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Festival de Cine de Sevilla – SEFF 2015: Día 2

Previamente: Festival de Cine Europeo de Sevilla – Día 1

Por Manuel Vila (@mr_manuel_v)

THE SKY TREMBLES AND THE EARTH IS AFRAID AND THE TWO EYES ARE NOT BROTHERS (Ben Rivers – Reino Unido): La indecisión de Rivers.

Aprovechando la filmación de la película Mimosas de Oliver Laxe, Rivers capta a la vez con su cámara la travesía del director por montañas marroquíes, en lo que de primeras, parece un making of que se recrea en ritmo relajado tanto en la técnica como el paisaje, formando una pequeña sonata con la que relajarse. Montones de equipaje son cargados por las mulas montaña arriba o montaña abajo hacia los ríos, mientras las voces de los actores rebotan en los valles y Laxe observa con felicidad en sus ojos, la pantalla de playback. De repente, su pequeña odisea como jefe se ve interrumpida por una total sumisión: es capturado por traficantes de bailarines.

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Es en esta sección cuando la película puede llegar a sacar de quicio, pues lo que parecía ser un vaivén de preciosismo visual se acaba convirtiendo en una horrible interpretación de un cuento de Bowles, ya que no se libera de la forma principal de documental. Laxe en vez de director pasa a ser personaje, ficción, con una interpretación de ademanes que quedaría perfecta si se aislara, pero todo el metraje mostrado anteriormente no conlleva a empatizar con el personaje y al final entendemos mejor la historia por su ambiente y captores, que por él.

Se siente fútil el intento por parte de Rivers de intentar poner pie firme en su propio experimento, no está a gusto con planificaciones complejas y recurre en todo momento, de forma consciente, a una fotografía rápida y eficaz, que como bien señaló Laxe en el encuentro posterior, recuerda a cierto cine de Pasolini. Sonidos rosas modificados intentan dar preludios o cohesión con imágenes que pretenden ser perturbadoras, pero sólo demuestran una incompetencia a la hora de mostrar visualmente una fantástica historia. Para el recuerdo queda la primera mitad, y el mundo árido en el que intentó crear algo y cayó presa de él mismo.

O FUTEBOL // NO HOME MOVIE (Sergio Oksman – Portugal / Chantal Akerman – Bélgica): Un estadio lejano, una madre cercana

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Si el año pasado teníamos a The Tribe como divagación sobre el plano secuencia, este año tenemos a O Futebol y No Home Movie, que son ensayos. La realidad y la realidad no vista son esenciales a la hora de usar este recurso. Tras mucho pensar, no lograba entender muy bien algunas decisiones de montaje e incluso llegué a creer en ciertas selecciones como una pequeña venganza, como la que ocurre en O Futebol, cuando Oksman le recuerda a su padre la huida del hogar, o Chantal no obviando la falta de ganas por parte de su madre en recordar las inclinaciones políticas del señor Akerman. Pero es en esos silencios paternales de llamativas dimensiones donde encuentro el mayor aliciente de ambas películas: haber vivido.

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Ambas intentan huir de la película casera: O futebol (tráiler aquí) con sequedad pero sin separarse; No Home Movie jugando con la distancia del hogar. Pero no lo logran satisfactoriamente, al adueñarse por completo el factor humano sobre la naturaleza o el movimiento en la ciudad.

Lo que quizá en sus cabezas no iba a ser más que un leve recuerdo de la idiosincrasia de estos mayores, a la hora de editar se transforma en una máquina de anhelo en la que el padre de Oksman revela más con su boca cerrada y su rutina que el hijo con sus pullas. Akerman, más inteligente, usa la sobreexposición de información y encuadres a simple vista vacíos, para formular una suerte de discurso sobre qué es visible y qué podemos ver gracias a nuestra tecnología. Así se justifica de sobra el uso de plano secuencia, pues se mata el ritmo, el tempo, para traer la realidad aquí y ahora. Cierto que ha habido una gran manipulación de las horas grabadas para llegar a ese punto, y sin embargo esta capa intelectual de ambas películas no coarta las experiencias, que resultan de las más emocionantes que la programación del festival nos ha dado.

THE LOBSTER (Yorgos Lanthimos – Grecia / Irlanda / Reino Unido / Estados Unidos) – Lanthimos y su problemática plantilla

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Tenemos aquí un drama eficiente en cuanto a resolución de guión, con sus actos diferenciados, cambios de tono sobre preaviso, actores involucrados (hasta la temible Weisz), respeto de sus propias normas fantásticas… Y sin embargo no he podido evitar sentir la terrible sombra que suele tener muchas veces una coproducción entre tantos países: el miedo a la visión del director.

Lanthimos vuelve a mostrarnos un mundo frío, pero no es el visto en Alps (v.g.); es un mundo donde hay que aparentar ser frío, calculador, no uno donde se vacía el histrionismo de las emociones para obtener crudeza. Lobster es una película donde cada giro de guión busca un mínimo de empatía en el espectador. Esto es terrible para el uso formal con el que Lanthimos dota a sus imágenes, que tampoco cambia en The Lobster, ya que elimina la sensación de peligro continuo, que dan a entender las malogradas aventuras del protagonista, por la de compasión, que deja tocada a su vez el correcto funcionamiento de la sátira sobre el coste que sigue habiendo al no tener pareja en sociedades modernas occidentales.

The Lobster se disfruta más como una película de aventuras que como manifiesto social o incluso folletín. Quizás aún es pronto para que haga un juicio a grosso modo sobre una deriva de la carrera de Yorgos Lanthimos, y me ha gustado lo suficiente como para acudir a la proyección de su siguiente trabajo. Espero eso sí, no estar asistiendo al nacimiento de otro Ben Wheatley.

Críticas

doctor sueno

Vine buscando cobre y encontré oro.

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Rudy Ray Moore, la segunda oportunidad de Eddie Murphy.

joker

El payaso triste más triste del mundo.

adport

Arregla tu corazón o muere.

it2

El retorno por compromiso.

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