósfera aislada y a la vez tan familiar, pues el hospital de noche es una metáfora de todo miedo racional. Los movimientos son mínimos pues no es una batalla de cuerpos sino de mentes lo que vemos, recuerdos de aquellos fatídicos encuentros de los que no logra recuperarse. Secuelas psicológicas de un pueblo en el que Ventura no es sino uno más, y que afrontará en ese ascensor ya previamente visto en el corto ‘Centro Histórico’. ¿El final de todo esto? El único posible, si bien Ventura cada vez logra poner algo más de luz a las escenas de su cabeza, todo debe acabar con un plano detalle y el reflejo del nuevo hombre que es ahora. Y no hablo sólo de la película.

Muchas veces me he preguntado cuál es el propósito de una crítica (o una reseña), y dejando a un lado la explicación obvia, también concluyo que es necesaria como testigo del tiempo y de su tiempo, y en estos días, en los que no se ha reconocido lo arriesgado de esta obra en el palmarés del festival, como arma justiciera, no blandida de forma amenazante por supuesto: es labor del crítico hacer que estas piezas que reflexionan sobre una historia de forma sincera, inocente desde la intención del director y grandes logros técnicos no queden en el olvido por no tener un récord de premios.

‘Misunderstood’, de Asia Argento

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Según su directora estamos ante una película de venganza, despachándose a gusto sobre la terrible infancia que llevó por una madre más preocupada por sus amores, epifanías y rayas de cocaína que por sus hijas, y un padre supersticioso que necesita seguir a flote en la industria del cine. O eso quiere que creamos y a mí me resulta imposible. Su estilo abrupto de montaje (en guión y en postproducción) queriendo abarcar momentos video-cliperos de interesantes elecciones musicales con la más blanca comedia de Tornatore, da breves momentos ingeniosos en timing pero el importante camino hacia la madurez de la protagonista, en el que deberías apiadarte de ella, se diluye por la caracterización tan esquemática, y presencia y actitud tan intermitentes de sus antagonistas, aparte de que ella acaba siendo mostrada tan manipuladora como el resto. Todo lo opuesto a ‘O Lucky Man!’ (Lindsay Anderson, 1976), aunque en las dos a sus protagonistas les dé por defenestrarse, en sus más amplias acepciones.

Críticas

doctor sueno

Vine buscando cobre y encontré oro.

dolemite

Rudy Ray Moore, la segunda oportunidad de Eddie Murphy.

joker

El payaso triste más triste del mundo.

adport

Arregla tu corazón o muere.

it2

El retorno por compromiso.

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